Ubicado en la puntilla de Frutillar, sobre el Lago Llanquihue, el Teatro del Lago tuvo que esperar doce años desde el inicio del proyecto en 1998 para inaugurarse recién en noviembre del 2010. Bernd Haller, arquitecto socio de Amercanda, nos relató el desafío de construir la más grande y eficiente sala de conciertos construida en la historia reciente del país.
Txt: Paula Aguirre
Amercanda fue, según tengo entendido, el segundo equipo de arquitectos en intervenir en el proyecto del Teatro del Lago, al recibir ustedes el encargo ¿en qué estado se encontraba la obra? Nosotros recibimos una obra gruesa con todos sus muros de hormigón construidos pero sin cubierta. El proyecto original de los arquitectos Gustavo Greene y Gerardo Köster había comenzado a construirse en 1998 previo encargo de Guillermo Schiess. El empresario, fanático de las semanas musicales de Frutillar, había prometido regalar a la localidad una sala de conciertos digna de los espectáculos que se realizaban durante el verano y cuando en 1996 se incendia el Hotel Frutillar en la puntilla se acuerda la construcción de la sala en ese emplazamiento y comienza a planificarse la propuesta.
¿El programa del edificio es una sala acondicionada específicamente para conciertos?
La verdad es que si bien el proyecto original era una sala de conciertos para acoger a una filarmónica, en el transcurso de su desarrollo se le acondicionó también para acoger espectáculos de ópera. La sala tiene estos dos programas que, aunque suenan complementarios, se traducen en desafíos técnicos distintos al momento de proyectar. En ópera por ejemplo, el rebote acústico debe ser más corto para permitir escuchar con claridad los diálogos. Fue un desafío elaborar un diseño acústico que permitiera funcionar para ambos tipos de espectáculos. El resultado final es un escenario para ópera con una excelente concha acústica.
¿Cuáles fueron los mayores desafíos técnicos de proyectar una sala de conciertos de esta envergadura?
Para nuestro equipo lo más importante era sin duda que el escenario, la iluminación y por supuesto la acústica de la sala funcionaran en condiciones óptimas. Como oficina teníamos una vasta experiencia en el manejo de exposiciones y arquitecturas de carácter público por lo que sabíamos cómo manejar un proyecto con gran afluencia de personas, sin embargo nunca habíamos proyectado un teatro ni una sala de estas características. Por la cantidad de teatros que se construyen es probable que esta constituya una oportunidad única.
¿Qué materiales se incorporaron sobre la estructura de hormigón preexistente?
La estructura preexistente nos daba la noción de un volumen de grandes dimensiones. La estructura era enorme para una ciudad como Frutillar y las únicas arquitecturas de esa escala tanto en la localidad como en los alrededores eran galpones de almacenamiento construidos en madera y revestidos en tejuelas por lo que tomamos esa imagen como referencia para comenzar a proyectar la piel exterior que envuelve el edificio.
La última capa exterior del edificio es una fachada ventilada en base a Paklex, una madera sobre baquelita que va pro- tegida por un film. Si bien se trata de un revestimiento muy técnico, fuimos mezclando variedad de tonos cromáticos para generar una textura capaz de leerse como la reinterpretación de la tejuela local observada en la arquitectura de galpones. La elección del Paklex se hizo pensando principalmente en el mejor envejecimiento de dicho material en contraposición a la madera local. En términos generales el concepto fue: construir una fachada ventilada de la más alta tecnología pero con el aspecto de las tejas. En el detalle, luego de la primera capa se encuentra una malla de aluminio que sostiene el Paklex y previene el ingreso de insectos, más adentro una capa de aire, luego poliuretano y finalmente la estructura del edificio.
¿Cuáles son las principales ventajas de construir una fachada ventilada?
Además de generar una capa de aire que aísla térmicamente al edificio, la fachada ventilada presenta en climas húmedos otra ventaja asociada. El poliuretano, ubicado bajo la capa de aire, si bien es un material muy eficiente, al humedecerse pierde gran parte de sus propiedades. La ventilación de la fachada asegura que este se mantenga seco y conserve sus propiedades originales.
¿El cielo posee propiedades similares a la fachada?
La cubierta es de cobre y bajo él hay 20 cms de aislación tanto térmica como acústica. Para este propósito se van alternando capas “blandas” o “livianas” como la lana poliéster y/o lana de vidrio con capas “duras” o “pesadas” compuestas de terciado. Las primeras aíslan térmicamente y las segundas desde el punto de vista acústico.
¿Además de la “gran sala” que otros programas incorpora el edificio?
La “gran sala” para un total de 1.178 personas se ubica al centro del edificio. Alrededor de ella, entre el núcleo central y la piel exterior, se ubican las circulaciones y los programas anexos entre los que se cuentan: salas de espectáculos de menor dimensión, una para 100 y otra para 300 personas, oficinas administrativas, camarines, una cafetería y bistró y algunas tiendas.
La ubicación del edificio es muy particular, la puntilla de Frutillar cuenta con vistas privilegiadas al lago y volcán Llanquihue, sin embargo el teatro es por definición un programa muy hermético. Por este motivo es que en el espacio que envuelve el núcleo conformado por la sala se propusieron programas más abiertos al entorno. En el último extremo de la puntilla se proyectó un anfiteatro para 280 personas completamente vidriado para realizar espectáculos con el paisaje como telón de fondo.
Respecto al sistema acústico interior de la sala principal ¿cómo se fue definiendo su diseño? La sala cuenta con tecnología acústica pocas veces vista en Chile. Además de estar completamente aislada desde este punto de vista, está diseñada para evitar la reverberación. Para el diseño interior trabajamos con Müller BBM, una firma alemana de ingenieros acústicos. Con ellos fuimos definiendo un diseño estético y acústicamente eficiente mediante dos variables principales, el peso de los muros y la forma.
La superficie interior de la sala se construyó con placas de MDF enchapadas en haya. La madera se trabajó de modo de lograr una textura ni muy porosa ni muy lisa, capaz de regular la absorción del sonido. Se requería contar con un radio de ocho metros en torno al escenario y para generar esta curvatura y hacer que cada panel trabajara de la mejor manera desde el punto de vista acústico, fue necesario diseñar los ángulos de cada panel dando como resultado un total de ochocientos paneles distintos para construir la superficie interior de la sala.
Otro factor importante en el diseño interior de la sala fue el tratamiento de la luz, ya que se requiere de una condición de mediana oscuridad para así concentrar las luces en el sector del escenario. Por este motivo la madera interior se trató con un color relativamente oscuro. Finalmente todas estas decisiones hacen que la sensación al interior del teatro sea la de estar dentro de un gran instrumento.
El proyecto Teatro del Lago se originó a partir de las semanas musicales de Frutillar que en verano reciben gran afluencia de público ¿Cómo funciona el edificio durante el resto de año? Desde su inauguración el teatro ha tenido un calendario muy activo, además recibe gente proveniente no solo de Frutillar sino que de localidades próximas. Hace poco vino a Chile la Orquesta Sinfónica de Bamberg y se presentó exclusivamente en esta sala. Actualmente en Santiago existe la sala del GAM proyectada pero no construida y la recientemente inaugurada sala de la Municipalidad de las Condes.
Esta última tiene una excelente amplificación pero no está trabajada específicamente para conciertos como lo está el Teatro del Lago. Al final en el diseño hay que optar, porque aunque el espacio pueda acoger distintos tipos de espectáculo, nosotros optamos por hacerla lo más eficiente posible como sala de conciertos y este fue el programa que fijó sus requerimientos más específicos.
¿En términos de ahorro energético, además de la fachada ventilada que otros criterios se incorporaron a la arquitectura del edificio?
Se especificaron ventanas de aluminio por fuera y madera por dentro para facilitar su mantención exterior y disminuir el puente térmico. La climatización del edificio se trabajó con una bomba de calor que funciona con el peso térmico del lago. El edificio, salvo la sala principal, se calefacciona por losa radiante. En la sala, por su parte, la climatización funciona mediante un sistema de aire ubicado bajo las butacas ya que la cantidad de gente al interior de ella eleva la temperatura interior y es necesario contar con un sistema de mayor sensibilidad, capaz de elevar o disminuir as temperatura en periodos breves de tiempo.
¿Por qué no se utilizaron materiales locales?
Para nosotros era importante trabajar con criterios de eficiencia energética y para eso era necesario trabajar con maderas certificadas lo que no es posible encontrar en las maderas locales a excepción del pino. La haya con que se trabajó se trajo desde Europa. A pesar de que el edificio no se encuentra suscrito a ninguna certificación específica, nosotros igualmente desarrollamos el proyecto con esos parámetros.
