El proyecto Chairless es un diseño inteligente y radical que propone: no es necesario tener una silla para sentarse. Presentamos el problema y la solución del diseño por su autor el arquitecto Alejandro Aravena.
Txt: Alejandro Aravena Fotos: Nicole Bachman, Marc Eggiman
1. Acerca de la Irreductibilidad Cuando pensé que una silla no podría ser más reducida que esto: Vi aquello… …se pueden decir tres cosas acerca de la silla que envuelve a este indígena Ayoreo:
Primero, este hombre no puede permitirse otra cosa más que el modesto tejido como una silla. El diseño tiene que ser factible bajo circunstancias de escases. Segundo, al ser este hombre nómada cualquier otra silla, a pesar de que la pudiera costear no tiene sentido. El diseño tiene que ser preciso. Tercero, el tejido es la mínima expresión antes que el sustantivo (silla) se convierta en verbo (sentarse). El diseño tiene que ser irreducible.
Estas son las virtudes de esta silla desarrollada por los indios Ayoreo del Paraguay y es el punto de partida para CHAIRLESS. Para la época en la que vivimos es de suma relevancia crear una silla económica. Es hora de crear de manera sistemática elementos que sean asequibles y no desechables. Esta silla es creada a partir de materiales con tecnología de punta y manufacturada con sumo cuidado, pero conceptualmente pura. Por lo tanto, su economía no proviene de un proceso que reduce la calidad o los gastos, sino de la definición más radical posible de lo que se requiere imprescindiblemente para construir una silla.
Así que hay que comenzar por el origen: ¿Por qué nos sentamos? –Porque nos cansamos.
¿Qué significa estar cansado específicamente? La gravedad ejerce una fuerza sobre nuestro cuerpo (peso), después de resistirlo por un tiempo, es necesario descansar.
Específicamente el alivio que nuestro cuerpo necesita no es para las piernas, sino para la espalda. Generalmente podemos hacer largas caminatas, sin embargo no podemos estar de pie por periodos extendidos; la espalda se cansa con mayor facilidad. La fuerza que genera la gravedad en nuestro cuerpo lo hace encorvarse. Por ende en una silla el respaldo es más importante que el asiento. De hecho una silla con una ligera inclinación es mucho más cómoda porque descompone la fuerza vertical de nuestro peso en una reacción vertical y otra ligeramente horizontal permitiendo que nuestra espalda se enderece. CHAIRLESS descompone el peso de nuestras piernas cruzadas y transfiere la fuerza horizontal de las mismas para que la espalda no se encorve.
Es obvio que muchas cosas han evolucionado desde el nacimiento de la civilización y que el progreso se ha acumulado en nuestras vidas en la forma de deseos y necesidades altamente sofisticados. Pero también es cierto que hay un gran número de necesidades (a la cuales yo llamaría atavismos), que no han cambiado desde los orígenes y que aún hoy pueden ser satisfechos de una manera muy simple: Sentándose en el piso e instintivamente envolver las piernas con los brazos es una de ellas. Alguien podría pensar que Chairless no hace nada más allá de eso, entonces ¿Para qué tenerla en un principio? La verdad es que Chairless funciona de manera diametralmente opuesta. Cuando cruzamos nuestras piernas y las tomamos con nuestros brazos hacemos que nuestra espalda funcione como un arco retraído, la tensión es ejercida entre nuestros hombros y el coxis. Es por eso que no podemos permanecer en esa posición por periodos largos. Chairless en su contra, ejerce una fuerza horizontal justo al centro de este arco nuestra espina dorsal, enderezando la espalda. De hecho entre más cansadas estén nuestras piernas y tiendan a abrirse la mayor fuerza horizontal que Chairless transferirá hacia la espalda para que se incorpore. No es casualidad que los indígenas puedan permanecer en esta posición por horas.
Entonces, en una mano esta la reducción del problema: el asiento de una silla convencional se ha transferido al suelo; por lo tanto las patas de la silla se han descartado. Lo único que queda es el respaldo, y para ello se ha reducido a las fuerzas involucradas. Por el otro lado se abren las posibilidades. Chairless no solo permite al usuario permanecer sentado más tiempo si no que lo hace con las manos libres para comer, beber, escribir, chatear o mensajear; haciendo que la ida al parque, un picnic en el campo, la espera en el aeropuerto o los conciertos sean experiencias mucho más cómodas.
Habiendo reducido el problema a una cuestión de fuerzas y no una cuestión de forma, yo veo a la Chairless más como una herramienta y menos como un mueble. Más que el diseño lo importante aquí es el principio relacionado. Realmente nada previene que la gente cree sus propios Chairless, usando cinturones o cualquier tipo de tela. Una vez que el principio es identificado, las ideas se convierten naturalmente en código abierto.
Sucede que Chairless es la versión industrial del principio hecho visible por la banda de los indígenas Ayoreo. Utiliza materiales que Vitra actualmente usa como los cintos de refuerzo para los sofás o la piel proveniente de excedentes de otros objetos. Agregamos una banda elástica para que sea fácilmente contenida doblada dentro de una bolsa o hasta en el bolsillo. Además nos deshicimos del material sobrante en la única parte dónde no se necesita (entra las rodillas y el torso). Además de que así liberamos más los brazos, se hace más evidente las fuerzas en juego. La tensión en la banda permite a los músculos relajarse.
