“…la presión producida por los ciclistas, los que van en aumento, nos hace pensar que es hora de preocuparse de crear vías señalizadas y reglamentar el uso de la bicicleta para cuidar y fomentar el uso de este medio de transporte que tiene grandes ventajas frente a otros, como son la nula contaminación ambiental y el evidente beneficio en la salud de los adeptos a esta práctica deportiva como medio de transporte.
Por Yves Besançon
El aumento en el precio de los combustibles y el mal servicio del transporte público en Santiago, han producido un creciente aumento en el uso de las bicicletas como medio barato para trasladarse dentro de la ciudad. Este nuevo comportamiento de muchos santiaguinos nos conduce a preguntarnos: ¿por qué hoy y no antes? La respuesta tiene que ver con lo que generalmente sucede en nuestro país, en el que no se planifican las cosas con visión de futuro, sino que son usualmente una consecuencia del comportamiento ciudadano que busca soluciones a sus problemas por su cuenta, sin el menor incentivo o apoyo de la autoridad. La ciudad de Santiago, salvo algunas pocas excepciones, no está preparada para el uso de la bicicleta, no hay vías especiales para ciclistas ni hay cultura de parte de los automovilistas y peatones para que este medio de transporte pueda circular con seguridad y fluidez. Casos excepcionales, como el de Providencia en la creación de una ciclo vía, son dignos de elogio y debieran imitarse.
Tampoco existe una adecuada señalización en la ciudad para estos vehículos, como tampoco existen lugares apropiados y seguros para estacionarlos. Los edificios no cuentan en su interior con espacios para bicicletas y debido al aumento en su uso han debido acondicionar lugares dentro de los estacionamientos de automóviles para que los usuarios dejen estacionadas sus bicicletas. Vale la pena señalar que el proyectar estacionamientos para bicicletas en nuevos edificios, otorga puntaje para la obtención de una acreditación de “Green Building”.
Es así como la presión producida por los ciclistas, los que van en aumento, nos hace pensar que es hora de preocuparse de crear vías señalizadas y reglamentar el uso de la bicicleta para cuidar y fomentar el uso de este medio de transporte que tiene grandes ventajas frente a otros, como son la nula contaminación ambiental y el evidente beneficio en la salud de los adeptos a esta práctica deportiva como medio de transporte.
La ciudad Paris, no solo está pensada en su totalidad con circuitos especiales para tránsito de bicicletas, sino que además, la Municipalidad de Paris creó en Julio del 2007, un completo sistema de arriendo de bicicletas llamado Vélib, bajo el lema “la ville est plus belle á vélo”, con estacionamientos en diferentes sectores de la ciudad de modo que sin la necesidad de poseer una bicicleta, el usuario toma una desde un punto y la deja en otro, con un sistema de arriendo con tarjeta de crédito o abonos para recorrer la ciudad en bicicleta por el tiempo que requiera. Para ello existe una completa página WEB en la que está el plano de las diferentes estaciones de parqueo, modos de abonarse etcétera. Por 29 euros se puede tener un abono por un año, a eso llamo yo una política con preocupación por el medio ambiente. El sistema ya ha sido instalado en Viena y los Alcaldes de Nueva York y Chicago han concurrido a Paris para replicar el sistema en sus respectivas ciudades. Para ello hay que tener voluntad y visión pero debe partir de las autoridades el deseo de masificar el uso de la bicicleta creando las condiciones que permitan su circulación en forma segura y expedita.
Está claro que no es la restricción vehicular la que disminuye el uso del automóvil como tampoco el Transantiago, ambas políticas han producido un efecto contrario al deseado, los santiaguinos han comprado más autos en ambos casos, tanto para evitar la restricción como para no utilizar el mal sistema de transporte público. El fomento del uso de la bicicleta debiera ser una prioridad en la que debemos involucrarnos todos, las autoridades y los ciudadanos.
