En las comunas de Maipú y La Florida se están construyendo los primeros dos hospitales concesionados de Chile, modelo de gestión que concesiona la operación de los servicios no clínicos.
El desafío consiste en el diseño, construcción y operación de dos hospitales de 70.000 m² y 400 camas aproximadamente cada uno, en dos de las comunas más populosas del país (803.765 habitaciones para Maipú y 398.464 habitaciones para La Florida), y que cuenta con una serie de exigentes requerimientos por parte del estado, con lo que se espera cambiar el imaginario común que se tiene de los hospitales públicos.
Los arquitectos de ambos hospitales son la oficina catalana especialista en Arquitectura de la Salud BBATS CONSULTING & PROJECTS (Silvia Barbera, Jorge Batesteza, Cristóbal Tirado) y el socio local MURTINHO+RABY arquitectos (Pedro Murtinho, Santiago Raby).
Con el 50% de las obras ejecutadas y mas del 85% de la obra gruesa –a cargo de la Sociedad Concesionaria San José Tecnocontrol-, ya se observa el logro de la arquitectura impulsada por la experiencia internacional de BBATS en el desarrollo de proyectos hospitalarios, que no solo responde a una correcta concepción de los edificios -incluyendo emplazamiento, volumetrías e imagen urbana-, sino que denotan una mejora del bienestar del paciente y funcionalidad medica de los hospitales. Lo anterior, implicó para BBATS, luego de dos años de concurso, instalarse el 2009en Chile para conducir el desarrollo de los proyectos y la supervisión de las obras; y que espera poder continuar marcando la diferencia en la concepción de proyectos hospitalarios públicos y/o privados.
Para los arquitectos, la construcción de estos hospitales viene a marcar un quiebre importante en lo que ha sido la salud pública en Chile y en la forma de proyectar un hospital ya que son proyectos de alto estándar, de buena calidad en cuanto a arquitectura, terminaciones y operación. Además, como proyectistas destacan la ventaja de que el mandante directo sea la misma concesionaria, ya que como ésta será la que opere el edificio durante los próximos 15 años, ha habido una especial preocupación en el diseño y construcción, sobre todo en crear sistemas que rebajen los costos de consumo, operación y mantención, durante la concesión. Lo que se traduce en un beneficio de la calidad desde el punto de vista proyectual.
Y agregan que el principal concepto detrás de dos proyectos de esta envergadura, y especialmente en el caso de centros hospitalarios, es la correcta zonificación de las distintas áreas constituyentes de este tipo de programa tan complejos, ya que deben de prevalecer las funcionalidades programáticas. Habiendo encontrado ese ajuste y en respuesta a las demandas del lugar, se conjuga una volumetría.
En cuanto al diseño, y si bien las características de los terrenos de ambos hospitales son completamente opuestas, Maipú con un terreno de 250m x 250m aproximado, y La Florida con un terreno marcadamente descompensado de 350m x 50m aproximado, implico volumetrías distintas pero con una distribución programática muy similar: ambos cuentan con dos subterráneos que albergan estacionamientos y servicios de apoyo clínicos y no clínicos del hospital; el primer y segundo piso, albergan el corazón del hospital como urgencia, radiología, pabellones y pacientes críticos; y los dos pisos superiores, albergan las unidades de hospitalización. Por su parte, y en función de la mejor operatividad, son proyectos absolutamente horizontales con una escala urbana bastante reducida para los 70.000 m² de superficie, cuatro pisos en La Florida y cinco pisos en Maipú, que en este último caso, no se aprecia en ninguna de sus fachadas.
Por un lado, el Hospital de Maipú se inserta en un terreno muy grande de 5 hectáreas, de 250 por 250 mts aproximadamente, con una presencia verde considerable y cierta libertad en el emplazamiento del edificio. Sin embargo, la complejidad estaba dada por una marcada diferencia de niveles en el terreno –10 metros de diferencia entre el acceso sur y el acceso norte-, lo que implicó diferenciar dos cuerpos principales: un zócalo semienterrado recogiendo el talud existente en busca de la menor incidencia en los movimientos de tierras, que conllevo a la extensión y recuperación de la cota superior del terreno como cubierta verde; y dos cuerpos aéreos, despegados de la cota natural.
En contraposición, el hospital de La Florida, se inserta en un terreno de dimensiones muy justas -1,7 hà-, en torno a un área de equipamientos, y con un terreno de proporciones muy desequilibradas -350×50 metros-; por lo que la inserción volumétrica responde a un edificio como hito urbano. Las características del terreno y la complejidad del programa, llevo al límite los parámetros de ocupación, constructibilidad y altura permitidas y una recuperación del área construida en las cubiertas de los techos, como área verde. En función de ello se optó por retranquear la fachada de la línea de edificación, en primer y segundo piso, con el objetivo de transformar la acera en una rambla pública de 350 metros lineales, y con ello otorgar una antesala al edificio. Y debido a las características del terreno y su emplazamiento, este edificio siempre fue pensado como hito urbano que va a estar presente visualmente de día y de noche a través de un revestimiento de doble piel que permite que el edificio se ilumine por completo.
Por último, cabe destacar en el desarrollo de ambos proyectos, la integración dentro del equipo de arquitectos del uso de tecnología (BIM) Building Information Modelling, desarrollado por la oficina Coordina Bim Consulting. Esta tecnología, ha sido utilizada para la detección de interferencias y conflictos de trazados en una etapa muy temprana del proceso y ser solucionados sin mayores costos para el propietario ni atrasos en los tiempos de construcción ya que aún se trabaja en un modelo virtual. Un error común es considerar a BIM como un paquete de herramientas de diseño y dibujo tridimensional, pasando por alto el mayor potencial que tiene para la industria, que es el uso y manejo de la información que el modelo 3D contiene más allá de las imágenes y planos. El gran beneficio es aumentar y optimizar la eficiencia y calidad en la entrega de proyectos integrados (IPD) y reducir el riesgo en el proceso de construcción. Una vez terminada la construcción, BIM aporta su información para la administración de las instalaciones durante su ciclo de vida, optimizando las mantenciones, manejo de repuestos, stock de recambios, etc.
