Felipe Wedeles arquitecto UFT, nos presenta esta celebrada obra en la playa de Matanzas, desarrollada por su oficina WRM arquitectos junto a los arquitectos Macarena Rabat y Jorge Manieu. Se trata de un hotel pequeño para windsurfistas y surfistas, sensible y potenciador del entorno, que se sustenta en el paisaje y condiciones naturales del lugar… este proyecto fue un auto-encargo.
La ubicación del hotel de aproximadamente 1.100 mts2 de construcción, está junto al mar en un terreno, donde en 1900 estuvieron las antiguas oficinas portuarias y posteriormente un monasterio Franciscano. Esta edificación colapsó para el terremoto de 1985 y solo quedó en el lugar la capilla y los centenarios árboles Cipreses, ambos elementos son vestigios de una época donde el pueblo de Matanzas permaneció en secreto.
Hoy Matanzas es visitado por surfistas de todo el mundo por las condiciones de olas y viento que se dan en el lugar, es un destino surfer reconocido a nivel nacional y mundial.
Como antecedentes claves para decisiones de proyecto se consideró la temporalidad del uso del lugar (época de viento-olas-vacaciones) y la relación con los elementos fundacionales, el viento, la hilera de Cipreses y la capilla existente.
Una estructura de madera en cuadricula de 4×4 mts se entrama con los arboles conformando patios dentro de ella y trabajando la relación entre los diferentes recintos, privados y públicos.
Entre el patio de la capilla-acceso y la playa se contempló una pasarela-muelle que conecta la playa el hotel y el patio de acceso, acentuando la relación y proyección del hotel hacia el mar.
10 habitaciones y 2 piezas backpacker (piezas tipo mochileros) un sector de piscinas, sauna y tinajas de madera, sala de lectura, sala de reuniones, terrazas, patios, restaurante y quincho en la playa mas los servicios componen el programa de este compacto hotel.
La materialidad principal del hotel es madera en bruto y vidrio, que en su gran mayoría fue obtenido en el lugar, y que componen una estructura liviana, de fácil construcción y flexible. Fue el caso de la reconstrucción post maremoto, en la que el hotel quedo destruido y deformado, los trabajos de arreglo fueron rápidos y de poco impacto.
Con el tiempo el hotel ha tomado los tintes y desgastes del paso del tiempo dándole una belleza original y propia.
