NUEVO HOSPITAL MILITAR – AMARAL, ASTUDILLO Y BAUERLE

Una monumental apuesta, es la realizada por el Consorcio “Hosmil”, conformado por los arquitectos Misael Astudillo, Verónica Amaral, John Bauerle, Beltrán Gumicio y Jorge Lürs para el proyecto del nuevo Hospital Militar La Reina, no sólo por los metros cuadrados de hormigón, redes y equipamiento nunca antes puestos en escena en nuestro país para un edificio de este tipo, sino por la calidad de la articulación entre cientos de complejas características y variables que se encuentran al desarrollar un proyecto de esta envergadura. Entre ellas, una de las más importantes es la condición de edificio energéticamente eficiente, objetivo que estuvo presente en cada uno de los pasos asumidos por estos profesionales. A continuación, les ofrecemos un recorrido por las más importantes características de este nuevo recinto hospitalario.
Imágenes gentileza de Holmes y Amaral

Sin duda, el nuevo Hospital Militar destaca por su tamaño de más de 86.000 m2, pero aún más por sus avances tecnológicos los que incorpora junto a una renovada mirada en torno a la eficiencia energética y de resguardo medio ambiental, así como por sus conceptos y equipamientos de seguridad, sumados a su innovadora integración al resto del sistema privado y público de salud chileno y a las redes de comunicación mundial.

El proyecto se diseñó sobre la base de su integración con los demás servicios de salud, tanto de las demás ramas de las Fuerzas Armadas y de Carabineros y, quizá lo que le dará su mayor singularidad, con los sistemas de salud pública y privada que atiende a la “comunidad civil”, esto a través de un concepto de atención abierta por medio de convenios con Isapres y demás instituciones de salud.

LOS DESAFIOS

A petición del Ejército, en tan sólo dieciocho meses se desarrolló la etapa de diseño, lo que obligó a aumentar el equipo profesional previsto inicialmente y el trabajar a un ritmo de marcha forzada, según confidencian los proyectistas. Esto sumado a la complejidad de diseño de un hospital, dio como resultado el coordinar a más de 100 profesionales del área salud, de 26 especialidades distintas, incluyendo la asesoría de expertos internacionales, todo esto con el objetivo de atender correctamente las necesidades de un proyecto de esta relevancia.

Los 86.000 m2 de superficie de este proyecto lo sitúan como el establecimiento de salud más grande de Chile, prácticamente el doble que los más grandes hospitales del país existentes hasta el momento, tanto públicos como clínicas privadas. Por ello se espera que concurran normalmente a este recinto 9.000 personas, de las cuales aproximadamente el 80% serán pacientes y público en general, y el 20% personal médico y administrativo.

El establecimiento se proyectó con 330 camas para hospitalización y 88 para pensionado externo, otras 34 camas para la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), 56 para urgencia y 23 para recuperación post operatoria; lo que hace un total de 531 camas, muy por sobre las 270 camas de la Clínica Las Condes, a modo de referencia y 360 camas de la Clínica Alemana.

La innovación conseguida por el equipo de profesionales a cargo de este proyecto llegó inclusive a la aplicación de ingeniería sísmica de vanguardia. “Se incorporó la tecnología de amortiguadores sísmicos, para ello se debió formar una comisión con los máximos exponentes de la ingeniería estructural en Chile, con apoyo del Dictuc de la Universidad Católica y del Ingeniero Tomás Gundelman de la Universidad de Chile, así como de Gonzalo Santolaya y de Hoehman Stagno y Asociados”. Esta condición sumada al propósito de máxima eficiencia condicionó a una solución arquitectónica, mayoritariamente desarrollada en una placa compacta, entorno a un patio central, al cual convergen todos los servicios y circulaciones en los diferentes niveles de esta placa, afirman en Holmes y Amaral.

EFICIENCIA ENERGETICA “LOW AND HIGH TECH”

El consumo eléctrico esperado por los expertos, asciende a 5,6 MVA, superior a la media de los grandes clientes de las empresas de suministro de energía, y equiparable al doble de los hospitales tradicionales. Por tanto, en la búsqueda de optimizar su funcionamiento y tender hacia la reducción de costos de mantención y operación futura, se desarrolló una arquitectura compacta, la que según informan los proyectistas reduce los largos de pasillos y de instalaciones, y por ende los costos de inversión inicial y de operación posterior.

La luz y la climatización, son dos puntos sensibles de este proyecto, por ello se adoptaron materiales y diseños constructivos que permiten un óptimo aprovechamiento lumínico y calórico naturales en prácticamente todo el edificio. Esto, además de reducir costos de energía busca generar un menor impacto medioambiental.

Por otro lado, la incorporación de fibra óptica desarrolla una completa integración de funciones no sólo de la tradicional telefonía, imágenes y datos, sino de señales de todo tipo tanto a la red de comunicaciones así como a la “Sala de Control Computarizado Central”, que controla los sensores de funcionamiento de equipos, iluminación, temperatura, suministro de energía, así como de ascensores, control de accesos, bombas de presión, extracción de aire, solicitudes de provisiones, despacho de órdenes médicas, diagnósticos, exámenes, alimentos, y todo cuanto ocurre en un hospital complejo y moderno.

A modo de ejemplo del alto estándar digital diseñado en este proyecto, el tradicional revelado radiológico quedará en el pasado, gracias a las transmisiones que se conectan al recorrido de la fibra óptica que permitirán que una simple radiografía de un paciente podrá estudiarse al instante en otra unidad del hospital, en el domicilio del especialista, o en cualquier punto del planeta; alcanzando de ése modo un ahorro en tiempo y recursos humanos y técnicos.

La “Sala Central de Control Computarizado”, permitirá una evaluación permanente e instantánea del funcionamiento del establecimiento, tanto de sus equipos como de sus servicios, personal y suministro en general. Según los proyectistas si esta herramienta se administra adecuadamente, permitirá sucesivas optimizaciones y ahorros de todo tipo a lo largo del tiempo.

En el diseño de este recinto hospitalario se tuvieron en cuenta múltiples factores que inciden en optimizar el suministro, reducir la inversión y tender a bajar los costos de operación y mantención. Por ejemplo, la concentración de equipos de la Central Térmica del Piso Mecánico (nivel 6) permite programas centralizados y simples de mantención, lo que implicará menores costos de operación; característica que dista mucho de las condiciones típicamente existentes en los hospitales públicos tradicionales y en buena parte de las clínicas privadas.

En esta búsqueda de optimización, se unieron varias disciplinas profesionales al modo de lo que se conoce como “integración inter especialidad”; nuevo concepto del que carecen la mayor parte de los establecimientos de salud del país.

En tanto, los esfuerzos de climatización generados directamente por los equipos de calor-frío, se redujeron por la vía del diseño del edificio y por los materiales que lo componen. Además, se desarrolló el máximo de aprovechamiento de la luz y calor solar gracias a la apertura de patios interiores que hacen de grandes “tragaluces” que cruzan gran parte del edificio en su vertical y horizontal, además de estudiarse la inclinación y materiales empleados en sus techumbres, materiales de fachada, tamaño de las ventanas en relación a los recintos que sirven, según las orientaciones cardinales para lograr el mejor aprovechamiento térmico.

El funcionamiento de las calderas duales de climatización, al igual que otros equipos vitales del hospital, está garantizada, ya que el suministro permite alternativamente el uso de gas o de petróleo a través de mecanismos automáticos o manuales que generan cambios inmediatos ante eventuales cortes del gas o de petróleo. Si fallan los dos primeros suministros energéticos, los sistemas funcionarán inmediatamente con electricidad del sistema público, y ante la falla de éste se usará electricidad generada por grupos electrógenos propios.

MEDIO AMBIENTE

A pesar de tratarse de un edificio de carácter militar, que está exento de permisos municipales de edificación, ha sido estudiado a través del sistema de evaluación ambiental como cualquier otro proyecto civil.

Dentro de las innovaciones ecológicas, el proyecto contempló un ingenioso sistema de captación e infiltración de aguas lluvias y de riego, de manera de no saturar o presionar la vialidad o los requerimientos de colectores matrices públicos. Se trata de un sistema que capta las aguas lluvias que caen sobre el predio y el edificio, las que a través de canaletas, tuberías y celdas de drenaje, pozos de absorción e infiltración y estanques de acumulación, permitiría utilizar dichas aguas para el regadío y bajar enormemente los costos de operación.

Por su parte la energía eléctrica y a gas se pensaron como fuentes limpias. En este sentido los equipos a petróleo cuen¬tan con los filtros necesarios que garan¬tizan el no afectar el medio ambiente.

A esto se suma un acabado proyecto de paisajismo que, además de integrarse al sistema ecológico de captación e infiltración de aguas lluvias, consultó un tratamiento de jardines exteriores sobre la placa de estacionamientos subterráneos y en patios interiores del edificio, en una superficie total de aproximadamente 50.000 m2. Se contempla por tanto 484 árboles, 11.701 arbustos y enredaderas y aproximadamente 72.000 plantas y cubre suelos, entre ellas alrededor de 700 m2 de rozas.

Durante el proceso de construcción y por requerimiento del mandante se modificó el área verde sobre el estacionamiento en su fachada poniente, cambiándolo por una explanada dura probablemente para actos cívico militares.

La flora prevista en el proyecto, mayoritariamente endémica, adaptada a la zona, tuvo el propósito de reducir considerablemente los costos de mantención y operación posterior. Esta condición permitía una economía aún más notable al integrar la introducción del sistema de infiltración y celdas de drenaje, denominadas “Geoceldas Atlante”, de origen Autraliano, país que está a la vanguardia en esta materia.

Sin duda, todas estas características harán de este edificio en el mediano plazo un claro ejemplo de integración de tecnología inteligentemente usada en pro de conseguir un espacio hospitalario de primer nivel, no sólo en términos de salud para sus pacientes, ya que a los ojos de quienes lo proyectaron es ya un ejemplo de que en Chile si se puede proyectar con eficiencia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>