CASA EFICIENTE EN PUERTO MONTT / BAIXAS

La casa proyectada por el estudio “Baixas y del Río”, ubicada en Puerto Montt, fue realizada en el contexto del proyecto FONDEF “Diseño por Envolvente para la Vivienda de Madera”; Iniciativa de la cual participaron las escuelas de Arquitectura, Ingeniería y Construcción de la Pontificia Universidad Católica de Chile, más una serie de empresas que hoy se reúnen en el Centro de Investigación y Desarrollo de la Madera (CIDM).

Este proyecto se enmarca en la iniciativa gestada por FONDEF, gracias al cual se construyeron otras dos casas en igualdad de condiciones. Una en Santiago a cargo de los arquitectos Mario Ubilla y Rodrigo Zepeda, y otra en Temuco a cargo de los arquitectos Teodoro Fernández y Sebastián Hernández. Hoy, estas tres viviendas están siendo sometidas a ensayos de habitabilidad.

¿De qué modo el desarrollo de esta casa en Puerto Montt ha generado un cambio en su arquitectura?

Todo proyecto hecho con interés y con tiempo significa un cambio en la arquitectura de un profesional, y éste tanto como cualquier otro.

Sin embargo, hay dos temas que han sido significativos en este proyecto, y que por lo tanto han implicado una preocupación especial. El primero, es haber trabajado con madera, lo cual ha significado una búsqueda de las características propias de la construcción en este material (por ejemplo, trabajar con volúmenes en forma de cajas cerradas en las cuales los vanos aparecen como perforaciones en sus paredes). Esto sin descuidar el buscar virtudes arquitectónicas que no tienen que ver directamente con la madera, sino más bien con el programa y la circunstancia (como lograr una espacialidad generosa en una casa familiar de 95 m2 ubicada en un loteo convencional). El segundo, es haber puesto como condición que las características de confort térmico de esta casa fueran óptimas y originadas a través de una alta eficiencia energética.

¿De qué modo evalúa el actual estado de la arquitectura eficientemente energética en nuestro país?

Es absolutamente incipiente con casos aislados, entre los cuales están algunos muy valiosos como ciertas obras de Enrique Browne. Es preciso mencionar que en este momento hay un enorme interés de parte de los arquitectos de trabajar en esto, lo cual se refleja en instancias como el Seminario Ecoarq que organizó este año el Colegio de Arquitectos, con gran éxito, y también en el tema central de la próxima Bienal de Arquitectura 2008: “Hacia una Arquitectura que cuide nuestra Tierra”.

¿De qué modo lo académico se ha hecho cargo de los temas de sustentabilidad?

Puedo explicar con más propiedad el caso de la Escuela de Arquitectura de la PUC. Aquí se ha tratado el tema desde la década del 70, por medio de numerosos cursos, talleres y diplomados. Sin embargo, es preciso reconocer que los últimos tres años se le ha dado la importancia que corresponde con la integración de nuevos académicos en el área, y con la organización de instancias como el “Simposio Internacional de la Madera” (Septiembre de 2004), el “Seminario de Eficiencia Energética en la Docencia de la Arquitectura” (Octubre de 2006), y el SET (Sustainable Energies Technologies Conference), conferencia internacional llevada a cabo en Septiembre de 2007 con participación de expertos de todo el mundo.

A propósito de la validación por estudios de eficiencia energética de las edificaciones, ¿Qué valor le asigna a la intuición en esta área, en su trabajo anterior a la casa de Puerto Montt?

En la construcción no se puede hablar de intuición, sino más bien de la aplicación de conocimientos. Tal aplicación puede ser más elemental o generalista, o más compleja y precisa en la medida que uno va desarrollando un tema con más profundidad.

¿Cuál es la relevancia de la casa de Puerto Montt, en torno al desarrollo de una arquitectura que toma parámetros de diseño antes escasamente aplicados a una casa de 95 metros cuadrados?

Creo que es prematuro hablar del “desarrollo de una arquitectura”. Lo que se ha hecho es aplicar una tecnología de paneles exteriores (envolvente) desarrollada en una investigación FONDEF, en la cual han trabajado una serie de investigadores a quienes hay que dar crédito, apoyados por una serie de empresas.

Ésta aplicación es la parte relevante del proyecto, que le da a dicha casa rendimientos energéticos especiales y cuida también su duración. El resto del proyecto es simplemente otro esfuerzo por hacer buena arquitectura con un sitio, costos y programa convencionales.

¿Cuáles son los siguientes pasos luego del éxito que este proyecto en el que el uso energéticamente eficiente de la madera es la principal motivación?

Los siguientes pasos se están dando en dos direcciones. Una es seguir con proyectos de investigación que amplíen el rango de la búsqueda; nuestro Centro de Investigación y Desarrollo de la Madera ha obtenido un segundo financiamiento FONDEF para desarrollar todos los elementos de una casa en madera (techos, pisos, etcétera). Otra, es aplicar las tecnologías desarrolladas en estas investigaciones a casos reales como por ejemplo: salas cuna, jardines infantiles, viviendas sociales – son casos que están actualmente en curso- . En este artículo se muestra el primer prototipo de sala cuna, construido en Villarrica con tecnología del panel FONDEF y proyecto de los arquitectos Juan Baixas y Mario Ubilla.

¿Cuál es su perspectiva acerca del uso eficiente del suelo y de los materiales disponibles en el crecimiento y desarrollo de las ciudades?

Respecto al uso eficiente del suelo en la ciudad, algunos puntos a considerar son: perfeccionar y diversificar los sistemas de transporte – con el clima que tenemos en nuestras principales ciudades, el desplazamiento peatonal y de bicicletas debería multiplicarse – ; esto es congruente con la creación de redes de parques que conecten y democraticen la ciudad – en Santiago, por ejemplo, los parques del Mapocho deberían ser conectados en todo su largo; acercar la vivienda, en especial la vivienda social a los centros de comercio y trabajo para evitar sectores marginales y marginados y no sobre exigir al transporte.

Respecto al uso eficiente de los materiales disponibles, se deberían privilegiar materiales reciclables o biodegradables y que provengan de fuentes renovables con bajo impacto de explotación y elaboración. Tales materiales deberían ser usados evitando la excesiva producción de desechos y contaminación. Para esto existen en el mundo sistemas de certificación de la construcción que miden todos estos parámetros. Tarde o temprano habría que aplicar en Chile alguno de estos sistemas.

A nivel urbano el material vegetal es un mecanismo eficiente y automático de regulación de clima y purificación del aire.

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