LA XVI BIENAL DE ARQUITECTURA – EL DOMINIO FINO DE LAS ENERGIAS

“Hacia una Arquitectura que Cuide Nuestra Tierra”, es el lema de la próxima Bienal, de la cual Juan Ignacio Baixas es su Presidente. Este notable de la arquitectura nacional aceptó nuestra invitación de escribir sus impresiones acerca de este evento que convoca a todos los profesionales de nuestro país y que en esta ocasión tendrá como escenario el MAC con un diseño de Felipe Assadi, quien gentilmente nos envió la memoria del proyecto e imágenes de lo que será esta puesta en escena.
Por Juan Ignacio Baixas, Presidente de la XVI Bienal de Arquitectura 

Hemos querido que el lema de esta XVI Bienal sea “Hacia una Arquitectura que cuide nues­tra Tierra”, lo cual tiene que ver con esa nueva conciencia planetaria surgida luego de un largo período de “explotación” del planeta acen­tuado en los siglos 19 y 20 con la Revolución Industrial.

Conciencia que habla por una parte de un cuidado por el “paraíso destrui­do”, y por otra de una preocupación por el agotamiento o escasez de recursos que llevaría a hacer poco sostenible la vida humana. Conciencia presionada por las urgencias económicas causa­das por el alza desmesurada de algunos “commodities”, tales como el petróleo. Conciencia doblemente presionada por los ambientes contaminados, en espe­cial de las grandes ciudades que aparte de crear fealdad y desagrado, afectan en forma drástica la salud de sus habi­tantes. Conciencia triplemente presio­nada por las predicciones catastróficas del calentamiento global.

Surge entonces la pregunta: ¿qué pa­pel juega la arquitectura en esta con­ciencia que adquiere tanta importancia a partir de fines del siglo XX?

Si consideramos que alrededor del 30% del consumo de energía de un país esta relacionado con el mantenimiento, climatización y construcción de edi­ficios, es entonces obvio que la arqui­tectura (oficio encargado del diseño de gran parte de tales edificios) tiene un papel de primera importancia en esta conciencia preocupada de la habitabili­dad presente y futura del planeta.

Por otra parte, considerando que el tema de la contaminación esta muy relacionado con la “eficiencia ener­gética” (allí donde hay derroche ener­gético, hay normalmente contami­nación) y que cualquier producción de objetos de gran escala produce desechos, también el tema de la con­taminación esta muy relacionado con el diseño de edificios.

Tan graves son hoy el derroche ener­gético y la contaminación que han lle­vado a muchos países, en especial del hemisferio norte, a aplicar drásticos sistemas de certificación, reglamenta­ción y subsidios, dirigidos específica­mente a las fases de diseño, gestión de la construcción y remodelación de los edificios. Asunto este en el cual en Chi­le todavía estamos un paso atrás.

Es así que el oficio de los arquitec­tos se ve hoy tocado por esta exigencia urgente, la cual lejos de presentar una ­­­traba debería por el contrario fortalecerlo al exigir un diseño y una construcción más finos, más ajustados, de gran creatividad y que respondan mejor a la naturaleza de los lugares y a sus habitantes. De modo que la obra final de los arquitectos, la ciudad, acoja con creciente calidad la vida de los que allí habitan.

Sin ir más lejos, lo que hacemos los arquitectos es construir una temperie. Y tal temperie, si bien se logra a través de materiales sólidos, esta sin embar­go constituida en gran parte por ma­nifestaciones de la energía. ¿Qué sería el espacio arquitectónico sin luz, calor, sonido, movimiento? Simplemente no existiría. ¿O bien qué sucedería con un exceso de ellos?, no sería habitable. Sin duda, el fino dominio de las formas de la energía no solo contribuirá a resol­ver un problema planetario. También ayudará a generar una fina arquitectura y ciudades más habitables.

LA BIENAL 2008 ESPACIO PARA LA REFLEXION

Esta preocupación por una arquitec­tura y un urbanismo sostenible impreg­na todas las actividades de la Bienal, siendo además el tema específico de algunas de sus actividades como por ejemplo el Seminario Ecoarq, el Se­minario de Paisajismo y el Concurso Universitario.

Hace ya tiempo que nuestra cultura descubrió que los avances en el cono­cimiento y en el hacer se producen con gran fecundidad en ámbitos abiertos de difusión e intercambio.

El auge por todos conocido y com­partido de la arquitectura chilena en el concierto mundial, sin duda se debe en forma importante a la existencia de un ámbito de comunicación potente entre los arquitectos del cual la Bie­nal es probablemente el hito de mayor fuerza y visibilidad. 

El reconocimiento mundial de la ca­lidad de la arquitectura chilena, está demostrado en las múltiples publi­caciones y exposiciones en diversas partes del mundo sobre nuestra ar­quitectura y no solo de aquella elabo­rada por arquitectos de experiencia y grandes oficinas, sino que también de la arquitectura de nuestros arquitectos jóvenes. Nuestras últimas bienales han celebrado este hecho.

Así como el mundo mira nuestra ar­quitectura, también nuestras bienales han querido invitar y dar tribuna a los principales pensadores de otras partes del mundo relacionados con la arqui­tectura o disciplinas afines. De modo que sus ideas, presentadas en forma directa y de primera mano, enriquezcan y fecunden nuestro quehacer.

Nos enfrentamos entonces con una nueva Bienal que debe mantener el ritmo de las otras y que así como las otras, junto con ser una vitrina de nuestra buena arquitectura en general, también propone un tema de reflexión y de acción para los arquitectos. Tema que pone al oficio de los arquitectos frente a una circunstancia que lo en­riquece. Tal tema circunstancial es el “el cuidado de nuestra tierra”, y nace de esa conciencia relativamente nueva en un occidente que por mucho tiempo estuvo ocupado principalmente de la explotación de sus recursos. Conciencia que nos exige a todos (personas, em­presas, instituciones) una preocupación por el efecto que cada una de nuestras acciones, por leves que sean, puedan tener en la habitabilidad del mundo en que vivimos. Habitabilidad presente y sobre todo habitabilidad futura.

COMISION ECOARQ – SUSTENTABILIDAD EN CHILE

La Comisión Ecoarq del Colegio de Arquitectos, elaboró los Principios de Sus­tentabilidad. Conscientes de la realidad nacional y mundial del cambio climático y la crisis energética, ha asumido un compromiso de aportar al país en la bús­queda de soluciones a dichas problemáticas desde una mirada sustentable que abarca la valoración del medio ambiente, mejoramiento integral de la calidad en salud y educación, valoración de los recursos, diseño bioclimático, construcción sustentable, eficiencia energética.

Basándonos en estudios de espe­cialistas internacionales e in­terpretando los datos aportados por la Comisión Nacional de Energía, podemos decir que a la arquitectura le compete una gran responsabilidad en aportar a palear el “Calentamiento Global” y la “Crisis Energética”; esto se debe a toda la energía y contaminación implícita desde la génesis de los ma­teriales, pasando por la fase de cons­trucción, vida útil y demolición, recicla­je o reacondicionamiento de cualquier proyecto de arquitectura. Por lo que las medidas paliativas en que puede inter­venir el arquitecto son varias, partiendo por la coordinación de una concepción multidisciplinaria desde la génesis del proyecto, que permite en el resultado final ahorrar tiempo y materiales, me­jorando además la calidad constructiva de un proyecto. 

“La arquitectura tiene la llave del calentamiento global” (Edward Mazria, USA, especialista en Arquitectura Bio­climática y Energía Solar). Mazria nos plantea que si sumamos todos los edi­ficios incluidos en los Balances Ener­géticos Nacionales Norteamericanos (residencial, comercial e Industrial, la Arquitectura es responsable de aproxi­madamente del 50% del gasto energéti­co y de las emisiones de Co2.

¿QUÉ DEBE INCLUIR LA ARQUITECTURA SUSTENTABLE? 

Según algunas definiciones, trata de la huella de vida total de un edifi­cio (sus emisiones y contaminación), desde los materiales, su fabricación y transporte, del lapso de construcción, de su uso y goce, de su término, demo­lición y reincorporación a la naturaleza o reciclabilidad. 

Para el Comité de Tecnología y su Comisión Ecoarq la arquitectura sus­tentable en Chile, debe al menos consi­dera los siguientes puntos: 

1. Cuidado con el Medioambien­te: Menores Emisiones e Impacto Ambiental.

2. Relación con el entorno – emplazamiento: Restablecimiento y protección del hábitat natural; Conectividad y transporte; Impac­to de la construcción en el sitio: aire, ruidos, desechos, etc.; Manejo de escurrimiento de aguas lluvia y la erosión.

3. Sostenibilidad social: Mayor confort, Acondicionamiento Térmi­co, Acústico y de Humedades; Me­jor Salud y Calidad de Vida; Diseño participativo e inclusivo (Relación con el espacio público, posibilidad de uso por parte de la comunidad); Protección del Patrimonio Cultural; Educación y difusión del proyecto.

4. Gestión de la Energía: Diseño Bioclimático; Eficiencia Energética y ahorro, reducción de la demanda y aumento de la eficiencia de los equipos, que conlleva a un ahorro monetario; Aplicación y gestión de uso de energías Renovables y Limpias.

5. Gestión del Agua: Optimiza­ción y reducción del consumo de agua potable; Utilización de aguas no potables; Saneamiento y/o reutilización de aguas grises; Paisajismo eficiente.

6. Gestión de Residuos: Diseño de construcciones que permitan la reutilización de sus partes; Consi­derar en el diseño la recolección y la diferenciación de los residuos para su posterior reciclaje; Reuti­lización de los residuos orgánicos para compost.

7. Materiales y recursos: Uso de materiales locales; Uso de mate­riales reciclados; Posibilidad de desmantelamiento y re-uso; Adap­tabilidad, durabilidad y bajo mante­nimiento del edificio; Mayor cuida­do e Independencia de Recursos.

8. Calidad Ambiental: Confort Tér­mico; Confort visual y lumínico; Confort acústico; Confort olfativo; Ventilación; Control de la calidad del aire interior.

9. Innovación: Materiales; Equipos y sistemas; Uso. 

“La Arquitectura Sustentable supone un nivel más profundo de la Arquitec­tura y sus Tecnologías, comprender al hecho construido como un eslabón de una larga cadena que comienza con la naturaleza, transformada utilizando energías, manteniéndose en uso por largo tiempo y finalmente se recicla o devuelve a su origen, la naturaleza”. 

Como podemos ver la Arquitectura Sustentable incluye numerosos aspec­tos, de los que destacamos: 

El cuidado y valorización del Medio ambiente:  

En medio de las consecuencias visi­bles del cambio climático producto del calentamiento global, ya no podemos como país y civilización no evaluar el trabajo silencioso que hace la natura­leza para mantener todo en orden y acusar recibo de las señales de alerta que esta nos da para tomar conciencia y cambiar de actitud en pro de su cui­dado y preservación.

El confort para los habitantes:

En verano y en invierno, sea en vivien­das, comercio (incluye oficinas, escuelas, educación, y otros equipamientos co­munitarios), e industrias, lo que importa es reducir emisiones y ruidos en zonas de producción y/o transporte, logrando mejoras notables en salud, rendimiento y entusiasmo por la vida, para conver­tir a la ciudad en un lugar agradable de habitar.

Relación con el Entorno inmediato:

A través de un mal empleo de la ima­gen o arquitectura internacional, hemos tendido a descontextualizar la arqui­tectura rompiendo y/o forzando las re­laciones naturales con el entorno como la orientación, vientos, clima del lugar, soleamientos, sombras, vegetación, ce­rros, edificios cercanos y sus efectos. Debemos volver a rescatar esta con­cepción básica de los proyectos.

Lograr una eficaz eficiencia energé­tica, dada la crisis nacional y mundial que encarece cada vez más los com­bustibles fósiles, con el respectivo im­pacto sobre la población y el costo de los insumos, es imprescindible tomar medidas de eficiencia, que parten por la educación de la población, el trans­porte y de las industrias del ahorro del consumo energético, labor que está siendo muy bien abordada por el Pro­grama País Eficiencia Energética. Como por ejemplo: Iluminación y Fuerza, ex­presados en lámparas y enchufes.

Hoy se dispone de ampolletas de “ahorro de energía” que deben reem­plazar a las incandescentes y a las dicroicas, son fundamentalmente fluo­rescentes y tipo Led ahorran hasta 80%, según avisos.

Pero ¿cuál es la eficiencia de los elec­trodomésticos? Hoy avisada en etique­tas. Escoger los menores consumos. Han avanzado mucho las nuevas tecno­logías y siguen mejorando.

Después viene la gestión en el ámbito del diseño y la construcción de manera de ahorrar las demandas energéticas tanto de invierno como de verano. Sin dejar de lado las otras energías.

La Protección Térmica de la Envolven­te, aprovechamiento de la orientación y el entorno. En el Comité de Tecnología y su Comisión Ecoarq, estamos conven­cidos de que si se entregan viviendas sociales de mejor calidad constructiva, buena aislación y con un diseño biocli­mático que aborde la ventilación y las ganancias solares, las viviendas se ter­minan pagando solas con los ahorros que se producirían en el área de salud y mejoras en el ámbito social. 

Consideración de zonas de riesgo o de protección. Hoy en día se sigue edificando en zonas que es sabido su riesgo ya sea por desastres naturales, contaminación, carencia de agua, etc. Es importante que se planifiquen los asentamientos con seriedad con miras hacia un futuro sustentable, lo que sin duda llevará a un ahorro nacional. Asi­mismo, la consideración de la amplia­ción de los límites urbanos en zonas de tierra fértil, tomando conciencia de la escases de alimentos a escala mundial que se nos avecina produc­to del Cambio Climático, conlleva a un replanteamiento con miras a una den­sificación sustentable, que a la larga producirá mayores beneficios econó­micos y sociales para el país.

La Energía Solar. Teniendo un país con las mayores ganancias solares del mun­do, en época de crisis energética, lleva a preguntarse por que no se ha conside­rado antes como producción de nues­tra propia generación energética. Claro esta que las respuestas se basan en una postura negativa por el costo actual de la tecnologías, lo que tiende a invalidar esta postura, pero si se busca concien­zudamente, tecnología, calidad y precio hemos podido comprobar que ya hay a disposición en el mercado internacio­nal ofertas interesantes, que se podría buscar la manera de replicar los mo­delos en Chile, de manera de tener una nueva fuente de generación de empleo. Sin ir en desmedro de la propia innova­ción tecnológica nacional. Comprende:

- Ganancias solares, Acumulación y Distribución, del calor.
- Ganancias: Directas, Muros de Trombe o Invernaderos. Igualmen­te las protecciones solares para verano o edificios que lo requieran siempre.
- Colectores Solares Térmicos, se refieren a producción de agua ca­liente o de aire caliente.
- Colectores Solares Fotovoltaicos, para generar energía eléctrica.
- Ventilación de recintos, producida por energía solar (chimeneas sola­res, etc.).
- Cocinas y hornos solares.

Efecto del sol. También la considera­ción de la iluminación natural con un aprovechamiento máximo a través de tecnologías actuales sorprendentes para terminar con los casos de recintos ciegos o de poca luz.

La Contaminación Intradomiciliaria. Existen varios factores a considerar para evitarla. Las energías alternativas mencionadas, requieren artefactos co­munes para suplirlas porque suelen ser intermitentes. El Sol, es de día y habrá días nublados, verano e invierno.

Estos artefactos: estufas, calefones, cocinas, son a llama viva dentro de los recintos, generando CO2, consumiendo el oxígeno y produciendo humedades (vapor de agua, aprox. 1,5 lt por Kg de combustible quemado). En estas condi­ciones, la contaminación Intradomici­liaria pasa a ser mayor que la exterior. Los sistemas de llamas vivas interiores han causado muchas muertes por su intoxicación. La solución pasa por sis­temas limpios (electricidad) o menos contaminantes, por ejemplo botando los gases tóxicos al exterior, cuidando el ingreso de oxígeno.

Gestión del Agua, Recurso de anun­ciada escasez creciente, ya se comien­za a hablar en el mercado financiero del Blue Gold haciendo referencia al agua, no podemos seguir diseñando cons­trucciones que no aborden una acabada gestión del agua, como por ejemplo:

- Las fuentes de agua, su uso efi­ciente, su reciclabilidad.
- Baños de doble descarga
- Difusores
- Tratamiento de la contaminación de las aguas: Alcantarillado, Resi­duos industriales.
- La utilización de baños secos, que no generan redes de alcantarillado (aguas negras) que al final conta­minan la tierra, su agricultura, las napas subterráneas y los mares.
- La recuperación de aguas llu­vias, aguas grises y reciclaje de aguas negras.

Gestión de Desechos. Es indispensa­ble considerar la clasificación de las basuras, no mezclando lo orgánico, con plásticos, papeles, vidrios, metales, en­vases tetrapac, desechos electrónicos (como pilas que emiten radiaciones por largo tiempo, partes de computadores y otros artefactos), etc.

La clasificación se orienta al reciclaje y aprovechamiento de recursos, así como a la protección humana de elementos dañinos. Sería muy útil la Gestión Mu­nicipal, como ya se ha visto en algunos casos, como en la comuna de Vitacura.

Por último cabe mencionar que en el Marco de la XVI Bienal de Arquitectura se esta organizando la tercera versión del Seminario ECOARQ 2008, Hacia la Sustentabilidad en la Arquitectura Na­cional: Estado de Situación” programa­do entre el 4 y 7 de noviembre 2008, en el Museo de Arte Contemporáneo.

En esta oportunidad la temática de la Bienal se centrará bajo el lema: “Hacia una Aquitectura que Cuide Nuestra Tie­rra”, dando cabida al tercer encuentro Ecoarq en que estima una convocatoria de 250 personas aproximadamente.

Este Seminario tiene como objetivo principal analizar la realidad sustenta­ble del país con énfasis en el ámbito público y proponer soluciones y herra­mientas para ser aplicadas en forma inmediata en el diseño arquitectónico. Además en el contexto del seminario dentro de la Bienal, se pretende gene­rar un encuentro de discusión en torno al tema central de la Bienal, aportando con la exposición de expertos y la inte­rrelación con el público y maduración de los temas expuestos en mesas re­dondas al cierre de cada día.

¿LA SUSTENTABILIDAD COMO RECETA? – LOS LÍMITES DE PENSAR GLOBAL Y ACTUAR LOCAL

La próxima Bienal de Arquitectura nos invita a reflexionar y discutir en torno a la proyección de la arquitectura sustentable en nuestro país. A través del lema “Hacia una arquitectura que cuide nues­tra tierra”, la invitación es a vislumbrar el desarrollo futuro de la industria de la construcción teniendo como principal objetivo el cuidado de “nuestra” tierra, entendiendo por esto, el conjunto de recursos naturales y humanos endémicos a “nuestra” región o localidad.
Por Morris Testa Santiago, Jeannette Roldán Rojas y Bárbara Rodríguez Droguett.(Académicos del Departamento Ciencias de la Construcción Facultad de Arquitectura y Urbanismo U. de Chile)

BIENAL

Esta correlación entre sustentabi­lidad y protección de lo local, por más obvia que parezca, no se con­dice con tanta facilidad en la realidad. Si nos detenemos a estudiar el origen de las medidas implementadas en el marco del desarrollo de la arquitectura sustentable en nuestro país durante los últimos años, observamos que la mayo­ría de estas iniciativas proviene de ex­periencias internacionales o programas impulsados en países con un nivel de desarrollo sustancialmente diferente al nuestro. Vale la pena entonces pre­guntarse cómo afectan al desarrollo local algunas de estas estrategias, tales como la importación de equipos efi­cientes o materiales de menor impacto o la utilización de pautas o benchmarks internacionales en la evaluación y cer­­­tificación energética de los edificios. Yendo aún más lejos, resulta al menos inquietante observar como los aspectos sociales de la sostenibilidad, tales como los parámetros de accesibilidad o calidad de la vivienda, se dejan de lado al adoptar pautas importadas, gestadas para países con realidades socioeconómicas donde estos aspectos no son una prioridad.

Para el arquitecto, el uso del con­cepto de sustentable o sostenible para sus propuestas creativas está acotado a una consecuente relación amigable del contexto con la obra creada, enten­diéndose en principio ambos conceptos en su acepción lo más amplia posible. El arquitecto trabaja y debe trabajar todas las dimensiones (culturales, eco­nómicas, físicos, ambientales, sociales, etc.) sin rigidizar límites de escala en­tre ellas. Ms aún, el propio ambiente o contexto no es visto como un factor ex­terno inmutable, sino también empieza a depender en mayor o menor medida de sus decisiones, formando a su mane­ra parte también de la materialización. Concretamente, el medio puede afectar el ciclo de vida de un objeto creado, así como también el objeto creado puede afectar al del medio. 

DEFINICIONES 

Cuando nos referimos a sustentabili­dad la podemos entender como la per­durabilidad de la materialización frente al impacto del medio proyectado en el tiempo y en el espacio; o de otro modo, ­­y también la capacidad para dejar la mínima huella ecológica (irreparable) en aquél. Como de costumbre, un juego más para el equilibrio de variables entre las innumerables a las que está dulcemente condenado el arquitecto a considerar y orquestar. Sin embargo, en este caso resulta ser una de contingencia interdisciplinaria con repercusiones de extrema trascendencia, por cuanto lo que está en juego no es la durabilidad del artefacto creado solamente, sino la permanencia y supervivencia de todo nuestro habitat natural.

La arquitectura sustentable, en es­pecífico, es aquella cuyo diseño es capaz de perdurar sin una rápida de­gradación, sin provocar o provocando la mínima degradación en su contexto, con previsiones de que la huella dejada sea recuperable. Es decir, incorporan­do, como en toda labor de una cien­cia creativa aplicada, conceptos como: “planificación” (pensar antes de hacer), “constructividad” (prever y facilitar la materialización del artefacto desde la concepción misma de él, intuyendo el proceso que lo convertirá de idea a cosa), “equilibrio” (balance adecuado entre objetivos y medios), “ética”, “eco­logía”, “aprovechamiento ponderado de los recursos”; en general conceptos que siempre estuvieron ligados a la razón de ser de los seres pensantes y de los que en algún momento la humanidad en su evolución empezó a olvidarse, mareada por la rápida evolución y di­vulgación del conocimiento científico y tecnológico de los últimos cien años. 

En este sentido, la consolidación de un modelo de sustentabilidad basado en la incorporación de estrategias y adaptación de prescripciones extranje­ras puede llegar a producir justamen­te lo inverso, generando procesos de deterioro del potencial local, al ignorar las verdaderas características, parti­cularidades e incluso oportunidades nacionales para un desarrollo soste­nible. ¿Hasta qué punto es posible re­plicar estrategias de sostenibilidad aplicadas en otros países en el con­texto local?. ¿En qué momento estas estrategias dejan de ser buenas repli­cas y pasan a ser modelos totalizantes de implantación forzada?

SOSTENIBILIDAD DE EXPORTACIÓN:
DE LA PRODUCCIÓN EN SERIE A LA INNOVACIÓN
 

A principio de los setenta, el lema “pensar global, actuar local” se consoli­daba como la bandera de lucha del mo­vimiento verde incipiente, incentivan­do el cambio basado en la acción y el intercambio de conocimiento entre las naciones con el objetivo de establecer consensos en torno a la sustentabili­dad. Con el advenimiento de la era de la información y producto del uso masivo de las tecnologías, esta condición pasó a transformarse en un transferencia de información que facilitó la implantación de iguales medidas de sustentabilidad en contextos completamente distintos. Con una creciente consternación global en torno a la degradación del planeta comenzó asimismo a gestarse la globa­lización de la sustentabilidad. 

La replicabilidad, capacidad de repe­tir una acción a distintos casos a lo lar­go del tiempo, ha sido considerada una cualidad inherente a cualquier estrategia de sostenibilidad. En la posibilidad de ser replicada residió por décadas la efectividad de un proyecto de arqui­tectura eficiente. Sin embargo, frente a esto hoy es necesario diferenciar cuando la réplica corresponde a una producción en serie de estrategias im­plementadas y cuando la replicabilidad despierta oportunidades locales de de­sarrollo. El primer caso correspondería a una acción jerárquica de implemen­tación de estrategias de producción en serie, mientras que la segunda corres­ponde a una acción horizontal, bajo la cual el conocimiento y experiencia ex­tranjera son implementados en conjun­to con un conocimiento profundo y ri­guroso de las condiciones de la realidad local, acercándonos de esta manera a la definición de procesos de innovación. 

La experiencia mundial en la incor­poración de Programas y Estrategias de Construcción Sustentable, nos muestra que estas se desarrollan de manera transversal en distintas áreas del cono­cimiento. Con el progresivo dialogo en­tre las distintas disciplinas, es posible respaldar la adopción de las medidas y evaluar el desarrollo de las ya en curso. De ahí la importancia de la producción de conocimiento académico y la aplica­ción a través de instrumentos técnicos e iniciativas comerciales. Nuestro país no ha sido la excepción a esta dinámi­ca y hoy es posible observar y analizar las innovaciones dentro de la construc­ción sustentable, principalmente en las áreas de la educación y desarrollo tec­nológico y comercial. 

INNOVACIÓN SUSTENTABLE  EN EDUCACIÓN 

En las innovaciones educacionales podemos observar la aparición masiva de estas temáticas en las mallas curri­culares de las carreras relacionadas al mundo de la construcción (Diplomados y Posgrados en Energía, Simulación Energética y herramientas computa­cionales). Esto debido a una demanda de los profesionales por este tipo de programas y una preocupación cada vez más creciente de las universidades por generar investigación aplicada en Eficiencia Energética. Estos programas nacieron durante la década pasada en aquellas universidades que contaban con académicos formados en latitudes lejanas, quienes experimentaron desa­rrollando modelos formativos basados en sus propias experiencias en el ex­tranjero. Hoy, tras años de perfecciona­miento, los programas locales de mayor antigüedad han adquirido la madurez necesaria para tener una doble visión global y local, crítica y propositiva, frente a los problemas y soluciones de la arquitectura sustentable. 

Sin embargo, es fundamental enten­der que pueden haber modos sustenta­bles o no de entender y transmitir en el ámbito docente los fenómenos de cada disciplina, porque mientras dichas dis­ciplinas están obligadas a evolucionar de acuerdo a los estados del arte, el ob­jetivo básico, o los conceptos centrales irrenunciables tienen que mantener su validez aunque el escenario en que se desempeñen cambie y evolucione. 

Por otra parte, se observa la apa­rición de herramientas técnicas que permitan medir y evaluar la Eficien­cia Energética en edificios. Dentro de estas innovaciones se encuentran las certificaciones ambientales o energé­ticas que cumplen la función de esta­blecer “benchmarks” o estándares de calidad y al mismo tiempo servir como Pautas de Diseño. En Chile, en un pri­mer momento la tendencia fue hacia la repetición de modelos foráneos de evaluación y la importación directa de herramientas de certificación. Sin em­bargo, la realidad local de la industria de la construcción manifestó su recha­zo a estos sistemas que no representa­ban nuestras características particula­res, y por tanto, entregaban resultados que podían ser discutibles. Hoy, en cambio, se observa un desarrollo cada vez más creciente de organismos e instituciones (universidades, colegios profesionales, asociaciones gremiales, centros de investigación) que se en­cuentran validando o adaptando ins­trumentos de certificación a nuestra realidad, o incluso, desarrollando siste­mas 100% nacionales, pero compatibles con los internacionales.

INNOVACIÓN SUSTENTABLE EN TECNOLOGÍA 

Dentro de las innovaciones tecnoló­gicas más visibles y publicitadas hoy se observa el fuerte desarrollo de sis­temas que permitan mejorar la envol­vente, reutilizar las energías (sistemas de co o trigeneración) o que permitan aprovechar energías renovables en el terreno de emplazamiento. En Chile se han desarrollado con especial énfasis las innovaciones a nivel de envolven­te en oficinas, destacando la aparición de fachadas inteligentes, tecnología en ventanas y cerramientos, cristales LOW-E o de coeficientes solares, control térmico de los vidrios. Un especial énfasis ha tenido el aprovechamiento de la energía por co y trigeneración, y uso de energías renovables, especialmente solar y geotérmica en establecimientos de uso público e industrial (paneles so­lares y bombas de calor).

Pero todas estas tecnologías, muchas de ellas importadas, deben ser cons­cientemente analizadas y ponderadas según nuestra propia realidad, Nue­vamente, la sola consideración de los aspectos técnicos de estas soluciones representa una perspectiva cerrada y equivocada. Por ejemplo, es evidente que la concepción y fundamentación del proyecto de arquitectura sustentable debe encontrarse en el entendimiento acabado y profundo del clima y el lugar, más allá de superficiales apreciaciones generales o lugares comunes. Conocer de las variables del clima y su evolu­ción mensual en el año (temperaturas, viento, radiación solar, el comporta­miento de la humedad, etc.), las varian­tes climáticas, el entorno geográfico u otros aspectos decisivos en la caracte­rización del contexto son ineludibles en la definición de estrategias de diseño, sobre todo en un país como el nuestro donde la diversidad climática y geográ­fica asombra a cualquiera. Sin embargo, la consideración de las características del clima o de las variables de bienes­tar según lo internacionalmente “acep­tado” puede representar un problema al momento de enfrentar un proyecto en nuestra realidad. Estudios locales han demostrado que en Chile somos defi­nitivamente una cultura de acomoda­ción termal, principalmente a través de nuestras vestimentas y las diferentes actividades que desarrollamos en los espacios que habitamos. 

PERSPECTIVA FUTURA 

Por último, podemos decir que Chi­le ha seguido la tendencia mundial al desarrollar las innovaciones en materia de arquitectura y construcción sustentable de manera transversal en la indus­tria de la construcción (universidades, avances tecnológicos y herramientas técnicas y comerciales). Sin embargo, todavía la aplicación en muchos de los proyectos de construcción es aislada tanto en el sector público como pri­vado o a nivel experimental en el caso de las universidades. 

Las políticas públicas, los progra­mas e incentivos de gobierno, una progresiva demanda del público por mejores construcciones unido a un conocimiento exhaustivo de la rea­lidad de la industria local, impul­saran en Chile el desarrollo de un modelo de desarrollo sostenible propio a nuestra realidad.­

ELTON + LENIZ – ARQUITECTURA QUE RESPONDE A LOS ELEMENTOS

Elton + Léniz arquitectos asocia­dos, nació en 1993 formada por Mirene Elton y Mauricio Léniz. Desde sus inicios se ha caracte­rizado no sólo por su dedicación y amor a la arquitectura en el ám­bito de la construcción, sino tam­bién por su preocupación por el mobiliario y los objetos de arte. A lo largo de su carrera han de­sarrollado una gran variedad de casas, obras de remodelación, oficinas, salas de arte y tiendas, colaborando con ellos artistas y diseñadores, lo que le da un especial carácter a esta oficina. Insertada en Pucón, palabra que en Mapudungún significa “en­trada a la cordillera”, esta casa se encuentra en plena natura­leza, en contacto directo con la vegetación, la cordillera y el imponente volcán Villarrica.

Al comenzar con la labor del di­seño de una casa, se deben pen­sar en todos los factores que interfieren y que a la vez, sin darnos cuenta, también nos ayudan para lograr una buena obra arquitectónica. En este caso, los arquitectos privilegiaron las vistas y establecieron los puntos cardi­nales con algunas herramientas direc­trices de diseño. 

EL DISEÑO 

Por un lado, la casa se estructuró con un orden concreto. Hacia el oriente, el cuerpo principal; hacia el poniente la casa de los invitados; hacia el nor­te la piscina; y hacia el sur, finalmente, las vistas. 

La topografía del sitio era totalmente irregular por lo cual se recurrió a la uti­lización de un gran zócalo que reúne las cotas centrales del terreno y contiene en su interior los distintos espacios. Este murito de contención varía en su altura desde los 20 cm. hasta 1,40 mts. 

Dentro de las orgánicas líneas que posee la naturaleza en forma espontá­nea, los arquitectos superpusieron una segunda trama, pero absolutamente re­gular; una cuadrícula virtual compuesta por 38 pilares dobles de madera que simbolizan los bosque de la zona, y a su vez sostienen una gran cubierta 16×24 metros. Este gran alerón alberga los principales muros de hormigón y cobija los espacios interiores de la casa. 

Al analizar las elevaciones y cortes se destaca la liviandad de esta cubier­ta que debe su encanto a estar abso­lutamente despegada de los muros de la casa. Las transparencias es un gran valor. Grandes paños vidriados resal­tan el maravilloso paisaje que la rodea, además de lograr una integración y un traspaso de la naturaleza desde el inte­rior al exterior por medio de las vistas y los materiales.

LA LLUVIA 

Otro de los factores que no se podían dejar al olvido debido a la zona lluvio­sa en que está ubicada esta obra, es la evacuación de las aguas lluvias. Una vez escuché a un gran profesor que nos dijo que: “el peor enemigo de las gran­des obras arquitectónicas es la lluvia” (o el agua) y ésta no es la excepción. 

Este desafío se tomó como un ele­mento relevante a la hora de diseñar la forma de la cubierta. Ésta se dobla formando un pliegue desplazado del centro para lograr de este modo una gran canal para recoger las aguas. Pero este pliegue no es al azar, la parte más baja de la cubierta, la canal, forma un eje que responde en el interior a la cir­culación principal de la casa. 

La casa finalmente queda zonificada e dos alturas, una más baja que reúne los dormitorios secundarios y escala de acceso de los habitantes, y una más alta que abarca los espacios principales de estar y dormitorio principal. 

Lo interesante de entender en esta casa es la fusión entre lo orgánico de la naturaleza y lo rígido que puede llegar a ser el programa funcional de una casa. Pero pongo en valor no solo el buen di­seño entre estos dos componentes a nivel de plantas, sino también en eleva­ciones y cortes. 

Es un proyecto que responde al lu­gar en que se inserta por los materia­les que utiliza y su escala, y a su vez, es consecuente con su partido tanto desde el punto de vista planimétrico como espacial.

EUGENIO GUZMAN Y ALAIN CHAMPION – RECOGIENDO EL ESPÍRITU DE LA CULTURA MAYA

En la isla Roatan de Honduras, los arquitec­tos Eugenio Guzmán (Chile) y Alain Cham­pion (Francia) se asocian para desarrollar un notable proyecto turístico a distancia resca­tando conceptos de esta cultura de la selva de América Central, aplicando tecnologías de reciclado y sustentabilidad de alta tecno­logía en este magnífico centro recreacional.

Cuál es la razón principal por la que el proyecto presenta­do por su oficina se adjudicó el Palace Condos Roatan? 

Un concepto enfocado a capturar, restaurar y recrear el ambiente natural, a través de un parque tropical circun­dado por los edificios, fue lo que con­venció al mandante. Este parque es un plus para este terreno que está ubicado en segunda línea del frente marítimo. 

Los proyectos alternativos tenían una impronta excesivamente artificial, con una muy alta densidad construida que iba en desmedro de la calidad vacacio­nal de los usuarios y un impacto nega­tivo en el entorno. En nuestro proyecto, la menor densidad y la ubicación de los edificios en el perímetro del terreno permiten que todos los departamentos tengan una vista óptima al parque, au­mentando su plusvalía.

¿Cuál es la importancia que ustedes le asignan a la “recreación de la flora y fauna del humedal” por medio de la generación de un parque en el con­texto del desarrollo total del proyecto para el Palace Condos Roatan? 

El parque es fundamental, es el co­razón del proyecto en donde se im­plementa una parte importante del sistema de sustentabilidad y el equi­pamiento público de piscinas, juegos, restaurantes, centro buceo, spa, museo y centro de eventos, gran parte de este equipamiento esta construido y ope­rando hoy en día. 

Sobre este parque se vuelcan todos los departamentos, los cuales no son protagonistas del proyecto y solo con­forman un borde mirador, una especie de marco protector del entorno natu­ral del parque. De esta manera no es la arquitectura que es la protagonista del proyecto pero más bien el espacio público del parque central. Esto en con­traposición a la tendencia del edificio hito monumental. 

A través de este parque el proyecto va en defensa de la biodiversidad de la isla; la que está desapareciendo por el desarrollo inmobiliario y por la falta de un marco regulatorio por parte de las autoridades locales. 

¿De qué modo piensan que este proyec­to en su concepto y en su arquitectu­ra recoge el espíritu local de Roatan? 

Recogimos el espíritu de la selva local a través del parque central. Ade­más recogimos el espíritu de la Cultura maya de esta región centro americana, a través de ciertos elementos de esta cultura que nos pudieran apoyar nues­tro concepto: la serpiente y el escalo­namiento de las pirámides.

El edificio se inserta en el terreno ondulando alrededor del parque con la forma de una serpiente, símbolo de vida y conocimiento en la cultura maya, realzando la memoria que hacemos del origen natural del paisaje local. 

A fin de disminuir el consumo eléc­trico en el uso de los ascensores, se proyectaron unas escaleras de ac­ceso a los diferentes niveles en las extremidades del edificio, siguien­do el concepto de escalonamien­to de la arquitectura maya. Estas se plantean como un paseo invitando a los usuarios. Además esta forma de re­mate mitiga el impacto del edificio en el paisaje.

 ¿Cuáles son los puntos más nota­bles que destacarían del “Sistema de Sustentabilidad” propuesto para el edificio? y ¿por qué los escogieron?

West Bay Beach es un área relativa­mente nueva en cuanto a proyectos, principalmente vacacionales, su desa­rrollo ha sido explosivo; en 10 años se han desarrollado numerosos proyectos de gran y mediana escala, esto no ha tenido un paralelo con la implementa­ción de la infraestructura necesaria, causando numerosos problemas en el ambiente, era primordial proponer un sistema sustentable para el funciona­miento del proyecto. En la gestión de un edificio de esta envergadura, los costos en energía eléctrica producida en la isla y en agua potable entregada por camio­nes cisternas, son considerables. Una mayor autosuficiencia energética y re­cuperación de agua se presenta como una importante fuente de economías en el funcionamiento del edificio.

No se destaca un sistema principal de sustentabilidad ya que la sustenta­bilidad de un proyecto se logra a través de todo un conjunto de estrategias sus­tentables que se apoyan entre sí.

Toda el área verde del parque es aprovechada para el funcionamiento de los distintos sistemas de sustentabili­dad del edificio y para mantener tem­perado el aire alrededor de los edificios a través de la sombra de los árboles. 

Se considera el tratamiento de las aguas servidas por juncos en un pan­tano sumergido, lo que permite reciclar el agua para riego. Junto a estos se pla­nifica el almacenamiento de las aguas lluvias en cisternas para duchas y WC.

Para economizar la electricidad, se proyectó un sistema de climatización del edificio a través de “pozos canadienses”: El aire inyectado en los recin­tos está previamente enfriado pasando por ductos subterráneos. Además se aprovecha el asolamiento del lugar con el uso de paneles solares térmicos para entrega de agua caliente y con el uso de espejos parabólicos para entrega de energía eléctrica.

¿En qué sentido este edificio marca una diferencia respecto a la historia de proyectos edificados en la zona? 

Debido a la falta de un masterplan urbano y de un marco regulatorio acep­­table la tendencia ha sido el desarrollo de proyectos con una alta constructibi­lidad y de poco cuidado del medio am­biente, nosotros hemos querido actuar de manera contraria proponiendo un proyecto de arquitectura sustentable para economizar los recursos naturales. Parte de esta sustentabilidad fue pro­poner una constructibilidad que permitiera el restauro del entorno natural y a su vez mantuviera la necesaria para la rentabilidad inmobiliaria del proyecto gracias a la plusvalía adquirida por las vistas ofrecidas y una disminución de los gastos de funcionamiento. ­

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Eugenio Guzman Vicuña: Arquitec­to, Universidad de Chile (1977) ac­tualmente junto a Alain Champion desarrolla proyectos en el Caribe y Machupicchu, Perú. 

Alain Champion Mijy: Arquitec­to, Escuela Politécnica Federal de Lausanne, Suiza (1994), actualmen­te ejerce en forma independien­te y en asociación con Eugenio Guzmán.

YVES BESANCON – BICICLETA, EL VEHICULO PARA SANTIAGO

“…la presión producida por los ciclistas, los que van en aumento, nos hace pensar que es hora de preocuparse de crear vías señali­zadas y reglamentar el uso de la bicicleta para cuidar y fomentar el uso de este medio de transporte que tiene grandes ventajas frente a otros, como son la nula contaminación ambiental y el evidente bene­ficio en la salud de los adeptos a esta práctica deportiva como medio de transporte.
Por Yves Besançon

El aumento en el precio de los combustibles y el mal servicio del transporte público en Santiago, han producido un creciente aumento en el uso de las bicicletas como me­dio barato para trasladarse dentro de la ciudad. Este nuevo comportamiento de muchos santiaguinos nos conduce a preguntarnos: ¿por qué hoy y no an­tes? La respuesta tiene que ver con lo que generalmente sucede en nuestro país, en el que no se planifican las co­sas con visión de futuro, sino que son usualmente una consecuencia del com­portamiento ciudadano que busca solu­ciones a sus problemas por su cuenta, sin el menor incentivo o apoyo de la autoridad. La ciudad de Santiago, sal­vo algunas pocas excepciones, no está preparada para el uso de la bicicleta, no hay vías especiales para ciclistas ni hay cultura de parte de los automovi­listas y peatones para que este medio de transporte pueda circular con se­guridad y fluidez. Casos excepcionales, como el de Providencia en la creación de una ciclo vía, son dignos de elogio y debieran imitarse.

Tampoco existe una adecuada seña­lización en la ciudad para estos vehí­­­culos, como tampoco existen lugares apropiados y seguros para estacionar­los. Los edificios no cuentan en su in­terior con espacios para bicicletas y debido al aumento en su uso han debido acondicionar lugares dentro de los estacionamientos de automóviles para que los usuarios dejen estacionadas sus bicicletas. Vale la pena señalar que el proyectar estacionamientos para bicicletas en nuevos edificios, otorga puntaje para la obtención de una acreditación de “Green Building”. 

Es así como la presión producida por los ciclistas, los que van en aumento, nos hace pensar que es hora de preocuparse de crear vías señalizadas y reglamentar el uso de la bicicleta para cuidar y fomentar el uso de este medio de transporte que tiene grandes ven­tajas frente a otros, como son la nula contaminación ambiental y el evidente beneficio en la salud de los adeptos a esta práctica deportiva como medio de transporte. 

La ciudad Paris, no solo está pensada en su totalidad con circuitos especia­les para tránsito de bicicletas, sino que además, la Municipalidad de Paris creó en Julio del 2007, un completo sistema de arriendo de bicicletas llamado Vélib, bajo el lema “la ville est plus belle á vélo”, con estacionamientos en dife­rentes sectores de la ciudad de modo que sin la necesidad de poseer una bi­cicleta, el usuario toma una desde un punto y la deja en otro, con un sistema de arriendo con tarjeta de crédito o abonos para recorrer la ciudad en bi­cicleta por el tiempo que requiera. Para ello existe una completa página WEB en la que está el plano de las diferentes estaciones de parqueo, modos de abonarse etcétera. Por 29 euros se puede tener un abono por un año, a eso llamo yo una política con preocupación por el medio ambiente. El sistema ya ha sido instalado en Viena y los Alcaldes de Nueva York y Chicago han concurrido a Paris para replicar el sistema en sus respectivas ciudades. Para ello hay que tener voluntad y visión pero debe partir de las autoridades el deseo de masificar el uso de la bicicleta creando las condi­ciones que permitan su circulación en forma segura y expedita. 

Está claro que no es la restricción ve­hicular la que disminuye el uso del au­tomóvil como tampoco el Transantiago, ambas políticas han producido un efec­to contrario al deseado, los santiagui­nos han comprado más autos en ambos casos, tanto para evitar la restricción como para no utilizar el mal sistema de transporte público. El fomento del uso de la bicicleta debiera ser una prioridad en la que debemos involucrarnos todos, las autoridades y los ciudadanos.

RAMIREZ Y MOLETTO – ARQUITECTURA INTERIOR QUE DA CUERPO A LAS MARCAS

A fines del 2005, se formó la oficina Ramirez-Moletto Arquitectos Asociados conformada por Alberto Moletto R. (UFT) y Álvaro Rami­rez B. (UCH), la cual se ha dedicado a trabajar diferentes escalas dentro de la arquitectura, proyectos de restaurantes, viviendas uni­familiares, viviendas colectivas, diferentes concursos y proyectos de interiorismo.
Por Cristina Aguirre

Individual y colectivamente su traba­jo ha sido seleccionado para la Bienal de Arquitectura, 2004 (Chile), y en el Directorio Anual de la revista Wallpaper, 2005. Su trabajo ha sido publicado en España, Estados Unidos, Inglaterra, India y Rusia. Recientemente obtuvieron el Segundo Lugar (primer lugar desierto) del Concurso para el nuevo edificio del Colegio Santiago College. A principios del 2007, la revista ED los eligió como una de las diez oficinas de arquitectura emergente en Chile.

Sin duda, el interiorismo es una de las áreas en que los arquitectos lo­gran generar muchas innovaciones. El trabajo de la luz natural y artificial, la acústica, el uso y elección de colores y materiales, el mobiliario, pueden en algunos casos sobrepasar al propio pro­yecto de arquitectura. Es por ello que a continuación les ofrecemos dos pro­yectos de esta joven oficina, los que sin duda son claros ejemplos que la buena arquitectura también se construye en el interior.

ROCCO´S PIZZA 

Rocco´s se construyó a partir de un elemento ordenador, central y pro­tagónico que definió el carácter de la pizzería; una barra como protagonista del espacio donde se constituyen la cocina y el lugar del ‘pizzero’. El resto del programa se desarrolla en torno a este elemento. 

El perímetro se definió con un asien­to corrido a modo de un “dinner”, en que las mesas son las que se van mo­dulando según la cantidad de gente que usa el lugar. A su vez este asiento esta orientado hacia el elemento central; la barra. Este asiento corrido esta definido por un perímetro de cielo falso en una altura más baja que acoge al usuario, a su vez permite la colocación de gráfica que relata la historia de Rocco´s, este personaje ficticio que emigra de Italia para establecerse en New York. 

Las materialidades utilizadas respon­den al carácter que se le dio a la pizze­ría, el uso de vidrio pintado rojo tiene que ver con el color corporativo, a su vez, el piso es negro con algunas líneas blancas que simulan los pavimentos de la ciudad y que van entregando al visi­tante la idea de paisaje urbano propio de la pizzería “al paso”. También se uti­lizaron algunos revestimientos en ma­dera y acero inoxidable para mesones y muebles en general. 

Se rescata el concepto de velocidad que se expresa en los colores y la com­binación de distintas texturas que le dan movimiento y un carácter vanguar­dista al proyecto. 

OFICINAS WILLIS CHILE

Las oficinas Willis plantean la posibili­dad de construir un espacio de períme­tros cerrados pero con gran cantidad de iluminación natural, esto se logró a partir de la utilización de un vidrio con un film, que por la trama de este permi­te el paso de la luz hacia el interior de las oficinas. En los perímetros se distri­buyen las gerencias, salas de conferen­cias, y área comercial, mientras que en el centro se ubica un área más pública y de recepción. 

Estos perímetros también son los en­cargados de dar la imagen corporativa al lugar, incorporando el vidrio pintado azul que corresponde al color corpora­tivo de la empresa, el cual se aprecia en primera instancia en el acceso, en un volumen que define las áreas de ser­vicio, bodegas y archivos. 

La construcción de volúmenes cerra­dos con vidrio y film, en el centro de las plantas, van cualificando los perímetros y construyendo espacios con un mayor grado de privacidad. El film produce a su vez un ritmo que define la misma circulación. Se limitan los espacios y se generan circulaciones pero la transpa­rencia permite entender un solo gran espacio visual.

El blanco y rojo como colores prota­gonistas se combinan y aparecen en distintos elementos, texturas y mate­rialidades. Distintas formas aparecen en la composición, lámparas de figuras se suspenden en el cielo, en el muro ba­rras de acero blancas, todo surgiendo como una verdadera obra plástica.

El encargo surge como respuesta a la similitud de los proyectos inmobiliarios que se desarrollan actualmente en Chi­le. “La inmobiliaria nos planteó redefinir algunos espacios del edificio en cuanto a su carácter (estos ya estaban cons­truyéndose). Estos espacios tienen re­lación con los lugares públicos del edi­ficio tales como; acceso exterior, hall interior y terraza en el techo. El edificio se plantea para un público joven de re­cién casados o solteros profesionales, por ende nosotros planteamos ambien­tar estos lugares de manera simple con materiales nobles utilizando el revesti­miento como operativa en la definición del lugar”, señalan los arquitectos.

Se eligieron 3 distintos materiales (colores) los cuales se ubican en dis­tintos lugares según su uso. La nobleza de la piedra pizarra se define para el piso, barras de fierro electro-pintadas en blanco para el hall y en gris grafito para el parrón de la terraza, también se revistió con parquet de color rojo una de las esquinas del hall, donde se em­plaza el mesón de recepción. Las barras de acero sirven como revestimiento de muro pero a su vez se pliega para con­formar una banca corrida a modo de espera para las visitas.

DISEÑO SUSTENTABLE PARQUE PEÑALOLEN – PLAN MAESTRO DE GESTION

A poco tiempo de comenzadas las obras de pues­ta en marcha del Parque de Peñalolén, nos reuni­mos con Alfonso Gómez Raby, parte del equipo de la Universidad Diego Portales quien junto a Macare­na Cortés Darrigrande y Francisca Saelzer encabe­zaron este proyecto. En una amena conversación nos transmitió las principales características que hacen de esta gran área verde una iniciativa única en su tipo.

Alfonso, ¿cómo definen el tema de “sustentabilidad” de este parque? 

La sustentabilidad en este proyecto tiene dos partes, una económica y otra social. La primera busca que este lu­gar se financie en un porcentaje mayor a lo normal a través de un sistema de concesiones. La sustentabilidad social en tanto, significa que no se puede construir cualquier cosa, un “mall” por ejemplo, se deben instalar elementos que sirvan a la comunidad que es en definitiva el beneficiario directo, tales como una radio comunal o la casa del adulto mayor.

El tema de la sustentabilidad es de alta complejidad, pues un trozo del parque paga por la existencia de otro sector, que es de libre acceso público. Entonces descubrimos antes de tirar la primera raya, que este parque tenía que contar con una parte de sustentabili­dad que en este caso lo pusimos hacia los bordes y al centro esta lo “gratis. Esto generó la existencia de tres zonas: centro, bordes concesionales o socia­les y calles y plazas, las que amplían el espacio público; lo que resultó intere­sante como modelo, debido a que este es un “plan maestro” de parques, que busca generar las líneas de desarrollo de este espacio por al menos 10 años contemplados para la desarrollo de todo el proyecto. 

¿De qué modo se logró el modelo de gestión de este proyecto? 

Un tema importante respecto al en­cargo del diseño del parque sustenta­ble de Peñalolén guarda relación con el modelo de gestión que se solicitó pre­vio al desarrollo arquitectónico – pai­sajístico el que permitiera aclarar el modus operandis administrativo entre dueños y codueños, en este caso MIN­VU, SERVIU y Municipalidad de Peñalo­lén. Juan Pablo Ivanovic, arquitecto de la Universidad Nacional Andrés Bello nos asesoró en el ala de gestión, es­tudiando la relación público – privada de dominios sobre el parque. La figura legal recomendada se acercaba a un modelo de corporación de desarrollo parecida a la del ex Parque Intercomu­nal de La Reina y la del Parque Mahuida, que son corporaciones privadas de uso público. 

¿Cuáles dirían ustedes que son las más importantes innovaciones que in­troduce este parque respecto a otros proyectos de parques desarrollados en Chile?

La ampliación de los bordes a partir de los accesos de calles y plazas per­mite que el parque aunque esté ce­rrado siga funcionando de algún modo gracias a esta estrategia de cierre tipo “bisagra”. Se trata de un “borde activo”, cuyo uso será decidido por la corpora­ción de desarrollo a lo largo de la ejecu­ción del proyecto. Se trata de un parque de gran largo que va desde Sánchez Fontecilla hasta Consistorial, que son dos barrios muy distintos, que incluso tienen diferencias en sí mismos en su lado poniente y oriente, que contienen poblaciones de gran densidad con com­ponentes sociales diferentes y que sin duda hará que las plazas pensadas en estos sectores tengan desarrollos dis­tintos en el tiempo. 

Respecto a la sustentabilidad se tra­ta de que “algo” mantenga lo que va a ser gratis, y ese algo serán concesio­nes que corresponden en su mayoría a canchas deportivas que incluso se unen al diseño paisajístico gracias a modulaciones. Entonces se van a dejar preparadas estas zonas concesionables aterrazadas con las matrices para su instalación, previa autorización de la corporación. El presidente de esta enti­dad deberá ser el alcalde, pero además ojalá esté presente la comunidad, la or­ganización de empresarios privados, lo que conforme a un modelo “ideal” que esperamos resultará en definitiva. Para el propio alcalde Orrego este es un mo­delo ejemplar nunca antes realizado, y él postula a que se pueda llevar a cabo; claramente con la dificultad que implica la rotación de alcaldes, por lo que este proyecto esta supeditado finalmente a la voluntad política. 

¿Cuál fue la estrategia de integración y coordinación del equipo multidisci­plinario de trabajo? 

Esto fue al principio desarrollado desde una sala de la Escuela de Arqui­tectura de la Universidad, como centro de operaciones . El equipo base éramos tres personas, Macarena Cortés, Fran­cisca Seltzer y yo, dos arquitectos y una paisajista, y teníamos definido que éramos nosotros quienes llamaríamos a las especialidades. Por otro lado Manuel Susarte, paisajista, se convirtió en el coordinador de arquitectura en torno a las plataformas, plazas y recorridos y todo lo que fue movimiento de tie­rra y vegetación, entonces los rayados eran de dos familias, rayados de arqui­tectura y rayados de paisajismo que se mezclaban. 

La imagen objetivo fue desarrollada en base a un diagnóstico elaborado por este equipo de la Universidad Diego Portales, que tomó en cuenta estudios previos del plan regulador, evaluación y comparativa de parques urbanos y me­sas de participación ciudadana. 

En general fue un proyecto complejí­simo, pero que por ausencia de egos fue fácil de desarrollar en términos de diseño. Además el trabajo conjunto Consultor – Municipalidad y Ministerio, enriqueció la discusión para llegar a la toma final de decisiones. Es de esperar que a futuro se incorpore más la mira­da de los arquitectos en lo que respecta a proyectos públicos de este tipo.

HERNAN BERDICHEVSKY – ICONOS PARA LA ARGENTINIDAD

Roberto Contreras, se desplazó a Buenos Aires para conversar con Hernán Berdichevsky, uno de los autores de “Íconos”, libro que registra el resultado de tres años de recopilación, investigación y diseño de elementos gráficos que recogen la “argentinidad” a través de su trazo. Hoy estos íconos se les reconoce como parte de la Cultura Pop en Argentina, y se les puede comprar en forma de “remeras” y otros objetos en “No Brand”, la tienda de esta misma marca que nació como un modo de poner en oferta lo que es el resultado del preguntarse acerca de la identidad de un país.
Por Roberto Contreras

¿Cuál es tu aporte profesional al res­cate de la identidad nacional argen­tina?

La identidades de los países son com­plejas, grandes y tienen millones de abordajes diferentes. Nosotros toma­mos el que más nos atraía y que creí­mos era el más actual para la difusión, pues siempre pensamos en la difusión antes que en una marca comercial.

Hicimos un proyecto que está plan­teado un poco en lo cultural, para mos­trar al mundo una imagen diferente; pues venimos trabajando hace tiempo en el estudio en la creación de marcas y nos parecía bueno y necesario en la Argentina del 2001 hablar de la iden­tidad. Lo que hicimos fue investigarla mucho y decodificarla en íconos o sím­bolos gráficos, reconocimos millones de ellos entre los cuales el pasaje gráfico se simplificó obviamente bastante, por­que era imposible hacer tantos, a parte que un ícono necesita de una memoria previa para funcionar, por lo que habre­mos creado alrededor de cien, cada uno con una estética completamente proli­ja, actual, potente y sintética.

¿Cómo fue el desarrollo del proyecto?

El proceso no fue corto, habrá durado entre dos y tres años. En él trabajamos con mucha gente en la investigación, el diseño, las ideas, la escritura. Eran diseñadores gráficos, otros sociólo­gos, historiadores, arquitectos, algunos eran amigos y gente común y silves­tre; pues la identidad de un país no es sólo de profesionales o de intelectua­les. Por el contrario, creo que es el collage de todos.

El proceso siempre lo alimentamos un poco de humor, me acuerdo que después de una gran investigación di­jimos: “bueno convirtamos esto en un proceso gráfico”. Como estábamos tan involucrados en esto, y como me “co­nocés”, siempre me gusta la compe­tencia, metimos un dogma: “los íconos deben ser sí o sí en dos colores, sí o sí una línea de tantos puntos, sí o sí unas curvas de tantos grados…, era como un imposible. Dije, “voy a explicar cómo es esto”, e hice el de la Pampa que es una línea recta, y afirme: “está claro, acá cumple, cumple todo, el que sigue…”. Ahí algunos se tiraron por el balcón, pero así comenzamos.

Luego de eso viene el gestar la “guagua”…

No fue prematura, fue un parto muy largo. Nuestra idea fue de todo esto hacer un libro, y el libro salió cuatro años después, por lo que el producto fue primero que el libro, el que gra­cias a la ayuda de un cliente pudimos imprimirlo; ahí se dio el nacimiento a la difusión cultural.

Dirías que este “Ícono” también se ha transformado en un ícono comercial que se ha ido desarrollando… 

Se convirtió en algo, no sé si en un ícono, quizá se está convirtiendo en un símbolo. Una o dos veces al día recibi­mos un email de alguna parte del mun­do, Noruega, Irlanda, por ejemplo, con un conocimiento muy claro de lo que es la marca. Me sigo preguntando cómo es que más allá de la difusión que nos encargamos de hacer, esta gente llega. 

Se está convirtiendo en una especie de símbolo de que la “argentinidad” se puede llevar por muchos caminos di­ferentes, y por muchos humores dife­rentes. Si tengo el humor de llevar “la vaca”, la llevo, y si estoy más combati­vo llevo al “Che Guevara”, si estoy más nostálgico llevo el “Tango”, y si estoy más folclórico llevo el “mate”. Entonces pienso que lo “piola” que tiene la marca, o la comunicación de la marca es que representa también el día a día de cada uno; pero en el fondo todos saben que están llevando parte de la Argentina encima.

¿Cuál es la dimensión que le ves al proyecto?

Lo que queremos que la marca haga es cambiar los paradigmas, ése es nuestro futuro. Pensamos con mi socio que lo mejor que puede pasar con la marca es que cambien los paradigmas, más que si va a dejar más o menos di­nero. 

Al parecer tu estudio “Imagen HB” y “No Brand”, van tomando otro rumbo, construyendo otro mundo día a día. ¿Qué te sucede con eso?

 

Es un desafío. Imagínate, todo esto nació en la crisis que acá fue fuerte. Uno trabaja con clientes, el Diseñador Gráfico hace una sola cosa, “dar ser­vicios”, y si no hay quién lo contrate no tiene trabajo, si no tiene trabajo se muere de hambre. Pensamos desde que creamos Imagen HB, que necesitába­mos si o si para hacer lo que nos gus­taba, el “diseño”, poder tener algo fuera de eso que contribuyera en los momen­tos en que el diseño va en baja. En un momento pensamos en la producción, en algún momento pesamos en una edi­torial, en una marca de productos que no fuera comercial solamente; eso fue “No Brand”. Hoy tenemos las tres, hoy tenemos una editorial, producción y una marca comercial de cierta mane­ra. Cuando uno deja que el hijo tome su propio camino, le va indicando cómo le gustaría, pero en el fondo camina para lo que el destino le tiene medio indi­cado, y la marca se está convirtiendo en eso…, en un vínculo de comunicación, de entrada económica y está dejando que Imagen HB, el estudio, se convierta en lo que siempre fue, un estudio que se dedica a asesorar y a trabajar para terceros. 

Cuéntanos un poco la historia de “No Brand”.

El “No” no sólo es marca, sino que también puede ser positivo. La “no mar­ca” nunca la vimos como un hecho ne­gativo, sino que como un nombre que esta despojado de millones de signifi­cados que es lo que lleva a la identidad. Lo que hicimos fue buscar un nombre abstracto y traslúcido, la “no marca”. Tiene que ver que esté en inglés con que muchos de los compradores son de origen extranjero. Más adelante pue­de que el “No” se convierta en parte de la estrategia para expandir la marca.

Pareciera entonces que en las crisis el diseñador se pone más activo, para generarse como oferta, dentro de eso hoy ustedes tienen un lindo local y se meten en el mercadeo…

Lo más real de toda esta parte del negocio que estamos haciendo con “No Brand”, es que tiene mucho de es­trategia y poco de billetera. Estamos acostumbrados a pensar mucho estra­tegias variadas y acostumbrados a te­ner más o menos presupuesto, en este caso el presupuesto era el condicionan­te número uno. Entonces, ¿cómo surge la estrategia de diversificar la marca?, gastando lo menos posible, usando el puntapié de otros puntos de ventas de multimarcas, crear “corners” sin inver­tir tanto. La marca se empezó a desa­rrollar así, con una parte comercial y una parte cultural.

Por un lado, íbamos de universidad en universidad mostrando todo este pro­yecto, tratando de agarrar un público cautivo y abriendo bocas de venta en lugares multimarca. Hubo un momento en que la marca creció mucho, enton­ces hasta empezaron a llover ofertas de “franchising”, y entre nosotros de­cíamos “qué raro, pues nadie abrió un local”; entonces lo que te quieren com­prar es un “franchising” del producto y, en general estos no son sólo del produc­to, sino que de un combo de producto, venta, local. Tuvimos que analizar cómo funcionar a través de un local, buscar un local, escoger un barrio, un público, una arquitectura, un tamaño, una distri­bución, un costo por metro cuadrado, una variación de productos, un ticket; todo lo que nunca habíamos hecho. Fue un proceso cortísimo, el local lo abri­mos en tres meses, pues encontramos un punto que si no lo arrendábamos se lo llevaban, lo reservamos sin tener un proyecto en mente. Consultamos a gen­te cercana a la arquitectura, nos que­damos con una arquitecta, le contamos lo que queríamos, que en el fondo era un tienda que fuese un ícono también y que tuviera íconos de representación.

El otro día contaba que para escoger el piso fue fácil, dijimos debe ser un piso argentino, las veredas de los años cuarenta que es un vainilla, una baldosa de 20 x 20. Así fuimos armando todo el local predominantemente blanco con la cuatrilogía negro, blanco y rojo y ce­leste de “NoBrand”. De ahí hacer una diagramación de cómo va el producto, un crecimiento para futuro, una facha­da espectacular, muy buena música, vendedoras particulares y sobre todo con una técnica de venta que seguimos puliendo, que es que la gente viene a leer un concepto y en el medio tiene un producto para acompañarlo, no es “vengo a comprar”.

¿Y en esa forma, ustedes tenían claro qué nicho iban a atacar?

Siempre el nicho fue clarísimo. Noso­tros tenemos un gran público turista y después tenemos el turista “argentino”, no sólo el que viene del interior, sino el que vive en el exterior. Además, es­tos se dividen en el “combativo” y en el “tradicional”. El combativo es el que se compra la remera roja del “Che Gueva­ra”, el tradicional se compra las alpar­gatas de arpillera de “la vaca”. Entonces, hay para el hijo y para el padre, para el que usó al Che Guevara cuando joven y para el que ahora tiene demasiada panza para usarla, pues le deforma el ícono. Ahí existe un poco la variable de nuestro público, que además es mujer, hombre y niño.

Y tratan de hacer industria des­de su propio país como parte de la estrategia…

No sé si llamarlo una estrategia. In­dudablemente, es parte de la idea de la marca producir dentro del mismo país donde está plantada la marca; hasta ahora lo podemos hacer y nos gustaría seguir haciéndolo. El futuro es compli­cado, los precios de las vitrinas no son tan competitivos ahora, la calidad siem­pre hay que cuidarla mucho, uno sabe que va a conseguir mejores precios y calidad en China, pero nos resistimos a eso de cualquier manera; si llegamos a producir en cualquier otro país siem­pre va a tener un componente argen­tino, la finalización o parte del proce­so se va a hacer en la Argentina, es lo que estamos pensando.

¿Qué mirada tienes de Latinoamérica y el tema de la identidad?

Lo veo en el mejor momento, en el momento de antes de que explote para bien. Creo que las identidades reales, innovadoras, fuertes cultural e inte­lectualmente hoy miran hacia Latino­américa, hacia Sudamérica sobre todo, a países como Chile, Argentina, Brasil, Colombia, Venezuela, Perú, que están teniendo una impronta gigantesca en los países del primer mundo por su identidad, por su música, su comida, por su manera de vestir, por sus diseñado­res. Sudamérica, es hoy un punto de mucha innovación. Creo sí que la identi­dad como continente está todavía muy verde, pero lo individual como país co­mienza a fortalecerse, por lo que creo que habría que trabajar en la identidad continente. Hay muchas intenciones de hacerlo, y creo que para ahí va el futuro de todo esto.

Más información en: www.nobrand.com.ar

RAFAEL EDWARDS – MUJERES DE LA CALLE

Hace unos días, buscando unos azu­lejos en el sector de Estación Central, me encontré frente a frente con una pintura en un muro de una mujer sos­teniendo en sus manos una peineta gi­gante. Me llamó la atención su simpleza y formalidad, y a la vez el contraste con el desproporcionado objeto a su lado. Indagué y me informaron que ese muro era el frontis de una antigua peluquería unisex, que claramente había dejado de operar en ese lugar hacía mucho tiempo.
Por Rafael Edwards

Le hice un par de fotos, y me acordé de que me habían pedido un ensa­yo para la revista D+A, y por alguna razón sentí que esta foto tendría que ir en ese ensayo. En el camino de vuelta a casa me fui acordando de muchas otras fotos tomadas de mujeres en las calles de diferentes ciudades, escenas que me llamaron la atención en su momento. Decidí hacer el ejercicio de juntar algu­nas de esas fotos y ver que pasaba.

Al ver todo en un solo lugar, me quede sorprendido por la fuerza de la presencia femenina mayoritaria en los paisajes urbanos más diversos. Para ha­cer esto aún más patente, descubrí que gran parte de la publicidad, hoy por hoy desproporcionada e invasiva del paisaje urbano, no sólo representa a mujeres como objetos de consumo, sino que también está dirigida a ellas.

Me acordé haber escuchado más de alguna vez eso de que “el lugar de la mujer está en la casa”, y no pude evitar reírme por un buen rato.

Este dicho contrastaba con mi per­cepción de multitudes de vendedoras ambulantes en las calles céntricas de Santiago, La Paz o Quito, los bancos ocu­pados por mujeres de edad en Madrid, Toledo o Mérida, los cafés callejeros de Buenos Aires repletos de mujeres con­versando, etcétera.

La frase que me vino casi inmedia­tamente – quizá como síntesis o como paradoja o ambas- fue: “mujeres de la calle”. Fui a Google y tecleé “mujer de la calle”. Esto fue lo que encontré: “mujer de la calle. o. mujer de la vida. o. mujer pública. Prostituta. 5. Esp. www.diccio­narioweb.org”

Creo que es hora de cambiar el signi­ficado de la frase “Mujer de la calle”.