EL SINGULAR

Pedro Kovacic – arquitecto.

El Monumento Nacional Frigorífico Puerto Bories, aloja actualmente al Hotel The Singular en Puerto Natales. Una obra de recuperación espectacular y única, que hace más de doce años fue encargada a la oficina de arquitectura de Pedro Kovacic en Punta Arenas. Actualmente se ha convertido en uno de los Hoteles más prestigiosos del circuito mundial. 

Pedro, ¿cuándo se gestó el proyecto y la idea original de recuperar el edificio?

El monumento Nacional Frigorífico Puerto Bories esta compuesto por cuatro edificios industriales adyacentes muy próximos a la costa del Fiord y a escasos kilómetros de la ciudad de Puerto Natales. La declaratoria de monumentos nacionales incluye el muelle de carga que avanza desde la plataforma costera internándose un centenar de metros en el mar. 

Estas edificaciones constituyen con su materialidad, forma, dispositivos mecánicos y diversos ingenios incorporados a la edificación uno de los más representativos aspectos de la arquitectura industrial de Magallanes. 

En 1969, caduca la concesión de los terrenos, cambia la administración y al cabo de 20 anos se produce el cierre definitivo, comenzando un proceso de deterioro que compromete gran parte de las instalaciones Rodrigo Mc Lean Cameron, trabajo en esta industria desde 1930. Ya jubilado, es llamado por la última administración para tratar de reflotar la actividad. Insalvables dificultades de mercado llevaron a la disolución de la sociedad y a la liquidación de los bienes. El último lote es adquirido por la sociedad Golden Dream, compuesta por tres descendientes de Rodrigo Mc Lean Cameron. 

Golden Dream adquiere el 1998 las instalaciones que habían sido declaradas Monumento Nacional dos años antes. Desde ese momento se inicia la labor para revertir el estado de ruina y abandono, la recuperación se inicia reconstruyendo los cierres perimetrales, realizando la labor de limpieza y retiro de escombros. 

Escombros y basuras fueron retirados del lugar y personal contratado en forma permanente para las faenas de mantención, permitieron subsanar los aspectos más urgentes: La limpieza, reinstalación de marcos de puertas y ventanas, reparación de techumbres, etc.

Los resultados, paulatinamente, atrajeron el interés de la comunidad y mientras se inicia un proceso de difusión de contenidos a través del museo, avanza la permanente recuperación y cuidado de las instalaciones. 

A medida que los espacios vuelven a ser utilizados y recorridos, comienza un proceso sinérgico de puesta en valor y descubrimiento del importante valor escénico y patrimonial que aparece tras décadas de abandono. Este es el motor que permite sostener el entusiasmo por una actividad que requiere de una continua inyección de recursos: La superficie es enorme, las actividades que se realizan sustentan en forma muy marginal los costos. En Octubre de 1999 nuestra oficina realiza el levantamiento planimétrico de las instalaciones y se nos solita ver la forma de volver sustentable el patrimonio arquitectónico e histórico contenido en dichas edificaciones. 

Dos líneas de criterio principales rigen la intervención. La primera consiste en la recuperación de los edificios patrimoniales existentes en el predio, estén o no afectos a la Declaración de Monumentos Nacionales, de modo que se preserve sus características originales y se garantice la seguridad del uso y la conservación en el tiempo. La segunda pretende volver sustentable el complejo y lejos de constituir un remedo o falso histórico, propone construir la cabida a nuevos actos, incorporando una arquitectura y materiales modernos distinguiéndose de la arquitectura histórica, valorándola en tanto se crea el lugar desde donde contemplarla y vivirla.

El fundamento y objeto de intervención es la propia arquitectura histórica, de modo que junto a las obras se pretende efectuar la restauración de todas las aéreas de influencia del nuevo proyecto utilizando para ello el criterio de la restauración, del mismo modo que se ha venido ejecutando a menor escala en las faenas de manutención preventiva reparando elementos y estructuras y siguiendo estrictamente las técnicas, materialidad y formas originales. 

Al ser recuperados los espacios restaurados bajo los criterios patrimoniales y restauradas las volumetrías utilizando elementos vernaculares y materialmente asociados al entorno rural y agropecuario, el riesgo de impacto provocado por la desaparición del paisaje cultural de mayor fuerza identitaria de la comarca desaparece, dando pie a su recomposición y restauración, de este modo podemos decir que la fragilidad desaparece recomponiéndose el valor y la potencia del lugar. 

¿Cómo fue el proceso de adaptar la arquitectura original con una propuesta hotelera y de que manera influyó en el diseño la materialidad original? 

Inspirados en este emergente escenario y enfrentados a la necesidad de volver sustentable el conjunto con toda la potencia y valía del espacio arquitectónico, nuestra oficina plantea un proyecto productivo, un hotel que se cobije y apoye en las instalaciones, concebido como un lugar desde el cual poder contemplar y al mismo tiempo poner en valor la arquitectura patrimonial. 

La amplitud y calidad de los espacios, las texturas y formas que configuran la arquitectura industrial comienzan a esplender nuevamente. La intervención en el área declarada Monumento Nacional se rige por el concepto de la transparencia y levedad. Las obras consisten en la construcción de recorridos y estancias, lugares desde donde es posible, en todo instante, permanecer ante la espacialidad y materialidad de los edificios originales.

Exteriormente, estos recorridos anexan el cuerpo patrimonial a las edificaciones anexas, reincorporándolas a la actividad y el paisaje. Durante este proceso de la creación de un partido general y de adaptación a la arquitectura original, conte con la colaboración de mi amigo Mauricio Quercia, Arquitecto como asesor Patrimonial e invite a participar en este proyecto a mi amigo Enrique Concha, Diseñador. Una vez finalizado el proceso de anteproyecto, se crea una nueva sociedad que se llama Puerto Bories S.A., constituida por Golden Dream compuesta por los Hermanos Maclean y Patricio Pablovic y la Familia Sahli Lecaros. 

Los recorridos y estancias interiores, cuya gran transparencia permite apreciar y relevar las especiales características de la arquitectura industrial, están configurados y construidos de modo que posean la virtud de posarse sobre el monumento, de esta manera, la intervención sobre la estructura original, necesaria para entregar conectividad al complejo, es absolutamente mínima. 

El proyecto final en sus líneas generales y conceptos permanece básicamente inalterado, y recibe adecuaciones en tres aspectos principales. El primero de ellos dice relación con la fluidez, transparencia y calidad escénica del acceso. Se incorpora un funicular que salva naturalmente la pendiente al cual se llega desde la gran cámara vidriada del acceso. También se recuperan las instalaciones, dispositivos y cercos que permiten mantener en funcionamiento un plantel ovino, anexando además una nueva casa patrimonial con su quinta de cultivo de modo que la aproximación al complejo se convierte en un transcurso caracterizado por la recomposición del paisaje incluyendo las actividades agrícolas, ganaderas y edificaciones que originalmente fundaron el lugar. 

El segundo aspecto tratado consiste en la concentración de actos en un núcleo, en una propuesta que los reúne, rodeándolos del“paisaje arquitectónico” origina, que aparece con mayor claridad y potencia toda vez que gran parte de la habilidad interior queda circunscrita en una única área netamente definida. 

El tercer aspecto de adecuación lo constituye la reubicación del spa que se traslada a orillas del fjord, liberando los espacios de la sala de maquinas, herrería y talleres para cobijar en ellos salones de reunión y eventos. Las instalaciones del spa se insertan de modo tal que cubiertas por la pendiente natural, resultan invisibles desde tierra. Desde el mar, este cuerpo engarzado en la costa acompaña el ritmo del muelle, con una fachada abierta, horizontal y transparente. 

El acero y el vidrio como materiales nobles, permiten relevar mediante la levedad que proporcionan la materialidad original mayoritariamente compuesta por macizos elementos de ladrillo y madera. Paralelamente se rescata la materialidad vernacular, ligándola íntimamente a los nuevos elementos, incorporando el particular juego de la luz que aportan las celosías de madera. La policromática textura del acero y el reciclado de antiguas vigas y leños expuestos por más de un siglo a la intemperie. 

Estos elementos se manifiestan con toda potencia en el nuevo cuerpo que contiene las habitaciones, acompañando el recorrido de los pasillos de distribución, el artesonado y las fachadas y accesos subterráneos al spa, que se extiende bajo la línea de rieles que lleva al muelle, conformando un juego armónico y sinérgico entre el original y la nueva expresión que se otorga. 

De este modo, se recupera espacialmente el conjunto, posibilitando su utilización sustentable, restaurando lo existente, ampliando la conservación a otros edificios patrimoniales, incorporándolos al monumento nacional, valorizando el conjunto, dando lugar y potencia al gesto de permanecer en presencia de la arquitectura patrimonial de Magallanes. 

¿Qué elementos únicos se pueden rescatar en este proyecto? 

La recuperación de la sala de maquinas, que se logro mantener tal como era, el uso de los ladrillos que fueron traídos como lastre en los barcos de carga desde Inglaterra, manteniendo así la materialidad original y la conservación del muelle de carga. 

¿Qué otros proyectos tienen ustedes como oficina en cartera? 

En el momento se están desarrollando 2 proyecto turísticos y uno de reciclaje Patrimonial.

HOTEL HANGAROA ECO VILLAGE & SPA

ENCUENTRO CON LO ESCENCIAL 

El Hotel ha estado estrechamente unido a la historia de la isla. No sólo fue el primer hotel de Pascua, sino por muchos años el único. Por sus dependencias han pasado todas las celebridades que han visitado Rapa Nui el propio Neruda se alojó en él cuando se estaba construyendo, en 1971. De esa visita nació “La Rosa Separada”, aunque Isla de Pascua aparecía en su obra desde dos décadas antes. Lo que Neruda buscaba se encontraba aquí: “…isla secreta, rosa/ de purificación, ombligo de oro…”. No ha cambiado mucho desde entonces. 

En este terreno de casi 10 hectáreas, expuesto a los vientos del océano pacifico circundante, se levanto el más maravilloso proyecto turístico, ecológico y cultural alguna vez emprendido: Hangaroa Eco Village & Spa, un proyecto que comenzó a concebirse en junio de 2005, cuando el hotel pasó a manos del Holding Transoceánica. 

El hotel contempla un pabellón con 75 habitaciones de lujo, con un diseño orgánico inspirado en la arquitectura tradicional rapa nui. La atmosfera que se respira es la de un sobrio refinamiento logrado gracias a la colaboración de un grupo de destacados profesionales, en una artística combinación de elementos naturales, puros y a la vez sofisticados, donde confluye la hospitalidad insular. 

Dentro de las instalaciones de Hangaroa Eco Village & Spa, se encuentran restaurantes, un museo, salones de eventos, piscinas, cines, boutique, taller de artesanos, bar y un Spa, concebidos bajo el mismo principio ecológico y arquitectónico, llegando a conformar un conjunto armónico que emula y homenajea la majestuosa aldea ceremonial de Orongo. 

Hangaroa Eco Village & Spa es un lugar de encuentro con lo esencial del ser humano, con lo simple, con los orígenes, con la belleza de lo natural. Es una invitación a renovar el alma y al mismo tiempo, a respetar la naturaleza y cultura que la rodea. Es una invitación a ser protagonista y al mismo tiempo espectador de una cultura milenaria viva. 

El Hotel constituye la culminación de la obra de un grupo de personas encaminado a desarrollar un proyecto turístico integral basado en la sustentabilidad y sostenibilidad en el tiempo, tanto desde el punto de vista ecológico, como cultural y humano. Cada detalle del diseño arquitectónico, del cálido servicio y de cada una de las actividades propuestas, tienen en la mira invitar al huésped a ser parte de una aventura donde se conjugan conocer, admirar, cuidar y preservar. 

El proyecto esta concebido desde Isla de Pascua, con sus habitantes, lo que nos autoriza a afirmar que somos parte de ellos, y hemos puesto en marcha un conjunto de proyectos que promueven numerosas acciones dirigidas a los isleños, en particular a su capacitación profesional y preservación de Rapa Nui, sus enseñanzas, ritos y tradiciones. El concepto de aldea permite una interrelación armónica entre los espacios, entrelazados además por un diseño paisajístico de especies autóctonas, donde logran fundirse naturaleza y superficies habitadas.  

Las habitaciones fabricadas con materiales nobles, como troncos de ciprés, arcilla y piedra volcánica, ofrecen al pasajero una inmersión en el habitat Rapa Nui. Inspiradas en “la cueva”, gestando espacios curvos, insulares y orgánicos. Están a la vez dotadas de tecnología de última generación que controla el consumo de agua y electricidad, minimiza ruidos y campos electromagnéticos, tempera el ambiente al gusto de cada huésped. 

El principal objetivo del diseño de todas las habitaciones es lograr “el descanso” en los huéspedes. La decoración es minimalista, con una mezcla entre elementos rústicos y elegantes. Destacan las líneas curvas, y una gran tina en medio de la habitación, hecha a mano en greda. La vista, desde todas las habitaciones, se proyecta hacia el mar, y cada habitación posee una terraza propia. 

Cada una de las habitaciones cuenta con un lavamanos tallado de piedra volcánica, y una ducha de forma circular, amplia y luminosa. El sector de la cama está conectado a un des acoplador de electricidad, para garantizar el sueño más reparador para los huéspedes ya que libera el ambiente de campos electromagnéticos generados por redes de electricidad. 

Las 75 habitaciones del hotel están construidas en un solo piso, adaptándose a las formas de la topografía del terreno, e integrándose sustentablemente al entorno. 

TE PITO O TE HENUA o MATA KI TE RANGI, era el nombre que los antiguos Rapa Nui daban a su isla. En este punto extremo de los océanos, una de las localidades habitadas más apartadas de continente alguno, sus habitantes dieron vida a una cultura única y defendieron a ultranza los valores de su territorio natal, su KAINGA… 

La filosofía de Hangaroa Eco Village & Spa se sustenta en el concepto KAINGA, que lleva consigo un profundo respeto a la tierra madre de Rapa Nui, que nutre física y espiritualmente al mundo que se conecta con ella. Este respeto nos mueve a preocuparnos por sus recursos naturales y culturales, con el fin de contribuir a su preservación y desarrollo para las futuras generaciones de Rapa Nui.

RENOVACIÓN EN COMO

La oficina Venelli Kramer Progetti Arquitectos, se ha especializado en la reconstrucción y desarrollo de proyectos asociados a la hotelería en el Lago de Como, Italia. 

La lancha RUY fue construida en el año 1961 completamente en madera caoba para una familia veneciana noble en el conocido astillero Cucchini de Venecia. 

La encontramos en el año 2009 completamente abandonada y muy deteriorada y decidimos comprarla para restaurarla y recuperar su esplendor original. 

La restauración fue hecha en el lago de Como, en el astillero de Ernesto Riva, siguiendo nuestro proyecto. 

Todas las piezas de madera fueron reparadas y el viejo motor fue remplazado por un motor Volkswagen TDI V6 de 226hp, mejorando enormemente su desempeño.

En el año 2010 la lancha entro a formar parte de las amenidades del Grand Hotel Tremezzo y hoy es uno de los atractivos favoritos de los huéspedes que la reservan anticipadamente para realizar paseos con diversos itinerarios. 

Entre ellos el más solicitado es el Hollywood Tour, que pasa entre otras, por la Villa Balbianello, elegida por George Lucas para realizar una de las escenas más emocionantes de Guerras Estelares (el matrimonio de Anakin Skywalker y Padme), además de ser escenario de Casino Royale.  

Siendo esta lancha una verdadera limousine del lago se tuvo especial consideración en todos los detalles que permiten a los pasajeros tener un viaje confortable, como la selección del tapiz de los asientos, la integración de un mini refrigerador que contiene bebidas, champaña y un picnic “gourmet” y la integración de un sistema de música.  

PROYECTO DE RESTAURACIÓN  

Venelli Kramer Progetti, www.venellikramer.com
Arquitectos: Ruggero Venelli, Cecilia Krâmer
Año de Restauración: 2010
ESLORA: 8,80m
ANCHO: 2,20m
MOTOR: Volkswagen Marine TDI-226hp
FOTOGRAFIAS: Sergio Airoldi

GRAND HOTEL TREMEZZO

El Grand Hotel Tremezzo, uno de los hoteles de lujo más antiguos y prestigiosos del Lago de Como se ubica en un pueblito llamado Tremezzo, colindando con el fabuloso jardín botánico de Villa Carlotta, y con espectacular vista hacia Bellagio, Villa Melzi y Villa Balbianello.
Fotografias: Roberto Bonardi.

El edificio del Grand Hotel Tremezzo fue construido en 1910 en estilo Liberty, y tiene 90 habitaciones decoradas con tapices, muebles de época y baños revestidos en mármol. Cuenta con 2 restaurantes, enoteca, 3 piscinas, gimnasio y otras amenidades. 

Durante los periodos invernales, mientras el hotel permanece cerrado al público, la oficina Venelli Kramer Arquitectos ha desarrollado desde el año 2006 diversos proyectos de recalificación del hotel, entre ellos una spa de 250 m2, un pool bar en el parque a orillas de la piscina, campos de tenis en tierra roja y la restauración de una autentica lancha veneciana de madera, a disposición de los huéspedes para realizar paseos en el lago recorriendo los encantadores pueblitos y las fabulosas mansiones a orillas del lago, donde viven algunos personajes de la cinematografía como George Clooney, Richard Branson entre otros, y donde se han realizado diversas películas conocidas. 

Recientemente el Grand Hotel Tremezzo ha inaugurado su “all-suites rooftop”, piso dedicado a ocho exclusivas suites, ideales para quienes quieren disfrutar en gran estilo el lago de Como. Tratándose del más reciente proyecto en este edificio centenario, las suites, completamente a la vanguardia en cuanto a tecnología, fueron desarrolladas siguiendo una línea clásica contemporánea, manteniendo matices del encanto histórico del viejo continente. 

Desarrolladas por la oficina Venelli Kramer Arquitectos con sede en Italia y en estrecha colaboración con la familia propietaria del hotel, esta delicada intervención transforma en realidad en sueno, el estar a orillas de uno de los lagos más bellos y glamorosos del mundo. 

El nuevo quinto piso se compone de 3 suites junior (Rooftop Junior Suites), 3 suites esquineras (Rooftop Corner Suites), y 2 suites frontales (Rooftop Front Suites), que pueden ser conectadas entre sí para conformar un impresionante Penthouse de 8 dormitorios. 

Tomando inspiración del estilo clásico italiano y del lago de Como en especial, la gama de colores utilizada en cada suite comprende tonos naturales que armonizan con terciopelos, géneros y los detalles sofisticados de sus muebles diseñados a medida. 

Espaciosas y completamente equipadas, cada suite tiene su terraza privada y piscina con jacuzzi integrado, vista panorámica del lago, conserje de piso. Los baños, íntegramente diseñados en mármol cedarstone y pietra imperiale, tienen doble lavatorio, espejos a medida, tina y ducha separadas. Un verdadero éxtasis para quienes desean una experiencia única en el lago de Como. 

3 ROOFTOP JUNIOR SUITES:

• Dormitorio principal con área de living panorámico separado.
• Lujoso baño revestido en mármol Cedarstone con doble lavatorio, tina y ducha separada.
• Terraza panorámica hacia Bellagio o Balbianello con mini piscina con jacuzzi.
• Superficie media: 40 m2 + 20 m2 terraza privada. 

3 ROOFTOP CORNER SUITES:

• Dormitorio principal con balcón panorámico.
• Lujoso baño revestido en mármol Cedarstone con doble lavatorio, tina con vista hacia habitación/ lago, ducha separada.
• Living con sofá y mesa para dos, gran corredera hacia la terraza.
• Terraza panorámica con vista a 180 hacia Bellagio o Balbianello, con piscina hidromasaje y área lo unge.
•Superficie media: 50 m2 + 23 m2 terraza privada. 

2 ROOFTOP FRONT SUITES:

• Dormitorio principal con walk-in closet separado.
• Lujoso baño revestido en mármol “pietra imperiale”, espectacular distribución conectada con el dormitorio, doble lavatorio, tina hidromasaje y ducha separada.
• Living panorámico con sofá y comedor incorporado, grandes correderas con vista espectacular hacia la terraza y el lago.
• Terraza panorámica con vista hacia la Rivera de las Azaleas, Bellagio, Balbianello, mini piscina con jacuzzi y zona lounge.
• Superficie: 60 m2 + 27 m2 terraza privada. 

ROOFTOP PENTHOUSE:

• Módulo básico: Front Suite + Corner Suite.
• Combinable con el resto de las suites, hasta to 8 dormitorios (Penthouse, piso completo privado).

UBICACION: Grand Hotel Tremezzo, Lago de Como, Italia
CLIENTE: Grand Hotel Tremezzo www.grandhoteltremezzo.com
ARQUITECTOS: Venelli Kramer Arquitectos, www.venellikramer.com, Ruggero Venelli, Cecilia Kramer
COLABORADORES: Andrea Toscani, Antonio Manzeni, Paolo Corbetta, Guenda Vergari.
AÑO PROYECTO: 2011/12
AÑO CONSTRUCCION: 2012
FOTOGRAFIAS: Roberto Bonardi

T-SPA

Al abrir los ojos después de sumergirnos en esta piscina temperada a 33°C, nuestra primera visión es hacia las aguas del lago de Como, en uno de sus ángulos más evocativos.
Fotografias: Enrico Cano. 

Baño con vista privilegiada hacia Villa Melzi y Bellagio, uno de los pueblos más hermosos a orillas del lago de Como. Dos puertas de cristal se abren bajo la terraza que lleva hacia el cuerpo principal del hotel, y rodeados por paredes de estuco veneciano, ónix, revestimientos de piedra verde Ander, luces tenues y sonidos velados, se tiene la sensación de entrar en las entrañas de una vertiente de montaña.

Al proyectar esta SPA se ha prestado atención a cada mínimo detalle. La introducción a este jardín del Edén del bienestar se inicia con sus refinados e invitantes camarines y espaciosas duchas de ónix retroiluminado. 

El área piscina esta formada por dos volúmenes paralelos, conectados entre sí por un umbral. Una de las piscinas se encuentra directamente frente al lago, la otra en una caverna artificial. Se ofrecen seis tipos de hidromasaje, ducha a cascada para masaje cervical, y chorros de agua y burbujas que masajean las plantas de los pies desde el fondo de la piscina a mosaico. 

Los más deportistas pueden utilizar el sistema de natación contracorriente regulándolo a la potencia deseada. Pero el efecto más impresionante es el de la piscina sin fin que se vuelca hacia al lago.

En días soleados los ventanales que protegen del viento desaparecen completamente, como las ventanas de un auto, y así el frente de la piscina se transforma en un exclusivo solárium. Dos piezas para masajes permiten a los huéspedes elegir entre numerosos tratamientos y la opción ayurvedica.

GET A ROOM

Meatpacking District es un lugar curioso. Pareciera estar lleno de actividad pero en realidad no pasa mucho. Pareciera ser el epicentro de la vanguardia y la transgresión pero en el fondo no es más que un inofensivo enclave bastante mas snob que sofisticado y que cierra sus puertas incluso más temprano que la farmacia que está en la esquina de mi casa. Más allá de la idea de “District” que sugiere en su nombre, el lugar no es mucho más que un par de manzanas que hacen de transición entre el siempre encantador West Village y Chelsea. Pues bien: justo en medio de este lugar, en donde las apariencias y lo superficial parecieran ser el código imperante, se yergue lo que a juicio de este humilde cronista es la pieza de arquitectura más rotunda y contundente que haya aparecido en esta ciudad en un buen tiempo: The Standard Hotel. A continuación revisamos el Dream Hotel, James Hotel y The Standard Hotel.
Por Matías López, Arquitecto – desde Nueva York.

DREAM HOTEL 

En medio de Chelsea y apelando a una lógica más bien basada en el efecto y un trabajo fundamentalmente epidérmico, se encuentra el recientemente inaugurado Dream Hotel. El proyecto corresponde básicamente a la remodelación de uno de tres pesados edificios diseñados a mediados de los anos 60 por el arquitecto Albert Lerner con el fin de albergar en ellos las oficinas del sindicato de trabajadores navieros. Claramente producto de este vinculo, los tres edificios recurrieron a la cita al mundo naviero y su estética, mediante el empleo de ventanas circulares u “ojos de buey”, extensas superficies blancas, barandas con esquinas curvadas, etc., recursos por lo demás bastante utilizados en aquellos años por la sensibilidad moderna y que arrojaron una serie de ejemplos por cierto más destacables, como el Club de Yates de San Sebastián, en España, el Maritime Building de San Francisco, o incluso nuestro querido y boicoteado Cap Ducal. Producto de la reducción de la actividad naviera ocurrida hacia fines de los 70, los tres edificios fueron vendidos y destinados a una serie de usos distintos en los años por venir. Uno de ellos, ubicado exactamente al lado del Dream Hotel y cuya fachada enfrenta la Novena Avenida, fue transformado el año 2001 en el Maritime Hotel, que explota sin pudor alguno el recurso de la metáfora naviera y la nostalgia retro, muy especialmente a través de una terraza donde el elenco de Mad Men en pleno podría estar tomando Martinis. En el caso del Dream Hotel, el edificio fue utilizado primero como albergue para jóvenes drogadictos en riesgo social y luego por el gobierno Chino. En el año 2006, fue adquirido por el empresario Vikram Chatwal, quien encargo la remodelación y el diseño del nuevo hotel a Frank Fusaro y Handel Architects (Oficina responsable del diseño del hotel W y de un par de otros edificios que se encuentran en este momento en construcción en el intervenido barrio El Golf en Santiago).

Siendo justos con el proyecto y al ser este la remodelación de un edificio existente, no es extraño que gran parte de la operación de diseño se haya concentrado en el tratamiento de sus fachadas. El edificio atraviesa transversalmente la manzana ubicada entre las calles 16 y 17, presentando dos fachadas distintas. La principal mira hacia la calle 17 y se podría considerar la más interesante del proyecto desde el punto de vista de la renovación: Una doble piel de acero con perforaciones circulares de distintos tamaños y una trama de ventanas también circulares, reviste lo que originalmente era la espalda del edificio, un murallón pesado, mudo y hermético. Junto con revestir y abrir este frente hacia la calle generando una nueva cara para el edificio, se invirtió el orden de uso de este, instalándose el acceso principal del hotel en este nuevo lado. Para definir este acceso y lograr transparencia y conexión entre el interior y el exterior a nivel de la vereda, la fachada metálica se pliega antes de llegar al primer piso transformándose en una afectada marquesina que entra a engrosar la lista de marquesinas sobredisenadas que han proliferado en los últimos anos en la ciudad (Cooper Union, Parsons School of design, BAM, etc.).

La fachada del lado norte, que mira hacia la calle 16 y que se caracteriza por una suerte de talud o plano inclinado, fue revestida en planchas de acero inoxidable y la pesada trama de ventanas circulares que apoyaban la metáfora naval fue disimulada tras una nueva trama aleatoria con nuevas aperturas circulares de distintos tamaños. Producto del aspecto piramidal, metálico y perforado que posee ahora el volumen, el público, siempre con aquella idea de que los edificios se parecen a las cosas, ya lo ha bautizado con el creativo nombre de “Rayador de queso”. 

JAMES HOTEL 

Otro edificio que se ha sumado recientemente al repertorio de edificios desarrollados post crisis sub prime es el James Hotel, que abrió sus puertas en el 2011. El proyecto, diseñado en conjunto por ODA Architecture y Perkins Eastman Architects, se ubica en la esquina de Grand Street y la Sexta Avenida y se resuelve en una torre sobria aunque algo tímida de 18 pisos que contiene las habitaciones, un par de restaurantes, varios bares y una piscina con vista panorámica en el último piso.

Tal vez el gesto más interesante que el edificio realiza dice relación con la manera en que este llega al suelo y se vincula con la vereda y el estrato publico de la ciudad: a diferencia de lo que ocurre con el celebrado Standard Hotel, no todos los edificios tienen la suerte de instalarse encima del espacio público más cotizado del momento. Y hay que decirlo, el James la tiene difícil considerando la anodina esquina en la que se encuentra. Así, el edificio de alguna manera ha debido proporcionarse su propio Highline, un espacio de carácter colectivo que medie entre la vereda y la torre, en este caso una suerte de plataforma o zócalo abierto y en diferentes niveles ubicado un piso por encima de la vereda en donde se concentra parte del programa publico del edificio, terrazas, jardines, un restaurant y un bar. El espacio termina siendo una agradable sorpresa que supera por lejos las expectativas que genera el pesado y confuso terraplén con el que el edificio enfrenta la calle y que no hace sino entorpecer las  relaciones con ella. Una vez arriba sin embargo, el espacio generado resulta ser bastante atractivo y estimulante, lo que se debe en gran medida a los múltiples desniveles y el dinamismo de los recorridos y perspectivas que se generan. Desde aquí, se puede apreciar un paisaje urbano de contrastes, que muestra al desabrido Tribecca hacia un lado y la escala más domestica y entrañable del SOHO hacia el otro. El zócalo se encuentra enmarcado por una esbelta estructura de hormigón a la vista que sostiene al edificio.

La presencia del hormigón a la vista ennoblece al edificio y lo aleja de lo pasajero. Sin embargo, las bandas horizontales de hormigón ranurado que completan la fachada de la torre debilitan esta impresión, dando la impresión de haber sido realizadas usando algún tipo de siding o material de revestimiento que no logra cohesionarse del todo con el resto de la estructura. 

Suspendido sobre la terraza y activando las tensiones espaciales y visuales, se encuentra un volumen curvilíneo que recuerda en algo las formas orgánicas utilizadas por los arquitectos del movimiento moderno como contrapunto a la ortogonalidad. En este volumen, localizado en el tercer nivel del edificio, se ubica el lobby del hotel y si bien su presencia resulta atractiva como elemento dinamizador de la forma total de la torre, uno hubiese esperado una mayor coherencia material y constructiva con lo que lo rodea: los cantos de las losas revestidos en Alucobond y el cielo modular de palmetas blancas que rodea al volumen no se ven del todo elegantes ni consistentes al lado de la ya mencionada estructura de hormigón sobre la que se posa el edificio.

Aun así y mas allá de los eventuales defectos y de carecer de cierta radicalidad, se trata de un edificio valioso, especialmente por la vocación no ornamental que muestra y la opción tomada de enfatizar las condiciones constructivas antes que sucumbir a la tentación del manierismo anecdótico que parece seducir a tantos por acá. En todo caso, nada tan grave que un trago en la terraza del James no pueda ayudar a pasar. El aplastante verano newyorkino esta a la vuelta de la esquina y espero toparme con más lugares como éste antes de que llegue. 

STANDARD HOTEL 

El edificio, proyectado por Todd Schliemann y Polshek Partnership y completado el año 2009, es un potente golpe de arquitectura profunda y dura, un sólido volumen plegado de 19 pisos que se posa por sobre el Highline Park, desarrollando ambos una de las simbiosis urbanas más interesantes vistas últimamente. Juntos, parque y edificio han sido responsables de la valoración y renacer de un barrio que solo 15 anos atrás era territorio prohibido. Con su robustez e inserción dramática, el proyecto retoma en clave contemporánea varias de las ideas desarrolladas hace 50 anos por el neobrutalismo, relacionadas con el desarrollo de una estética honesta derivada de la expresión genuina de los hechos constructivos y de la verdad técnica y plástica de la construcción y los materiales. En este caso, el Standard Hotel es un intenso homenaje al hormigón y al vidrio, apoderándose de ellos con tal propiedad que pareciera por momentos como si se tratara del primer edificio construido con estos materiales en toda la ciudad. Claro, pronto uno recuerda el Lincoln Center o el edificio de las Naciones Unidas y comprende que el edificio no hace sino continuar aquella tradición de la mas contundente arquitectura moderna norteamericana de mediados del siglo 20, esa misma que pareció quedar pulverizada a comienzos de los 70’s con la aparición inmisericorde del postmoderna. 

Contrariamente a lo que parece ser la lógica superficial imperante en el área y a la naturaleza ilusoria o artificial que yace en la esencia de su propio programa (un hotel), el Standard hotel es un golpe de realidad sin concesiones. En él se produce una extraña paradoja: El edificio es un libro que necesita ser juzgado por su cubierta. Su verdad, su esencia constructiva, su naturaleza tectónica y material, se encuentran expuestas. Su interior en cambio (Diseñado por Shaw Husman y Roman and Williams) se vuelve anecdótico y pasajero. 

Este contraste entre la austeridad y rotundez del exterior y la exuberancia del interiorismo se hace especialmente patente cuando se visita el bar panorámico del último piso, una fantasía retro futurista sacada de los Supersónicos o del manual de Eero Saarinen en donde hasta ir al baño se vuelve una experiencia de alto impacto. 

El Standard hotel es un edificio sin especulaciones que nos recuerda lo buena que es la arquitectura cuando es al mismo tiempo simple y compleja, racional y sensible. Un edifico pesado y liviano a la vez que desde su contundencia, genera una relación cuidadosa y única con la porción de ciudad que le ha tocado habitar. Un edificio que, a diferencia de lo que ocurre hoy en día en la mayoría de los casos, se ve mejor construido que en las imágenes digitales que lo promocionaron. Existen de todos modos algunos temas que pudieron haber sido resueltos en forma más consistente, oportunidades desaprovechadas relacionadas fundamentalmente con la potencial conexión entre el edificio y el Highline y la posibilidad de efectivamente desarrollar un sistema de conexiones y flujos más rico y complejo entre ambos proyectos. De todos modos, en medio de tantas apariencias, es reconfortante encontrarse con un edificio real y sin artificios que por cierto seguirá estando ahí cuando la fiesta en Meatpacking se haya terminado.

UN HOTEL EN 5 GRADOS DE INCLINACIÓN

El proyecto para el Hotel en el centro Ferial de Milán esta en línea con la arquitectura tradicional de la ciudad. Dos formas de geometría pura, dos paralelepípedos cuadrados en la base de 60 metros de altura y relacionados entre sí desde un ángulo, emergen en el horizonte del paisaje de la nueva sede de ferias.
Dominique Perrault. 

La pureza radical de estos dos bloques representa la más profunda característica de la arquitectura milanesa, sobriedad y simplicidad. El Hotel de algún modo nos trae a la memoria el estilo particular de las torres en Bologna y San Gimignano. 

Las dos estructuras están ubicadas en el cubo principal del plan ortogonal. Cada torre esta inclinada en un Angulo de 5 grados: la torre mas alta enfrenta la sede de las ferias internacionales hacia el norte, la segunda inclinada, marca la entrada principal para los peatones. 

La cruz esta formada por dos grandes brazos semitransparentes. La transparencia de las paredes, varía con la luz y siempre se dirige en una sola dirección. La cruz demarca las entradas a los pisos de las dos torres, que contienen las piezas y los corredores, conectándose con servicios e instalaciones. El bar, restaurant, salas de banquetes y salas de reuniones, son fáciles de identificar y se desprenden desde un lobby espacioso, que se extiende resolutivamente hacia cada torre a través de dos anchas brechas. 

Las entradas principales hacia la recepción se ubican desde la parte final de los brazos de la cruz. La recepción esta cerca del centro y es así de fácil reconocimiento. Las bases de la Torre están ubicadas en los otros dos extremos con dos ramplas de entrada hacia las instalaciones comunales y sobre ellas se encuentran los pisos de las habitaciones cuatro estrellas. 

El dosel hecho de portales de acero sostiene un techo liviano fabricado de vidrio serigrafiado, conecta la puerta de entada del centro de conferencias hacia el hotel y luego continua hacia el nivel del estacionamiento para autos y espacios públicos diseñados con un paisajismo verde. 

Las dos torres de 20 pisos y 18 pisos respectivamente son las edificaciones más altas en el sector de las ferias en Milán, y forman un icono inconfundible para la ciudad. Las dos estructuras emulan a dos monolitos de mármol brillantes desde la distancia. Acercándonos se puede apreciar que los frontis están vestidos con ventanas de formas diferentes, configurando un patrón irregular en la fachada.  

Figura de la arquitectura francesa, ha ganado el reconocimiento internacional con sus magníficas obras en todo el mundo, específicamente después de haberse adjudicado la Librería Nacional de Francia en 1989 a los 36 años. Ese proyecto marcó el comienzo de muchas otras obras públicas tanto en Francia como en el extranjero entre las que podemos destacar: el Velódromo y la Piscina Olímpica de Berlín (1992), la Extensión de la European Court of Justice en Luxembourg en (1996), el Olympic Tennis Centre en Madrid (2002), el Campus de Ewha’s University en Seoul (2004) y la Fukoku Tower en Osaka, Japón (2010). Otros proyectos incluyen la Piazza Garibaldi en Nápoles, DC Towers in Vienna, Austria y el Grand Theater en Albi y el Dobree Museum en Nantes, France.

HOTEL ME BARCELONA

Por Dominique Perrault, arquitecto. 

El Hotel ME constituye un reto urbanístico mayor, en una zona de la ciudad en total transformación, con un pasado industrial y un futuro fundamentado en el sector servicios y el turismo. 

Podemos leer la ciudad de Barcelona como una ciudad horizontal, levantada siguiendo las reglas geométricas del plan de CERDA, pero también como una ciudad vertical con signos arquitectónicos como la Sagrada Familia, las torres de la Villa Olímpica y, sobre todo, los barrios empinados sobre la montana, con la Torre de Collserolla o el Tibidado. 

Esta lectura de la sustancia construida de Barcelona nos ha conducido a imaginar un edificio cuya base se inserta en una ciudad horizontal y cuyo cuerpo y coronamiento se inscriben en la ciudad vertical. Esta morfología organiza un juego de volúmenes, con un edificio cubo tras la torre, a la manera de un contrapeso, o por la torre en sí misma, un paralelepípedo rectangular partido en dos longitudinalmente quedando una mitad elevada hacia el cielo. Esta ruptura de un bloque geométrico perfecto crea un movimiento de forma y de volumen que otorga un sentido urbano a la inserción de la torre en la ciudad horizontal: Una puerta a 25m de alto constituye una logia de entrada para la torre. Una forma saliente de volumen crea una cresta en la silueta de la ciudad vertical. 

Esta disposición de formas elementales fabrica los signos de referencia del edificio: una puerta para marcar la entrada del hotel, pero también para la calle Pere IV, antiguo eje estructural del barrio. Un cubo desplazado sobre la parte trasera, para liberar una pequeña plaza y constituir una terraza abierta sobre la calle Lope de Vega. Una cresta para separarse en el cielo, inscribiendo un nuevo punto de referencia en la parte nueva de la Diagonal. 

El conjunto de estos signos de urbanidad confiere a la torre una verdadera capacidad de interacción arquitectónica con el contexto presente y futuro del lugar. La organización de funciones del edificio es la consecuencia lógica de la situación arquitectónica. Así, por un lado, al pie del edificio se sitúan las actividades ligadas al desplazamiento y reagrupación como el vestíbulo del hotel, los restaurantes, los fórums, la piscina y los bares de día y de noche; y por otro, en el cuerpo del edificio encontramos las habitaciones individuales, dobles o las suites, orientadas al mar o a la montana, y estas con vistas a la Sagrada Familia. 

El principio de diseño y de confort en el interior del hotel consiste en la existencia en cada una de las habitaciones de una amplia y plena vista sobre el exterior a modo de gran pantalla colgada sobre el paisaje de la ciudad. Esta gran pantalla se constituye visualmente con una serie de pantallas más pequeñas que conforman un gran muro de imágenes. 

En efecto, el edificio se viste de un caparazón de paneles rectangulares de aluminio opaco, translucidos y transparentes. Esta piel de protección y acabado es inalterable, ya que esta realizada con gruesas placas de aluminio por lo que resulta denso, rígido e inacabable por la corrosión. Este envoltorio esta vivo, juega con la luz, que se muestra brillante sobre una cara y sombría sobre la otra, transparente en los ángulos de la torre y opaca, casi cerrada a lo largo de las aristas, acabando en encajes en el borde de las terrazas. 

Como una aguja de metal, la Torre centellea en el skyline de Barcelona. Por la noche, la torre se transforma en una lámpara urbana, signo luminoso plantado a lo largo de la Diagonal.  

Una torre-hotel es un edifico singular en una ciudad. Su identidad, su estilo, su marca deben ser inolvidables, en el sentido del recuerdo, de memoria, tanto para aquel que la frecuenta como para quien la descubre. Esta voluntad de pertenecer a un lugar, de participar en sus actividades, nos conduce a introducir el concepto de vestíbulo atravesado por un pasaje público. Entramos en el hall del hotel a través de una delicada plataforma de madera que sirve de transición entre el“panto”de la calle y el hall, bajo el palio espejado del voladizo. 

Después atravesamos el vestíbulo para llegar al otro lado, al sur, sobre la plaza terraza que se abre sobre el barrio 22@. Esta disposición es interactiva con el funcionamiento urbano del barrio. El hotel se convierte en un lugar de paso y acogida, un lugar simpático. Este carácter fresco y actual, en movimiento, corresponde a la evolución del nuevo barrio económico-financiero en el distrito denominado 22@, creado con vocación de convertirse en el futuro centro de negocios de Barcelona entre mar y montana, entre historia y geografía.

AIRE DE BARDENAS

En medio de un imponente paisaje con una fuerte presencia del viento de noroeste (el cierzo), el hotel se concibe como una sucesión de espacios interiores protegidos y confortables para contemplar el exterior. 

Se trata de un hotel de 4 estrellas ubicado en un campo de trigo a 3 km del casco antiguo de Tudela y próximo a las Bardenas Reales de Navarra, un parque natural con paisajes desérticos espectaculares. El hotel que se desarrolla en planta baja, cuenta con 22 habitaciones, 13 de las cuales disponen de un jardín privado. 

La estructura del edificio es de acero y toda la construcción se realizo en seco excepto las soleras de hormigón. Las fachadas se componen de paneles sándwich para reducir tiempos de ejecución. El hotel se presenta como una construcción ligera, desmontable y reciclable, asociada a las construcciones agrícolas que se encuentran en la zona. Desde el exterior, el edificio se confunde con el entorno. Cajas que habitualmente son utilizadas en la zona para recolectar y transportar fruta y verduras, forman la fachada principal del hotel. Se utilizan como cerramientos y rompe vientos para los espacios exteriores del hotel ya que detienen el viento pero permiten el paso del aire, no necesitan cimientos ni fijaciones y son fáciles de mover. 

En su implantación el hotel guarda las formas de las construcciones nobles de la Ribera desarrolladas en torno a un patio central, ofreciendo así protección climatológica del lugar. Así este patio formado por una serie de construcciones ortogonales, da la espalada al Cierzo y se abre a sureste donde se proyecta un bosque de chopos y la piscina. 

El edificio se compone de una serie de estructuras sencillas, monocromáticas y cubicas. Su posición dispersa permite ver a través de los espacios intersticiales, minimizando una apariencia masiva y generando un juego de luces y sombras. 

A través de un cultivo ordenado de cerezos, se accede al cuerpo principal del conjunto que alberga las zonas comunes -recepción, salón principal, sala de juntas, bar y restaurante- y 10 habitaciones con patio propio y árbol frutal. El resto de las habitaciones son pabellones exentos con grandes ventanas proyectantes que miran hacia el campo. 

A estas habitaciones se accede mediante una pasarela exterior, dotándolas de un carácter privado y privilegiado por estar adentradas en pleno paisaje. Los espacios exteriores trasladan las formas, colores y vegetaciones características del desierto bardenero y de los campos de regadío: siembras de arboles y de trigo, huertos de verduras y la colocación dispersa y aislada de plantas aromáticas como el romero y tomillo. 

Las superficies exteriores se recubren de tierra granítica de la zona y de canto rodado grande extraído del solar que perimetralmente delimita el recinto del cultivo de trigo. La misma piedra de menor tamaño se utilizo también como árido pulido visto para los pavimentos de hormigón tanto en el interior como en el exterior, resultando en un acabado cercano a los suelos del desierto bardenero. 

La arquitectura, los interiores y los jardines buscan acercarse al carácter rural y a la belleza del austero paisaje circundante, ofreciendo ambientes despejados, sencillos y silenciosos de descanso y confort.  

A la entrada de las habitaciones se encuentra un vestíbulo con un mueble exento y abierto, que ofrece un lugar robusto y amplio para dejar las pertenencias, evitando que estas invadan la vista en la zona de descanso. Este mueble alberga el mini bar, caja fuerte y estantes con enchufes para recargar aparatos electrónicos. El inodoro tiene su espacio separado con puerta mientras que la ducha/bañera se coloca al lado de una ventana (o puerta en el caso de las habitaciones con patio) y adyacente a la zona de la cama, separado por cortinas ligeras de algodón blanco. Las bañeras, platos de ducha y lavamanos –realizados en chapa plegada y esmaltada- así como la mayoría del mobiliario (camas, mesas, taburetes, sillas, butacas en el salón, armarios) fueron diseñados y desarrollados por los arquitectos exclusivamente para este proyecto. 

Para enfatizar la idea de las habitaciones como miradores protegidos, creamos unas ventanas salientes sin el marco de la carpintería visible desde el interior. La profundidad de la ventana se exagera y se reviste interiormente de madera contrachapada para ser ocupadas. Este revestimiento esconde el marco de la carpintería y las cortinas tamizadoras y oscureced oras enrollables que bajan motorizadas. De día la ventana se percibe como un simple hueco sin vidrio que crea una falsa percepción de grosor, no inherente a la construcción ligera utilizada. 

FICHA TECNICA

Proyecto: Hotel Aire de Bardenas
Ubicación: Carretera de Ejea NA-125 km 1,5 31500 Tudela, Navarra
Cliente: Aire de Bardenas S.L.
Encargo: Arquitectura, diseño de interiores, diseño de mobiliario y paisajismo
Sup. Construida Edificio: 1.500 m2
Fecha: 2007
Autores: Monica Rivera y Emiliano Lopez
Identidad grafica del hotel: Lamosca [lamosca.com]
Fotografías en la web: Román Yñán
Fotógrafo arquitectura: José Hevia

HOTEL ALTO MEJILLONES

“El Hotel se encuentra ubicado en Mejillones Región de Antofagasta, el cual atraviesa completamente una manzana del centro de la ciudad, proponiendo una horizontalidad que acentúa la escala urbana. El extenso volumen se percibe suspendido sobre la pequeña escala de esta ciudad llana. A pesar de su gran envergadura, la decisión de privilegiar la horizontal sobre la verticalidad habla de una característica propia de ese espacio urbano y de su paisaje”. 

La obra se proyecta con características náutica e industrial como lo devela la estructura de acero que compone el edificio y algunos elementos como la escalera helicoidal, además de adoptar ciertas características patrimoniales ferroviales de Mejillones como la doble altura y el pasillo continuo. 

Existe un énfasis de entregar la mayor cantidad de iluminación natural posible al pasajero, a través de traga luces laterales, lucanas y grandes extensiones vidriadas, las cuales se apoyaron en estudios de eficiencia energética y recursos, de igual manera entregaron soluciones energéticas en la composición de muros y protectores solares (la envolvente), las cuales proyectan generar un ahorro del 62% del consumo anual de energía. 

Con respecto al consumo de energía para calentamiento de agua sanitaria, se implemento un sistema de colector solar, el cual solventa un 90% del aporte energético que sería necesario para el correcto funcionamiento. 

El agua como recurso en el desierto es indispensable, por lo mismo se implemento una planta de tratamiento de aguas negras la cual tiene una capacidad para tratar 3 mil litros los cuales serán utilizados en el riego de las aéreas verdes. La Obra se emplaza en un terreno de 2500 m2 y contempla 4 niveles con un total de 3906 m2 construidos, tiene un programa de 60 habitaciones incluida una de minusválidos entre 18 y 28 m2, un restaurant de 310 m2, terrazas 715 m2, 240 m2 en salones multiusos y un salón de entretención de 165 m2. 

FICHA TECNICA 

Arquitecto: José Laury Gajardo
Diseño de interior: Paulina Ríos
Fotografía: Luis Fuentes Laury