ORIANA PONZINI

A pesar de haber comenzado su carrera de arquitecta investigando la eficiencia energética en la arquitectura local, el tema de la luz fue poco a poco cautivando a Oriana Ponzini. Hoy, con decenas de proyectos a su haber, todavía se emociona cuando mira la Inmaculada Concepción sobre el San Cristóbal radiante e imponente sobre Santiago.
VIRGEN INMACULADA CONCEPCIÓN, Cerro San Cristóbal.
Entrevista: Paula Aguirre

Eres arquitecta ¿Cuándo y cómo comienza tu vínculo con la iluminación? 

En mis inicios hice arquitectura solar, me dedique a temas relacionados con la eficiencia energética particularmente en el aspecto térmico.

¿Eso cuando temas como la eficiencia y sustentabilidad eran todavía lejanos en el contexto local? 

Sí, hace mucho tiempo, estamos hablando del año ochenta. En esa época, estimo que el año 81, organicé con Pedro Sarmiento un seminario en el Colegio de Arquitectos. Se llamó el primer seminario-taller del uso eficiente de la energía solar en la arquitectura. Posterior a eso me fui a vivir a Inglaterra donde hice un master en la Bartlett School of Architecture. 

¿A Bartlett fuiste con la idea de estudiar eficiencia energética o el tema se te abrió una vez instalada allá? 

Yo estaba casada, tenía tres hijos y me puse como condición para partir a Inglaterra hacer un postgrado. Estaba dispuesta a irme siempre y cuando pudiera estudiar sino no había viaje. Con mi familia nos instalamos cerca de Oxford, en Wickley, y yo viajaba tres veces a la semana a Londres a estudiar, conmutaba algo muy usual entre los estudiantes ingleses. 

Respecto a tu pregunta, cuando partí desde Chile no tenía clara mi vocación por la iluminación pero sí sabía que quería estudiar algo en relación a la arquitectura solar y la eficiencia energética. Lo primero que pensé fue en la Architectural Association pero estando allá un amigo me sugirió ir a conocer la Bartlett School of Architecture una de las mejores universidades inglesas, considerando que ni Oxford ni Cambridge cuentan con escuelas de arquitectura. Lo primero que me aclararon en la Bartlett fue que ellos no hacían arquitectura solar propiamente tal sino que abarcaban el entorno completo en la disciplina de ingeniería ambiental. La idea era trabajar con todos los fenómenos medioambientales que afectan a la arquitectura, en consecuencia la malla incorporaba cursos de iluminación, acústica térmica y un poco de sicología de la percepción, entre otros. 

El equipo de la escuela entrevistaba a muchísimos postulantes y a ellos les interesó mi caso en particular para acceder a una beca diseñada para mujeres profesionales con hijos menores de cinco años, categoría en la que calzaba a pesar de no ser inglesa. Apostaron y confiaron en mí. La idea de fondo de la beca era abrir posibilidades para que las mujeres se especializaran, y permitir con ello una mayor libertad de horario en el trabajo. Estoy hablando del año 85, ya en ese momento se estaba planteando la especialización como una posibilidad real y concreta de darles libertad a las mujeres para ser madres.

¿Planteaban la especialización como un medio para trabajar independiente?

Claro, o freelance. 

¿No se te generó un conflicto con el hecho de que te propusieran ingeniería ambiental en vez tu interés inicial, la arquitectura solar? 

Lo que pasa es que les encontré toda la razón. Me pusieron un ejemplo bien simple, yo podía diseñar el mejor invernadero de colector solar para una vivienda pero si estar ahí era por ejemplo, altamente deslumbrante desde el punto de vista visual o bien muy molesto desde el punto de vista acústico mi diseño dejaba de ser eficiente. Ellos eran de la idea de que tú no puedes decir si una arquitectura es buena o mala si no sabes cómo se comporta en la vida real y ese comportamiento es algo que se puede medir previo a la construcción. Se puede medir con precisión como se va a comportar un espacio con respecto a la reverberación, a la luz, a la renovación de aire, al confort visual y muchos más aspectos. 

Con la plataforma que te dio el máster podrías a haber enfocado tu disciplina a muchas áreas distintas ¿Que hizo que te decantaras finalmente por la iluminación? 

Cuando recién volví a Chile hice asesorías térmicas y acústicas, sin embargo en este país la gente no paga por aquello que no ve. El confort térmico no es algo que se pague y mucho menos el acondicionamiento acústico. 

Probablemente en la actualidad si se le asigna cierta importancia.

Sí, pero te estoy hablando de hace muchos años atrás. Quizás los teatros son el único espacio en que el diseño acústico ha jugado desde siempre un rol fundamental.

Hace dos números atrás publicamos el proyecto Teatro del Lago en Frutillar y quedamos muy sorprendidos con la finura en su diseño acústico. 

Ese proyecto es una joya desde el punto de vista acústico pero es “la joya” que se ha construido en mucho tiempo en nuestro país. Ah, hace poco visite el Teatro Las Condes y también me pareció que tenía una acústica estupenda. 

Sí pero se trata de una acústica técnicamente asistida, electroacústica. 

A mí me tocó, en la época en que estudiaba en Inglaterra, visitar el acondicionamiento del Royal Art Performance en las salas del South Bank Hall en Londres. Estaban proyectadas con electroacústica y cuando caminabas por el entretecho de las salas estaba todo lleno de botellas que funcionaban como resonadores, muy impresionante. 

Ahora respecto a mis inicios como asesora acústica y térmica debo reconocer que a mí me fue cautivado de a poco la luz quizás por el mismo hecho que recién te mencionaba, es algo que se ve. Proyectar la iluminación y luego ver el proyecto encendido es muy satisfactorio. El otro día venia caminando por Providencia y mire la Virgen del San Cristóbal y de verdad que me emocioné. 

¿La iluminación de la Inmaculada Concepción es un proyecto de esta oficina? 

El proyecto original era de Pat Henry, ellos pusieron leds de colores y la virgen nunca estaba blanca del todo, por lo que se estimó que había perdido presencia urbana. A nosotros se nos encargó la reinstalación del proyecto. Trabajamos con leds ópticos muy concentrados para lograr una luz blanca y de paso logramos disminuir considerablemente el consumo energético. 

Me llamó la atención al visitar el sitio web que entre los proyectos en desarrollo se encontraba por un lado el interior de la biblioteca del GAM (Centro Cultural Gabriela Mistral) y por otro la iluminación del Buque Esmeralda. Mientras uno requiere de una iluminación más bien pareja y eficiente el otro es prácticamente un trabajo escenográfico ¿Cómo se trabaja para enfrentar proyectos de naturalezas tan diversas? 

En la oficina somos ocho profesionales lo que nos permite enfrentar múltiples proyectos a la vez. Es cierto que los proyectos que mencionas tienen un carácter muy distinto, y yo creo que como oficina sabemos adecuarnos a la realidad de cada proyecto, respondemos a lo que yo llamó el “alma” del proyecto y eso nos identifica. Como somos capaces de iluminar el Buque Esmeralda, con las dificultades que conlleva proyectar un sistema que se monta y desmonta al llegar a puerto, somos también capaces de entender que al iluminar un hospital la prioridad es el confort del paciente o que al iluminar la Biblioteca de la Universidad Diego Portales la prioridad es la eficiencia energética para obtener una certificación Leed. Creo que la clave está en tener la flexibilidad suficiente para enfrentar los distintos encargos. 

Dentro de la diversidad de proyectos hay algunos cuyo manejo de la luz es más vistoso y otros menos visibles pero igualmente desafiantes. En ciertos casos la luz debe ser casi imperceptible, precisamente el hecho de que no se vea significa que funciona bien. Aunque existan proyectos que son hitos urbanos y otros que no los ve nadie cada uno tiene un requisito particular que hay que saber descubrir para enfocar el trabajo. Actualmente estoy desarrollando un parque en Colina para la Fundación Mi Parque. En ese proyecto en particular se busca eficiencia energética y seguridad, características muy distintas a lo que se persigue cuando te piden diseñar por ejemplo la iluminación del jardín de la Embajada de Estados Unidos. Ambos son exteriores pero su fin es muy distinto y ahí entra en juego la capacidad de un equipo de descubrir el leit motiv del proyecto. 

¿Cómo se organiza el sistema de trabajo en la oficina? 

Idealmente comenzamos a intervenir en etapa de anteproyecto de manera que la iluminación que de lo mas incorporada posible a la arquitectura misma. Mientras menos se vean los equipos mucho mejor y más lindo el efecto. 

Cada vez que llega un encargo nosotros observamos detenidamente la arquitectura. No es lo mismo iluminar un hotel estilo francés que uno minimalista, son de carácter, estilo y épocas distintas. Tenemos que hacer, mediante la iluminación, sentir cómodo a los pasajeros de ambos proyectos. En el primero por ejemplo el pasajero puede preferir que nadie lo vea y en el segundo es probable que el pasajero quiera mostrarse ver y ser visto en un lounge y terraza espectacular. 

¿Qué clase de proyectos son los que más desarrollan en la oficina? 

Centros comerciales son lo que más estamos trabajando en la actualidad, ahora tengo que aclarar que esto es exclusivamente porque se ha dado así nosotros no salimos a buscar proyectos sino que nos llegan. 

Respecto al desarrollo técnico en Chile ¿existe disponibilidad de equipos de primera línea? 

La industria chilena propiamente tal no está muy desarrollada, sin embargo, vivimos en un mundo global en que si quiero un equipo que se fabrica en Checoslovaquia es posible disponer de él acá en el transcurso de cuarenta días.

Hace años cada vez que viajaba a ferias traía unos bolsos gigantescos con catálogos pero actualmente uno escribe en internet “lámpara con pétalos de cristal rosado” y en un segundo sabes exactamente quien la fabrica como accedes a ella y en cuanto tiempo. Respecto a la tecnología actual lo que desde mi punto de vista es fundamental son los sistemas de control, tú no puedes hacer un buen proyecto de iluminación sin un buen sistema de control, es esencial para otorgarle flexibilidad a los proyectos. 

¿Cuando hablas de sistemas de control a que te refieres exactamente? 

Me refiero a los sistemas mediante los cuales tú agrupas los encendidos para regular los niveles de iluminación y crear escenas de luz distintas. Por ejemplo esta misma sala puedes dejarla mediante tres clics full luz, a media luz o a un cuarto de potencia.

Los sistemas de control sirven también en el tema de la eficiencia. Actualmente en este país no se aprovecha para nada la iluminación natural, hay edificios que permanecen totalmente encendidos a pesar de que existe aporte de iluminación natural y esto ocurre precisamente porque no se ha incorporado masivamente el uso de sensores de luz natural que regulan el aporte de luz artificial de acuerdo a la luz exterior que entra. Hoy en día estos sistemas son un must en otros países, no solo porque permiten ahorrar energía en la iluminación, sino porque también permiten bajar los consumos de aire acondicionado que se elevan producto del calor que genera la luz encendida. 

¿Cuáles son las diferencias porcentuales entre gastos de iluminación versus climatización en un edificio de oficinas estándar? 

Los porcentajes en oficinas no los manejo con precisión pero por ejemplo en un centro comercial la iluminación no supera el 15% del consumo total. Cuando a veces no hacen hincapié en que debemos ser eficientes hay que ser realistas podemos bajar los gastos en un 10 o 15% pero de ese 15% total. Antes la iluminación era más importante desde este punto de vista pero con la cantidad de artefactos eléctricos que conforman actualmente a un edificio su relevancia es bastante menor. Como te mencioné antes esa incidencia sí tiene cierta relación con el aire  acondicionado y por lo mismo estimo que al hablar de eficiencia se debe hacer desde una perspectiva integradora. 

Si bien los centros comerciales son los proyectos que con más frecuencia llegan a esta oficina ¿cuáles son los que más los entusiasman como equipo? 

A mí personalmente el tema del patrimonio es algo que me gusta mucho. Al iluminar un edificio patrimonial el proyecto adquiere una trascendencia más allá del edificio mismo puesto que se pone en valor parte de nuestra cultura e historia. En la oficina trabajamos por mucho tiempo con el grupo Enersis en el proyecto “Iluminando Iglesias al Sur del Mundo.” A ellos les decía que cuando tú entras a una comunidad pobre como Putaendo y les iluminas su edificio les ayudas a elevar su autoestima y les abres la posibilidad de utilizarlo no solo como iglesia sino que como salón multifuncional. Este tipo de proyectos otorgan una dinámica de cuidado del pueblo que tal como una semilla pronto empieza a irradiar a su entorno inmediato. Debo reconocer que los diez años que duró la iniciativa fueron muy satisfactorios, nuestro último proyecto y que remató la experiencia fue la Virgen del San Cristóbal. 

Desde tu punto de vista ¿cuáles son las claves de la buena ejecución de un proyecto de iluminación? 

El éxito de un proyecto tiene varias etapas, para empezar hay que saber mostrar el trabajo, entregar un buen plano, es la herramienta para mostrar el proyecto al cliente, al arquitecto y al constructor. En segunda instancia el constructor debe comprar los equipos adecuados y por último el maestro en la obra tiene que saber instalarlos de la forma propuesta. Osea del dicho al hecho hay mucho trecho.

LA LUZ DESDE LA FOTOGRAFIA – VICKY POMBO

Entrevistamos a Vicky Pombo, destacada fotógrafa chilena, que ha recorrido el mundo de la fotografía y del servicio humanitario. Aquí nos cuenta su experiencia con la profesión, su inspiración de vida y su visión a futuro.
Entrevista: Walter Junge 

¿Cuándo se manifestó tu interés por la fotografía y cuando se instala como profesión? 

Primeramente me interesé y comencé a trabajar en fotografía en la Escuela de Diseño de la Universidad Católica. Mi profesor en ese entonces me invitó a ser su asistente en la carrera y mi primer trabajo fue en el Museo de Historia donde aprendí a tomar cuadros. No es llegar y tomar cuadros, la luz tiene que ser perfecta en los cuatro lados del rectángulo y tiene que haber la misma cantidad de luz tanto en las cuatro esquinas como en el centro. Así empecé a trabajar, luego derivé a la revista Paula en una sección pequeña que se llamaba Gente, donde se realizaban fotografías sociales, se cubrían fiestas en el hipódromo, kermeses, etc. Fue entonces cuando Roberto Edwards me invitó a trabajar y estudiar a Nueva York un año y medio después de egresar de la Universidad. 

¿Qué trabajos desarrollaste en NY y que estudios especiales te cautivaron? 

En NY aprendí todo lo que era retocar fotografías, oficio que se aprendía solo como aprendiz y en estudios fotográficos directamente. Por ejemplo, las transparencias se trabajaban a un tamaño de 11” x 14” y uno con químicos separaba los colores y las formas. Me especialicé en el retoque de fotografías y lo que se hacía en ese entonces era sacar el plástico cobertor menor al tamaño de un pelo, donde estaban los cuatro colores de la transparencia y todo esto mojado y rápido, sino se secaba y se perdía todo el trabajo. Se cortaban las imágenes con bisturí para separarlas, todo minuciosamente cortado y vuelto a colocar. Eran verdaderos trabajos de joyería, donde se sacaban las capas del filme para ir limpiando las imágenes de fondos o de objetos no queridos, era un trabajo de locos. 

Recuerdo las épocas de trabajos realizados con Dye Transfer con técnicas de teñido, que era la manera de separar películas y hacer retoques de fotografías pero sobre papel, lo que facilitaba las cosas, pero todo eso ahora quedó en el olvido. Fue un desarrollo de la fotografía muy importante antes de la computación. 

Tu experiencia antes de la aparición de la computación fue importante y seguramente tu experiencia con cámaras análogas ¿De algún modo afecta positivamente tu trabajo realizado hasta ahora? 

Las cámaras análogas todavía se utilizan, lo digital todavía no logra el enriquecimiento absoluto de colores y volúmenes que se logra con las cámaras análogas, pero yo creo que la máquina digital superior y ya debe estar inventada y nos entregan tecnológicamente solo parte de los avances para seguir comprando y para mantener la industria. 

Por ejemplo en arquitectura, en mi experiencia logro mayor profundidad de campo con las máquinas análogas. Si tú no lo ves y no lo estás comparando, pasa, pero hay diferencias y esas diferencias sutiles a veces las ve un profesional y declara porqué una foto es mejor que otra. Es decir lo análogo en ciertas cosas es superior, pero no necesariamente en todo, como en el tiempo por ejemplo. Lo digital es muy bueno para las fotografías que se necesitan para ayer, las fotos sociales o de eventos, etc. Si eres fotógrafo de periodismo es muy cómodo, antes había que procesarlo y era un tiempo más largo. 

Te especializas mucho en fotografía de arquitectura y ambientes, pero también en la parte social y en rostros ¿Cuál te gusta desarrollar más? 

Las fotos sociales son fotos del momento. Efectivamente en lo social estas retratando cada segundo, si me preguntas me gusta más la fotografía de arquitectura por los espacios y por las texturas. En arquitectura o interiorismo estas en tiempos distintos, puedes estar retratando un espacio un día entero en distintas horas y estas creando en ese minuto, lo otro es inmediato. 

Trabajaste en EEUU y luego regresaste a Chile a Taller UNO… 

… y ahí me quede un año en Chile, pero se retocaba poquito y no se conocía mucho la técnica. Después de un tiempo regresé a EEUU y monté mi propio estudio en Washington. Hice fotografía y trabajos de retoque donde me especialicé en libros y en el retoque de fotografías de libros de la 2ª guerra mundial y armé una colección de fotos. Es interesante ver como la fotografía cuida el patrimonio y redescubre la historia. Tengo una colección de cosas hechas, trabajos por encargo, pero no una colección propiamente tal de fotografías mías. 

¿La fotografía es para ti más arte que comercial? 

Me gusta desarrollar más lo más artístico, pero hay que tener el tiempo y darse el tiempo y también los fondos. En este proceso de trabajo intenso en Washington noté la caída progresiva del trabajo de retoque y bueno el trabajo de laboratorio cansa, estar encerrada y yo lo estuve por años. Entonces me dije que era el momento de conocer el mundo y justamente empecé a buscar eso y vendí mi estudio. 

¿Y a qué te dedicaste después de vender tu estudio? 

Me fui a Nueva York y me inscribí en un proyecto para personas que supieran primeros auxilios para ir a trabajar en campos de refugiados en Tailandia en el norte de ese país. Me encantó la experiencia, se trabajaba siete días la semana y sentí que estaba haciendo algo por ayudar a los demás, dando de mí, esa sensación de servicio a un nivel real, tangible. Además Tailandia es maravillosa, de una belleza muy especial donde la gente es más sabia. Estuve seis meses y me quedé un mes recorriendo el país. Es otro mundo, volvería todo el tiempo, lo fascinante es como enfocan la vida de un modo tan distinto. 

Luego volví a Washington y a través de una ONG me enviaron a el Salvador donde me concentré varios meses en ayuda social en ese país. No estaba particularmente interesada en la fotografía en ese momento, necesitaba encontrarme a mí misma y algo pasó dentro de mí. Luego pasé un tiempo en Nicaragua y también estuve tres años y medio en Haití, trabajando en derechos humanos y tuve que salir después de todo ese tiempo en 24 hrs. porque se me declaró persona non grata. Solo pude rescatar algunas fotos y había ahí un material muy, muy complicado.

De vuelta a Washington me toma el Departamento de Estado y me enviaron a Yugoeslavia a la guerra donde trabajé en la parte logística de la distribución de la ayuda humanitaria y en la distribución de los alimentos que era fundamental. Mi trabajo era entrar en situaciones de desastre y hacer evaluaciones de lo que se necesitaba para reabastecer esas zonas. Ahí conocí los depósitos que USA tiene en varios puntos del planeta de abastecimiento, donde encuentras desde un alfiler a un helicóptero y son cuadras y cuadras de bodegas de todo tipo. 

Fueron diez años de grandes experiencias que volvería a repetir, porque te dejan un buen registro por estar en situaciones de dar a tanta gente. Por otra parte fue una etapa de limpieza interna de crecimiento, de búsqueda en algún sentido de sentirse útil, una entrega bastante grande porque es uno la que está ahí. 

¿Cómo y cuándo retomas el tema de la fotografía nuevamente? 

Ya de regreso de todas esas experiencias, tomé la máquina, ya había visto lo que realmente quería hacer y fue una experiencia importante. 

Actualmente y de regreso en Chile con mi hija y familia, estoy enfocada en una nueva experiencia que es la fotografía aérea desde el nivel de piso, con una cámara especial que se monta sobre un globo y que es especial para los edificios, las construcciones. Lo único que quiero es empezar a fotografiar con este novedoso sistema. Siempre busco nuevos desafíos y creo que la vida hay que tomarla con pasión y enfrentarla con lo que te ofrece, desde cocinar a cualquier actividad… hay que entregar, no hay que dejarse estar, yo estoy siempre buscando cosas nuevas. 

Tus trabajos abarcan también proyectos en el exterior ¿Cómo coordinas tus trabajos desde aquí, tienes un representante o como los cotizas? 

Tengo un teléfono en mi casa y contesto el teléfono como si estuviera en USA. Me encargan las cosas con un tiempo por adelantado, sin cotizar, ellos saben que lo que vas a cobrar es lo justo y nadie me ha preguntado cuanto son mis honorarios, se valora la calidad del trabajo y solo cotizan en casos muy puntuales. Jamás me han preguntado por mis honorarios, la gente sabe que llevo años haciendo este trabajo con calidad. Sobre todo valoran el tiempo, que es oro en USA de tal manera que se van a la segura y saben que voy a entregar un buen trabajo.

¿Te proyectas trabajando en cualquier parte del mundo?
 

A cualquier parte puedo ir a fotografiar, a China, a Dubai, Europa. Este trabajo me abre el mundo, todo esto tiene su cuota de adrenalina que es muy estimulante. Actualmente estoy desarrollando trabajos para empresas privadas en Santiago, y un proyecto para el Ministerio de Educación, donde pusimos más de 60 fotos con niños, ahora parece un “Ministerio de Educación”. También estamos con un proyecto con la Municipalidad de Las Condes, se trata de  ilustrar y fotografiar los últimos 10 años de la comuna y los cambios que ha experimentado, luego se hará un libro y una exposición. 

¿Cómo proyectas tu trabajo a futuro? 

Siento que lo importante es proponer y moverse en el mundo con propuestas interesantes, crear instancias donde tu trabajo sea el eje en este caso celebrar la fotografía en distintos campos y en cualquier parte del planeta.

HOTEL SURAZO – MATANZAS

Felipe Wedeles arquitecto UFT, nos presenta esta celebrada obra en la playa de Matanzas, desarrollada por su oficina WRM arquitectos junto a los arquitectos Macarena Rabat y Jorge Manieu. Se trata de un hotel pequeño para windsurfistas y surfistas, sensible y potenciador del entorno, que se sustenta en el paisaje y condiciones naturales del lugar… este proyecto fue un auto-encargo. 

La ubicación del hotel de aproximadamente 1.100 mts2 de construcción, está junto al mar en un terreno, donde en 1900 estuvieron las antiguas oficinas portuarias y posteriormente un monasterio Franciscano. Esta edificación colapsó para el terremoto de 1985 y solo quedó en el lugar la capilla y los centenarios árboles Cipreses, ambos elementos son vestigios de una época donde el pueblo de Matanzas permaneció en secreto.

Hoy Matanzas es visitado por surfistas de todo el mundo por las condiciones de olas y viento que se dan en el lugar, es un destino surfer reconocido a nivel nacional y mundial. 

Como antecedentes claves para decisiones de proyecto se consideró la temporalidad del uso del lugar (época de viento-olas-vacaciones) y la relación con los elementos fundacionales, el viento, la hilera de Cipreses y la capilla existente. 

Una estructura de madera en cuadricula de 4×4 mts se entrama con los arboles conformando patios dentro de ella y trabajando la relación entre los diferentes recintos, privados y públicos. 

Entre el patio de la capilla-acceso y la playa se contempló una pasarela-muelle que conecta la playa el hotel y el patio de acceso, acentuando la relación y proyección del hotel hacia el mar. 

10 habitaciones y 2 piezas backpacker (piezas tipo mochileros) un sector de piscinas, sauna y tinajas de madera, sala de lectura, sala de reuniones, terrazas, patios, restaurante y quincho en la playa mas los servicios componen el programa de este compacto hotel.  

La materialidad principal del hotel es madera en bruto y vidrio, que en su gran mayoría fue obtenido en el lugar, y que componen una estructura liviana, de fácil construcción y flexible. Fue el caso de la reconstrucción post maremoto, en la que el hotel quedo destruido y deformado, los trabajos de arreglo fueron rápidos y de poco impacto. 

Con el tiempo el hotel ha tomado los tintes y desgastes del paso del tiempo dándole una belleza original y propia.

CASA CUBE – CHICUREO

El desarrollo de este proyecto corresponde a José Pedro Vicente, arquitecto de la PUC dando solución a un tema de integración espacial con avanzados conceptos de sostenibilidad.

El proyecto se basa en tres cuerpos independientes que responden a la segmentación convencional de una casa. Un cuerpo da cabida al servicio y cocina, otro al sector público – living/comedor– y el tercero, a los dormitorios. Sin embargo, pese a esta fragmentación, su conectividad espacial fusiona el funcionamiento interior, entregando por consecuencia, un gran contenedor de actividades. Esto es la respuesta al encargo de un “amante de la cocina”, quien, cada vez que hacía uso de esta, por querer atender mejor a sus invitados y familiares, quedaba aislado de las respectivas convivencias. 

Por lo tanto, living/comedor y cocina, estando en volúmenes independientes, consiguen un sólo espacio que invita a todo usuario a participar del real funcionamiento de esta vivienda en particular. En pro de esta consecuencia, se excluye el área sucia del recinto reubicándolo en un espacio contiguo de fácil acceso, consiguiendo siempre un espacio limpio y ordenando a favor de su propia habitabilidad. 

Por encargo se solicita que la propuesta fomente el roce familiar, por ende, el uso de la casa debe congregar fundamentalmente a los hijos en los recintos públicos. Es por esto, que el living/comedor –representados por un cubo de hormigón de 3,40 metros de altura–, se transforma en el elemento protagonista. Este se encuentra posado en sus extremos sobre los pisos suspendidos de los cuerpos adyacentes, generando una contradicción visual al estar apoyado en dos puntos sin apoyo. 

Su cubierta –habilitada como lugar de recreación y contemplación del entorno– posee una extensión de tres metros hacia el poniente cubriendo no sólo la totalidad de la terraza, sino también, protegiendo el interior del living comedor de la radiación solar. Dicha extensión se traslapa con los aleros de los recintos privados entregando un recorrido exterior y perimetral bajo techo.

Parte importante de su fachada principal, –celosías retro iluminadas–, se plantea con elementos desmontables a partir de marcos metálicos con machos en su borde superior e inferior a embutir en hembras coincidentes en cielo y piso, de modo que, la fachada podrá ir mutando en función de la imagen que el propietario quiera entregarle a su vivienda.

Finalmente, tanto el agua sanitaria como el sistema de calefacción por losa radiante, corresponden a una caldera en base a pellet de madera con capacidad de almacenaje de 200 kilos y un estanque acumulador de agua caliente de 500 litros situados cómodamente en 3mt2 del patio de servicio. Dicha instalación entrega, considerando su condición combustible, un máximo de confort no solo por el mínimo de consumo, sino también, por el mínimo de contaminación, contribuyendo, en complemento a la exclusión de las instalaciones a gas, a una disminución en las emanaciones de Co2 correspondientes a la habitabilidad de una vivienda.

LA LUZ PERFECTA ES EL SOL – XIMENA MUÑOZ

La iluminación como oficio pasa por un momento especial, por un lado se instala como tema obligado en el diseño arquitectónico y de ambientes, y por otro, es el elemento que está asociado al mayor consumo de energía. D+A entrevistó a la destacada diseñadora de la luz Ximena Muñoz, una investigadora innata en estos campos. 

¿Ximena cómo ves el futuro de la iluminación a la “luz” de esta realidad?

El tema de la luz pasa por enfrentar nuevos desafíos tales como conjugar estos dos caminos, que es usar la iluminación y hacerlo de un modo inteligente aplicando diseños que sean sostenibles, desde la base conceptual de un desarrollo sostenible. 

Hoy estamos efectivamente enfrentándonos a un momento especial donde existe una explosión de productos tecnológicos, cada vez más creativos y con cambios radicales respecto a la manera de proyectar la luz. Hoy se valora mucho más la luz, siento que la gente está más educada respecto a este tema y son más exigentes. En general se asocia la luz a crear una mejor calidad de vida, donde se produce mejor, se es más eficiente, especialmente en ambientes bien iluminados tanto en forma artificial como natural.

 Ahí tenemos un tema importante el de la espacialidad natural y artificial, donde en general se piensa que la luz natural es más difícil de manipular. El asunto pasa por aprovechar al máximo la luz natural y generar los balances necesarios con luz artificial, por ejemplo, los excesos de luz en ciertos horarios hay que tamizarlos o filtrarlos con difusores. 

El futuro de la iluminación lo veo como un cambio de raíz en la concepción que se tenía antes sobre el tema y hay más conciencia de como la luz tiene su efecto en las emociones, ya no es la idea de anteponer el consumo al diseño, cambio la situación, la prioridad.

¿El costo de la buena iluminación es aún un lujo o está más al alcance de todos? 

La buena luz tiene un costo mayor, pero se cae en productos de mala calidad por un concepto de ahorro mal entendido. Los productos baratos generan una luz mala en calidad que distorsiona la luz eventualmente, es por último una amenaza para la eficiencia donde peligra el tema de la calidad. 

Estamos lejos de la implementación de una política de un subsidio “informado”, que contemple una buena tecnología y que signifique un ahorro en el uso de la energía a nivel doméstico. Por ejemplo, donde se gasta el 23% de energía en la iluminación es en una casa, lo que afecta tanto el bolsillo doméstico como el consumo país. Tenemos que orientarnos hacia la transformación de tecnologías sostenibles en iluminación en zonas urbanas, parques, calles, comercio, casas particulares, hoteles, escuelas, edificios, etc. si queremos ahorrar recursos energéticos que son cada vez más escasos. Esto nos habla de la urgencia de un cambio en la política y en legislar sobre este tema. 

Por ejemplo en el tema solar hemos experimentado en nuestro laboratorio para abaratar la tecnología con paneles solares y hemos reutilizado celdas quebradas que con esto se reconstituyen paneles que son de muy alto costo. De esta y muchas maneras se puede ir avanzando con nuevas maneras de enfrentar el alto costo energético.

Que el diseño en iluminación aporta al valor de una propiedad, objeto, lugar, edificios, etc. es indiscutible. ¿Cómo se diferencia en términos de calidad un tipo de iluminación de otra?

Básicamente habría que considerar 5 puntos:

Resaltar las propiedades en la arquitectura.

Esconder las fuentes de luz directa o indirecta.

Homogeneidad en el manejo de los colores: los fríos, los cálidos, la temperatura del color, si es piedra luz fría o madera luz cálida, etc. Sobre este punto hemos visto que hay criterios de mantención posterior a las instalaciones bastante relativos.

Calidad de equipos: por ejemplo los aluro metálicos muy utilizados en monumentos se ponen un tanto verdosos con el paso del tiempo. En el caso de La Moneda encuentro que está mal iluminada con equipos que pierden gases, etc.

Distribución de los puntos de iluminación: es muy importante trabajar con buenos equipos de iluminación y con una buena distribución, que se ordena según la arquitectura de espacios determinados y que no son homogéneos, los espacios son diversos con texturas diversas. 

La tecnología cumple un rol fundamental en el desarrollo de la iluminación, se podría pensar que esta época es tan relevante como lo fue la época desde la invención de la ampolleta. ¿En qué dirección ves el desarrollo de estas nuevas tecnologías en iluminación?

Según mi experiencia a mayor calidad, mayor eficiencia, o sea, menor consumo y esto es un criterio importante en el momento de pensar cuantos lúmenes estoy gastando, cuestión que resulta básica al momento de proyectar. Las ampolletas incandescentes que las están prohibiendo en otros lugares, aquí siguen vigentes aunque en franca retirada ya que es una tecnología ineficiente. Veo la instalación de un nuevo concepto en iluminación sostenible que está en pleno desarrollo. 

Actualmente desarrollas proyectos en Chile y el extranjero ¿cómo opera tu oficina Luxia en estos dos frentes y como lograron internacionalizar tu trabajo? 

Desarrollamos productos en Chile y en el extranjero a través de contactos realizados en Salones del Mueble en Milano y Euroluce. El costo y esfuerzo para realizar estos contactos internacionales que realizamos fue grande. Actualmente estamos trabajando para proyectos en Dubai todo por Internet.

Otro frente que nos tiene muy entusiasmados es el desarrollo para el próximo año en Chile del Festival de la luz, que es un formato que queremos replicar también en regiones. Es un área que me interesa desarrollar para promover la luz como experiencia y la promoción del tema de la sostenibilidad en la iluminación. 

Otro tema en que he incursionado es en la cromoterapia, donde a través de secuencias de luz se logra desarrollar estados equilibrados. Esto es para ayudar a la gente y a niños con discapacidad, donde busco junto a equipos de trabajo en estas terapias, generar mejores estados de ánimo armónicos a través de la luz. 

¿Cómo pasas de la arquitectura al área de la iluminación profesional? 

Desde mis estudios de arquitectura en la PUC he derivado al fascinante mundo de la luz, que surge desde mis inicios cuando me interesé por diseñar lámparas. También desde chica que me entretuvo la electrónica y la cosa manual. Desde la arquitectura tuve la oportunidad de estudiar en Milano en el IED el 94 y 95 y me impresionó el trabajo de taller y laboratorios para el desarrollo de prototipos, ahí se mezclaban todo tipo de disciplinas que interactuaban creativamente. Tuve la suerte de obtener una beca para mis estudios en el Centro Italiano de la Cultura de Italia en Santiago. 

Proyecto mi trabajo a futuro sobre la base de la investigación y el diseño de la luz, para lo cual hemos desarrollado un pequeño laboratorio donde buscamos las soluciones a los problemas que nos presentan los proyectos de arquitectura que nos encargan.

www.luxia.cl

MEMBRANAS DE MIMBRE – ANDREA VAN CHRISMAR

La técnica del tejido en Mimbre se asocia a la tradicional manufactura de objetos utilitarios de pequeño formato. Esta técnica instalada en Chile desde la Colonia, destaca por el potencial que entrega para construir formas complejas y resistentes a partir de la flexibilidad de la fibra y la rigidez que proporciona el tejido. 

Las superficies tejidas en mimbre cambian su comportamiento de manera opuesta desde el ámbito del diseño hacia el de la arquitectura. Así, mientras en la escala de los objetos, el resultado del tejido es rígido y por tanto es resistente a esfuerzos de compresión (empuje), en la escala de la arquitectura, estas superficies tienden hacia la flexibilidad, lo cual la hace principalmente resistente a esfuerzos de tracción (estiramiento). La oposición del comportamiento material entre ambas escalas genera cambios en el proceso de diseño y construcción de los tejidos, sin embrago los criterios de diseño permanecen inmutables. 

El espesor de la fibra de mimbre, la geometría que ordena el tejido, la forma que lo estructura y la técnica artesanal que los construye, son las variables que determinan las propiedades de este tejido y sus alcances. Estas variables entregan las herramientas de diseño para el óptimo desempeño del material según su uso y escala. 

La capacidad de construir espacios que alcanza el tejido en la escala de la arquitectura, es de la misma forma que su comportamiento en los objetos, una propuesta de máxima eficiencia y perfecto equilibrio entre la forma, la resistencia y la cualidad espacial.

TAKK – ARQUITECTOS

The Walls are Coming Down, espacios para la activación sensorial.
Arquitectos: TAKK // Mireia Luzárraga + Alejandro Muiño
Agradecimientos: Alberto T. Estévez, Enric Ruiz Geli, y el Laboratorio de Fabricación Digital ESARQ-UIC

FORMA, ENERGIA Y FLORES

Podríamos empezar la memoria así, diciendo que el proyecto es un espacio circular, un espacio donde uno puede entrar y simplemente experimentar con diferentes sensaciones a través de la vista, el tacto y el olfato. Podríamos explicar que fue construido para un festival de arquitectura emergente en Barcelona que duró tan solo tres días, y explicar que al contrario de lo que parecía un impedimento, el hecho de que fuera a existir durante un plazo tan corto de tiempo, en realidad se convirtió en una oportunidad de trabajar con cosas con las que no estamos acostumbrados a trabajar en arquitectura, cosas leves y ligeras, casi evanescentes. 

Podríamos explicar que el proyecto se configura a través de la articulación de tres espacios consecutivos de los cuales acaba emergiendo la volumetría final del proyecto. Explicaríamos que una persona que se acercara, primero vería una forma ovalada, estirada desde uno de sus extremos, y una vez dentro, se encontraría con otra, también circular pero más pequeña, percatándose entonces de que entre medias hay un espacio que absorbe las diferencias, y al que no puede acceder. Seguidamente diríamos que ese espacio intermedio contiene las especies aromáticas y el olor que lo envuelve todo, y que también gracias a ese espacio, la luz inunda el interior, de manera que no sepas muy bien por donde entra, por que como sucede en Borromini, parece que entra por todas partes, y entonces explicaríamos que esto sucede porque en realidad todo el proyecto no es más que un tejido a partir de pequeñas piezas iguales que repetidas de una cierta manera crean una piel calada con tendencia a cerrarse sobre sí misma. 

Podríamos decir también cómo lo construimos. Durante una semana mezclando la fabricación más tradicional, la manual, con la fabricación digital, y que gracias a ello pudimos trabajar sobre lo específico, de manera más rápida, más económica y más libre, para finalmente acabar de la misma manera que empezamos la memoria, refiriéndonos a lo más importante, a la circularidad del proyecto. Circularidad que define la propuesta y que permite llegar a un punto en el que acaba difuminándose que es lo que fue antes, si espacio o estructura, si forma o uso, o si interior o exterior. 

Hay muchas maneras de hacer arquitectura, –y de hacer una memoria–, pero en este caso lo importante es precisamente eso, que como en este texto, sea circular. 

DESCRIPCION TECNICA 

The walls are coming down es una doble piel de 5.553 piezas de foam blanco hechas mediante más de 33.000 cortes y 35.000 puntos de unión colonizadas por 3 variedades de flores diferentes: 350 margaritas, 60 liliums y 150 claveles tejidos mediante 50m de hilo de nailon y cosidos alrededor de una estructura de 48 piezas de DM lacadas en blanco ensambladas en 6 secciones verticales y 6 horizontales.

BOSQUE CULTURAL – COREA

Con la intención de reproducir la experiencia de habitar en un bosque, este proyecto cultural desarrollado en Seúl. Se conforma de la sumatoria de programas ambientalmente amigables, áreas verdes, espacios de descanso y centros de eventos.

La naturaleza de los bosques permite tener experiencias sanadoras para la mente y el alma y también soñar un futuro nuevo. En los bosques los elementos naturales como el aire, los arboles, el agua, la tierra y el viento no existen por separado sino que en conjunto, se encuentran íntimamente conectados entre ellos. La experiencia de habitar el interior de un bosque es sobrecogedora. Estas observaciones son las que el centro Seong Dong intenta reproducir. Se propone una arquitectura- paisaje que quede abierta a construir un relato de experiencias intensas. El proyecto ecológico se construye a partir de la suma de programas ambientalmente amigables y creativos desde el punto de vista cultural que se interconectan mediante áreas de eventos, espacios de descanso y áreas verdes. El envolvente del edificio es una piel continua de muros verdes y le permite al edificio autoabastecerse de energía mediante paneles solares. 

El teatro aéreo del proyecto tiene una forma única y creativa construida a partir de patrones geométricos y formas orgánicas que conforman su sistema acústico. El recorrido que envuelve el edificio conecta naturalmente programas de naturalezas diversas pasando a ser una intensa calle cultural que pasa desde el interior al exterior y viceversa. 

El objetivo del centro cultural es satisfacer las necesidades de los residentes, transformarse en un complejo cultural capaz de proporcionar una vida cultural activa y ambientalmente amigable. Para estos efectos el “bosque cultural” incorpora múltiples programas de biblioteca, sala de concierto, espacios culturales para mujeres y niños y áreas de juego. El proyecto busca ser una marca en el territorio en donde se plasmen la cultura y aspiraciones de Seong Dong.

L’ECOLE BUISSONIERE – CHARTIER DALIX ARCHITECTES

El equipo de arquitectos de Chartier Dalix fueron los acreedores del primer premio para la construcción de un innovador colegio y gimnasio en la localidad de Boulogne Billancourt, Francia. 

El proyecto se localiza en un área de renovación urbana que incorpora la conocida Isla de Seguin y se posa sobre, los terrenos donde alguna vez funciono la fábrica principal de la Renault. La propuesta incorpora dos programas, por un lado la escuela primaria y por otro, un gimnasio público. Ambos se fusionan en un mismo volumen enteramente cubierto por una “caparazón” viva que considera albergar una amplia variedad de flora y fauna local, desde insectos hasta aves exóticas pasando por una gran diversidad de plantas y arbustos. El objetivo está en simular un ecosistema auto contenido, un paisaje, una vista para los edificios aledaños y un espacio rico para la exploración y descubrimiento de los niños. 

En este complejo contexto se optó por una arquitectura sencilla que conecta los programas y volúmenes de manera fluida. La topografía artificial propuesta se hunde y levanta generando tanto espacios de recorrido como áreas de recogimiento que no interfieren con la volumetría fluida que lo conforma. 

El colegio es en definitiva una porción de territorio extruida construida por el hombre pero es también una gran marquesina verde que crece y se desarrolla como un paisaje. Siguiendo esta lógica las salas de clase se enrollan sutilmente alrededor de áreas de juego y sectores vegetales generando múltiples contactos y vistas.

LA CASA Y EL ARBOL – CONCURSO CTI

La Casa y el Árbol es el nombre del proyecto ganador del concurso CTI para arquitectos menores de 35 años: “Proyectando una casa para la integración familiar”. Tomás Villalón y Pablo Correa, arquitectos de la propuesta, dan cuenta de los conceptos que dieron génesis al proyecto. 

Observando la naturaleza las cosas parecen tan lógicas. Muchas veces intentamos explicarlas, pero precisamente el no hacerlo concluye por darles más sentido. Por ejemplo, una superficie expuesta al calor definirá un espacio con características incompatibles al cuerpo, una superficie protegida por la sombra definirá una situación intermedia entre el cuerpo y el calor. 

El árbol se constituye como la prolongación del cuerpo, y permite utilizar un espacio que quizás no tendríamos oportunidad de disfrutar. La sombra, completa el espacio natural y lo hace habitable, actúa como un intermediario resuelto donde las hojas, los tallos, el tronco, la altura y su posición se combinan armónicamente para resolver el problema planteado por el suelo y la radiación.

De la misma manera, el interior de un espacio habitado por el hombre, no es otra cosa que una porción de espacio natural que se ha hecho habitado mediante la prolongación del cuerpo, aquella que logra situarse en la posición intermedia para resolver el problema planteado. 

¿De qué manera un razonamiento arquitectónico podría abordar el diseño atendiendo el ejemplo que nos plantea el árbol como resolución de un problema? 

¿Qué orden nos permitiría comprender una forma de habitar más primitiva, más simple, menos invasiva y menos pretenciosa? 

Anterior al espacio arquitectónico, esta posibilidad (inquietud) nace de una observación, de un descubrimiento más que una invención, de aquellas cosas y actos que han estado ahí desde siempre, y que muchas veces dan un sentido a lo evidente. 

Frente al encargo de la integración como PROBLEMA, nos parece sensato concurrir, hacer evidente este descubrimiento como un LUGAR, como un ámbito con características propias que hagan evidente el mismo acto de integrar de manera espontanea. 

El espacio de la sombra, del cobijo, de la referencia, de la integración de todos y para todos. 

EL ARBOL ES PROBLEMA Y SOLUCION FRENTE AL CASO 

Bajo la sombra de un árbol, y bajo este ámbito, fundamos un lugar desde donde se define el orden de la casa.

Ante esta inquietud la casa surge como una respuesta natural al asunto de generar un LUGAR, de hacer propio un suelo, de dar forma a un espacio, casi rayando un territorio con la suela del pie.

El CÍRCULO emerge como la geometría primaria de este lugar, y de este trazado. De rodear el árbol, árbol que no tiene frente, que no tiene delante ni atrás, que es un lugar por sí mismo, y ha de entenderse como tal. 

“La casa y el árbol” se propone como una relación entre esta geometría y el acto del uso, de utilizar y hacer habitable un perímetro capaz de dar escala a un lugar, a un acto. Este perímetro es un contorno espeso, que alberga la vida. 

Desde esta decisión, mensurable por el propio cuerpo, atendible por la referencia del árbol, y comprendida por la distancia de un vacio contenido, se funda el orden de las cosas. 

Es este perímetro el que se atiende como espesor, como un ancho (horizontal y vertical) que da contención a los actos de la casa. Un espesor cambiante, que altera su ancho en relación a la cualidad del habitar privado y el público. En la estrechez de lo íntimo, y en la amplitud de lo público se plantea una frontera gradual de las cosas. La vida habitada es una estructura compleja de matices, que ha de graduar su habitabilidad. 

En los puntos medios está muchas veces el valor agregado de las cosas. 

El vacio contenido por el espesor, corresponde al nuevo espacio natural–arquitectónico, comprendido como el lugar de la integración, integración con lo foráneo, con la naturaleza, con el viento, con el sol, con la familia, con el otro, con la lluvia, con el visitante, con el acto público del ocio, la discusión y el encuentro.

En su uso, la casa reduce todo aquel acto asociado al ámbito privado, a unidades pequeñas, a nichos reducidos a la métrica propia del acto individual. En contraparte, se propone integrar todo el resto de la vida, todo aquello que permite relacionarnos con otros, bajo la concepción de un mismo espacio capaz de integrar por descarte el resto de los actos. 

La casa integra por descarte. 

El vacio que nace del perímetro pretende heredar el carácter esencial de las cosas, quizás entender que el espacio existe en un límite muy delgado entre la arquitectura y la naturaleza. Reducir la arquitectura a lo mínimo, a lo primario y elemental, para dejar actuar el fin último de las cosas. 

Arquitectónicamente el anillo, posee dos eventos particulares. 

En primer lugar, el acceso que se sitúa como un espacio que deriva del levantamiento de una porción del perímetro de la vivienda, lo que permite vincular de manera horizontal el espacio público interior de la casa con el lugar donde la casa se funda. 

En segundo lugar, en el corazón del proyecto, se ubica la cocina, la cual posee la doble función de integrar, y vincular la relación funcional del interior con el exterior. 

La cocina acentúa la vida interior como punto de reunión, integración y relación de la vivienda con el espacio natural exterior, dándole a la vivienda una lectura ininterrumpida entre jardín y casa, casa y jardín. 

El proyecto, material y constructivamente se propone en hormigo armado, de forma hermética hacia la calle definiendo y enmarcando la vida interior familiar.