ENTREVISTA – JORGE FIGUEROA

Entrevistamos a Jorge Figueroa, arquitecto, autor de numerosas obras individuales, caracterizadas por una gran sensibilidad hacia el entorno, a partir de un innovador trabajo con la espacialidad.

Dónde arranca tu visión de la arquitectura que desarrollas y cuál es tu fuente de inspiración?

El “proceso creativo” es un tema muy interesante al cual le he dedicado su tiempo de “intelectualización”. Es un proceso, que en mi caso particular, considero de origen bastante intuitivo y tiene que ver con como enfrento un proyecto, tiene que ver con jerarquizar una variable. En la problemática de la arquitectura existen muchas variables, el terreno, el propietario, a quien va dirigido y otros tantos aspectos. En mi opinión la Arquitectura es un arte bastante curioso, es un arte útil y en este caso tiene que servir, porque un cuadro no “sirve” para nada, no sirve para una actividad, en cambio la arquitectura debe servir, es una condición fundamental, es el servicio que presta la obra, el lugar, el significado y las propias inquietudes.

Cada elemento tiene que ver con la jerarquía que aplico a algunos de esos aspectos, en relación a la pregunta: qué me están pidiendo aquí. 

Cuando participamos en el concurso de la embajada de Chile en Washington con Jaime Bendersky, el Ministerio de Relaciones Exteriores entregaba un libro con condiciones de normativas de la ciudad de Washington, con las condiciones propias de la embajada, presupuestos, plazos, una serie de limitantes y enmarcaciones. Ganamos ese concurso cuando destacamos “la imagen de Chile” en Washington, algo que no estaba en la propuesta, y desarrollamos ese concepto que fue el elemento central, además de solucionar todo el resto. 

Frente a un proyecto cualquiera que este sea, lo desarrollo en base a un proceso creativo que me deja muy claro la “caja transparente” que se denomina, al analizar todos los factores en juego, es decir, el metraje, la superficie, el lugar, la gente, toda la parte objetiva. No creo en la “caja negra”, que es la inspiración, no creo en eso, creo que la inspiración siempre va a estar definida por modelos que tienes en tu memoria. De esta manera, ni la caja transparente ni la caja negra, hay una cosa entre medio de esas dos que es la “intuición”, de saber cuál es el elemento que a mí me importa más y que no estáplanteado en ninguna parte. 

A lo largo del tiempo, en mas de veinte años y tantos de profesión, la constante ha sido el lugar, el elemento que mas me importa destacar. La obra me va a superar a mí en edad, va a superar a los habitantes de esta obra en edad, pero no así al lugar. La Inserción de ese volumen en el lugar Me importa mucho, que se vea bien, que converse, que dialogue. Creo que toda obra de arquitectura hiere o toca o hace cariño a un lugar, no necesariamente significa esto mimetizarse, sino dotar de valor al lugar, donde se trata de que el volumen y el lugar converse en forma equilibrada. 

¿Volviendo al tema de lo influenciable, de lo que tenemos en memoria, las tendencias, cómo lo ves eso en ti?

Una experiencia notable en mi infancia fue en el barrio Lo Castillo cuando se estaba construyendo el Jardín del Este, donde a mi juicio la Arquitectura más valiosa del Jardín Del Este era y es aún, la de Jaime Sanfuentes, que me influenció mucho a pesar de que él murió cuando yo tenía 10 años, pude entonces apreciar esa arquitectura elemental donde no sobra nada y nada esta demás. Creo que fui auto educado por esa memoria, esa óptica. 

Me tocó también una familia que valoraba el arte contemporáneo que no tenía la nostalgia del siglo dieciséis. No era nada de raro tener sobre la mesa, los estudios de la Meninas de Picasso y eso contribuía a tener una mezcla de contenidos, para entender por ejemplo, que la casa de Jaime Sanfuentes era una casa maravillosa, al lado de casas más tradicionales, con la imagen propia de la casa con techitos y todo lo demás, creo que lo de Jaime ha sido una influencia permanente. 

Como tendencias veo en mi primera aproximación a la profesión a viviendas unifamiliares y hace unos ocho años empecé a proyectar viviendas verticales. Me siento muy a gusto con la proyección de casas individuales o conjuntos de casas, siento que tengo mucho más libertad. Tengo una empatía y un resultado más óptimo porque conozco y me meto en la idiosincrasia y en las costumbres de los propietarios, sin embargo trabajar un volumen mayor, implica otro acercamiento al no conocer al destinatario final. 

¿Incorporas elementos de una casa en el desarrollo de proyectos de mayor volumen?

Hay ideas y experiencias que se traspasan a los edificios, que son un desafío mayor por el volumen, por las posibilidades que implica, porque hay otros intereses en juego. Un arquitecto de una inmobiliaria que ofrece un producto a un cliente desconocido, tiene que pensar en quien puede ser ese cliente, en ese sentido, ir en camino de generar la mayor flexibilidad posible.  

¿Qué diferencias ves en la manera de enfrentar el proyecto de una casa, un edificio o participar en un concurso?

En un concurso uno está solo, tienes un mandante anónimo, por lo tanto puedes ofrecer lo que quieras y ahí lo ganas o lo pierdes. En los proyectos de casas estas de la mano con tu cliente, hago participar mucho a mis clientes, me interesa que participen conmigo. En los proyectos inmobiliarios obviamente hay un objetivo comercial, pero eso no significa obviar la óptica del cliente final. Este cliente abstracto que de repente es de carne y hueso, viene, se presenta y quiere esto o lo otro… son dos versiones diferentes. 

Pensando en las casas que están muy bien estructuradas para los propietarios, ese propietario también va a cambiar en diez años más, va a vivir con menos hijos y en veinte años más va a vender la casa, por lo que tiene que ser una buena obra de arquitectura con él o sin él, no es que sea un encargo anónimo, pero hay que pensar que la obra tiene que perdurar. En el trabajo con inmobiliarias, me entretiene, me gusta y aporto ideas que finalmente se adoptan. Siento que están muy abiertos y que son muy generosas conmigo, me creen, dentro de las restricciones de una inmobiliaria que no son las de una casa. 

¿Cómo te gustaría que se plasmara tu obra arquitectónica en el tiempo?

Hay un hilo conductor que se mantiene. La primera casa que hice el año ochenta y tres, tomo esa referencia y la traigo al presente, está totalmente vigente. Hay cosas que hoy no haría, pero es una casa que mantiene una elocuencia identificable, hay una forma con volúmenes que encajan unos con otros, hay una espacialidad que no ha evolucionado demasiado, para bien o para mal, pero es sorprendente en retrospectiva como mantiene su vigencia. Son las mismas cosas que hago ahora, por ejemplo el tema de la luz, la aplicación de iluminación natural, creo que hay una forma de plantearse también frente al terreno que es similar y van cambiando solo ciertos detalles. 

La arquitectura es arte, un arte complejo y es un arte útil para otros y la diferencia que hago entre arquitectura—arte y construcción, es similar a la que existe entre sonido y música, entre escribir y un poema, entre pintar una pared y pintar una obra artística, creo que la diferencia está en la emoción, es lo que distingue al arte, que emociona. La música está formada por sonidos pero la música que te toca, en alguna parte te conmueve. Lo que parte de esa emoción o conmoción tiene que ver con el factor “sorpresa”, cuando de repente descubres algo. Eso pasa en el cine, en la fotografía, donde lo que descubres puede ser muy sutil, donde empiezas a ver figuras y a representar cosas. Pasa también con el arte plástico, la emoción tiene que ver con el descubrir y es muy protagonista en el proceso del descubrimiento. Es la herramienta más bien oculta, como una luz manejada en la penumbra, no la luz ad  giorno, parece obvio, pero por lo mismo tal vez cuesta más. 

Yo intento lograr eso, tanto en la arquitectura de vivienda o vertical, ahora estamos trabajando en un proyecto de una capilla en Villarica donde intentamos sorprender y aplicar estos principios, lo mismo sucedió con la embajada de Washington donde tenía que ser elocuente. La sorpresa se va gastando, atraviesas 25 mil veces un mismo lugar o un acceso y pasa a ser un tema recurrente y no es lo mismo que una primera vez, no importa, trabajo para esa primera vez. 

Tu arquitectura la llamaría arquitectura de umbrales, hay elementos hieráticos insertos en paisajes blandos ¿forman éstos un doble espacio, para conformar un espacio más amplio?

Tiene que ver con la arquitecturización tanto en la ciudad como en zonas más despobladas, con el límite de la obra, el límite físico. Frente a la pregunta cuál es el grado de aproximación, cual es límite?, lo que marca posiblemente es lo que abarquen tus pasos cortos, tu vista, tu mano en términos visuales, lo que está cerca. La casa no termina en una ventana, tiene un espacio anterior o un espacio posterior, que son parte de la casa. Donde empieza la obra donde termina la obra?, esa ambigüedad entre lo exterior y lo interior, ese límite ambiguo, donde se da esa conjunción entre lo exterior e interior, desde la calle pública al espacio privado, es un espacio mixto, que tu dominas desde el interior. Me interesa extrapolar los límites en un espacio construido, y que a la vez que sea un espacio interior y exterior. 

Tú has sido bastante crítico de la arquitectura que se ha desarrollado en Chile, ¿en qué ha contribuido a tu juicio esta mirada crítica al desarrollo de una mejor arquitectura?

Desde aproximadamente el año 75 la arquitectura en Chile siempre ha estado mirando un poco hacia lo que se hace afuera aplicándolo acá, una cosa de cartón, poco interna, de una arquitectura para arquitectos o para revistas de arquitectura, más que para el entorno. Creo que hoy día también… se proyectan obras que impacten a otros arquitectos fuera de Chile, más eso a que impacten positivamente al propietario o al terreno donde están. Hay miles de excepciones, creo que la arquitectura de Borja Huidobro es un aporte fantástico, pero en términos de lenguaje, creo que muchos arquitectos están más preocupados de la fachada que de los espacios, de mirar más hacia afuera que para adentro, más preocupados de ellos que del propietario, más de los placeres que se pueda dar, autoplaceres, más que del lugar. 

¿En tu opinión no hay una arquitectura chilena propiamente tal?

Creo que hay intentos, no hay una sólida arquitectura chilena pero hay muy buenos ejemplos. Germán del Sol que tiene un lenguaje propio y que es contemporáneo. Desarrolla un diálogo importante con el paisaje, que es lo más fuerte que tenemos, el paisaje, no tenemos dos mil años de historia, pero tenemos un entorno y paisaje muy especial. 

¿En el caso de las casas proyectadas en el valle de Cachagua, como que ves aplicada esta condición?

La arquitectura tradicional de Cachagua que a todos nos gusta, con troncos, con coirones, de alguna manera no me nace. Me desafía un lenguaje que debe ser bien hablado y lo que hice ahí fue romper el molde, y dentro de ese lenguaje, es una arquitectura que hoy es asumida por la gente. Es una arquitectura cúbica, blanca, muy mediterránea que construye un borde que considero es un aporte, que se ve bien y tuve todas las dudas y críticas del caso. Haber puesto en ese bajo una arquitectura típica, habría sido una caricatura de la arquitectura de los cincuenta, habría sido una cosa forzada, tendría que haberme vestido con otra ropa, y ahí está la dificultad en convencer a la gente, en vestirse con tu propia ropa. 

Actualmente estas incursionando en hoteles ¿cómo ha sido esta experiencia?

He desarrollado uno solo y hace un año que he estado preocupado del tema, cómo un Hotel de cinco estrellas en la ciudad en Santiago, no en la isla de Pascua o en San Pedro de Atacama, podría de alguna manera dar cuenta del lugar donde está rodeado de edificios. Creo que va a ser positivo y el resultado sorprendente, porque incorporé en un edificio de ocho pisos una fachada completa de madera, en un terreno que no tiene una gran panorámica, ubicado entremedio de edificaciones y que tenía que guardar una cierta intimidad. Hice una celosía por delante de la fachada, que no solamente trata de lo artesanal, de lo hecho a mano, pero habla de lo no- tecno con un aire mas propio, ello permitió trabajar el tema del cuidado energético, esa fachada permitirá ahorrar aproximadamente un 72% del consumo de energía. 

¿Las edificaciones desarrolladas especialmente en Santiago, donde se observa un desarrollo importante en inversión desde el año 75 a la fecha, en tu opinión, fueron acompañadas por buena arquitectura?

Es inversamente proporcional, es curioso, a mayor inversión se han dado peores resultados en nuestra arquitectura. Santiago centro es un caso, borró el sector Santiago poniente. Jaime Ravinet con una muy buena intención quiso repoblar el centro y la Corporación de Desarrollo Urbano de Santiago armó lotes, buscó la forma de ofrecer espacios a las inmobiliarias y lo logró, pero a costa de un barrio notable. Era un barrio abandonado, pero ¿cómo debió haber sido?, se habría poblado mejor con edificios de seis pisos, conservando una escala del lugar. 

Tú pasas al lado de buenas casas de siete metros de altura y al lado se han instalado edificios de 30 y 60 ms de altura, lo que finalmente deriva en una calidad de vida mala para sus habitantes. Lo mismo sucede en sectores como en La Florida, en el sector del parque Diego de Almagro, es impresionante, es otro planeta. Veo reproducir los modelos de los edificios de barrios más caros, lo mismo ha pasado con la reproducción de casitas que emulan estilos de casas más caras, en vez de desarrollar estilos de casas más propias a cada lugar. 

Las excepciones las podemos encontrar en Vitacura o el caso de Providencia, donde Jaime Marquez ha contribuido allí precisamente en mantener el encanto de barrio. Sin duda son los mejores barrios para vivir. Pero suceden cosas extrañas en la proyección de la ciudad, como la generación de edificios divididos por panderetas en el sector de Sanhathan, donde destaca el edificio de la CCU, que hay que aislarlo para no ver el resto, porque el resto es muy agresivo. 

¿Ves la mano del mercado en esta tendencia agresiva, tal vez poco respetuosa de la tradición de un barrio como fue el caso de la plaza Eleodoro Yañez?

No soy tan romántico con el tema de un barrio, ya que considero que su carácter puede mantenerse, no por conservar necesariamente edificios antiguos, sino, por incursionar con nuevas obras, pero respetando básicamente la escala, que resulta clave. Por ejemplo, el sector de oficinas que vemos en Puerto Madero en Buenos Aires, un sector agradable dedicado al peatón. Lo importante es la forma, la escala. Santiago, no da cuenta de la necesidad de respetar las panorámicas, de un cierto ritmo, con edificios máximo de 12 pisos por ejemplo, aquí nos encontramos con edificios muy dispersos, un cóctel de estilos, alturas, etc. 

¿Qué valor le asignas a lo académico en este sentido, los aportes a la conciencia en la formación sobre este punto en particular?

No es que la gente de las universidades salgan a hacer cosas horrorosas, son los profesores en parte responsables, en conjunto con las normas que te dan total libertad. El mercado te va a obligar, es una figura compartida de responsabilidad entre el arquitecto y el ente regulatorio, que de regulatorio tiene bien poco. En las normativas municipales existe una libertad ampliada. Las inmobiliarias como cualquiera de nosotros que buscan optimizar y obviamente hacer su negocio, van a ocupar el ancho máximo que se les permita, y esa norma es tan ancha que permite todo. Falta en la norma chilena y en la norma local, alguna definición mayor de “diseño arquitectónico”, no de ordenanzas generales, sino de diseño. En esta etapa veo con mejores ojos, como podemos lograr buenas cosas destacando lo positivo, con crítica constructiva, ahí hay mucho por hacer.

LA VITRINE MOMENT FACTORY

VITRINA INTERACTIVA POR MOMENT FACTORY
Por Paula Aguirre, arquitecto, UBICACION, Montréal, Québec, Canadá, Diseño, Moment Factory.

Tecnología al servicio del diseño

Pasar frente a la Vitrine es una experiencia a lo menos distinta. La pared interactiva de Moment Factory, compuesta por una instalación de leds de baja resolución va reproduciendo a lo largo del día y la noche distintas animaciones. La Vitrine percibe, mediante un sistema de dispositivos internos, los movimientos de quienes transitan frente a ella. Las animaciones compuestas por 35,000 ampolletas que cambian de color y tamaño, cobran vida siguiendo los movimientos de los transeúntes. La fachada interactúa con el exterior animando no solo a quienes visitan La Vitrine sino también el paseo de quienes transitan por la calle.

La Vitrine no es una fachada corriente sino una experiencia interactiva. 

El proyecto La Vitrine, es la Fachada de la Vitrine Cultural en el corazón del distrito cultural de Montreal. El lugar es literalmente la ventana cultural de la ciudad. En ella se ofrecen y promocionan los principales espectáculos, se venden los tickets por anticipado y se rematan los llamados ticket de último minuto. El edificio inaugurado en 2008 se inspira en oficinas centrales de tickets existentes en las grandes ciudades como Londres Boston y Nueva York. La Vitrine permite unificar la escena cultural de Montreal, y mantener el pulso y la vigencia de los espectáculos. 

La oficina a cargo del proyecto de fachada, Moment Factory, desarrolla tanto el contenido visual como la tecnología interactiva. Aunque se percibe como una instalación, esta tiene un carácter permanente y por lo tanto redefine la tradicional fachada de arquitectura, transformándola en una fachada “personal” en que cada transeúnte puede con sus movimientos apropiarse de ella. Por la audacia e innovación, La Vitrine fue galardonada en 2008 con el premio Grand Prix Creativite, Montreal, en la categoría de integración y planificación urbana, por el aporte que el proyecto significa en términos urbanos para la ciudad. 

El estudio Moment Factory, compuesto por 40 artistas y diseñadores multimedia, se autodenomina como un estudio creativo de ambientes visuales. Su especialidad es la producción de ambientes multimedia que combinan videos, luces, sonidos y efectos especiales con la arquitectura el diseño y la performance para generar experiencias memorables. Dentro de sus proyectos es posible encontrar no solo exponentes de carácter permanente como La Vitrine sino también proyectos efímeros, ambientes de duración temporal, como eventos, performances o tours artísticos. Dentro de sus trabajos más destacados se encuentran las escenografías desarrolladas para espectáculos de la compañía Cirque du Soleil. En ellas se trabaja en conjunto con la propuesta teatral para otorgar mediante la tecnología el efecto de una fuerte experiencia emocional. Si bien la tecnología está fuertemente presente en la propuesta escenográfica esta se hace invisible a los ojos del espectador, se pone al servicio del arte y el diseño. 

Con más de 300 proyectos en ocho años de existencia, Moment Factory, cuenta con un método de trabajo paralelo entre creatividad artística y manejo de tecnología de punta. El desafío propuesto es trabajar integrando ambos, diseño y tecnología, como uno sólo desde la génesis del proyecto hasta su implementación final. La innovación tecnológica propuesta por el estudio tiene como objetivos asegurar que los proyectos sean experiencias memorables para quienes interactúan con ellos como también que la tecnología sea de fácil operación para el usuario corriente.

A VELOCIDAD DE LA LUZ – MONICA PEREZ

Mónica Pérez N. Arquitecto de la Pontificia Universidad Católica de Chile, especialista y pionera de la iluminación arquitectónica en nuestro país, ha realizado innumerables estudios al respecto y ha participado en los primeros entrenamientos del programa Green Light. Actualmente, trabaja en varios proyectos que persiguen obtener la certificación Leed®, otros de alta complejidad técnica y otros que a través del buen uso de la luz pretenden obtener una identidad lúdica y acogedora. 

Proyectos de Iluminación:

Los proyectos de iluminación son una necesidad de la compleja arquitectura y tecnologías actuales, por eso se ha integrado la luz como un material más de la construcción. La luz es un recurso estético y técnico ligado íntimamente al ahorro de energía y a la arquitectura sustentable. 

La iluminación artificial no es un elemento aislado que satisfaga los requerimientos de cantidad y calidad de luz que un recinto necesita, otros factores están íntimamente ligados para lograr este propósito. Algunos de ellos son: color y textura de muros, cielos y pisos; altura de montaje de los equipos;  coordinación con otras especialidades como aire acondicionado, red de transmisión de datos, electricidad, sistema de control centralizado, música ambiental, seguridad, eficiencia energética, etc. 

Dentro de las estrategias para el desarrollo de proyectos de iluminación podemos mencionar:

* Integración de la luz a la arquitectura, planificando su uso desde el inicio y no en una fase final. De esta forma el arquitecto reconocerá la luz como un elemento más de diseño de su obra, lo mismo que los mandantes tendrán conciencia de los costos de equipos y consumos necesarios para el funcionamiento del edificio.

* Las diferentes opciones de materiales de iluminación, formas, colores deben reforzar los objetivos de diseño y no actuar de manera independiente. El proyecto de iluminación está al servicio de la arquitectura y los objetivos comunes entre iluminador, arquitecto y mandante.

* La iluminación debe crear atmósferas y sensaciones de acuerdo a los requisitos, necesidades y expectativas del arquitecto y mandante, reconociendo a las personas que observarán o utilizarán un determinado espacio. Para lograr este propósito es fundamental el trabajo en equipo.

* La luz debe transmitir mensajes y definir principios, más allá de sólo iluminar. Debe proporcionar confort, seguridad, realzar una imagen corporativa y a través de su buen uso contribuir a la identidad.

* La luz debe contribuir al ahorro de energía utilizando artefactos, equipos eléctricos y fuentes de iluminación altamente eficientes. Siendo de gran importancia la seguridad de ellos, la certificación y curvas fotométricas que permitan su buen uso en el proyecto. Los criterios de selección deberán ser expuestos por el proyectista de iluminación.

* Proposición de sistemas de control compatibles con equipos y fuentes que puedan contribuir al ahorro de energía: Sistemas manuales, sensores, reloj control, foto celdas, sistemas de control centralizado de diferente grado de complejidad. Todo de acuerdo al resultado que arroje el estudio técnico económico o los recursos con que cuente el mandante para cada edificio específico.

* Constante estudio y proposición de nuevas tecnologías en el campo del ahorro de manera profesional, es decir que cuenten con los protocolos que establece la normativa nacional o internacional y hayan sido debidamente probadas en los aspectos de seguridad, horas de vida y otras variables que permitan al cliente contar con la certeza de hacer una buena inversión.

* Los proveedores de equipos, fuentes de luz y equipos asociados a la iluminación y control deben contar con un servicio de post venta ágil y profesional que de tranquilidad y garantías a los mandantes. 

La cantidad de luz depende del objetivo de la iluminación y de las condiciones imperantes en determinadas actividades, así como también de los requerimientos cada vez más específicos e informados de los clientes. Hay necesidades de seguridad que también conducen a un mayor  nivel de iluminación, tanto en las áreas urbanas como privadas. La cantidad y calidad de la luz dependen de las normas, criterio y experiencia de los diseñadores. 

Iluminación y arquitectura sustentable:

Actualmente, las fuentes de iluminación han experimentado un gran avance respecto a lo que existía hace tres décadas atrás, producto de la crisis energética que afectó al mundo en esa época. Hace 30 años resultaba impensable imaginar la cantidad de tipos de lámparas con que contamos hoy en el mercado nacional. La globalización nos acerca inmediatamente al uso de las últimas tecnologías en alumbrado, lo mismo que a los sistemas complementarios de ahorro de energía que pueden acompañar los proyectos para hacerlos eficientes y amigables con el medio ambiente.

Los proveedores de equipos y empresas representadas en nuestro país, conscientes de la importancia que el rubro ha adquirido en los proyectos de cualquier envergadura, se han preocupado de contar con equipos de iluminación, fuentes luminosas y equipos de control de última generación, incorporando dentro de sus grupos de trabajo los correspondientes servicios de capacitación y post venta tan necesarios para la vida de una instalación. 

Una forma de apreciar el interés e importancia que ha ido adquiriendo el tema de la sustentabilidad el último tiempo, es la gran cantidad de proyectos que han comenzado a adoptar en sus bases de diseño el sistema de certificación LEED® (Leadership in Energy and Enviromental Design). Al respecto es importante mencionar que el World Green Building Council aprobó la solicitud que hicieran 15 empresas chilenas para la creación del Capítulo Chileno de Green Building Council (Chile Green Building Council),
formando parte de los pocos países latinoamericanos que cuentan con esta entidad institucional local. La certificación LEED® ha tenido una importante recepción en el quehacer arquitectónico, y poco a poco se va estableciendo como un estándar de diseño más, dentro de la gran cantidad de variables que abarca un proyecto. 

El proyecto de iluminación empieza a funcionar en forma sincronizada con otras áreas donde cada una de ellas tienen un papel muy importante en la búsqueda de un óptimo resultado. Se limita considerablemente las potencias (watts) a usar tanto para exteriores como para interiores, dando “normas” para cada tipología de espacios que conforman el lugar según el uso e importancia dentro del total. Frente a esto, se debe manejar de manera profunda y verdadera las nuevas tecnologías existentes en el mercado, con el fin de lograr alcanzar los niveles de iluminación exigidos con el mínimo consumo posible. El diseño de las áreas exteriores (que son las más restrictivas para el uso de potencias) depende de la clasificación del área donde se encuentre el proyecto, las cuales son definidas por la IESNA RP 33. Esta clasificación es definida en conjunto con arquitectura y las indicaciones de los planos reguladores del municipio correspondiente. El sistema de iluminación exterior deberá ser diseñado para conseguir potencias de iluminación menor a las requeridas en la tabla 9.4.5 del ASHRAE 90.1 -2004, sección 9. 

La iluminación en zonas como fachadas y paisajismo deben lograr una mayor disminución de la potencia que la de los estándares indicados en la normativa anteriormente señalada. 

Así mismo, es necesario conocer el mercado y las características técnicas de los equipos ofertados, con sus correspondientes respaldos de certificados y curvas fotométricas, pues esto permite seleccionar los más eficientes y adecuados. Además, se debe conocer y manejar sistemas de control de encendido. Con esto es posible: 

* Enfrentar el tema de la contaminación lumínica y

* El deslumbramiento para el observador externo. 

El primer punto plantea en sus bases el asegurar el libre acceso a los cielos nocturnos a todos los seres vivos y el segundo busca disminuir el brillo generado por el proyecto. 

La necesidad de manejar todas las variables técnicas y de diseño de un proyecto de iluminación para cumplir con los diversos mandatos, implica un gran compromiso y una sensibilidad importante sobre el tema de parte de todos los profesionales ligados al rubro. Es misión, también de este grupo, promover en el mercado la necesidad de respaldo técnico de todos los productos relacionados con la iluminación, de tal forma de contar con la mayor cantidad de información necesaria para su especificación. 

Futuro:

En el futuro próximo no sólo está continuar la investigación sobre uso de leds ni cumplir con los requisitos del LEED®, sino también sumarse al empleo de lámparas eficientes de última generación que unen aspectos cuantitativos y cualitativos de la luz como lo son las “Cosmopolis” y “Elite”, entre otras… los caminos de la iluminación se diversifican y son verdaderas autopistas donde debemos transitar a la velocidad de la luz.

LOMOGRAFIA EN CHILE

Cultura de fotografía espontánea 

Lomography es la marca comercial para un grupo de productos y servicios relacionados con fotografía originados a partir de la cámara fotográfica rusa Lomo. Sin embargo Lomography es también una comunidad global y a estas alturas mucho más que un nombre comercial una verdadera cultura urbana ligada a la fotografía de papel, espontanea y con movimiento.
Por Paula Aguirre, arquitecto 

La cámara compacta automática de 35 mm, Lomo, nace en San Petersburgo, a principios de los 80. Se introduce como la versión soviética de las cámaras automáticas japonesas y su objetivo es transformarse en la “cámara del pueblo”. Luego de su ocaso la Lomo es descubierta una década más tarde en 1991 en una tienda de antigüedades europea. Inmediatamente llama la atención las imágenes posibles de lograr. La LC-A automática permite sacar fotos bien expuestas independiente de las condiciones externas y por lo tanto da libertad para hacer fotografías espontaneas, con resultados óptimos. 

Los austriacos detrás del hallazgo transforman la cámara Lomo en el producto central de ventas y marketing de Lomography. Fueron ellos quienes finalmente cautivados por los efectos únicos, coloridos y a veces difusos capturados por la Lomo, distribuyen y posicionan la cámara en el mundo occidental. El desafío de la propuesta no es menor en un mundo en que la cámara digital comienza a destronar la tecnología análoga. Por lo tanto posicionar el producto pasa de posicionar una cámara a posicionar un modo único y particular de hacer fotografías. Lomography logra encontrar un espacio en el mercado dando a conocer las posibilidades que ofrece la cámara a través de exposiciones internacionales y de una comunidad de intercambio de material e información. 

Las Lomo tienen hoy una amplia línea de cámaras análogas. Cada una, a excepción de la multifacética Diana, está diseñada para producir un efecto fotográfico único. La conocida Fisheye reproduce el efecto “ojo de pescado”, la línea Colorsplash permiten capturar imágenes con un único color base, y la Horizon Compact, permite fotografiar un ángulo de 120 grados. Las más novedosas son las Action y SuperSampler, fotografían en una misma imagen una secuencia de varias escenas desfasadas la última de la primera en dos segundos. Todas tienen como denominador común el colorido contrastado propio de la línea Lomo. 

El modelo original LC-A descontinúa su producción en 2005 y es remplazada por la LC-A+. Esta última aparece en 2006 y es paradójicamente ensamblada en China. 

Lomography propone una variedad de cámaras análogas y recupera algunas de la marca original, Diana, Holga y Horizon Compact, de fabricación actual pero inspiradas en los modelos rusos. 

Lomography es hoy símbolo y marca registrada de la fotografía casual e instantánea. Quienes la utilizan la incorporan en su día a día como método de registro de situaciones. El shot espontaneo, o el “momento Lomo” permite los close up, pone en valor la ubicación, y no se detiene en errores. La Lomo es en definitiva una contrapropuesta a las técnicas formales de la fotografía, la tecnología es de baja fidelidad y las cámaras mismas se diseñan y construyen a bajo costo, muchas son plásticas, algunas incluso desechables. 

A pesar que muchos de los efectos Lomo pueden hoy ser reproducidos por programas computacionales como Photshop. Lomo es un estilo único de fotografía genial creativa y única. 

En Chile es hoy posible encontrar tanto las cámaras Lomo como los productos asociados y complementarios a las cámaras, en Lomography embassy shop Santiago en Av. Providencia 2124 local 06 galería Drugstore. El punto de venta ofrece productos asesorías de uso y un atractivo despliegue de imágenes y composiciones en base a fotografías Lomo. Para más información de la comunidad virtual y la posibilidad de unirse y compartir el material lomográfico entra a www.lomography.cl.

ISIDORA 3000

Isidora 3000 es un conjunto de volúmenes de uso mixto que constituye un referente visual en el barrio El Golf y también en la perspectiva lejana de la ciudad, con diferentes ángulos visuales, desde gran parte de las principales avenidas de circunvalación y autopistas que recorren Santiago. Es el primer edificio de uso mixto de tal complejidad en América del Sur, un icono diseñado por Handel Architects, la firma americana líder en los proyectos de mix-use. 
Por Sofía de la Barra, arquitecto. 

La obra total se levanta sobre un paño de 6.875 metros cuadrados con un total de 105.000 metros cuadrados construídos. Integra hotelería de vanguardia premium con W Santiago, 46 exclusivas W Residences, Office Tower, Prime Retail con propuestas gourmet como Coquinaria –diseñada por Enrique Concha– y otros espacios comerciales de alto nivel, gimnasio Wellness & SPA O2 –diseñado por Cazú Zegers–, con iluminación de Diseño de Luz, 9 niveles de subterráneos a los cuales se accede vía un “Speed ramp” y una torre de 30 pisos con vistas privilegiadas sobre la ciudad y la cordillera de los Andes. 

La arquitecto iluminadora Paulina Sir trabajó en Nueva York y Santiago en conjunto con David Singer, arquitecto iluminador de la oficina de Tony Chi. Fuimos, nos señala, los encargados de adaptar el diseño de D.S. a nuestra realidad. La forma de enfocar el diseño fue muy organizada, diferenciando la iluminación funcional-arquitectónica de la iluminación decorativa, asociadas para generar ambientes adecuados a cada sensación. 

Cuando llega el atardecer los edificios en la ciudad comienzan a desdibujarse, y terminan fundiéndose con la oscuridad de la noche. El encargo fue comenzar a encender en ese momento la volumetría, poniendo en valor el pensamiento “el centro urbano debe recuperar su condición de lugar público, centro de reunión, de acontecimientos, de ocio”, es decir valorar el conjunto durante la noche. Del mismo modo los arquitectos, Francisco Rencoret y Rodrigo Domínguez idearon la volumetría con luz diurna, el gran hall de acceso acristalado que sirve de prolongación espacial y visual de la plaza Perú, situada al frente del conjunto. 

El objetivo de la proposición se enfocó primeramente en dar cuenta de la arquitectura, del espacio propiamente tal, incorporando la luz como un material más y así dejarlo preparado para la iluminación decorativa, que es la que finalmente afina la atmósfera de cada recinto. 

Paulina se incorporó al equipo de trabajo cuando el diseño arquitectónico estaba resuelto en sus líneas generales. El proceso de trabajo fue en conjunto con todos los arquitectos de Territoria, por ejemplo la curva que fue solicitada por Territoria, como imagen del volumen, fue resuelta con muchos prototipos de luz y su solución constructiva fue hecha especialmente para el edificio. Además, a éste se le incorporó un sistema de control que permite el cambio de colores, con una luz de movimiento constante. Estuvieron también en Nueva York en la oficina de David Singer, el arquitecto iluminador que trabaja en
conjunto con Tony Chi para luego continuar con fono-conferencias en forma permanente, a través de todo el desarrollo del proyecto, y durante la construcción. 

Lo interesante de esta propuesta arquitectónica son los patios verticales, que se van generando a nivel de calle y bajo la superficie, para acoger al observador en los diferentes niveles. Esta forma de tratar el espacio urbano ofrece una optimización en el uso de ellos por su versatilidad y coordinación con el exterior. 

Participó además en el equipo de trabajo el paisajista brasilero, Gilberto Elkis, (quien recientemente recibió el primer premio en la categoría de proyecto más sostenible, como “Mejor Diseño de Jardines” de la Casa Cor Trio en Brasil), bajo la comprensión de la luz como un material más de la vegetación incorporada en toda configuración espacial. 

En la iluminación de fachada se privilegió no sólo la escala inmediata del peatón, sino también la perspectiva lejana de la ciudad, con un trabajo escultórico por parte de los arquitectos. En el helipuerto se entregó una dirección y orientación desde diferentes y lejanas perspectivas visuales de la ciudad y esto se realizó con luz en movimiento con RGB, como un plinto multicolor que emerge de la torre para sostener la plataforma del helipuerto. 

En términos de energía sustentable y ahorro energético, la utilización de leds, por ejemplo, en la curva que dibuja la altura del edificio, está resuelta con una cinta de silicona RGB que consume 13,1 w por metro con una durabilidad de 30.000 horas según la certificación del proveedor. Además, en el núcleo de ascensores, a nivel del acceso principal, también se privilegió el uso de leds, con luz dinámica cambiando constantemente de color. Es importante destacar que el uso del color obliga que se deba bajar el nivel de luz blanca para así resaltar el brillo del tono escogido. En los espacios de circulación pública se especificó un equipo que tiene doble encendido. Uno con lámpara fluorescente compacta, que es eficiente para estar encendida durante todo el tiempo que sea necesario dando un nivel de luz adecuado, y una luz halógena para respetar la reproducción de color de los ambientes en ocasiones especiales. 

Se consideró atenuar la iluminación fluorescente, para lograr un ahorro importante en el consumo de energía y la iluminación halógena se bajó el nivel máximo para alargar la vida útil de la lámpara. En el caso de las W Residences, los equipos especificados se prepararon para poder ser operados con un sistema domótico con tecnología infrarroja, que no requiere de un cableado especial. 

Otro parámetro fue destacar distintas escenas propuestas para las diferentes situaciones o tareas visuales. En el caso de la fachada, se pensó los diferentes horarios de acuerdo a las estaciones del año; a las horas de mayor afluencia de público, partiendo desde el nivel más alto de luz y así bajando, apagando escenas, hasta la madrugada, cuando sólo queda encendida la curva de Led. 

En el nivel -3 correspondiente al centro de convenciones, que dispone de estacionamientos especiales, salas de reuniones y eventos, también se encuentra programado para ofrecer una flexibilidad de uso, confort visual y calidad espacial óptima.

PSICOGEOMETRIA: LA INTEGRACION DEL ESPACIO Y LA CONCIENCIA

Hasta hoy nuestra forma de habitar se ha caracterizado por la concentración y fragmentación, lo que ha generado no solo una pérdida de recursos naturales, sino también culturales. ¿Cómo nos transformamos entonces los arquitectos en catalizadores responsables, incorporando sentidos de conciencia más amplios? 
Por Sofía de la Barra, arquitecto. 

Requerimos de un cambio educativo transferido a escala planetaria para el desarrollo de una conciencia generalizada, una nueva ética profesional, y expandir la evidencia de que debemos habitar en sincronía con los espacios, en que éstos no nos dominen, se nos impongan o nos opriman. Podemos empezar buscando en el ámbito local ensayando y construyendo con la recuperación de todos los saberes tácitos. 

Cada cultura local sería única y expresaría así la biodiversidad arquitectónica y así alimentaría la red cultural planetaria. La nueva era se expresaría en términos de movimiento, de procesos, de tiempos, mutaciones, cambios, intercambios, autogestión, revalorización de lo biográfico cercano y de la memoria colectiva. Las nuevas formas se obtendrían en un proceso de acuerdos colectivos, aumentando la necesidad de sincronía con los niveles cósmicos, donde la “forma de mirar” resulta determinante para enfocar esta nueva realidad. Socializar y culturalizar la capacidad de prever y de actuar en armonía con la Tierra permitiría ir superando la era de fragmentación y concentración. 

En la era de la aceleración y pérdida colectiva del lugar y de la biodiversidad, se genera la pérdida de la memoria. Se necesita por ello de un paradigma que someta la acción humana a los factores creativos del Universo. La sustentabilidad redefinida a partir del análisis y reelaboración de los mitos americanos: “En todo cambio lo importante es lo que se conserva” (Maturana). 

PSICOGEOMETRIA O GEOMETRIA DE LA CONCIENCIA

La Psicogeometría nace el año 2000 como un sistema de conocimiento que brinda un código de interpretación del mundo interno y externo, en que a partir de la semiología de las formas y según las leyes de la geometría sustentable, construye un programa de enseñanza que vincula este conocimiento con investigaciones científicas en la arquitectura, la música, el diseño gráfico y el arte. La Psicogeometría estudia la manera en la que el alma y la conciencia pueden habitar armónicamente la materia. 

La geometría sustentable o geometría sagrada busca vincular la materia y la energía de una forma armónica, a través del estudio de las proporciones, patrones, sistemas, códigos y símbolos que subyacen como eterna fuente de vida de la materia y del espíritu. La Naturaleza tiene también su propio lenguaje, el lenguaje geométrico. 

La geometría sagrada es el estudio del ser humano y su entorno, a través de los principios teórico-matemáticofilosóficos de la Geometría Sustentable y de los aportes de la Psicología contemporánea. Estudia la estructura y dinámica de la geometría en los procesos de la vida. Busca ensanchar la inclusividad armónica para permitirnos vivir una mayor conexión con nosotros mismos y con nuestro entorno. Es una rama de conocimiento que aplica sus herramientas en la música, el diseño gráfico, la arquitectura, el arte, la danza y la terapia para elevar nuestras capacidades humanas y nuestra calidad de vida invitándonos a construir la realidad como un proceso geométrico de reinterpretación del mundo interior y exterior. 

Entendemos psique como ‘alma’ y no como ‘mente’. La mente la podemos equiparar al disco duro de una computadora; es el lugar de almacenamiento de la información en sus diferentes niveles, pero el alma es la capacidad humana para reordenar múltiple información y crear. La mente es un escenario de representación simbólico, mientras que el alma es el arte combinatorio, es la capacidad latente de todo individuo para poder recrearse y recrear su medio. 

La Geometría estudia las proporciones y las medidas de la materia, o sea, de la Tierra; y es Sagrada en tanto a su relación con el principio de autosustentación, es decir, en la medida en que puede mantenerse a sí misma. La razón, o proporción, determinada por phi era conocida por los egipcios, los griegos y las culturas de Mesoamérica, y también fue retomada por los artistas del Renacimiento, llamada por estos últimos como la proporción divina. Al corte que produce este número en una línea recta, se le conoce como sección dorada o sección áurea, por eso phi es también conocida como el número de oro. 

Nosotros podemos tomar una línea recta y escoger dividirla en cualquier punto, pero solamente existe un lugar donde podemos hacer que se cumpla el principio de lo sagrado. El principio de lo sagrado es cuando algo menor se encuentra en algo mayor, tantas veces como lo mayor se encuentra en la totalidad, definición también de lo que conocemos como fractal, y que también nos recuerda a las Trinidades sagradas en distintas religiones y filosofías. 

Encontramos esta proporción de phi en el cuerpo humano, Da Vinci lo representó en el Canon del Hombre. El ancho a razón del largo de la cabeza tiende a phi. La mano, a razón del antebrazo, tiende a phi. En la mano, la distancia entre las falanges también lo hace. Y en el largo de la cabeza, la altura de los ojos se encuentra en phi. Sumado a esto, cuando meditamos o estamos tranquilos, en el latido del corazón, la sístole y la diástole están espaciadas a razón de phi. Observemos, asimismo, la forma que tiene la oreja: aproximadamente una espiral dorada.

También encontramos phi en las plantas (en la filotaxis) y en la Arquitectura, por ejemplo en Stonehenge, en Notre Dame, en el Partenón Griego en la Gran Pirámide de Giza y en algunas pirámides de Mesoamérica. 

La Pentaflor es la imagen de poder más acabada de la geometría sagrada. Refleja la vista superior de la molécula dodecaédrica del ADN y es una imagen que nos sirve para generar un punto de implosión y ordenar la energía, las ondas y la materia de manera armónica. Por lo tanto, promueve la conciencia, la vida y la salud. Cuando es utilizada adecuadamente en geomancia o en ciencia reticular, ordena y da estructura a la energía para que pueda encontrar el giro necesario y acomodarse en un espacio especifico de manera armónica. Geométricamente esta construida sobre una base pentagonal y tiene cinco espirales áureas hacia la izquierda y cinco espirales áureas a la derecha. 

Los principios fundamentales de la geometría sagrada son tres:

1.-Ley de Unidad – teoría del campo unificado o teoría de super cuerdas.

2.-Ley de Tres Geométrica o ley de las relaciones-proporción, frecuencia y estructura.

3.-Ley de octava o ley de las transformaciones, que explica el proceso que siguen los eventos para desdoblarse en el tiempo y nos permite conocer la forma en que las ondas se expanden, para cambiar nuestra dirección de vida hacia una de mayor plenitud. 

La Psicogeometría es un conocimiento orgánico que deriva de la ordenación del alma bajo los principios de la geometría sagrada: la ley de tres geométrica y la ley de octava geométrica. Estudia la dimensión estructural y funcional del alma. Este estudio nos remonta inevitablemente a la comprensión del ser humano, como un sujeto creado a partir de la interpretación y la significación derivada de un principio de realidad sensorial. 

Nos explica cómo se crea el mundo del objeto y del sujeto y cómo pueden vincularse sanamente ambos; nos explica la imperiosa necesidad de vivir en un mundo donde impere la naturalidad en lugar de lo artificial; nos explica la noción de sujeto y el surgimiento de los centros de comando, los discos de memoria y la fisiología de la conciencia, todo esto para lograr el conocimiento de nosotros mismos. 

La Psicogeometría nos invita a la ampliación de nuestro escenario interno de conciencia por medio del desarrollo de nuestro potencial sexual, instintivo, motriz, intelectual y emocional, con miras a la creación de un alma, que se constituye como un modelo geométrico de interconexión. 

El universo objetivo es llamado principio de realidad sensorial. Se ordena y se comunica armónicamente con ayuda de proporciones, patrones y frecuencias de ondas determinadas por la geometría sagrada. El universo subjetivo también se llama principio de realidad conceptual. Para lograr vivir en armonía con nosotros mismos y con nuestro entorno, este universo subjetivo debe ordenarse y comunicarse con patrones, proporciones o frecuencias de onda determinados por la geometría sagrada. 

En Psicogeometría la conciencia se estudia por su fisiología, es decir por las funciones que realiza la conciencia, en que las cinco funciones básicas de ésta se ponen al servicio del proceso creativo. Así el estudio de la realidad está enfocado a ampliar nuestro rango de percepción sensorial y disolver las barreras entre el sujeto y el objeto para integrarnos armónicamente con límites geométricos en el mundo que vivimos. A lo largo del tiempo, las civilizaciones han expresado de diferentes formas la cultura, el arte, la pintura, la arquitectura, el diseño y la ciencia, ha comprendido el mundo desde su perspectiva particular y ha generado un universo de significación que descansa sobre las bases del paradigma en uso de la época.

Es innegable la sensación de totalidad e integración con el universo cuando se entra en contacto con alguna de estas construcciones antiguas: el Partenón Griego, la pirámide de Giza, las pirámides de Teotihuacan, los templos chinos, Palenque y la Zona Maya, etc. Poder compartir y comprender los códigos de la geometría sagrada es necesario para la evolución de nuestra sociedad y de nuestro planeta. 

Extracto del primer capítulo del libro “el poder de la vida” Autor: Arturo Ponce de León, colaboración: Ninón Fregoso.

ARQUITECTURA EN SINCRONIA – MARCELO BUDNIK

Uno de los fenómenos más significativos de nuestra era es el caudal de información disponible y el avance en los estudios y por lo tanto mayor conocimiento de infinitos temas, como por ejemplo el arte y la arquitectura, contemporánea o histórica.
Por Marcelo Budnik, arquitecto 

No erramos al afirmar que es factible conocer más de la obra de Leonardo da Vinci y sus contemporáneos, que ellos mismos en su época, especialmente en términos morfológicos: en tiempo real podemos observar, estudiar, comparar y por ende nutrirnos de ejemplos arquitectónicos pertinentes al desafío que hoy enfrentamos en ese campo. 

La obra de arquitectura es y debiera ser la sincronía de requerimientos y condiciones culturales, técnicas, económicas y ambientales no sólo en lo relativo a aspectos cuantificables en lo pragmático, si no místicos en lo cosmológico y universal. Sin duda el emplazamiento tiene que ver con la causalidad. 

En la medida que una obra arquitectónica logre una mayor armonía con el micro y macro cosmos, resultará en un equilibrio entre nuestro interior y exterior. Así, la arquitectura (obra de arquitectura) es más rica cuando en ella conviven la máxima cantidad de consideraciones materiales, conceptuales y místicas. 

Ciencias como el Vastu y el Feng Shui, los aspectos astrológicos y psicológicos del cliente y los potenciales moradores son ingredientes de vital importancia a considerar ya que contribuyen a mejorar los resultados en formas insospechadas. Es fácil comprobar cómo los postulados y directrices propuestas por estas ciencias son por lo general coincidentes con los buenos oficios. 

La naturaleza posee formas y proporciones predilectas que se repiten y recrean en un sinfín de manifestaciones, y el estudio de esta causalidad ciertamente nos entrega información valiosa en el proceso creativo. Flores, copos de nieve, moluscos, cristales y huracanes poseen una geometría particular. La recta es un capricho del hombre y la tecnología en la actualidad nos permite apartarnos cada vez con mayor facilidad de este simplismo utilitario. 

De hecho, la pugna entre racionalismo de Le Corbusier y el naturalismo de Frank Lloyd Wright está más vigente que nunca. Pitágoras, Euclides, Pacioli, Fibonacci nos anticiparon a partir de la matemática y la geometría a racionalizar las formas de la naturaleza, y Gaudí con las espirales logarítmicas y su sentido innato del volumen y la geometría nos anticipó el alma de la naturaleza. 

Se puede hacer una analogía de este concepto “ la arquitectura es música congelada” (…) en un período determinado la historia de las artes tuvo una evolución casi lineal hasta el modernismo, influenciada por la visión racionalista y filosófica de la sociedad y sus instituciones de poder y la posición del hombre frente al mundo. Lo anterior, hasta la inevitable ruptura del dogma académico, dando lugar a una mezcla natural entre culturas y expresiones individualistas. 

La arquitectura irá siempre de la mano con la evolución del hombre y, por lo mismo colisionarán en distintos aspectos. Por una parte, debido a la lucha del individualismo, del yo, que pongo fe en que dejará un día de ser impedimento para una armonización global y que, incluso tras cualquier proceso apocalíptico renacerá en una opción más pura y tolerante con el entorno. 

Lo que está en juego es la capacidad del hombre para elegir bien. Lamentablemente sufriremos las consecuencias de nuestra falta de criterio y respeto por el medio ambiente, usando las energías en forma irracional y devastando el planeta. 

Hoy día ya no hay excusas: el acceso al conocimiento de las contingencias universales, el desarrollo de la tecnología junto al manejo digital es tan poderoso, que hoy podemos situar gráficamente un edifico en la tierra y en el cosmos, variar sus proporciones, editarlo, y observarlo en 3D en forma instantánea. Hacer grupos de trabajo on line con gente que está al otro lado del planeta y publicar al cliente para que lo recorra espacialmente con facilidad, de manera de hacerlo participar en la toma de decisiones respecto de su propio bienestar y el de su entorno. 

Espacio-Aire-Fuego-Aire-Tierra son fuerzas siempre presentes en el universo y en nosotros mismos. Nuestras obras de arquitectura son un intermedio entre nuestro micro cosmos y el universo y deben estar armónicamente dispuestas para generar sincronía entre el ser humano y la naturaleza que habita.

LUNAR RESONANT STREETLIGHT

El proyecto Lunar Resonant Streetlight desarrollado por el colectivo Civil Twilight propone bajar las luces de nuestras ciudades, y mirar lo que está más allá de nuestro planeta. 
Por Paula Aguirre, arquitecto 

¿Qué pasaría si las luces de nuestras ciudades pudiesen responder a la luz ambiental, bajando o subiendo su intensidad a medida que el ciclo lunar atraviesa sus distintas fases? 

Esta simple pregunta llevó a Civil Twilight a desarrollar un sistema de iluminación publica que los hizo merecedores del Metropolis Next Generation Design Competition 2007 que premia ideas activas, y socialmente involucradas de jóvenes diseñadores. El sistema de iluminación propuesto incorpora a las luminarias sensores capaces de responder a la luz ambiental, iluminando más o menos dependiendo de las necesidades del momento. La sensibilidad del sistema responde a condiciones prácticamente imperceptibles desde el interior de nuestras iluminadas ciudades, como las fases del ciclo lunar. 

La propuesta es de no opacar la claridad de las noches de luna, con exceso de luz artificial, sino que incorporarla como un recurso lumínico preexistente. El Lunar Resonant Streetlight no siempre trabaja al 100% de su capacidad, y regula su intensidad dependiendo de la fase lunar. El sistema no sólo ahorra energía gastada innecesariamente, también contribuye a descontaminar lumínicamente. La graduación en la iluminación permite ver y sensibilizarse con uno de los más bellos ciclos de la naturaleza, el lunar, que aunque este siempre presente se hace a veces invisible al interior de nuestras sobre iluminadas ciudades. 

Las imágenes computacionales de la propuesta nos muestran una calle de San Francisco en dos condiciones de luz. Una en que la luna es la principal fuente de luz, una segunda en que esta cambia de fase y es remplazada por luz artificial. 

Lunar Resonant Streetlight es un proyecto que representa a cabalidad la propuesta del colectivo Civil Twillight, concentrado en el desarrollo e implementación de propuestas generadas no por ideologías sino de simples curiosidades, que puedan generar ingeniosas soluciones para la vida diaria.

CONSUMOS DOMESTICOS

El mundo que habitamos está consumiendo más de lo que produce. En términos energéticos, el costo medioambiental para producir la energía y electricidad que nuestro planeta requiere, es altísimo. Si bien gran parte de la demanda energética se concentra en la industria, como habitantes individuales podemos colaborar a disminuir el consumo en un mundo de recursos limitados. 

Para concientizar, la WWF (World Wild Foundation), fundación que promueve la convivencia armónica entre hombre y naturaleza, desarrolló un método simple para calcular la huella ecológica de cada individuo. Mediante un cuestionario disponible en footprint.wwf.org.uk es posible determinar un aproximado de cuantos planetas Tierras son necesarios para solventar la demanda, si todos consumieran lo mismo que quien responde el cuestionario, en un largo plazo. Las preguntas son simples y de carácter doméstico cubriendo una serie de conductas que van desde hábitos alimenticios, modos de transporte, tipos de calefacción utilizadas y usos de artefactos eléctricos.  En una cultura como la nuestra los resultados se instalan en torno a los tres planetas. Es decir necesitaríamos de tres planetas tierras para continuar llevando el estilo de vida al que estamos acostumbrados. 

El consumo eléctrico per cápita en Chile es según el World Bank World Development Indicators, alrededor de 2900 kWh. Se ubica dentro de los más altos en Sudamérica. A la hora de ahorrar los ciudadanos centramos gran parte de los esfuerzos en apagar las luces prendidas. Se olvida muchas veces la cantidad de artefactos que funcionan a energía eléctrica y que utilizamos habitualmente. Presentamos un cuadro de consumos que permite al menos cuantificar aquellas luces invisibles que prendemos día a día en nuestras casas, y que podría colaborar con disminuir la cantidad de planetas que estamos hoy consumiendo.

PUENTE KURILPA

El puente Kurilpa sobre el río Brisbane, Australia, tiene dos buenos motivos para ser considerado un referente mundial en temas de sustentabilidad. Primero porque desde su inauguración el 4 de octubre de 2009 ostenta el título del puente pedestre más largo del mundo. Segundo porque la energía necesaria para su iluminación esta suministrada por un innovador sistema de paneles solares.
Por Paula Aguirre, arquitecto. 

El río Brisbane, sobre el que se ubica el puente Kurilpa, atraviesa la ciudad del mismo nombre y es el río más largo del sur-este de Queensland. El puente conecta con una estructura de 470 metros de largo por 6,5 de ancho el “Kurilpa Point” al sur de Brisbane desde un costado de la recientemente inaugurada Queensland Gallery of Modern Art, con Tank Street. Todo en el distrito central de negocios de la ciudad. 

El proyecto se enmarca dentro de las celebraciones del aniversario 150 de la localidad de Queensland. Ha sido, desde su inauguración, motivo de celebración masiva por parte de los habitantes. La estructura viene a suplir una creciente demanda de vías para transeúntes y circuitos de bicicleta en una ciudad con un centro financiero activo y una periferia cada día más extensa. Se espera una afluencia de 36500 personas atravesando el puente cada semana.  

El “Kurilpa Bridge”, se define como una “pedestrian separation structure”. El concepto se utiliza para nombrar aquellas infraestructuras que expulsan a los peatones de las vías automovilísticas. Las infraestructuras de separación dividen espacialmente los espacios destinados a los distintos tipos de usuarios. Los peatones quedan por lo tanto ubicados sobre o bajo las vías automovilísticas. En el caso especifico del Kurilpa, el puente es de uso exclusivo de peatones y ciclistas quedando absolutamente excluido el automóvil. Es requisito fundamental para este modelo de infraestructura el fácil acceso, el Kurilpa lo resuelve mediante rampas helicoidales que conectan la estructura a tierra firme. 

El puente no solo cumple con conectar dos puntos de la ciudad de Brisbane sino que además cuenta con áreas de descanso, plataformas de relajo con extensas vistas y un canopy que cubre el largo completo de la estructura. 

Históricamente los puentes han sido una fuente de innovación tecnológica y son fundamentales para la evolución de la ingeniería y el Kurilpa no se queda atrás. Propone desafíos en un ámbito estructural y en un sistema de energía propio. 

El escultural puente rememora con sus puntales y tensores las cuerdas y astas de barcos de navegación. Su estructura se construye con múltiples mástiles de acero suspendidos por un delicado sistema de tensores. El puente toma como principio estructural la transegridad. El sistema desarrollado a mediados del siglo pasado por el ingeniero norteamericano Buckminster Fuller, creador de las cúpulas geodésicas, consiste en establecer sinergia entre la tensión equilibrada, los cables, y los elementos decompresión, los puntales. El principio genera una estructura estable y resistente, no obstante muy ligera. El mayor desafío se centró en el montaje del Kurilpa. La transegridad requiere de la estructura completa para auto soportarse por lo tanto las partes de la estructutura se montaron prácticamente prefabricadas. 

Para resaltar las atractivas formas del puente se proyectan múltiples efectos lumínicos nocturnos que se suceden como una danza. La electricidad que las permite proviene de energía solar. El sistema de Leds se alimenta de 84 paneles solares que en conjunto son capaces de generar 100KWh diarios y un promedio anual de 38MWh. El sistema de paneles provee el 75% de la energía requerida para iluminar el puente en su capacidad máxima. Sin embargo en la mayoría de las configuraciones lumínicas posibles el 100% de la iluminación es provista por los paneles solares. En caso de un exceso de producción energética esta es otorgada a la red principal, dando otro motivo más para pensar en el Kurilpa como un puente medioambientalmente amigable.