ALBERTO MONTEALEGRE / LOS EDIFICIOS, LA OBRA HUMANA MAS CONTAMINANTE

Entrevista a Alberto Montealegre / Presidente saliente del Colegio de Arquitectos de Chile

Don Alberto, quisiéramos conocer su opinión en torno a la Vivienda Social frente al tema de la sustentabilidad, pensando en que ésta es una de las preocupaciones crecientes de la arquitectura no sólo chilena, sino que global. 

En este momento el Colegio de Arquitectos está patrocinando una experiencia piloto con la Universidad de las Américas, el SERVIU y Solarco, a través de su Comité de Tecnología que ha instalado colectores solares en cuatro viviendas sociales, en cuatro barrios diferentes de Santiago y se están monitoreando para ver qué significaría ese ahorro de energía. 

Ahora bien, en una vivienda social, así como en todo tipo de construcciones, el tema de la eficiencia energética es extraordinariamente importante pues según algunos estudios el 50% de las emisiones de CO2 a la atmósfera provienen de edificios; por lo que nuestra disciplina generaría más emisiones que la industria y el transporte juntos. Ahora bien, cuando hablamos de vivienda social, es importante destacar que ella está hecha con la mínima inversión posible porque se le quiere dar a los presupuestos el mayor alcance posible; entonces, podríamos decir que probablemente la mayor ineficiencia se encuentra justamente en la vivienda social. 

Por una parte está el interés del Colegio de Arquitectos por aportar y patrocinar el estudio de soluciones, como por ejemplo para el agua caliente que es lo que actualmente se está haciendo, pero también por el hecho de que la vivienda económica suele ser extraordinariamente ineficiente. Hoy hay una serie de regulaciones nuevas sobre aislaciones térmicas que van encaminadas a lograr una mayor eficiencia y, evidentemente, todas esas cosas son del interés de los arquitectos, el problema es que las soluciones arquitectónicas para conseguir edificaciones más eficientes en el consumo de energía significan generalmente una inversión inicial mayor y, por lo general, la edificación se hace con préstamos bancarios; entonces los edificios eficientes que significan un mayor gasto, el que demora en amortizarse, los hacen aquellas empresas potentes y muy conscientes de la importancia del tema. Sumado a esto no hay un apoyo legal que favorezca el uso racional de la energía, lo que se ha tornado en un problema ineludible; tal es así que cualquier cambio climático que hace 20 años no nos habría preocupado, hoy se asocia con un problema a escala planetaria, y evidentemente las emisiones de anhídrido carbónico son las principales culpables. 

Sin embargo, hay experiencias interesantes tales como las fachadas ventiladas estudiadas por la Escuela de Arquitectura de la Universidad Católica. 

Hoy hay toda una serie de modelos y tipologías, por ejemplo el de la“ventana de flujo de aire”que es una de las más usadas en Europa por grandes arquitectos en sus proyectos de rascacielos, el uso del “efecto trombe”y otras tipologías como el“efecto invernadero en atrio”, todas experiencias producidas en casi todos los países desarrollados…, y nosotros que tenemos el mejor sol del mundo no sabemos cómo usarlo… 

No conozco en particular el proyecto desarrollado por la PUC. Conozco otros y tengo mis dudas respecto de cuán eficientes puedan ser. Lo interesante es que estas tecnologías que hacen uso de la energía solar pasiva significan recursos arquitectónicos nuevos, uno podría decir que en Chile es absurdo tener una fachada vidriada cuando tenemos una influencia del sol equivalente a la de Marruecos, el Norte de Africa, o Bagdad. Sólo la corriente de Humboldt nos salva, pero la incidencia solar es enorme. Entonces esas fachadas que en un momento dado eran absurdas se ven justificadas si se implementan mecanismos como la “ventana de flujo de aire”. En Alemania unos arquitectos proyectaron un edificio de planta redonda, tipología que generalmente tiene problemas en el uso del espacio, que se minimiza con el uso de oficinas tipo paisaje, ellos usaron esta forma de un edificio de planta circular porque significaba la mayor eficiencia de superficie en relación al perímetro, y cuando uno controla el perímetro en torno a las ganancias y pérdidas térmicas éstas son mucho más eficientes; este es otro ejemplo de cómo la conciencia del diseño energéticamente eficiente no es una cuestión trivial, sino que es capaz de condicionar la forma arquitectónica. 

Como por ejemplo lo hace la Torre Titanium…, entonces la arquitectura pasa más allá de ser un tema estético. ¿Cómo se traspasa esto a las clases que no pueden pagar este desarrollo?, ¿hay algún tipo de acuerdo que el Colegio de Arquitectos haya desarrollado con el MINVU? 

No, esas son políticas de Estado y pienso que esto recién está comenzando, debido al tema del Calentamiento Global. Sin duda tiene que venir una legislación que apoye soluciones que puedan significar una inversión inicial mayor, pero que a la larga sea una enorme economía para el país. Creo que a escala mundial se está iniciando una cultura diferente en muchos aspectos, acabo de leer que Ford está desarrollando autos compactos. Hoy son escasos los proyectos de título en que no existe una referencia al uso de la eficiencia energética y el buscar fuentes alternativas a las energías tradicionales, por lo que claramente estamos caminando hacia una nueva cultura; ahora evidentemente los políticos se preocupan de otras cosas. 

Siempre todos estos cambios provienen de experiencias particulares… Ahora bien, el Colegio de Arquitectos acaba de desarrollar una Bienal con este tema de fondo, ¿cuál fue el resultado de todo esto? 

La Bienal se parece un poco a una instantánea. Se trata de mostrar las mejores obras de arquitectura que han sido desarrolladas entre una y otra Bienal. Encontramos que si bien hay algunos ejemplos sobre el tema de la aplicación de eficiencia energética en la arquitectura chilena, son casos sumamente aislados, no siempre con un resultado arquitectónico atrayente. En el fondo lo que la Bienal aportó fue un seminario que duró tres o cuatro días, organizado por el Comité de Tecnologías del Colegio de Arquitectos. Junto a ello están los contactos con el SERVIU y con el Ministerio de Educación para llevar el tema de la eficiencia energética a los locales escolares. El Colegio se está moviendo, pero a mi juicio no hay obras suficientes para el montaje de una exposición sobre este tema y no creo que en la próxima Bienal se dé un número significativo; es una tendencia que va subiendo lentamente, quizá en algún momento remontará. 

Ahora bien, se ha convertido en una cuestión de urbanidad, de buena educación que en los concursos de arquitectura nacionales se planteé el tema de la eficiencia energética como un requisito, pero personalmente tengo mis dudas del verdadero peso de este factor. 

Hay proyectos innovadores en este sentido como el de Guillermo Hevia para Cristalerías Chile, así como otros proyectos exitosos como el de Patricio Gross para ENAP, que son muy buenas obras de arquitectura; pero a veces la eficiencia energética se transforma en correctivo, en mejorar las aislaciones, en poner un cristal que tiene un grado de reflexión mayor a los rayos infrarojos, pero el tema de la incidencia de este criterio de eficiencia energética en la forma global del edificio no siempre aparece, entonces la forma obedece al subconsciente, a los mismos modelos que los arquitectos traen de su bagaje cultural, no como ocurre con el edificio ENAP de Patricio Gross que su forma si partió del concepto de efecto invernadero, un proyecto que es poco académico y de gran carácter. 

Ojalá que esto se traspasase a los currículos de las universidades…

Tengo la impresión que no hay ninguna escuela de arquitectura en que este tema no esté presente, sea en forma de cursos regulares, de seminarios y además surge espontáneamente en los proyectos de los alumnos. Soy profesor de Título en la Universidad de Chile y tengo 10 alumnos cada semestre, y te diría que 8 de ellos tienen el tema de la eficiencia energética incorporado. 

¿Cómo se puede proyectar esto en la próxima presidencia del Colegio? 

El Colegio es fundamentalmente una entidad plural con una diversidad de intereses. Tenemos arquitectos funcionarios públicos, que tienen intereses muy diferentes a los de un arquitecto tasador, quien es extraordinariamente importante en la economía pues evalúa proyectos aún no construídos, están luego los arquitectos centrados en el tema del patrimonio, luego los docentes, que es la segunda fuente laboral de los arquitectos. Pierde cuidado que el tema de la eficiencia energética será una preocupación permanente del Colegio, pero dentro claro de una serie de otros problemas vitales.

LAS ELECCIONES DE ALBERTO MOZO

Alberto Mozó elige. Elige la madera como material principal de construcción. Elige el amplio espacio de un ex taller mecánico en el sector de Matucana para montar su nueva oficina. Elige la “Transitividad” como concepto y ejercicio diario de su profesión, donde edificios, espacios, muebles y materiales cobran el sentido que el nuevo usuario les da en el momento de tomarlos para sí. Elige vincularse a su nueva empresa OWA. Y Sobre todo, elige ser responsable por lo que hace como arquitecto.
Imágenes gentileza de los fotógrafos Jordi Castel, Gonzalo Donoso, Max Petit y Gabriel Schkolnick. 

Alberto, ¿cómo aborda el tema del “aparente” menor espacio disponible en las ciudades, a la hora de plantear un proyecto como Bip Computers, o cualquier otro en que lo obvio es construir un edificio de gran altura? 

El edificio Bip Computers responde a una pregunta por la visible demolición de la ciudad de mediana altura que da paso a estructuras mayores. Levantar un edificio de sólo tres pisos en un sitio donde se espera, por regulación, construir uno de 12 es diseñar un edificio con muerte anunciada o con pronóstico de demolición. 

Hoy, cabe preguntarse si el diseño y los materiales que se escogen para levantar un edificio de mediana altura pueden permitir un traslado, como inteligentemente lo hacen los Chilotes con las mingas. En el caso de Bip Computers por ser trasladable este edificio se transformó en un activo tangible para la Empresa BIP, por separado del sitio que tiene su valor en UF. 

¿Cuál es el valor que le asigna al traspaso o transferencia de objetos, espacios y elementos en una sociedad como la nuestra?, y ¿qué persigue con su aplicación a la luz de la eficiencia y la sustentabilidad? 

Con los nuevos sistemas constructivos y materiales de construcción, más el uso masivo del hormigón para cualquier estructura, podemos imaginar que las empresas de demolición en unos años más no tendrán materiales reciclados que ofrecer. Por otro lado nos queda preguntar cuál es el espacio que requieren los nuevos vertederos, y sus consecuencias e impactos cuando reciben edificios de 12 pisos y más, que en Santiago es posible de evidenciar. Creemos que los pasos hacia una arquitectura sustentable deben visualizar cambios en el diseño de estructuras para flexibilizar sus usos en nuevas situaciones, y elecciones de materiales que predispongan la reutilización como lo hace por ejemplo, la madera. Es fascinante pensar los cambios en la economía de un país, cuando desde la arquitectura se decide que todo lo que se construye se puede volver a utilizar. Quizás no habría la pobreza que conocemos. No debemos olvidar que el 50% de todos los gastos energéticos que produce el mundo y el 50% de los consumos y desechos, los produce la construcción de la ciudad y esto se decide en una oficina de Arquitectura. 

Nuestra oficina que tiene por nombre OWA (Opt for Wood Architecture), opera en estos momentos con un conjunto de límites que nos permiten ingresar al territorio de la sustentabilidad. Construimos nuestros proyectos en madera y sólo utilizamos materiales orgánicos o eficientemente reciclables, a esta condición de la arquitectura y construcción la llamamos, “Transitividad”. Todos nuestros diseños permiten que los edificios puedan trasladarse, operando como bienes muebles, transferibles, con una dinámica económica distinta a los bienes que entendemos por inmuebles, y que obvian, la mayoría de las veces lo que está construido en su valorización. 

¿Cuál es su enfoque personal sobre la arquitectura y la construcción eficiente imperante hoy?

Para nosotros la arquitectura es construcción, y se valora cuando se juntan en buena medida dos factores, la mirada personal que es la del artista, quien debe ser capaz de traer una nueva visión de las cosas, un estado del arte, y la mirada política, de ser consciente de cuanto afectan al cuerpo social las operaciones que se deciden en el papel. 

¿Se puede hacer en Chile una arquitectura “razonablemente” sustentable? 

La sustentabilidad se hace razonable cuando se dirigen las miradas hacia los espacios más próximos e interiores de nuestros problemas. La construcción de la técnica no debiese desaparecer por la presencia y adquisición de nuevas tecnologías. Las técnicas, que sustentan los ciclos, por lo general surgen de una estrecha relación del hombre y de los materiales próximos, aquellos que tienen siempre a mano. Nosotros por ejemplo que nos limitamos a diseñar con madera utilizamos madera de Pino Radiata, por ser de plantaciones renovables y por ser una especie de árbol abundante en nuestro País. Esperamos con el tiempo y la persistencia poder ofrecer nuevas formas de trabajar esta madera, y dar valor agregado a esta materia prima nacional.  

Más allá del emprendimiento comercial, y con la perspectiva del tiempo, ¿cómo asume el aporte a la trama social nacional, de los bares que usted ha desarrollado a partir de los noventa? 

Para nosotros fue importante aportar a un grupo social, que estaba comprimido con toques de queda, e instituciones que operaban por violencia. Por esto, al comienzo de los 90, había faltas básicas a la convivencia en lugares públicos, en ese tiempo los bares o pub’s sólo ofrecían pequeñas mesas con velas por el temor que existía en el ambiente. Pienso que el Bar Manifesto fue un ejemplo de espacio público en los inicios de la democracia moderna. Con el diseño de barras largas y estrechos pasillos, la gente se rozaba como en los micros. Fue inevitable el contacto sensual, que estaba reprimido por la violencia. Por esto creo que siempre hubo un ambiente muy feliz.  

¿Cómo explicaría lo que entendemos como su cercanía a la valoración de espacios en desuso o envejecidos (Barrio Matucana, sus casas, talleres mecánicos, Santiago Poniente)? 

Pienso que no tiene que ver exclusivamente con una mirada romántica hacia la arquitectura, también es un conjunto de situaciones de viabilidad. Por una parte es económico hacer arquitectura con lo que ya está construido. Esto me permitió hacer obras por auto encargo. Los espacios en desuso me han permitido investigar asuntos de lenguaje y estrategias de intervención por ocupación, un legado recibido por la construcción de muebles para sitios específicos. Considero interesante investigar formas de intervenir lo existente para volver insertar una obra en un contexto contemporáneo y desarrollar con esto una mirada hacia lo depreciado. 

¿Por qué no usar renders? 

Son muy útiles para permitir ver una obra para personas que le es difícil imaginar con palabras,  esquemas o croquis lo que se le explica. 

También creo que su uso en el proceso de hacer arquitectura, resta ejercicio a la capacidad de “ver” sin más que cerrar los ojos. Roberto Matta hablando con Eduardo Carrasco sobre el “ver” dice que existe una luz en la oscuridad, que es la misma que permite ver en los sueños. 

Desde su perspectiva, ¿Por qué sigue siendo interesante desarrollar mobiliario?

Me parece que es la construcción más pequeña que hace un Arquitecto.

332 ARQUITECTOS / CONSTRUYENDO CON LOGICA ECOSISTEMICA

Paola Adrovez, Daniel Díaz y Rafael Bas, forman 332_Arquitectos, jóvenes profesionales con 5 años de historia que han orientado su búsqueda al desarrollo integral de proyectos que investigan en el campo de la arquitectura y la construcción. Según cuentan, se han abocado a la promoción del uso eficiente de los recursos económicos y energéticos en cada uno de sus proyectos, para la concreción de obras sustentables, amables con el usuario y su entorno. Han diseñado y construido proyectos habitacionales, comerciales y de equipamiento, teniendo como punto de partida criterios de funcionalidad y economía, considerando las tecnologías pasivas de adecuación climática. Nos reunimos con ellos para conversar sobre el Edificio de Artes desarrollado para el Colegio Altazor ubicado en Puente Alto, sin embargo descubrimos tras de éste una forma de enfrentar la arquitectura con una lógica propia resultado de su corta, pero intensa historia profesional.
Imágenes gentileza de 332_Arquitectos 

Cómo describirían el desarrollo de la Sala de Música para el Colegio Altazor? 

Daniel: Más allá de la arquitectura, lo importante es que se trata de un colegio subvencionado en Puente Alto. El edificio no es visible desde la calle, por lo que no es el “afiche” del colegio, en él no cuelgan el “inscríbase con nosotros”, hay que entrar al colegio y pasar hacia el patio para conocer el edificio. Está en la mitad de un patio trasero lleno de árboles frutales, un espacio residual donde antes los niños se escapaban a jugar. 

El valor que tiene es que el mandante, siendo el sostenedor del colegio, con todos los problemas que su cargo implica, dijo: “quiero meter plata en hacer un edificio que esté enfocado en el tema del arte para los niños”. A este espacio se sumó una sala de música, un espacio para tecnología, un laboratorio de fotografía y elementos para realizar teatro y se generó un anfiteatro abierto para que se dieran actividades del colegio allí. 

Rafael: Nos encontramos con el sostenedor del colegio a través de una persona en común que construyó para nosotros la “Casa de Pirque” que realizamos anteriormente. El colegio tenía una tipología tradicional de pabellones y pasillos largos que construyó el mismo sostenedor. Posteriormente surgió la necesidad de realizar una sala de música y arte con el requerimiento de asegurar el buen funcionamiento de las salas más cercanas, por tanto se trataba de realizar un edificio que estuviera aislado de los otros recintos y que por ser destinado al arte fuera un objeto interesante para los niños dentro del patio. 

Entonces comenzamos a realizar los primeros bosquejos con los que el cliente enganchó. Dijimos pongámosla en el patio”, la aislamos acústicamente, la hundimos un poco en el terreno, la comunicamos con el patio. Entonces se decidió comenzar la excavación y la construcción del edificio sólo con el primer render que hicimos. De hecho parte del encargo se desarrolló mientras estábamos construyendo el edificio. 

En el fondo tuvieron el privilegio casi de maquetear en construcción… 

Rafael: Si claro, tiene mucho de eso. Se debió proyectar al unísono con la ejecución de la obra, solucionando los detalles en la escala real. 

Entiendo que ustedes desarrollan la sustentabilidad de cada proyecto con un sentido “económico”, ¿cómo abordan ese punto en este proyecto? 

Daniel: No somos los “muyahidines” de la arquitectura ecológica, pero si creemos que una arquitectura ecológica pasa por un tema económico. Para construir algo no sólo se mueve plata, sino cosas, energía, gente, etcétera. Además, siempre nuestros encargos son de particulares donde los presupuestos son acotados, entonces parte de nuestra “pega”es hacer buenos proyectos que se puedan construir, por eso la mayoría de los proyectos que mostramos en nuestro sitio son edificaciones construidas y el anteproyecto con sus maquetas y líneas “bonitas” nos las guardamos. 

Rafael: El tema de cómo se ha planteado la arquitectura sustentable con nombres como “biohabitabilidad”o hasta un ramo nuevo en la universidad llamado “Arquitectura Bioclimática”, de cierta manera hacen parecer esto como un tema de moda. Pero lo “bioclimático” es algo que se ha manejado desde siempre, era un dato de la arquitectura. Estoy hablando de la arquitectura vernácula en que no podías pensar una casa sin ligarla fuertemente al lugar en que la estabas haciendo y obviamente la ruca mapuche, o la tienda de algún mongol estaba ligada al lugar y los materiales que habían en ese lugar. Lo sustentable era porque ellos entraban en una lógica ecosistémica y formaban parte de ese ecosistema. De cierta manera nuestra aproximación a la sustentabilidad o al manejo climático parte de una lógica de criterios más o menos básicos. No manejamos grandes programas de cálculo energético, pero si tenemos criterios casi filosóficos desde donde planteamos el diseño. Por ejemplo, hemos trabajado poco con hormigón, pero si lo hemos hecho más con la madera, un material sumamente sustentable que tiene características bastante benéficas en relación incluso a su comportamiento térmico, a su capacidad de lograr un mejor confort interior; eso no significa que tengamos que tener una especie de“posgrado en el perno de sujeción del vidrio para la fachada…”. En Chile, con la mano de obra y presupuestos que se manejan es difícil pensar un edificio que surja desde la teoría a la realidad de manera perfecta, porque muchas veces el paso de la teoría a lo construido resulta bastante diferente. Quizá algún suizo desde su computador lo calcula todo y lo construye y le funciona tal y como lo decía su PC, pero acá trabajamos con mano de obra que es bien diferente y con materiales y especificaciones que son las que son y eso tiene que ver con la economía también. 

Paola: Ahora bien, con todo este “boom” de la arquitectura sustentable, por supuesto están mucho más a la mano las nuevas herramientas, nuevos materiales y eso es indiscutible; todo lo que facilite el trabajo. Pero claro, no es tan literal aplicar los resultados que te da el computador para llevarlos a la práctica. 

Daniel: En el caso puntual de este edificio y en general como una característica que aplicamos a todos los proyectos, es que muchas veces tenemos que transar o discutir cosas de diseño con los clientes, que finalmente van a ser los usuarios. Pero dentro del paquete constructivo no se meten, porque nosotros ahorramos plata en un montón de cosas, pero no transamos en la cantidad de aislación que se ponga, en la cantidad de “pieles” que deba tener el edificio. Éste tiene muy buena aislación, que en realidad son listones de madera que colocamos con ayuda de los maestros, no es que esté Hunter Douglas detrás del proyecto. Entonces se trata de cómo el edificio funciona como una maquinita sin tener que enchufarlo. 

Paola: Es apelar a las tecnologías pasivas, nosotros trabajamos mucho con eso. 

Daniel: Y pensar que trabajamos con presupuestos acotados, y con las virtudes y limitantes que uno pueda tener como profesional. Por eso al revisar nuestros proyectos te pueden parecer bonitos o feos, pero sí vas a descubrir que son sensatos. Además, dejamos que los clientes se metan en el proyecto, que participen y tomen ciertas tareas para que se sientan dueños de lo construido. 

Entonces de algún modo cada cliente forma parte de la oficina en algún momento… 

Paola: Siempre alguien llega con alguna idea, o diciendo“tengo un terreno en tal lugar”, al menos un dibujo en un papelito que recoge algo de la esencia de lo que la persona en realidad está buscando. Por esto, dentro del proceso de diseño incluimos al cliente mucho en la primera etapa, pero le dejamos muy en claro que como nosotros también desarrollamos la construcción los cambios en obra son fatales; por lo que les señalamos que estamos dispuestos a diseñar con ellos en todas las reuniones que necesiten hasta que queden súper conformes con lo que vamos a construir. En el minuto que decimos “este es el esquema” el anteproyecto se cierra y parte el proceso de especificaciones y detalles. Por supuesto siempre hay cambios que sólo se pueden ver en obra, pero no de aquellos como“quiero agregar un par de piezas más”. 

Daniel: Generalmente los clientes luego de terminar sus casas nos invitan a sus hogares, ¡esto es algo que no muchos pueden decir! Se produce una ligazón que parte de lo comercial, pero que luego nos permite conocer sus vidas y expectativas. Por eso en las primeras reuniones rayamos los planos con ellos, así asumen que el proyecto es de ellos y que nosotros somos el equipo de profesionales que los apoyan para concretarlo. 

Paola: Es tan personal cuando te mandas a hacer una casa que te tienes que hacer parte un poco del proceso de diseño. 

¿Por qué llegaron a construir sus proyectos? 

Paola: Yo estaba haciendo ayudantías en la Católica, en un curso vinculado a la construcción en madera y tuvimos de invitado a Pedro Salas, arquitecto que trabaja en Tunquén con quien tuvimos muy buena conexión. Él fue muy generoso al traspasarnos su experiencia de arquitecto – constructor. Así nos guió en una obra en Quintay que nos encontrábamos desarrollando en ese momento. 

Daniel: Nos señaló que si queríamos de verdad aprender arquitectura debíamos meternos a la construcción, porque “en la cancha se ven los gallos”. 

Rafael: Somos exigentes en que el cliente quede contento con la obra, además tenemos un alto grado de autocrítica, por lo que si el proyecto no está bien construido nos pesa. 

¿Hacia dónde quieren ir como oficina? 

Daniel: Hemos estado realizando proyectos que podemos abarcar en todas sus escalas, aprendiendo a partir de la praxis, dibujándolos hasta el último palito. Somos una oficina que apunta a poder manejar el detalle en sus diferentes escalas. 

Rafael: El tamaño que tenemos como oficina nos permite abordar cada proyecto de modo exploratorio con sus desafíos propios, enriqueciéndolo con el aporte de los distintos actores participantes, desde los propios mandantes hasta los maestros y especialistas. 

Paola: Claramente apuntamos a proyectos que usen la madera, a su reivindicación como material contemporáneo de diseño y construcción.

A+F ARQUITECTOS / SOSTENIENDO EL PATRIMONIO INTELECTUAL DE CHILE

El desarrollar una intervención de arquitectura interior para la Biblioteca Nacional, es un encargo de alta complejidad por tratarse de un edificio emblemático para Chile, por lo que A+F Arquitectos debió conjugar muchos factores entre los que se contaron especialmente el interés patrimonial, la calidad de los espacios pensados para los usuarios, así como un ajustado presupuesto que permitiera dar con una propuesta eficiente para el exigente uso y expectativas puestas en este espacio. A continuación, les presentamos el diálogo que sostuvimos con Cristián Ayçaguer y Cristián Ferrari, quienes gracias a su proyecto regalaron a los ciudadanos que pasan por los alrededores un lugar para vincularse de un modo innovador y actual a la más importante biblioteca de Chile.

¿Cómo llegó a sus manos este encargo?, y ¿qué fue lo solicitado? 

La DIBAM llamó a concurso público, por medio de Chilecompra, el cual era bastante vago en términos de lo que necesitaban, de hecho se llamaba “Ambientación del Salón Fundadores”. Lo solicitado era algo así como “necesitamos unos muebles para tener una sala aquí, además de lugares para exponer”. Por ser un llamado así de abierto daba la oportunidad de plantear lo que a uno se le ocurriera, lo que sin duda fue una tremenda oportunidad. 

En lo general lo que se solicitaba era un requerimiento tecnológico de conexión al catálogo de la biblioteca, y además que este espacio acogiera a la gente que tuviera que “hacer hora” en el centro; es decir, un espacio abierto a la comunidad sin la formalidad de las demás áreas de estudio. En definitiva, se trataba de proyectar un espacio al que uno pudiera ir a consultar información y eventualmente trabajar, casi como si fuera un café. Y sumado a ello, estaba el tema que esta sala siempre prestó el servicio de espacio para exposiciones. 

Todo esto con la necesidad de mejorar el problema acústico del salón, pues tenía una reverberación brutal de más de siete segundos; por lo que dentro de la licitación se debía contemplar un ingeniero acústico, además de los profesionales de iluminación, por eso trabajamos con Leonardo Palma (arquitecto, experto en acústica) y DIAV (estudio de diseño de iluminación). 

¿Cómo describirían su propuesta? 

Planteamos un elemento central que es esta sala de lectura y trabajo, un volumen prismático que alberga todo el programa privado, que es la consulta de computadores, la sala de estudio, el estar. Su perímetro genera el espacio de exposición; este volumen define el programa, lo que está dentro y lo que está afuera. La relación entre el interior y el exterior se da por medio de un vidrio serigrafiado con textos que permiten ver desde afuera hacia adentro y desde adentro hacia fuera con un grado de privacidad. 

Si uno ve la propuesta en planta, el cubo está girado con la intención de que cuando entres al salón hagas el recorrido y posteriormente ingreses al volumen central. Para el requerimiento de un área de exposiciones se generó en el perímetro de la sala unas cenefas que acogen tanto la iluminación como el sistema de colgado, lo que le quitó densidad al cuerpo central. 

En lo acústico se desarrolló un material en base a poliuretano que está pegado a la actual loza del techo, al que si uno mira no lo nota; con eso se bajó de siete a cerca de dos segundos la reverberancia. Además gracias a la estructura que generamos para el espacio central, el sonido no entra en él, por lo que los sonidos se escuchan por todo el salón, pero no dentro del área de lectura y trabajo. 

¿Cómo aplican el tema de la sustentabilidad en este proyecto? 

Desde la Biblioteca Nacional surgió el requerimiento de que iluminación se preocupara del tema, pero se solicitaba de modo bastante general de un modo más enfocado al consumo que a una búsqueda concreta de eficiencia; era una suerte de reflexión de“no sacamos nada con tener el salón súper iluminado si al final de mes no se va a poder pagar”. Por ello, el proyecto de iluminación está en base a equipos eficientes energéticamente, el cual fue un desarrollo técnico que llevó DIAV, quienes nos ofrecieron distintas alternativas en torno a lo que nosotros perseguíamos, proponiendo equipos que se ajustaran al acotado presupuesto. Todos los focos que se ocuparon son en base a Led, se cambiaron todas las ampolletas que formaban parte de la iluminación clásica del salón a unas de bajo consumo, además se pensó una iluminación también en base a Led para el perímetro del vidrio del cuerpo central, el resto son fluorescentes de bajo consumo tanto en la línea que ilumina el espacio total como la iluminación interior del volumen. Lo más importante es que en torno a la sostenibilidad, este proyecto se encuentra inserto en un edificio público y lo que intentamos fue potenciar el edificio existente y ojalá no tocarlo y hacer que este prisma de cristal el día de mañana se pudiera desarmar completamente y llevárselo, dejando el edificio como era originalmente. En esos términos de sustentabilidad la propuesta es categórica, pues el gran edificio es la Biblioteca y no éste cubo. 

En términos de la realidad de uso de éste espacio, ¿han podido constatar el resultado? 

El uso que se ha dado es el que pensábamos que se iba a generar, incluso con más frecuencia de la que esperaba la Biblioteca; sus directivos aún están asombrados de la cantidad de gente que lo usa. Hay lista de espera para ocupar los computadores, por lo que se debió definir tiempos de uso, pues siempre hay gente afuera esperando. 

¿Cuál es el significado de este proyecto para su oficina? 

Creemos en los“concursos”como un ejercicio para desarrollar la profesión, pues da la libertad de proponer. Por tanto, en la medida que podemos tratamos de participar, porque a través de los concursos uno puede plantear propuestas más allá de soluciones. En general, con los encargos uno termina solucionando y sólo a veces proponiendo algo. 

El Salón Fundadores reafirmó ese interés nuestro de desarrollar la propuesta, lo que se ve reflejado en la inspección técnica que realizamos que buscaba el desarrollo de principio a fin de lo que plantemos inicialmente. Si no se hace así, uno termina mostrando render y no obra. En este caso es mejor la foto que el render, eso es lo que nos gusta más del proyecto. Nos metimos en temas que nunca sospechamos involucrarnos, como el desarrollo de toda la gráfica del filtro, el escoger la tipografía, el tamaño; lo que fue un subproyecto dentro del encargo total. Esto forma parte del buen desarrollo del proyecto.

IZQUIERDO Y LEHMANN / MAXIMOS REQUERIMIENTOS, MINIMOS MEDIOS

El edificio fue desarrollado por los premios nacionales de arquitectura Luis Izquierdo y Antonia Lehmann y tiene un innovador y diferente diseño que simula un cono invertido. Con 18.000 mt2 construidos, 3.500 mt2 de placa comercial, 5 pisos de estacionamientos con doble rampa y con su privilegiada ubicación, SCL Apoquindo se instala como el ejemplo de conectividad y vanguardia. Este proyecto inmobiliario de oficinas no deja de lado el cuidado con el medio ambiente, utilizando en su construcción materiales de menor impacto en el ecosistema y tecnologías que generan un ahorro sustancial de energía; un ejemplo es la optimización de las cargas calóricas, el proyecto tiene aleros sobre las ventanas (generando sombra) y las distintas especificaciones de vidrio dependiendo de la orientación, disminuyendo así el uso del aire acondicionado.
Texto extraído del texto “Arquitectura y Negocios”, escrito por Luis Izquierdo el año 2008.
Imágenes gentileza de Izquierdo Lehmann Arquitectos.

El proyecto que explicaré a continuación es el de una torre de oficinas con placa comercial, que está ubicado en el nudo urbano formado por el cruce de la Av. Apoquindo, eje principal de Santiago, y la Avenida Américo Vespucio, anillo de circunvalación de la ciudad. A pesar de su importancia urbana, el lugar está mal conformado por un cruce vial en desnivel y por distintos edificios de diversa altura y calidad, varios de ellos resultantes de la funesta norma de rasantes antigua, apodados “lustrines”. Afortunadamente hoy está en curso una remodelación del subsuelo comercial de la estación metro que debía mejorar el área pública del sector. Nuestro terreno está inmediato a un acceso muy concurrido a la estación de metro, que concentra el segundo mayor flujo de toda la red. El predio tiene una superficie aproximada de 4000m2, y es el resultante de la fusión de cinco lotes cuya gestión de compra realizamos nosotros mismos para agenciarnos la obtención de este encargo. El sitio resultante quedó abierto en tres de sus frentes: a la Av. Apoquindo, al norte; a la calle Cruz del Sur, al poniente; y a la calle Félix de Amesti, al oriente. El terreno, en su parte mayor, es de planta aproximadamente cuadrada. El volumen edificable es un objeto aislado, perceptible por todos sus lados, desde cerca y a gran distancia. Dada su ubicación, la torre que proyectaríamos enfrenta el eje de la Avenida Apoquindo, viniendo hacia el oriente desde un par de kilómetros de distancia, como remate visual del subcentro de oficinas que está en acelerado desarrollo en el tramo de esta avenida comprendido entre el cruce con Avenida El Bosque y el cruce con Avenida Américo Vespucio, donde nos encontramos. 

La normativa aplicable sobre este terreno permite la construcción de una torre de 74.38 metros de altura y un máximo de 21 pisos; con una superficie edificable de 18.738m2 (que hay que copar, considerando la incidencia del valor del suelo en el costo de lo vendible); con plantas de forma cuadrada de aproximadamente 1000m2 de superficie promedio cada una; y con un núcleo de circulaciones verticales conteniendo una batería de ocho ascensores, más dos cajas de escaleras dobles, y servicios, ocupando un área de aproximadamente 15 por 15mts. Además, la normativa requería una placa comercial de dos pisos de alto, con edificación continua levantada en la línea de edificación frente a las tres calles en el perímetro del terreno, cuya cabida edificable, descontados los accesos a la torre y a los estacionamientos, era de aproximadamente 4.000m2. Por último, la normativa exige una dotación de casi 600 estacionamientos, número que multiplicado por 30m2 de rendimiento promedio, da una superficie total de 18.000m2; la cual, dividida por el área disponible de terreno, da cinco pisos subterráneos. Como se ve, la volumetría del edificio queda bastante acotada por la aplicación de la normativa. 

Nuestra primera decisión de partido general, considerando la alta densidad peatonal en el sector, fue despejar todo lo posible el sitio en su nivel de suelo para liberar terreno privado a la extensión del espacio público. Esto era factible, considerando el aprovechamiento inmobiliario del terreno, soterrando una gran parte de la superficie comercial del programa, que podría quedar conectada directamente a la salida del metro existente, y retirando el resto de la placa a los bordes de fondo del terreno para conformar una esquina de plaza interior (lo que, paradojalmente, implicó superar un arduo trámite de aprobación municipal). Además, vimos que era factible estructurar la torre de modo que cayera al suelo solamente el fuste con las circulaciones verticales, considerando la proporción de la altura y la base del volumen edificable y el hecho de que este estuviera centrado en plantas cuadradas, lo que evitaba torsiones producidas por fuerzas sísmicas en la estructura. Después de un primer análisis por parte del ingeniero estructural, en que quedó ratificada la posibilidad de un diseño donde el fuste tomara por sí solo el corte basal y el momento volcante de la masa estimada del volumen, pasamos a estudiar más en detalle la forma construida y la estructura de la torre. La forma materializada es concordante con el tamaño del objeto construido. La adecuación entre forma y escala es una relación arquitectónica fundamental, que se observa en todas las estructuras naturales. Al caer en los subterráneos sólo con el fuste de la torre, como es indispensable ya que contiene las circulaciones verticales, se podía prescindir de otras columnas que comprometieran una distribución de los estacionamientos estrictamente ajustada a sus modulaciones. Así se lograría en estas plantas un rendimiento óptimo, de 27m2 por estacionamiento. 

La reducción del área de las plantas en la base del volumen (a la altura del cuarto piso) es compensada por la ampliación incremental en los pisos superiores a fin de conservar la superficie total edificada. Esto permite disminuir el área sombreada por la base suspendida de la torre, mejorando la proporción del espacio exterior cubierto de la plaza. Además, cerrar el ángulo del apuntalamiento diagonal que descarga la estructura perimetral soportante de la serie de losas superpuestas, para aliviar las compresiones de los arbotantes y las tracciones de la losa basal. Aumentar la superficie vendible en pisos altos, cuyo precio es mayor, considerando que dicho incremento es de aproximadamente UF0,5 por metro cuadrado de oficina en cada piso de la torre. Definir la silueta del edificio como hito urbano colocado en el remate visual de la Avenida Apoquindo. 

Por otra parte, al quedar la estructura portante de los pisos resumida al fuste más la serie de columnas del perímetro externo, las plantas quedan libres de pilares interiores. Los ventanales, de piso a cielo, se colocaron en posición vertical retirados 90cms. Respecto del borde de losas y pilares, quedando sombreados por un alero continuo y por la trama de pilares, y dejando la estructura visible en el exterior del volumen. Esta disposición tragada de las superficies vidriadas, más la especificación de cristales serigrafiados de óptimo rendimiento, diferenciados según tramos de fachadas, dio como resultado un cuantioso ahorro de consumo de energía en el edificio. La estructura queda expuesta en el edificio, por el exterior de su cuerpo, y asimismo queda manifiesta su hechura material, que es de hormigón armado, sin recubrimiento. La obra es conforme a su apariencia, verdaderamente.

Sin embargo, estando ya bien avanzado el proyecto, surgió el esperable temor respecto de su factibilidad, por el mayor costo de construcción que podría llegar a tener este edificio raro En comparación al presupuesto de proyectos“standard”tomados como referencia para evaluar el negocio. Entonces desarrollamos cuatro alternativas adicionales de proyecto, con soluciones estructurales distintas y más o menos convencionales, y presupuestamos íntegramente sus respectivas obras gruesas, analizando las distintas componentes del costo de construcción y el valor de venta estimada en cada caso, para poder sostener la conveniencia económica del proyecto inicial. 

La construcción se licitó a un valor de 7,75% menor a la estimación inicial. Pienso que la economía con que un diseño logra sus cometidos demuestra su ingenio y purifica la retórica arquitectónica; en definitiva, que la eficacia con que se ajustan los medios es condición infalible de la belleza. 

Ya en el proyecto previo del edificio Manantiales, también una torre de pisos de oficinas, habíamos dado con que lo esencial de este tipo edilicio radicaba en el hecho de tener que multiplicar y levantar un suelo, como un loteo aéreo servido por una calle vertical; esfuerzo que, primordialmente, se manifiesta como un desafío estructural. Eso es lo que le da su sentido arquitectónico. En este otro proyecto esa concepción se radicaliza aún más al entroncarse en el núcleo central la vía vertical de circulaciones y servicios con la estructura soportante de la torre. 

Las torres son vistas desde abajo. El triunfo de la estructura sobre la gravedad se hace tanto más manifiesto cuanto más nos acercamos a la masa levantada, hasta que ésta como totalidad desaparece de nuestro rango visual; y la estimación de las dimensiones cambia con la sensación de peligro, como en el vértigo. La condición sustancial de la arquitectura en cuanto objeto inmueble, estático, queda en este edificio puesta en juego -arriesgada- por la forma trapezoidal de sus fachadas extraplomadas y luego reafirmada por la serie de columnas que apoyan los cantos perimetrales de la sucesión de losas, en tanto la asimilación mental a un orden ortogonal de esta figura reticular distorsionada vista en perspectiva desde el nivel del suelo, sería contradictoria con la sensación del aplome propio del espectador. La percepción coordinada de la geometría del objeto y de su masa gravitatoria se ajusta según cambia el punto de vista del observador en su aproximación al edificio. 

En este proyecto hemos querido contrastar la ponderación gravitatoria de la masa con la condición perspectivada de la visión, ambas determinantes esenciales de la percepción arquitectónica. 

LA SINTESIS ARQUITECTONICA 

Al explicar este proyecto, como en cualquier otro caso similar, hemos pasado rápida revista a consideraciones de diversa naturaleza, contingencias que inciden determinantemente en su forma, tratando de avanzar hacia una síntesis que ponga de manifiesto en su particular singularidad lo que constituye más profundamente su propio ser, concebido en términos universales: su esencia. Se trata de encontrar para muchos requerimientos de diverso orden, una respuesta radical. Lo propio del modo de pensar arquitectónico es la coordinación de los momentos simultáneos de múltiples argumentos, es decir, la capacidad de seguir diversas hebras lógicas, y, a la vez, detectar oportunamente las correspondientes asociaciones significativas que simultáneamente las atraviesan, como en la composición musical polifónica, en donde varias líneas melódicas se superponen en momentos armónicos sucesivos. La potencia del orden arquitectónico encontrado depende de la reducción de sus medios a lo mínimo para dar óptimo cumplimiento a máximos requerimientos, según sus debidas prioridades. La gracia está en que tal reducción no comporte un déficit cualitativo sino una compresión sin pérdida de los datos que informan una obra, y que, a su vez, ésta manifiesta. Esta potencia se manifiesta en la belleza. Por ello “menos es más”. No es sólo la cortedad de medios, la parsimonia, sino los alcances conseguidos, lo que vale en la economía de la arquitectura.

MINVU / PRIMER CONCURSO DE ARQUITECTURA EFICIENTE

El “Segundo Concurso de Arquitectura y Eficiencia Energética en vivienda social”, convocado por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo y el Ministerio de Economía Fomento y Reconstrucción a través del Programa País Eficiencia Energética, distinguió como ganador el proyecto “CASAPATIO” de los arquitectos Andrés Horn Morgenstern y Marco Scheihing Fischer, quienes contaron con la colaboración del antropólogo Juan Carlos Olivares Toledo y el ingeniero acústico Roberto Flores Rosales. Les invitamos a conocer este proyecto que busca acercar los conceptos de sustentabilidad a los hogares de todos los chilenos. 

El encargo para este concurso buscaba reflexiones en la forma de enfrentar la vivienda social del Fondo Solidario de Vivienda (FSV), por medio de un diseño arquitectónico – constructivo sostenible y eficiente desde el punto de vista energético. Las propuestas debían estar emplazadas en un terreno genérico de 200 x 100 metros, que debería dar cabida a un máximo de 150 unidades de viviendas, incluyendo vías de circulación vehicular y peatonal, espacios públicos, áreas verdes y el equipamiento vecinal comunitario. 

“Frente a estas condicionantes nos preguntamos: ¿cómo enfrentar el desarrollo del planteamiento urbano y de las viviendas en un terreno abstracto, donde los únicos lineamientos preexistentes solo eran los bordes de éste? Era importante para nosotros desarrollar una estrategia que tuviera conciencia del conjunto en su totalidad”, señalan los arquitectos ganadores. Por ello, es que establecieron como principio base para la formulación de la propuesta, que sentenciaba que ésta debía ser enfocada al desarrollo de un sistema de agrupamiento, por sobre el desarrollo individual de una tipología de vivienda, “por este motivo elegimos el concepto de la CasaPatio”, argumentan los profesionales. 

La CasaPatio ha estado allí, desde siempre según Horn y Scheihing. Esta tipología ha sido sujeto de la historia, deviene de una manera de entender las relaciones entre familias asentadas en un lugar que posee una vocación comunitaria. Aparentemente frágiles, sus bordes han logrado durante décadas amparar un vacío fértil, que también define su extensión, su carácter, su valor simbólico y su funcionalidad. La CasaPatio es esencia de un mundo social en donde se tejen relaciones de toda magnitud: culturales, económicas, sociales, políticas e históricas.

Primero los arquitectos trazaron una grilla de 3 metros de ancho en ambas direcciones, con esto pudieron establecer una unidad mínima la cual podía ir cambiando de dimensiones a medida que se agrupaba con otras, estableciendo una proporción y escala en todo el conjunto. Se establecieron puntos notables al interior de esta grilla para romper su homogeneidad, otorgando jerarquía y ubicación a los distintos programas que se debían desarrollar como complemento a las viviendas. Estos puntos fueron, el rescate de las ruinas de una antigua fábrica de calzados existente en el lugar, donde se ubicó el equipamiento vecinal comunitario que incluye la sede social y espacios para actividades deportivas. Se liberó la zona central de esta grilla para generar una plaza pública que incluye un odeón, multicancha y lugares de estar, también se agruparon los estacionamientos para que no interrumpan el espacio público, además de la inserción de áreas verdes que relacionan los interiores del conjunto con el barrio. 

“Decidimos que la superficie de áreas verdes establecidas por normativa no se desarrollaría como una gran extensión de espacio público, sino por el contrario generaríamos un proceso de distribución de esta superficie en todo el conjunto, como un sistema de agrupamiento para las viviendas en torno a un patio central semipúblico. Este gesto fue esencial ya que podríamos desarrollar una propuesta pensando las viviendas en relación y junto a los espacios públicos y comunes”, sostienen Horn y Scheihing. 

En la estructura organizacional de la CasaPatio cada módulo y su patio va modificando su escala y tamaño, buscando construir distintos y diversos espacios abiertos, desde algunos más privados e íntimos al interior de las viviendas, hasta el más público y exterior, la plaza central. 

La CasaPatio es una invitación a que las familias ocupantes puedan apropiarse de un espacio que les permita vivir en un ámbito de escala humana y fundamentalmente, extender el limitado borde que le brinda la vivienda. 

SISTEMA CONSTRUCTIVO Y MODULACION 

La CasaPatio, se estructura por pilares y vigas de hormigón armado en una retícula de tres por tres metros de ancho en dos niveles de altura, construyendo unidades habitacionales de 18 x 18 mts. que contienen cuatro viviendas con sus respectivos patios, privados y comunes. 

El cerramiento de esta grilla se plantea en dos materialidades: albañilería confinada para los muros medianeros y paneles prefabricados de madera con aislamiento continuo en su interior, para la envolvente de las viviendas. 

La posibilidad de prefabricar dichos paneles de cerramiento en talleres con anticipación o en paralelo a la obra y la modulación del sistema constructivo, implican eficiencia, control de faenas y menores tiempos de ejecución. 

La vivienda flexible, soporta y permite una multiplicidad de variaciones con distintas posibilidades de ampliación: los usuarios decidirán el diseño de su casa según la libre elección de la disposición de los módulos iniciales: estar, comedor, cocina-baño, patio, dormitorios y circulaciones. Cada uno de estos módulos mide 3 X 3 mts. Se entrega una vivienda de 45 m2, pudiendo ampliarse hasta alcanzar un máximo de 85 m2. 

En relación al valor inmobiliario, el proyecto agrega dos ventajas sustanciales a la hora de funcionar como operación inmobiliaria pública: las personas pueden decidir el diseño de sus casas y el lugar específico en el conjunto. No obstante, el desarrollo corresponde a una operación pública masiva, estas dos condiciones posibilitan que la acción se aproxime considerablemente a la sensación de construir una casa por encargo y a generar instancias de participación por parte de los usuarios. 

DISEÑO PASIVO 

Se incorporaron los siguientes parámetros como estrategias de diseño pasivo:

1. Captación Solar Pasiva: se privilegió la maximización de captación pasiva de radiación solar. Por cálculo de geometría solar se modelaron las viviendas para reducir la carga térmica en verano y amplificar las ganancias solares pasivas en Otoño e Invierno. 

2. Ventilación Natural: disposición de los volúmenes para generar corrientes de aire fresco cruzado aprovechando las cualidades espaciales de los patios, disminuyendo la temperatura para lograr confort en épocas de gran calor por medio de la orientación y control de abertura de puertas y ventanas. 

3. Envolvente Térmica Alta Eficiencia: eliminación de los puentes térmicos continuos, obteniendo una aislación térmica efectiva por todo el contorno de las viviendas. 

4. Protección Solar Pasiva: incorporación de toldos en el “Patio Interior Comunitario” que otorgan sombra en los días soleados y protección de la lluvia en invierno. Además de arborización presente en cada uno de los patios privados y comunitarios, considerando especies nativas de hoja caduca. 

5. Cubierta Ventilada: cámara de aire ventilada entre la cubierta y el aislante que se encuentra por sobre el cielo de terminación de los recintos interiores, evitando el sobrecalentamiento en verano de la cubierta. 

ENVOLVENTE EFICIENTE 

La envolvente eficiente busca la reducción de las pérdidas energéticas por medio de las siguientes estrategias: 

- Envolvente Continua: envolvente uniforme por todo el perímetro, evitando las fugas de calor desde el interior hacia el exterior, optimizando y reduciendo los costos operacionales y logrando mantener la temperatura de confort interior. 

- Reducción de Puentes Térmicos: solución constructiva que minimiza los puentes térmicos de la envolvente, reduciendo la condensación superficial e intersticial, incrementando la vida útil de los paramentos y asegurando condiciones interiores saludables.

Frente a los temas de ganancias y pérdidas de calor, se realizó el modelamiento térmico mediante software especializado, considerando los siguientes parámetros: Variables Climáticas propias del contexto físico, Geometría Solar, Variables de Diseño Óptimo en Temperaturas Interiores, Condiciones de Habitabilidad y Calidad del Aire, Cantidad de Aislación Vigente en Normativa y Aislación Eficiente, Ganancias Térmicas propias de los Edificios en función a su actividad, Pérdidas de Calor en la Envolvente Convencional y Eficiente. 

MODELAMIENTO TÉRMICO 

El modelamiento térmico de la propuesta se realizó en la zona climática 6, según la reglamentación térmica vigente de Chile (precisamente en la ciudad de Valdivia) manteniendo una temperatura interior promedio de 20ºC entre 08.00 y 23.00 horas y de 17ºC el resto del tiempo, condicionantes que exigían las bases del concurso. 

Se consideraron en el diseño los parámetros de radiación total, Grados Días, temperaturas, humedad relativa, nubosidad y vientos predominantes. 

Como combustible para la evaluación energética de las viviendas se utilizó leña seca certificada, disponible en abundante cantidad en la zona de estudio y de valor significativamente más bajo respecto de otras alternativas como petróleo, gas o electricidad.

La carga térmicas de la vivienda propuesta, que considera 12 cm de aislación en cubierta, 10 cm de aislación en muros y 5 cm de aislación bajo radier es de 55 KWh/m2, que se traduce en un costo operacional anual de 76 US$ con una calefacción en base a leña. 

Como referencia, una vivienda de acuerdo a la actual Normativa Térmica, para la zona climática 6 considera 12 cm de aislación en cubierta y 3 cm de aislación en muros. El consumo de energía para este caso es de 209 KWh/m2, con un costo operacional anual de 286 US$, considerando una calefacción a leña. 

De este modo, las viviendas propuestas poseen un ahorro energético del 75 % con respecto a una vivienda que cumpla con los parámetros exigibles de la actual Normativa Térmica. Sin duda, un sorprendente resultado. 

Sitio: http://casapatio.blogspot.com/

Email: proyectocasapatio@gmail.com

ATV ARQUITECTOS / NUEVA SANGRE ARGENTINA

El proyecto intenta valerse de las oportunidades que derivan de la complejidad y heterogeneidad de este sector del nuevo y versátil barrio denominado Palermo Hollywood, que tiende a conformarse como un nuevo polo de oficinas comerciales, estudios profesionales y productoras de cine y TV. 

El edificio toma como eje de la problemática proyectual la repetición, variación, flexibilidad y agrupamiento de distintas tipologías de oficinas, proponiendo diferentes escalas para los posibles usuarios. Se dispuso un núcleo de circulación central que organiza los diferentes espacios de uso entorno al mismo en todas las plantas. La composición volumétrica del proyecto plantea dos escalas perceptivas que a su vez definen cambios programáticos en el conjunto. 

Una pieza arquitectónica en forma de “U” contiene los cuatro niveles de unidades flexibles donde la continuidad de los planos horizontales de hormigón visto define las expansiones. La relación del volumen de oficinas divisibles con el exterior es tamizada a través de planos verticales de vidrio esmerilado que conforman el límite de las mismas. En la repetición alternada, dichos planos, determinan un ritmo aleatorio según su función. Este volumen definido toma la escala del entorno, disponiéndose en un plano retrasado el volumen vidriado correspondiente a las oficinas de planta libre en los pisos superiores, donde las expansiones y los vidrios esmerilados denotan continuidad rítmica con el volumen que comforma los pisos inferiores. Ambos paquetes funcionales quedan contenidos por planos medianeros retrasados que se pliegan a diferentes niveles generando semicubiertos y expansiones e integrando verticalmente al proyecto. 

El edificio plantea un programa funcional de gran flexibilidad: oficinas de 35 m2, 70 m2, 89 m2, 124 m2, 140 m2, 280 m2. 

En la planta baja se ubican el hall de acceso en doble altura, el acceso a dos subsuelos de cocheras y un gran local comercial que se articula funcional y proyectualmente con el hall del edificio y la calle, posibilitando su uso en relación con el conjunto y en forma independiente. La composición del local está dada por un cubo vidriado perceptivamente independiente de los restantes volúmenes. 

El proyecto centra su mirada proyectual en los intersticios y relaciones que generan diferentes usos programáticos diferenciados e interrelacionados entre sí a través de continuidades y alteraciones espaciales, materiales y perspectivas. 

MATERIALES Y TERMINACIONES 

Este proyecto cuenta con sistema de courtain-wall con doble vidriado hermético en los pisos de plantas libres, además de frentes integrales compuestos por carpinterías de alumnio Aluar línea A30 y revestimientos de aluminio anodizado en los pisos de módulos de oficinas. Barandas de balcones de aluminio y vidrio, junto a un sistema de cerramientos de vidrio templado en expansiones pisos 2º a 5º. A ello se agrega una instalación preparada para aire acondicionado con equipos split por conducto y palieres con pisos de marmetas. Finalmente balcones y terrazas con deck de madera. 

ATV ARQUITECTOS 

El estudio creador de este proyecto está dirigido por sus socios Federico Azubel e Ignacio Trabucchi desde 2003, año en el que se gradúan de la Universidad de Buenos Aires. En enero de 2006, Walter Viggiano se asocia al estudio. Sus integrantes realizan, además de su labor en el campo de la arquitectura, tareas de investigación y docencia en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo. 

A partir del primer desarrollo inmobiliario, Cramer 3154, ATV ha experimentado un notable crecimiento, contando en la actualidad con diez emprendimientos inmobiliarios en distintas etapas de desarrollo.

En tan sólo cinco años de historia, ATV ha adquirido un importante know-how en proyectos y obras de arquitectura de distinta envergaduras y programas, como locales comerciales, edificios de vivienda multifamiliar y oficinas, constituidos a través de distintas modalidades de conformación, como fideicomisos, sociedades inversoras y desarrollos para empresas. Hoy está certificado bajo la exigente norma IRAM. 

El Pliegue Desarrollos Inmobiliarios trabaja en conjunto con ATV arquitectos, especializándose en el desarrollo de emprendimientos inmobiliarios, conformando un equipo de trabajo con consultores y asesores de distintas áreas, con el fin de ofrecer a clientes e inversores una propuesta integral que incluye selección de terrenos, análisis de factibilidad técnico, económico y financiero, organización y administración del emprendimiento, y formulación de estrategias de comercialización. 

Más información en: www.atvarquitectos.com.ar

CLAUDIO ROJAS PALMA / SILLA JULIA

 “Es la infinita sucesión de procesos los que construyen el hacer del arquitecto. Uno de estos procesos es la delicada Silla *Julia* de madera de coigüe. Esto último fue la directriz del proyecto; generar una silla de madera en su totalidad, sin ningún otro elemento. Prototipos, soluciones constructivas y pruebas de uso constituyen esta síntesis de un cúmulo de trabajo y experiencias que se ven formalizados en este diseño”. 

Claudio Rojas Palma (autor):

Cursó sus estudios de arquitectura entre 1997 y 2002. Formó junto a Carlos Pascal *Taller 37*, abordando distintos proyectos entre el 2004 y 2006.Durante los años 2007 y 2008 diseñó para Muebles Sur, y trabajó en el estudio Alemparte & Barreda. En ese mismo período, formó su propio estudio, CRP.

Arquitectos, el cual además de desarrollar proyectos de arquitectura diseña su propia línea de muebles, recientemente lanzada en enero de 2009. 

Contacto: crp@claudiorojaspalma.com

OFICINAGALILEO / TECNOLOGIA AEROESPACIAL PARA DISEÑAR LO COTIDIANO

Dando un nuevo uso a la alta Tecnología Aeroespacial OFICINAGALILEO, nacida de la inventiva de Enzo Criado en 2004, está logrando que sus ideas sean traspasadas desde la pantalla del ordenador a la máquina sin intermediario alguno, consiguiendo así libertad de diseño y productividad. Conjugando el oficio del maestro y la precisión de la robótica para generar formas que van desde objetos decorativos, elementos arquitectónicos, hasta piezas de arte. Todo bajo el precepto de eficiencia y sustentabilidad aplicadas siempre al objetivo del cuidado del hombre y su entorno. 

Carlos Criado Domancic (Constructor Civil), Enzo Criado (Arquitecto), Cristián Yaksic (Ingeniero Eléctrico de Ejecución), Eduardo Gómez (Arquitecto), Pedro Domic (Arquitecto) Roberto Henríquez (Cientista Político), Daniela Águila (Diseñadora Industrial) y Javier Sereño (Mecánico Industrial), dan vida al equipo de OFICINAGALILEO, un espacio creativo que busca aunar disciplinas e intereses humanos en pro del desarrollo de piezas pensadas y creadas para no sólo embellecer los espacios, sino que para dar vida al creciente anhelo de la sociedad humana global, su evolución en equilibrio con el planeta. Es por ello que áreas como metalmecánica, mecánica industrial, economía, robótica, óptica, luminotecnia, dibujo técnico, alto vacío, física aplicada, informática, fotografía, modelamiento tridimensional, geometría descriptiva, cine publicitario, astronomía, anatomía humana, biología, neurociencia, ingeniería de ensamble, control numérico, matriciería, arte, diseño gráfico, decoración, mobiliario, aerodinámica y aeronáutica han sido aplicadas por este grupo de personas para materializar sus creaciones gracias a la ayuda de la tecnología aeroespacial provista por maquinaria de primer orden disponible en su diario espacio de trabajo. 

Todo lo anterior, llevó a OFICINAGALILEO a introducirse en cuatro campos del Diseño de modo innovador, estos son: OUTDOOR FURNITURE (mobiliario y estancias para jardín y exteriores), LIGHTING (iluminación), DECO (Decoración) y SUPERFICIES DE CONTACTO DE COBRE ANTIMICROBIANO. Áreas que les permiten ofrecer servicios de Diseño o Rediseño de espacios con un concepto de Arquitectura Sustentable o Eco arquitectura, Productos terminados de alta calidad (en cuya elaboración se ha respetado la relación “tecnología –uso de los recursos naturales”) y Arte Funcional que no se desvaloriza en el tiempo (no desechable). 

SU PROPUESTA SUSTENTABLE 

La capacidad de una sociedad para apoyar el mejoramiento continuo de la calidad de vida de sus miembros en el largo plazo, sin duda, se da en función del manejo que dicha sociedad haga de sus recursos naturales; logrando incluso una mejora permanente en el tiempo. Enzo Criado sentencia que “en torno a ello en OFICINAGALILEO, hemos ido un poco más lejos sumando un buen manejo y diversificación en los usos de altas tecnologías, tales como la maquinaria aeroespacial”. Es por ello que este equipo de profesionales sacó esta tecnología de su aplicación habitual – fabricación de armas, automóviles, aeronaves – para hacerla aterrizar en nuestros jardines, en nuestra vida cotidiana. Todo esto fundado en la creencia en una nueva alianza naturaleza – cultura, en una nueva reorientación de los potenciales de la ciencia y de la tecnología. 

A partir de este punto de vista y tras 4 años de investigación, prototipado y ejecución, OFICINAGALILEO ha consolidado su idea de Arquitectura y Diseño Sustentable, a través de arquitectura outdoor, líneas de muebles y productos de iluminación y decoración. 

En su constante evolución, a partir de 2009, todos los nuevos productos de OFICINAGALILEO incorporarán “Superficies de Contacto de Cobre Antimicrobiano”, en consecuencia con las últimas designaciones de la Agencia Ambiental Norteamericana EPA, la que ha validado ciertas aleaciones de cobre bajo esta propiedad. Esto debido a que el Cobre es capaz de eliminar el 99% de microbios de una superficie en tan sólo 20 minutos, convirtiéndose en una importante aplicación que impide la contaminación viral y microbiana entre los seres humanos. 

Para los profesionales que laboran en OFICINAGALILEO, la clave del trabajo que han emprendido se encuentra en tres conceptos. Por un lado, el USO RACIONAL DE LOS RECURSOS NATURALES, utilizando materiales nobles como madera, cobre y piedra, materiales que sean reciclables con la mayor cantidad de reutilizaciones posibles, y en el uso de maderas evitar aquellas que sean de bosques nativos y privilegiando el uso de cultivos como pino y eucaliptus. En segundo término, su COMPROMISO VERDE, que se fundamenta en un mensaje simple al utilizar maquinaria de alta tecnología aeroespacial: “Desarme Global Ahora”. Y en tercer término, VUELTA A LA NATURALEZA CON TODA LA TECNOLOGÍA, pues, en cierta etapa del desarrollo tecnológico, pareciera producirse una suerte de desarraigo en la relación con los Ecosistemas, con la Naturaleza. 

Para este equipo es necesario un trabajo consciente para la reorientación del uso de los recursos naturales y de la avanzada tecnología que ha llegado a tener a su disposición. Desde este punto de vista, señalan que el desarrollo tecnológico no puede ser una flecha lanzada al infinito, que desarraigue, que haga perder las raíces; más bien, después de una etapa de diferenciación del hombre frente a la Naturaleza, creen que ella es necesaria para su evolución. En OFICINAGALILEO piensan que la Tecnología deber ser un “boomerang” que retorne a sus orígenes para complementar, refundir y racionalizar la conducta humana. 

DISEÑO DE ESTANCIAS : “QUINCHO DOMO” 

Para este grupo de creadores no se puede dejar de lado aquello simple y significativo de la vida, tales como una buena conversación, un descanso eficaz, instantes de camaradería al aire libre. Por ello, con QUINCHO DOMO completaron el círculo. Bajo el concepto de Eco arquitectura del Quincho, se escogieron materiales para la construcción sustentable: Cobre, madera y piedra. Se aplicó en su diseño, corte y ensamblado aeroespacial. No siendo una estructura invasiva del medio ambiente, se inserta en él, como la pieza faltante de un “rompecabezas”, advierten. 

El concepto Belleza-Armonía está en su diseño, dirigido al acto visual (primer disparo de la percepción). El concepto de acogedor está en su espacio interior, dirigido a las sensaciones de agrado, bienestar y descanso (percepción corporal). Sumado a esto la “duración en el tiempo”, “facilidad en su armado – desarmado” y “uso de materiales válidos para estructuras sustentables”, logran que el Quincho sea un diseño ideal para espacios libres: jardines de casas, parcelas, espacios de recreación en hoteles con áreas verdes, clubes de golf, de equitación, o termas. 

Más información en: http://www.oficinagalileo

ALBERTO MOLETTO / LAS SOLUCIONES ESTAN MUY CERCA

Por lo general, en un país el consumo eléctrico de los edificios constituye un 50% del consumo energético total, el que es generado por la alta dependencia en aire acondicionado e iluminación.
Imagen gentileza de Enrique Browne

En una entrevista (www.ecosistemaurbano. tv) el año 2008 se le preguntaba al arquitecto español Iñaki Ábalos, acerca de la de sostenibilidad en la arquitectura, la respuesta de Ábalos se centró en un gráfico de pirámide realizado hace ya varios años por la oficina Arup New York (www.arup.com), en dicho diagrama se describía el desarrollo de la arquitectura hasta ese entonces, la división era; Sistemas Activos, Sistemas Pasivos y Forma, dando a entender que lo que se había estado haciendo en la arquitectura era darle mucha importancia a las nuevas tecnologías y a los sistemas constructivos y así la forma pasaba a un segundo plano. Arup invertía la pirámide para el desarrollo actual de la arquitectura en la cual en el desarrollo de la forma (orientación, materialidad, altura, proporción de las ventanas, etcétera) está la base de un proyecto sustentable. 

Investigaciones y experimentaciones proyectuales realizadas durante los últimos 30 años en el Environment & Energy Studies Programme (www.aaschool. ac.uk/ee/) de la Architectural Association de Londres dirigido por el Dr. Simos Yannas han demostrado que la forma de un edificio es la principal herramienta para el buen comportamiento térmico de los proyectos, y que ésta debería ser la principal línea de investigación de los arquitectos a la hora de intentar realizar un “proyecto sustentable” más allá de la incorporación de productos “mágicos” que solucionen el problema. 

En las universidades Inglesas los estudios de post grados de diseño sustentable están enfocados desde la perspectiva de la investigación, que puede o no ser llevada a cabo a partir de la realización de un proyecto arquitectónico. Por lo tanto, la principal estrategia que entrega un magister en esta área, está en la aplicación del conocimiento adquirido a partir de la investigación, que luego en la práctica, ayude a los arquitectos a tomar las decisiones correctas en la etapa de diseño de un proyecto. 

Durante los últimos años la arquitectura nacional ha sido ampliamente difundida en diversos lugares del mundo, pero en cuanto a la sustentabilidad ¿en que está la arquitectura chilena? El campo educacional es extremadamente interesante en cuanto a experimentación espacial se refiere, los jóvenes arquitectos al salir de Chile a “probar suerte” por el mundo son extremadamente valorados tanto por sus habilidades arquitectónicas como por su capacidad de trabajo pero ¿las escuelas de arquitectura proveen el conocimiento necesario acerca de la sustentabilidad y el medioambiente?, si es así ¿qué tipo de conocimientos se le entrega al alumno? 

En los últimos años las escuelas de arquitectura han ido incorporando a sus mallas curriculares materias relacionadas con la sostenibilidad y el medio ambiente, cursos que por lo demás son extremadamente útiles y en la mayoría de los casos realizados por profesores altamente capacitados.

El problema se presenta en la manera de aplicar estos conocimientos. En una escuela de arquitectura la mayor dedicación de tiempo, esfuerzo y creatividad (de alumnos y profesores) están enfocados en el Taller de Proyectos, es ahí donde un alumno comienza a construir su camino, y por lo general, a la hora de ser juzgados, los temas de sustentabilidad y medio ambiente pasan a segundo plano, por lo tanto basta que un proyecto sea espacialmente correcto para que un alumno logre buenos resultados. 

Por lo general, en un país el consumo eléctrico de los edificios constituye un 50% del consumo energético total, el que es generado por la alta dependencia en aire acondicionado e iluminación.

Este dato es bastante certero para concluir que durante los últimos años el tema energético y medioambiental ha estado en la discusión pública, los arquitectos no hemos sido capaces de resolver el problema producto de la falta de conocimientos técnicos, normativas adecuadas y también por falta de autorregulación. Basta darse una vuelta por la capital para ver una gran cantidad de edificios con sus fachadas 100% vidriadas expuestas por completo a la radiación solar directa. En este caso, para imaginarse su comportamiento térmico bastaría sólo un pequeño experimento, dejar el automóvil estacionado al sol con las ventanas cerradas. No son necesarios grandes conocimientos científicos para darse cuenta que al entrar al automóvil el resultado será extremadamente desagradable y que hay tres soluciones posibles; abrir las ventanas y ventilar por un instante (generalmente con el aire caliente de afuera), prender el aire acondicionado (en el caso que se tenga y asumiendo el sobre costo en bencina) o aprender del error y tratar de estacionar bajo la sombra en una próxima oportunidad. 

Afortunadamente en la Capital contamos con un excelente ejemplo, el Edificio Consorcio Santiago (1990) de los arquitectos Enrique Browne y Borja Huidobro (Imagen nº01). En este proyecto la fachada poniente es trabajada a partir de una capa de vegetación que filtra y bloquea la radiación solar en verano, por la tanto disminuye la temperatura del aire al entrar en contacto con el edificio, es decir, “pone la fachada a la sombra en la época del año que esta es necesaria”. Está claro que esta no es la única solución a todos los problemas térmicos de un edificio, pero claramente esta operación además de ser un aporte en la reducción del consumo energético, es un aporte estético a la ciudad. 

Un aspecto interesante de la operación que llevan a cabo los arquitectos en esta fachada es la relación de la protección a partir de la vegetación con la tradición histórica de las viviendas de la zona central de Chile; aleros que protegían las casas de la radiación solar y parrones que daban sombra a los exteriores eran los elementos que permitían la vida al exterior en los meses de verano.

Soluciones como estas dejan en claro que en muchas ocasiones para lograr una adecuada respuesta arquitectónica al clima es necesario mirar en la historia y no intentar buscar en ejemplos extranjeros con otra realidad geográfica, social y económica.