CRISTIAN UNDURRAGA – EDIFICIO SIMONETTI, EL PROYECTO DE LA LUZ DULCE

Dentro de la disciplina de la Arquitectura, nos llama la aten­ción este proyecto que propone una actitud activa con la temá­tica de la luz natural. En este contexto, el diseño de un panel con cuarzo en su interior insta­lado con un ritmo aleatorio con­formando la fachada, establece una conversación “misteriosa” con el entorno.
Por Sofía de la Barra / Imágenes gentileza de Cristián Undurraga

Si nos adentramos, se descubre la luz natural a través de la caja de escala como una rótula alrede­dor de la cual convergen los espacios y, asimismo, dentro de las oficinas una transparencia que dignifica la luz a tra­vés de todos los planos e intenciones.

La luz en este edificio, así como en todos sus proyectos es considerada por Cristián Undurraga como un “Ma­terial“ imprescindible para su oficio como Arquitecto.

Esta fachada tectónica compues­ta por un panel vidriado relleno con cuarzo es capaz de otorgar intimidad al interior frente a la exposición pú­blica permitiendo el paso homogéneo de la luz.

LA BÚSQUEDA

Para este proyecto, el desafío de en­contrar el resultado buscado para este muro cortina se centró en hallar un material que fuese capaz de capturar la luz y tamizarla, haciéndola protagonista del interior. Esta luz diáfana aquieta los espacios imponiendo sosiego y una at­mósfera de paz en el espacio, búsqueda recurrente en los proyectos de Undu­rraga, en que la luz se transforma en un vehículo de atmósferas.

Fue así como por largo tiempo bus­caron una luz que Cristián llamó “Luz Dulce”, una luz de amanecer. Finalmen­te, se inspiraron en las ventanas primi­tivas de alabastro que definieron este panel traslúcido de cuarzo.

Como la luz natural es un activo de la Arquitectura, siempre vamos tras ella como un medio de hospitalidad para los espacios tratando de prolongar al máximo sus posibilidades y confiriendo intención en su aplicación que al igual que la luz artificial pueda aportar dra­matismos de interés.

Siempre atento e interesado en ex­perimentar, Undurraga está enfocado en conocer más sobre el hormigón traslúcido, u otra solución que así como el panel de cuarzo de este proyec­to conserve sus virtudes y minimice sus problemas.

En todos los proyectos de este ar­quitecto, la luz tamizada juega un rol central, es así como su estudio ha desarrollado elementos distintos físi­camente, pero conceptualmente simi­lares; tales como los utilizados en la Galería de Arte de Carroza, y el centro Cultural Palacio de la Moneda, en el que se experimentó a través de la losa con múltiples capas y láminas de vidrio cuya superficie fue esmerilada lle­vando a su interior una atmósfera grata y sutil.

LA ARQUITECTURA REAL DE CARLOS ELTON – MONICA PEREZ Y ASOCIADOS

LA ARQUITECTURA REAL DE CARLOS ELTON

El estudio de arquitectura Carlos Elton & Asociados, originado en 1971, a lo largo de los años se ha constituido en actor y testigo de la arquitectura chilena. A través de la conversación que sostuvimos con su fundador, Carlos Elton, invitamos a nues­tros lectores a conocer parte de ésa historia y el pensamiento de este arquitecto que busca construir con realidad cada nuevo proyecto.  

Carlos, la trayectoria de Elton y Asociados, sin duda da cuen­ta de una amplia experiencia profesional asociada a los cambios propios que ha experimentado el país, en términos generales ¿cómo la resumiría? 

Efectivamente nuestra trayectoria profesional ha estado asociada a la his­toria de nuestro país, iniciándose en los años 70, acompañada por las dife­rentes corrientes arquitectónicas (Mo­dernismo, Postmodernismo, volviendo al Modernismo Minimalista actual), las que han informado diferentes etapas en estas cuatro décadas y a las cuales hemos observado con interés. Sin em­bargo, Nuestra arquitectura ha estado informada por las personas que la van a usar y su necesidad de ser acogidas en los espacios que diseñamos. Todo ello acompañado de la revolución tec­nológica que nos cambió a través del tiempo, desde el tablero de dibujo y los tiralíneas, hasta la plataforma digital y las imágenes virtuales.

Según lo anterior, ¿cuáles diría son los hitos claves que han marcado la historia y el camino de su oficina de arquitectura?

Al mirar la obra con la madurez ad­quirida a través de la experiencia, se me viene a la memoria la producción que se inició con aquellos primeros encargos pequeños en superficie pero tan grandes en nuestro quehacer ini­cial, asimismo cómo fuimos creciendo a lo largo de los años y nuestra obra con nosotros.

Ejemplos de esto son el Conjunto Casa Real a mediados de los 70, el edificio del Servicio Médico de la C. Ch. C. a princi­pios de los 80 (Gran Premio Bienal 1981), el Polideportivo de Cordep a mediados de los 90 (Medalla de Bronce del Comi­té Olímpico Internacional). Además los concursos que hemos ganado y aque­llos en que hemos tenido menciones destacadas. Todo ello ha conformado nuestra historia profesional, la que mi­ramos en la perspectiva del tiempo con cariño y humildad.

Hemos construido nuestra oficina, nuestro taller, donde en alguna forma hemos sido maestros de las nuevas generaciones que han colaborado en nuestros proyectos, en nuestros encar­gos, recibidos de los clientes que han confiado en nosotros. Pero también hemos aprendido de esos jóvenes que han venido a renovar nuestros concep­tos con las ideas nuevas, de vanguardia, que van informando los tiempos.

Es importante recordar a mi socio Sergio Araya, quien me acompañó du­rante 25 años y con el cual construimos una parte importante de nuestra obra, así como las bases de nuestra oficina actual, que Dios lo tenga en su Gloria.

¿Cuál es la metodología proyectual de Elton y Asociados a la hora de enfren­tar un encargo?

Creo importante destacar que nues­tro trabajo ha sido sólido en la medida que hemos sido rigurosos. En la medida que hemos sido capaces de satisfacer las necesidades de nuestros mandantes, con proyectos de buena factura, respe­tuosos del entorno, que se han inser­tado en los lugares como un aporte. En la medida que hemos sido respetuosos de los materiales y sus propiedades. En nuestras obras buscamos diseñar los espacios que acogen a las personas en su vida familiar, de trabajo, etcétera.

Nuestros proyectos son de nuestro equipo, y se desarrollan en un trabajo de creación colectiva en que cada uno aporta de acuerdo a sus capacidades.

¿A qué responde la diversidad de tipo­logías de obras que han desarrollado? 

La diversidad es inherente a nuestra formación como arquitectos, que nos permite resolver distintas tipologías de obras.

Como ya dije, en nuestras obras bus­camos satisfacer las necesidades de espacio de las personas, lo que hace que nuestro trabajo sea humanista y no escultórico ni volumétrico. Esto le da unidad en la diversidad.

Sin duda, para todo arquitecto existen obras no construidas que se atesoran en la memoria por diversos motivos, ¿cuáles destacaría de las propias?

Un anteproyecto de edificio para la SNA que desarrollamos con Enrique Browne y Sergio Araya a mediados de los 70, el anteproyecto del edificio para la C.Ch.C. a fines de los 80 con Sergio Araya, un anteproyecto para el edificio del INP y el proyecto de la Municipalidad de San Antonio, estos últimos durante los 90 con mis socios Fernando Camino, Alejandra Meza y Rafael Pinochet.

Desde el punto de vista prácti­co del cómo se contruyen las ciu­dades, ¿de qué manera definiría la “arquitectura real”?

Aquella que se construye con ladri­llos, con cemento, con madera, con ace­ro y con tantos materiales nobles. Que se adhiere al suelo, que permanece en el tiempo, que se usa y se habita, que acoge en sus espacios la vida de los hombres y las mujeres, de las familias, de las empresas, de las manifestaciones religiosas, culturales, educacionales y muchas otras. Aquella que queda sujeta a la crítica positiva y a la negativa.

¿Cuál es su perspectiva acerca de la vivienda social en nuestro país?

La vivienda social debiera estar in­serta en nuestras ciudades integrando a ella a las familias de escasos recursos.

Este tipo de construcción tuvo duran­te muchos años la virtud de sacar de la condición marginal a miles de familias que vivían en la miseria. Hoy, en un país que ha crecido como este, se debieran otorgar las condiciones de vida y de in­serción en las ciudades de acuerdo a nuestra realidad a las familias que aún siguen marginadas, y debiera mejorar a aquellas cuya vivienda se ha deteriorado.

¿Cómo visualiza el crecimiento de Chile en términos sociales y arquitec­tónicos en el mediano plazo?

Me gustaría visualizarlo con una pla­nificación coherente urbana, que aco­giera las necesidades sociales de las personas en cuanto a integración y buena calidad de vida. 

Frente a la crisis social y económica global, ¿cuál cree debe ser la respues­ta del arquitecto? 

El arquitecto debiera estar siempre dispuesto a atender las necesidades de las personas en los diferentes momen­tos de nuestra historia. 

Nuestros proyectos deben estar in­formados por su ubicación en el espa­cio y en el tiempo y deben responder a las condiciones socio económicas en que se insertan. 

¿Cuál es su opinión respecto a la regu­lación existente frente al crecimiento de las ciudades en nuestro país? 

Me parece que necesita de un estu­dio coordinado, y de una planificación ordenada de las ciudades como un todo y no como una sumatoria de partes. 

¿Qué opina del desarrollo de las suce­sivas bienales de arquitectura desa­rrolladas en Chile? 

Las Bienales han sido una forma de mostrar la arquitectura de vanguardia, y han permitido tener un lugar de in­tercambio de reflexiones en torno a la arquitectura, así como conocer ar­quitectos provenientes de los distintos lugares del mundo. Sin embargo, me gustaría ver en ellas una muestra más amplia de la arquitectura que hemos desarrollado los arquitectos a lo largo y ancho del país.

MONICA PEREZ Y ASOCIADOS – ILUMINACION SIN BARRERAS

Mónica Pérez & Asociados, em­presa pionera en iluminación arquitectónica en Chile, ha de­sarrollado más de 2.000 proyectos de iluminación de diversa envergadura, entre los que se cuentan hospitales, centros de distribución, supermerca­dos, edificios de la minería, casinos de juego, hoteles, restaurantes, tiendas y malls. Su fundadora, Mónica Pérez, nos ofrece a través de un texto concreto, opinante y descriptivo su mirada acer­ca de la disciplina, la que en el Chile de hoy se ha convertido en un elemento de gran importancia a la hora de proyectar arquitectura. Los invitamos a conocer su pensamiento.

EVOLUCIÓN DE LA INDUSTRIA

La crisis energética de los años 70, época donde ya existían variadas fuen­tes de luz en el mercado, aceleró en las empresas del rubro la búsqueda de fuentes de iluminación cada vez más eficientes, con mejor índice de repro­ducción de colores y otras variables, que en forma separada o conjunta dieron más posibilidades al trabajo de la luz en todo tipo de proyectos. Esto mismo incentivó a artistas y a grandes diseñadores a incursionar en el diseño de lámparas de manera masiva.

La cantidad de industrias dedicadas a la iluminación a nivel mundial ha au­mentado considerablemente en los últimos años, surgiendo de esta ma­nera una sana competencia y abanico de posibilidades para todo tipo de ne­cesidades. Estas mismas entidades se han encargado de realizar una labor de difusión masiva lo cual ha aportado en proyectar el nivel que tiene la luz hoy en el mercado.

Antes, la iluminación era realizada por los mismos arquitectos o ingenie­ros eléctricos encargados de cada pro­yecto, lo mismo que sucedía con otras especialidades, las cuales prácticamen­te no existían. La mayor cantidad de información y alternativas que tienen en los diferentes rubros los arquitec­tos ha permitido el florecimiento de las especialidades dentro de las cuales se encuentra la iluminación.

En Chile hay visionarios y destacados empresarios que han dedicado gran es­fuerzo en el desarrollo, importación y comercialización de productos para los diferentes requerimientos que existen, tanto a nivel de proyectos como a nivel masivo. Sin embargo, los requisitos que deben cumplir los productos para ser utilizados en proyectos son cada vez mayores: certificación ante organismos nacionales o su homologación, curvas, cumplimiento de normas de CONAMA en algunas regiones, información para ser utilizados en el sistema LEED® y otros. En la medida que las empresas manejan esta información en sus equi­pos, se hace más fluido su uso en apli­caciones profesionales. Al contrario, la ausencia de certificaciones crea des­ventajas a algunas compañías frente a otras participantes en el mercado, pu­diendo quedar incluso fuera del mismo en cierto tipo de proyectos. 

EL USO DE NUEVA TECNOLOGÍA

La aplicación de las nuevas tecnolo­gías requiere de un completo dominio de ellas, no sólo en los aspectos técni­cos, sino que también en otras áreas. Disponibilidad del producto, posibilidad de mantenimiento y reposición poste­rior, certificaciones válidas en nuestro país, solvencia de las empresas que las representan y otras sutilezas son de vital importancia, que de no manejarse hacen imposible la aplicación de nue­vas ideas. En nuestra oficina estamos en constante búsqueda y estudio de nuevas alternativas, en todos los aspec­tos que puede abarcar la implementa­ción de la luz en un proyecto: ahorro de energía, confort visual, vida útil de las fuentes, seguridad entre otros.

En Mónica Pérez y Asociados, estu­diamos el sistema y hacemos una labor didáctica frente a nuestros clientes y arquitectos, sin lo cual no podemos tra­bajar con un rumbo seguro. La aplica­ción no sólo la vemos como un asunto que aporta al espacio la vemos como una variable económica y global, rea­lizando los estudios pertinentes y to­dos los análisis que amerite la idea. La aplicación de uno u otro sistema, lo decidimos de acuerdo a la naturaleza del proyecto.

Nuestra oficina ha tenido la suerte de introducir varias de las tecnologías que hoy parecen cotidianas, tales como equipos fluorescentes T-5, leds, equi­pos con paneles solares incorporados, sistemas de control centralizado, sen­sores volumétricos, lámparas de doble nivel y otras más.

Actualmente la certificación LEED® (Leadership in Energy and Environ­mental Design) solicitada en algunos trabajos, nos pide el máximo de esfuer­zo para cumplir con el procedimiento de certificación; lo que sumado a las exigencias propias de la arquitectura de cada proyecto, del mandante, y las normas imperantes en el país hace que cada nuevo proyecto sea tomado muy seriamente.

EFICIENCIA ENERGÉTICA

La energía siempre ha motivado nuestro trabajo, aún antes de que fuera moda. Siempre hemos procurado intro­ducir nuevos productos y sistemas que contribuyan a este fin, y creo que sin conciencia y un punto de vista claro respecto al uso eficiente de la energía, es impensable enfrentar un proyecto en la actualidad. Es por eso que pensa­mos en nuestra oficina que la Eficiencia Energética debe asumirse desde dife­rentes puntos de vista, tales como: uso de equipos y fuentes de luz eficientes (descarga en gas, leds, inducción); utili­zación de equipos eléctricos asociados, como ballast (electrónicos); Propuesta de encendidos de los equipos con el fin de optimizar el consumo energéti­co; uso de dimmers en grandes insta­laciones; uso de sistemas de control y sensores de iluminación, en forma se­parada o conjunta; uso de equipos con paneles solares y baterías incorpora­dos; y, fuentes de doble nivel.

PROYECTOS DE ALTA EXIGENCIA

Los proyectistas de iluminación tie­nen la gran responsabilidad de conven­cer a sus clientes de la importancia de su trabajo en la selección de equipos, efectos perseguidos y presupuestos destinados a esta especialidad. Cuan­do esto no ha sido establecido previo al desarrollo del proyecto se crean in­numerables cambios, de todo tipo, que dan por resultado un proyecto de ilu­minación de bajo nivel. La experiencia y el manejo de gran cantidad de infor­mación relacionada con la especialidad son necesarios para la claridad de los argumentos iniciales.

Es importante establecer de ante­mano con los arquitectos, mandante, y constructoras, cuáles son los cri­terios que se emplearán en el diseño del proyecto y en la selección de los equipos. Si se debe transar en algunas cosas posteriormente, hay que tener un criterio claro y una actitud firme para no desmerecer el resultado del proyecto en los aspectos de seguridad y estética.

Es importante inculcar a nivel de au­toridades la importancia del buen uso de los recursos en un proyecto de ilu­minación, tanto en lo que significa un buen proyecto como el uso de buenos equipos.

Un proyecto de alto nivel no sig­nifica el empleo de equipos caros y despliegue de recursos, un buen proyecto es el que concilia bien to­das las variables y logra “brillar” en cualquier escenario donde deba desa­rrollarse y actuar.

EL ESCENARIO

El escenario de la iluminación en Chi­le es “luminoso”, ya que los arquitectos más importantes y los grandes inver­sionistas inmobiliarios no conciben un proyecto sin la participación de un especialista en iluminación. Nuestro rol de pioneros de la iluminación arquitec­tónica en nuestro país se ha cumplido con creces, incluso ha sobrepasado lo imaginado ya que en un comien­zo no existía el más mínimo interés en este aspecto.

El comienzo, como muchas veces lo he mencionado, fue duro, complicado, incomprendido. Fue necesario invertir gran cantidad de recursos y tiempo para llegar a este momento, en que en­contramos gran cantidad de profesio­nales que se incorporan a una actividad que antes no existía, apareciendo hoy como una opción de trabajo, tanto para arquitectos, ingenieros y diseñadores. Esto, en todo caso es un gran logro per­sonal y profesional, donde he recibido el apoyo incondicional de toda la gente que trabaja en mi oficina.

LA PROYECCIÓN DE LA DISCIPLINA

En el mediano plazo, creo que el mer­cado se dividirá entre profesionales a los que les interesará más la parte estética, otros con mayor interés en lo tecnoló­gico y otros en el diseño de artefactos. Por lo que los clientes recurrirán a los que representen mejor sus intereses.

A largo plazo creo que la iluminación deberá ser abordada de manera inte­gral, con un plan global que cubra to­das las necesidades de un proyecto, en forma eficiente, muy ordenada y siste­mática. Es necesario que los profesio­nales que se dedican a esta especiali­dad tengan grandes conocimientos de arquitectura, materiales de construc­ción, sistemas de montaje y tecnolo­gías asociadas. La iluminación no es un hecho aislado es el resultado de expe­riencia, vivencias y velocidad. Sumado a ello existirá una mayor interacción entre los fabricantes a nivel mundial, lo mismo que una participación global de los proyectistas de iluminación. 

La luz es una creación, que toma to­dos los aspectos que tienen que ver con la experiencia dada por los años, las vivencias y la pasión comprometi­da…y, por supuesto, con la globalización. El actual estado en que se desarrollan las nuevas tecnologías, y las múltiples formas en que la sociedad se está co­municando, han eliminado las barreras de tiempo y distancia para compartir los pensamientos y sentimientos.

COLUMNA DE DOUGLAS LEONARD – LAS LUCES DE CHILE

PLDC 2007 fue una experiencia en verdad estimulante e inspiradora para quienes dedicamos parte importante de nuestro tiempo a la práctica, el desarrollo y la difusión de la iluminación. En mi caso, son 40 años vinculado a una disciplina que si bien tiene menos de 100 años de existencia, es de las más desconocidas y cuenta con la menor cantidad de profesionales que la practican, despierta cada día más interés entre arquitectos, diseñadores, artistas y otros profesionales.

La realidad de la iluminación en Chile no escapa a esta tendencia internacio­nal, pese al tamaño de nuestro mercado y a la escala de nuestros proyectos y presupuestos. Es así como la delega­ción chilena de profesionales y estu­diantes de iluminación que participó en esta versión 2007 de PLDC, fue la más numerosa de Latinoamérica, superando a las de Argentina, Brasil y México. En la misma línea, hace un par de meses se dio inicio al primer diplomado de Iluminación organizado por la facultad de Arquitectura, Diseño y Estudios Ur­banos de la Pontificia Universidad Cató­lica de Chile. El diploma se cerró con 32 alumnos, quedando una lista de espera de 15 postulantes. 

¿Por qué este interés por la ilumina­ción?, ¿se trata solo de una casualidad o una moda pasajera? 

En mi opinión, más allá del desarrollo y el acceso a nuevas tecnologías, este interés descansa en una tradición que comenzó a gestarse en algunos acontecimientos de los que fui testigo. 

El diseño de iluminación en Chile empieza a manifestarse en forma pro­fesional desde la academia, a partir de la iniciativa de la Escuela de Ingeniería Eléctrica de la Universidad Católica de Valparaíso. Era el inicio de la convul­sionada década del 60 y un entusiasta profesor Helmuth Stuven Lira, egre­sado reciente de Ingeniería de la Uni­versidad Santa María, nos motivó a un grupo de estudiantes de Ingeniería eléctri­ca de la UCV a seguir sus pasos en el apa­sionante mundo de esta disciplina. 

Fuimos unos pocos jóvenes de aquella generación de la UCV los que nos “encendimos” con el tema, Carlos Seisdedos, Do­nald Reed, Giancarlo Roma, Jorge Cuning­ham, Oscar Gálvez, por nombrar a algu­nos. Logramos que la escuela incluyera en la malla curricu­lar el ramo de lu­minotecnia y, al mismo tiempo, nos pusimos como campaña desarrollar el Laboratorio de Luminotecnia de la UCV, con la pasión que le imponía el “pelao” Stuven. 

Vimos la posibilidad de que la Uni­versidad pudiera dar servicios de cer­tificaciones fotométricas a la Industria nacional. Fue así como construimos los primeros pasos del laboratorio, elabo­rando ensayos fotométricos y certifi­caciones de luminarias de alumbrado público. Más tarde otro grupo de pro­fesionales, como los profesores Enri­que Piraíno, Leopoldo Rodríguez, Juan Riquelme y otros lo perfeccionaron e implementaron logrando que se cons­tituyera en el prestigioso y único la­boratorio del país el que da servicios a la industria de la iluminación tanto en Chile como en el exterior. 

Con las ganas y la pasión de nuestra juventud, nos lanzamos a la aventura del diseño de iluminación. Fue así como, junto a nuestro profesor Stuven, desa­rrollamos los proyectos de iluminación del Colegio Rubén Castro, el estadio del Parque Alejo Barrios y la “novedosa” discoteque TOPSY en Reñaca. 

No contábamos con los adelantos tecnológicos que conocemos hoy, los proyectos eran desarrollados en forma manual, con cálculos punto a punto, sin calculadoras, sin computadores, sólo con una regla de cálculo y dibujando en tableros con paralelas o regla T y tinta china sobre papel diamante…, sin duda otros tiempos. 

De las lámparas de descarga de alta intensidad, sólo conocíamos la luz mixta, el Mercurio y el Sodio de baja presión. Una muestra de ello es que el Estadio Nacional estaba ilumina­do con lámparas incandescentes de 1500W de filamento concentrado. Las propuestas proyectuales en este tema eran desarrolladas por las empre­sas de iluminación: Philips, Omicrón, General Electric, Famela, Sodilec, Bo­net y Parraguez, Luminotecnia, Ilku, Cimmalux y Osram representada por Gildemeister en aquella época, y luego por Ingelsac. 

Durante los años 80 y 90 la apertu­ra hacia nuevos mercados permitió la llegada de nuevas marcas y líneas de productos con tecnologías más avan­zadas. La complejidad de estos equipos hizo cada vez más necesario contar con un tipo de profesional que tuviese un conocimiento especifico de las pro­piedades fotométricas y eléctricas de un equipo de iluminación a la vez que entendiera el problema del espacio y del acto humano. 

Hoy terminando la primera década del siglo 21, se hace si no necesario al menos oportuno, el definir y regular la práctica del diseño de iluminación con el propósito de fa­cilitar su desarrollo y difusión. Con esa intención es que un grupo de profesio­nales nos reunimos hace un par de años en torno a la figura de una asociación gremial, Diseñadores de Iluminación Aso­ciados, DIA. 

Replicando, en parte el modelo de desarrollo que han propuesto asocia­ciones internaciona­les como la europea PLDA (ex ELDA+) y la norteamericana IALD, International Association of Lig­hting Designers. 

A DIA se han ido incorporando nuevos miembros, jóvenes y experimentados diseñadores de iluminación que com­parten el interés por elevar los están­dares lumínicos de nuestras ciudades y la descontaminación de nuestros cielos.

Confío en que este espacio permitirá la confluencia de todos los profesionales vinculados a nuestra bella disciplina, en torno a un gran acuerdo profesional y ético que establecerá las bases de un lu­minoso futuro para nuestra arquitectu­ra, nuestras ciudades y nuestros cielos. 

Douglas Leonard Covarrubias
Director Douglas Leonard lighting
Past President DIA

GABRIELA MUÑOZ HAAG – ENFOCANDO EL PATRIMONIO

Iglesia La Merced, La Serena 

La oficina de Gabriela Muñoz Haag se formó para acentuar el diseño de iluminación como una espe­cialidad de la arquitectura. Es por ello que como parte de su metodología de trabajo durante el desarrollo de un pro­yecto de iluminación busca responder las interrogantes de qué y porqué ilu­minar, para quiénes se debe iluminar, cuánto iluminar, y con qué elementos lograr estos objetivos, y finalmente cuál será el costo de inversión, de operación y mantención de los sistemas a imple­mentar, cuestión sin duda no menor.

Como arquitecto de la Universidad de Chile, con asiento en la ciudad de Val­paraíso, Gabriela Muñoz Haag ha tenido siempre preferencia y preocupación por el diseño urbano. “Mi inquietud en este rubro nació en el área de ilumina­ción de la ciudad, particularmente para mejorar las condiciones del peatón en la noche y crear las instancias de luz que influyen en una mejor percepción del espacio”, argumenta la profesional. Es por ello, que Gabriela ha desarrolla­do una permanente capacitación y ac­tualización de sus conocimientos y tec­nología a través de estudios, ferias de iluminación, exhibiciones y congresos realizados en el extranjero a lo largo de sus 10 años de desempeño.

Junto a ella trabaja Lorena Vergara, diseñadora de la Universidad Andrés Bello, a quien la inquietud por la ilumi­nación le surgió en sus últimos años de estudio en que tuvo oportunidad de tomar cursos que le condujeron a desa­rrollar su trabajo de título en esta área. Actualmente, ambas cursan el Diploma­do en Iluminación dictado por la Escue­la de Arquitectura de la P.U.C, curso al cual Gabriela además ha sido invitada a dar una charla junto a otros reconoci­dos diseñadores de iluminación.

ILUMINACIÓN DE EDIFICIOS PATRIMONIALES DE LA SERENA

La Ilustre Municipalidad de La Serena, como parte de sus proyectos de reno­vación urbana realizados en los últimos años, buscó mejorar la imagen noctur­na de algunos edificios de carácter pa­trimonial ubicados en su zona típica y contrató a este estudio de iluminación para destacar sus fachadas.

Los edificios que se intervinieron fueron las iglesias de la Merced, de San Francisco, de Santo Domingo, de San Agustín, la Casa de Gabriel González Vi­dela, el Edificio del Municipio, el Edificio del INP, la Intendencia, el Liceo de Niñas, el Museo Arqueológico y la SECREDUC. 

Por tratarse de edificios con valor patrimonial la propuesta de iluminación tomó en consideración los siguientes parámetros:

Mínima intervención: se propuso pinceladas de luz, más que baños completos de luz sobre cada facha­da, más calidad de luz que cantidad. El tamaño de los equipos son los más pequeños que las nuevas tec­nologías y el mercado ofrecen.

Análisis individual para cada edi­ficio: cada obra tiene su propia ex­presión por lo que a pesar de que forman parte de un sistema urba­no, la imagen de cada una en la no­che habla de su singularidad.

Reversible: dado que la industria de iluminación se desarrolla a gran velocidad en el tiempo, la instala­ción de diseño de luz en las facha­das consiste en elementos sobre­puestos, por lo tanto reversibles para permitir el acceso a nuevas y mejores tecnologías futuras.

Durante el desarrollo este proyecto, se trabajó en conjunto y coordinada­mente con la Ilustre Municipalidad de La Serena, con los usuarios de cada in­mueble, con la SEC (Superintendencia de Electricidad y Combustible), con el OPCC (Oficina de Protección de la Ca­lidad del Cielo del Norte de Chile) y el Consejo de Monumentos Nacionales.

Uno de los grandes desafíos fue di­señar la iluminación de las fachadas tomando en consideración la norma chilena sobre contaminación lumínica y protección del cielo nocturno del norte del país, aplicable en la II, III y IV Región.

Esta norma, al impedir la dirección de la luz hacia arriba limita las posibilida­des de diseño. Como consecuencia, la mayoría de los equipos del proyecto emiten luz hacia abajo y están debida­mente apantallados, contemplan sis­temas de viseras antideslumbrantes o pantallas que ayudan a controlar el flujo luminoso. Todos los equipos especifica­dos fueron aprobados por el Laborato­rio de Certificación de la Universidad Católica de Valparaíso.

Además de lo anterior, se tuvo es­pecial cuidado en la intervención de estos edificios, pues en ellos iluminar significa aplicar equipos que en el día pueden verse ajenos a la expresión ar­quitectónica de la obra; esto significó mayor rigurosidad en la elección del equipamiento en su tamaño y la canti­dad a proponer en cada caso.

Como parte del proceso y previo a la instalación definitiva de la iluminación, se realizaron pruebas de luz en la no­che en la fachada del edificio Municipal. Esto consistió en una instalación provi­soria de los equipos para evaluar y co­rregir con el cliente el efecto de luz a lograr durante la noche.

Finalmente, el proyecto de Ilumina­ción fue presentado a la comunidad en un seminario organizado por la Ilustre Municipalidad de La Serena y en el que participaron, entre otros, au­toridades y profesionales del Consejo Nacional de Monumentos Nacionales. Sin duda, un gran respaldo al trabajo de esta profesional.
Más información en: www.iluminacionypaisaje.cl

SANDRA BORDONI Y CAROLINA PALACIOS, ARQLUZ – ILUMINACION PERDURABLE

En el estudio de iluminación ARQLUZ fue formado el 2000 por la arqui­tecta Sandra Bordoni y la dise­ñadora Carolina Palacios. Actualmente cuenta con la colaboración de la dise­ñadora Carola Aninat, quien se unió al equipo hace ya algunos meses.

Desde su inicio ARQLUZ ha enfocado su trabajo en la búsqueda de soluciones creativas, innovadoras e integradoras entre la arquitectura y las necesidades del usuario de un determinado espa­cio. Su objetivo es interpretar lo que el cliente desea lograr por medio de la luz, lo que permite llegar a una propuesta de diseño precisa; tanto en la calidad, como en la cantidad de iluminación, para que el proyecto resulte atractivo.

Un aspecto importante que conside­ran en todo proyecto es la viabilidad y sustentabilidad en el tiempo del dise­ño original. Esta filosofía de trabajo la han aplicado en la diversidad de pro­yectos que han desarrollado, los que incluyen espacios comerciales, ofici­nas, edificios corporativos, industriales, casas y jardines.

En la actualidad, en forma paralela al trabajo en el desarrollo de proyec­tos ARQLUZ participa y colabora ac­tivamente en la formación de la Aso­ciación de Diseñadores de Iluminación (DIA), pues afirman que esto ayudará a regular y respaldar la actividad del Di­señador de Iluminación, aunando ideas e ideales de todos los que ejercen pro­fesionalmente esta disciplina.

CASA ESTUDIO VALDES

Para la casa del Estudio Valdés, el objetivo de ARQLUZ fue realzar sus imponentes espacios y los materiales nobles, logrando una atmósfera actual, sofisticada y de gran calidez; sin per­der de vista, como en todas las casas, la funcionalidad de cada recinto. Para esto, se decidió combinar la ilumina­ción técnica, principalmente con equi­pos embutidos y sistemas especiales muy discretos, con lámparas decora­tivas incorporadas en el diseño desde el inicio del proyecto. De tal forma que entre ambas lograran crear el ambien­te que se buscaba.

El mayor desafío se presentó en la iluminación del living, espacio de gran altura y cielo con envigado de made­ra. Para destacarlo se optó por una luz indirecta muy suave que mostrara el cielo. Por otra parte, fue necesario resaltar mediante acentos, los muros y objetos de arte. Esto se logró usan­do un sistema de tensores en bajo voltaje que cruza el espacio de mane­ra transversal; estos tensores llevan un pequeño reflector de luz indirecta halógena, además de focos dirigibles orientados a los puntos de interés. Así, de una forma unitaria y muy discreta, se consiguió una iluminación flexible y completa del espacio.

Dentro de la propuesta de ilumina­ción también se incorporaron las áreas exteriores como el jardín y fachadas, completando así una idea global para toda la casa. 

EDIFICIO MATTA 

El diseño de arquitectura inte­rior lo realizó la oficina de Pablo Luna & Asociados. 

El layout general de la oficina, plan­tea una clara diferenciación entre las zonas de trabajo más privadas y las más públicas. 

Tanto los requerimientos de imagen corporativa de la empresa mandante, como el diseño arquitectónico, llevaron a ARQLUZ a desarrollar una propuesta de iluminación que no sólo debía satis­facer las exigencias visuales propias de espacios de trabajo, sino que además debía potenciar la imagen vanguardista y sobria que la arquitectura proponía. Se utilizó la luz como un elemento zoni­ficador y diferenciador de los espacios. 

Ya desde la recepción se destaca el muro de piedra bañado por una luz indirecta como eje ordenador. Para las áreas de trabajo se dispusieron de manera muy ordenada equipos fluores­centes eficientes, de alto rendimiento y confort visual. Para las áreas públicas se propuso una solución más creativa combinando distintos tipos de luces (cálidas y frías) y formas, de manera de lograr una atmósfera más relaja­da. Especial protagonismo toman dos lucarnas falsas como elementos con­formadores y articuladores de las es­quinas. Se tuvo especial cuidado en la selección de los equipos y fuentes de iluminación, priorizando aquellos con baja luminancia, buena reproducción cromática y uniformidad. 

Los cielos de ambas salas de reunio­nes fue un trabajo en conjunto entre las diseñadoras de iluminación y el arqui­tecto para encontrar una solución úni­ca que incorporara tanto la iluminación como el sistema de aire acondicionado, sensores, parlantes entre otros. 

DISTRIBUIDORA ALFA 

Este edificio industrial es un Centro de Distribución de revistas, publica­ciones y otros, fue desarrollado por la oficina de arquitectos Jesús Chava­rri, Ximena Busquets e Ignacio Vicuña. La complejidad del encargo estaba en la necesidad de considerar en la pro­puesta de iluminación dos tipologías muy diversas de edificios, tanto en su volumetría como en el uso, por una parte, un Edificio Corporativo contem­­poráneo, correspondiente a las oficinas, con una superficie de 1.800 m2 y por otra, un Galpón de almacenamiento de 6.000 m2.

Para el edificio de oficinas se propu­so un sistema de iluminación interior básicamente fluorescente, funcional, eficiente, y simple, cuyo objetivo era lo­grar un nivel de iluminación uniforme y adecuada a las tareas visuales que allí se realizarán, y que a su vez no compi­tiera en protagonismo con la fachada. Para la fachada principal se propuso una iluminación vertical desde el piso, mediante equipos embutidos de haluro metálico, destacando el marco blanco que contiene los vidrios de color ilumi­nados por transparencia, potenciando así un juego de formas y movimiento. El resultado de la arquitectura noctur­na es un edificio con una clara imagen corporativa, convirtiéndolo en un hito singular dentro del contexto de edifi­cios industriales que lo rodean.

CRISTINA ARIZTIA – VALOR A LA IMAGEN Y AL ESPACIO

Hasta hace poco la labor que rea­liza un Diseñador de Iluminación era desconocida, generalmente se le consideraba como una de las tantas especialidades de los arquitectos. Sin embargo, en los últimos años el desarrollo de la arquitectura y la innovación tecnológica asociada han motivado a que muchos arquitectos incor­poren sus servicios de modo cre­ciente. Cristina Ariztía, busca dar un paso más en la difusión de esta disciplina, aunando diseño, tecno­logía y luz natural para conseguir sorprendentes resultados.

Cristina Ariztía, titulada en 1996 como diseñadora industrial de la Universidad Católica de Valparaí­so, se ha especializado en los últimos 8 años en esta área y hoy es lo que ella llama una “lighting designer” que traba­ja codo a codo con varios arquitectos nacionales en proyectos otorgando a través de la iluminación, una dimensión especial a cada obra.

Su inicio profesional fue en Amercanda, desarrollando proyectos entre los cuales se destaca la expo­sición de Chile en el Stand principal de Hannover, en Alemania. Más tarde, participó activamente en el diseño y montaje de exhibiciones para el Museo Interactivo Mirador.

El 2000 se incorporó al Departamento de Diseño de Iluminación de Rolec S.A., donde se especializó a través de cursos específicos con una de las mejores fir­mas de luminarias a nivel mundial. Su formación, conocimiento y experiencia alcanzados hicieron que Cristina fuera invitada a participar en el proyecto de iluminación de Viña Pircas de Liguay, una de las obras del reconocido arqui­tecto nacional José Cruz, y más tarde desarrollara el Museo de la Merced y la primera etapa de la Universidad Adolfo Ibáñez.

En el 2005 creó su propia empresa, después de haber recibido varios en­cargos por parte de arquitectos del país para desarrollar la iluminación de sus proyectos. Su apuesta fue integrar conjuntamente y de forma dinámica, la fuente de luz natural como artificial, lo que permite según su mirada mini­mizar el consumo energético. Objetivo que ha realizado en proyectos como las oficinas de Cardif y en locales Comer­ciales de RyK.

“Un Light Designer, debe asumir hoy la responsabilidad en temas como el ahorro energético, el resaltar la arqui­tectura y funcionamiento de un edifi­cio, así como la imagen y la valorización de los espacios”. Para ella, esto implica estar actualizada con lo que está pa­sando a nivel mundial en materia de nuevas tecnologías, soluciones y pro­ductos que la industria ofrece, y par­ticipar de conferencias y ferias que se desarrollan especialmente en Europa. Cristina piensa que es en estas instan­cias que los diseñadores de iluminación se constituyen en referencia de diseño de vanguardia, ya que realizan activida­des de discusión, tal como sucedió en la primera “Convención Global de Lighting Designers” en Londres a fines del año pasado, y en la que pudo apreciar una considerable participación de profesio­nales chilenos.

Ella piensa que “la iluminación arti­ficial, al igual que la natural, es pieza clave en el desarrollo y engranaje de un proyecto de arquitectura. Es parte integral de la gestación de la obra, la cual se vuelve tangible cuando ésta tie­ne la capacidad de narrar el espacio y crear lugaridad en la noche”. Es por ello que afirma que como cada obra de ar­quitectura persigue un fin determinado por destino o programa, la iluminación aplicada debe complementar esa fina­lidad fijada. “Este apoyo no solamente debe satisfacer los niveles de ilumi­nancia y uniformidad requeridos, sino que también debe proporcionar confort visual, control del deslumbramiento y valorización lumínica de objetos con su entorno; entregando así una identidad lumínica al espacio”.

En su opinión, la efectividad del dise­ño de iluminación depende de un tra­bajo bien pensado y formulado desde un comienzo; más que en el potencial técnico que ofrecen las luminarias hoy en día. En este sentido, el proceso que persigue alcanzar el diseño propuesto está subrayado en detalle por cada eta­pa, incluyendo la implementación técni­ca correcta y formalmente apropiada.

Cristina afirma que la demanda de profesionales para desarrollar proyec­tos de iluminación ha crecido enor­memente, sobre todo estos últimos 6 años, por lo que el desafío es realizar un trabajo responsable en lo técni­co, informando y explicando al clien­te la justa dimensión de la ilumina­ción, consumo energético y aspectos medioambientales involucrados. 

Tiendas RYK
Viña Pircas de Liguay

LIMARI LIGHTING DESIGN – ILUMINAR EL PASADO

Hacia 1993 en Paris, Pascal Chautard fundó Limari Lighting Design, iniciativa que desde sus comienzos ha desarrollado una importante labor en el diseño de iluminación. En 1997, LLD se trasladó a Chile conformándose en un equipo de trabajo interdisciplinario en el cual convergen las inquietudes de arquitectos, diseñadores y técnicos del área. Dicho equipo hoy lo constituyen: Pascal Chautard (Lighting Designer, fundador LLD), Francisca Mac­kenzie (Diseñadora Industrial), Francisca Nicoletti (Arquitecto), Sebastián Díaz (Arquitecto), Cristina Fahrenkrog (Arquitecto) y Raúl Osses (Técnico eléctrico).
Por Sebastián Díaz / Imágenes gentileza de Pascal Chautard

En el presente LLD centra su traba­jo en diversas áreas de la ilumi­nación ligadas a la arquitectura, la urbe como a la cultura en sus diversas expresiones, desarrollando así proyec­tos de iluminación arquitectónica, ur­bana, de paisaje, exposiciones, eventos como también, iluminación museográfi­ca la cual en esta ocasión nos ocupa.

La misión de LLD se caracteriza por la búsqueda y realización de un pro­yecto vasto el cual pretende satisfacer necesidades generales y especificas en torno a la libre creación del dise­ño, articulando las herramientas en función de un espacio instrumental libre y autónomo capaz de acoger las diversas variables que incluye cada encargo particular.

Es en el contexto local en el que LLD se enfrenta al constante desafío que implica un medio acostumbrado a prescindir de la especificidad temática como técnica del diseño de ilumina­ción. La necesidad de abaratar costos, como la liviandad y desconocimiento frente a los atributos que constituyen una buena iluminación se presentan como los principales obstáculos que constituyen el escenario nacional y regional. “Sin embargo, parte impor­tante de la creatividad implicada en los procesos de diseño, es la que esta en juego a la hora de resolver el pedido inserto en este tejido de vicisitudes”, según comenta Pascal Chautard. De este modo, este profesional señala que “la actitud frente al diseño ha de ser una justa combinación de flexibilidad, economía de recursos como también de persuasión, siendo esta última im­prescindible a la hora de dignificar la labor de la disciplina y así conseguir valorizar en lo concreto las distintas ventajas que ofrece un diseño amable, eficiente y confortable”.

MUSEO DEL LIMARÍ

El Museo del Limarí nace el 17 de sep­tiembre de 1963 creado por la Sociedad Arqueológica de Ovalle con el fin de al­bergar, conservar y exhibir la gran can­tidad de objetos prehispánicos encon­trados en Ovalle y sus inmediaciones.

Con el paso del tiempo esta sociedad decidió ampliar su proyección traspa­sando la institución a la Dibam en 1978. Seis años más tarde el museo tomó el nombre de Museo del Limarí, adquirien­do así un rol tutelar sobre el patrimonio arqueológico de la provincia. Éste se ubica en el edificio de la antigua esta­ción de ferrocarriles de Ovalle, la cual a su vez presenta una histórica relación con el contexto, propia de su rol en la formación de la urbe.

De este modo el museo se constituyó en un registro vivo de la herencia cultu­ral del pueblo Diaguita, Molle y Animas (cabe señalar que la colección es una de las mejores muestras de cerámicas diaguitas a nivel nacional), recogiendo el patrimonio local y convirtiéndose así en un prisma capaz de proyectar el legado cultural hacia la ciudad como también hacia el resto del país y por qué no, al mundo entero. Sin embargo, la potencia de su carácter no sería la misma sin las especiales labores de remodelación a la que ha debido ser sometido, siendo la iluminación el factor clave que consti­tuye la puesta en marcha de esta nueva cara del museo. 

Desde hace varios años el museo se encontraba equipado con un sistema de iluminación en base a equipos halóge­nos de gran potencia, los cuales expo­nían los objetos exhibidos a un excesi­vo desgaste, en mayor parte debido al calor emitido, como a la gran intensidad de la radiación del espectro lumínico. Dicha solución además de ser inade­cuada técnicamente, ofrecía una visión “plana” de la muestra debido a la gran cantidad de flujo lumínico antes men­cionado, sin matices direccionales ni de intensidades. Por otro lado, el soporte museográfico, muebles de las vitrinas y accesorios, estaba realizado con muy buena factura a pesar de no ser un pro­yecto de última generación (Mario Pé­rez de Arce, 1996). La calidad de la pre­sentación como la sobriedad del diseño eran aspectos dignos de conservar. Por lo tanto, “nos encontrábamos con una especial combinación de variables; por un lado el valor intrínseco de la mues­tra, la buena factura de los muebles y por otro un presupuesto acotado. Todo esto nos hacía pensar en una tecnolo­gía que nos permitiera responder ple­namente ante los especiales requeri­mientos que implicaba la interesante y bien lograda disposición de las piezas, con el correspondiente imperativo de potenciar y poner en valor este atracti­vo atributo de la totalidad del conjunto”, señala Chautard. La fibra óptica resultó ser, por tanto, una solución idónea, que además de las ventajas señaladas per­mitió reducir el consumo energético en más de un 50%.

De este modo “gracias a la precisión en el diseño como a la optimización de recursos hemos podido reciclar el mo­biliario sin modificar la volumetría y así conservar el aspecto general del mu­seo, dejando cierta holgura en el presu­puesto, la cual finalmente nos permitió hacer de este museo el primero (fuera de la región metropolitana) con el avan­zado sistema de iluminación de fibra óptica, perfilándose así como uno de los hitos museográficos a nivel nacio­nal”, manifiesta este profesional.

Es así como la implementación de la fibra óptica permitió dar respuesta a los requerimientos de conservación (ausencia de calor y radiaciones ul­travioletas) como también, brindó una gran flexibilidad en la regulación e ins­talación de las fuentes lumínicas, esto gracias al formato especifico del con­ductor de la luz, el cual permite la “ra­mificación” de los flujos lumínicos con­ducidos desde el “generador” hacia la multiplicidad de terminales ópticos, los cuales a su vez pueden ser distribuidos en una parrilla ubicada en la parte su­perior de las vitrinas.

Es esta posibilidad de reubicación de los terminales ópticos junto a la versa­tilidad y riqueza en la configuración de los mismos, la que permite la creación de escenas determinadas. Utilizando una serie de variables como la insta­lación de filtros, ópticas de múltiples ángulos y accesorios ópticos especí­ficos se logra generar una atmosfera sobrecogedora, de una gran pulcritud y dramatismo, en donde los objetos en su perceptible “levitar”, parecen despertar de su hermetismo temporal para acompañarnos en la lectura de esta apasio­nante narración.

MARIA IGNACIA RISOPATRON – ILUMINACION QUE SE AGRADECE

Lo aparentemente “pequeño” que pueda resultar a primera vista el estudio de Diseño de Iluminación de María Ignacia Risopatrón, en el que laboran ella y Paula García Huidobro, responde al objetivo de su gestora de aceptar una cantidad controlada de pro­yectos para cumplir con los altos estándares de calidad y dedicación que se han autoimpuesto.

Para María Ignacia Risopatrón, no se trata sólo de poner luz a un espa­cio, sino producir una “emoción” a través de la atmósfera que se crea con ésa luz. “Es rescatar materiales, tex­turas, formas y color para destacar y subrayar la arquitectura que estamos acompañando”, afirma María Ignacia.

A lo largo de los ocho años que llevan como estudio, han buscado que el dise­ño proyectado junto a los arquitectos y creadores de cada obra sea lo más espectacular y fiel posible a las expec­tativas y necesidades de la obra.

“Tenemos mucha suerte al haber trabajado con los mejores arquitectos, tanto en oficinas, proyectos residen­ciales, tiendas, y galerías de arte, en­tre otros”, argumentan con orgullo. El currículo de María Ignacia Risopatrón, abarca iluminación para museos y ga­lerías de arte tanto temporales como permanentes, como lo desarrollado en Inglaterra durante sus estudios en el área en que logró participar en la Tate Modern, la Hayward Gallery, Victoria & Albert Museum de Londres y en el City Hall de Reading.

En Chile esta profesional ha ilumina­do el MAVI, la Galería Artespacio, y este año terminó el diseño de iluminación de la Galería de Patricia Ready, además de las muestras que se han llevado a cabo en ella. “El trabajo para la Galería de Patrica Ready lo hicimos en conjunto con las oficinas de Izquierdo y Lehmann y Elton + Léniz. Todas las directrices dadas por los arquitectos en cuanto a lo que ellos y el cliente esperaban del proyecto, y la libertad de acción que nos dieron a la hora de proyectar, per­mitieron hacer de esta una obra con un resultado realmente espectacular; por su arquitectura, diseño, tecnología y también iluminación”, sostiene María Ignacia. En este proyecto, la iluminado­ra señala que recibió un gran apoyo de Home Control, quienes hicieron todo el sistema de control el que lo convierte en un espacio flexible y que se adecúa a las necesidades de cada exposición. En este sentido, argumenta además que los proveedores de los equipos también fueron de gran ayuda, en­tre los que destacan Carpenter, Rolec, Arteknia e Interdesign.
Galería Patricia Ready

ORIANA PONZINI – ILUMINACION EN AREAS DE TRABAJO, RENDIMIENTO Y BIENESTAR VISUAL

“Si pensáramos que la luz es el elemento que nos permite ver, en­tender y sentir lo que pasa a nuestro alrede­dor, seríamos proba­blemente más cui­dadosos en su uso”, así sentencia Oriana Ponzini al momento de hablar de la importan­cia de la luz en la vida cotidiana. Es por ello, que esta dedicada iluminadora nacional afirma que “es una gran responsabilidad la que tenemos como diseñadores de ilumi­nación, al manejar la calidad del entorno visual, especialmente en el lugar de trabajo”.
Imágenes gentileza de Oriana Ponzini

Al hablar de luz, Oriana señala que existen al menos tres tipos de variables que hay que estudiar, las físicas, las fisiológicas y las sico­lógicas. Sostiene que se debe trabajar la luz como un fenómeno con leyes físicas, en que podemos elegir dife­rentes tipos de fuentes, seleccionar la forma de entrega más adecuada, así como clasificar los artefactos por variados índices que nos muestran su comportamiento y distribución, entre otras características.

En términos fisiológicos, la profesio­nal afirma que es necesario reconocer la interacción de la luz con nuestro cuerpo, de cómo descubrimos los rit­mos, las intensidades, y cómo vemos los colores. En tanto, en el aspecto si­cológico, Oriana admite que se debe considerar la interacción de la luz con nuestra cultura y convenciones, con las relaciones que hay de ciertas imáge­nes en nuestra memoria y con la ex­periencia. Debemos entonces, según su punto de vista, conocer las leyes de la percepción, que nos harán saber cómo el hombre realiza la interpretación de los estímulos y sensaciones que recibe, cómo les dará significado y, finalmente, los organizará en su mente.

LA RESPONSABILIDAD

“Si la mayor parte de la información del entorno llega al hombre a través de los ojos, esta información va a depen­der de la forma de iluminación de ese entorno, de su intensidad, distribución, color, ritmo de lectura y otras cualida­des. Por lo tanto, nuestra percepción del entorno va a depender de las con­diciones específicas en que interactúen la luz con el espacio y sus materiales”, señala Oriana Ponzini.

Por lo anterior, es que las instalacio­nes de iluminación tienen que ser di­señadas no sólo para obtener un buen rendimiento visual, sino que deben incluirse consideraciones acerca del confort visual. “Al hablar de rendimien­to visual, nos enfocamos a las caracte­rísticas de la tarea visual y su entorno próximo. Al decir confort visual, nos re­ferimos a una condición de debiera es­tar presente en todo el medio ilumina­do”, aclara y enfatiza que “la calidad de la iluminación va a depender de la inte­gración de factores humanos, arquitec­tónicos, lumínicos y económicos”.

Para ella, se debe buscar bienestar para el individuo, buen rendimiento visual, confort ambiental, aspectos en que las características arquitectónicas del espacio, en cuanto a forma, compo­sición, manejo del estilo de diseño son relevantes. Por lo que cada lugar tiene su sello, no sólo en cuanto a color, tex­tura, relación con la iluminación natu­ral, sino también en cuanto al carácter del espacio mismo.

Con estos estímulos físicos, el hom­bre hace una lectura, percibe el es­pacio, se siente cómodo, agradado, se distrae, se siente ajeno o acogido… “Te­nemos como arquitectos la responsa­bilidad de mejorar las condiciones del entorno en donde trabaja el hombre”, advierte Oriana.

EL DESARROLLO DE TODO PROYECTO

Hoy el aspecto económico del pro­yecto de iluminación ha pasado a defi­nir criterios de diseño, influir en el uso adecuado de la energía y de las tecnolo­gías, además de determinar la facilidad de instalación, operación y mantención; todos elementos claves para la evalua­ción de un proyecto de iluminación.

Al desarrollar un diseño de ilumina­ción, se crea una instalación con un propósito, no es solamente entregar la cantidad de luz suficiente y en la forma adecuada. “La luz tiene la capacidad de reafirmar el sentimiento del espacio al que ilumina, tiene la capacidad de per­mitir la realización de las actividades para las que el espacio fue creado, pero principalmente debe estar proyectada, para que el hombre que allí habita se sienta bien”, sentencia. Por eso, el sis­tema lumínico seleccionado debe estar dirigido a satisfacer las necesidades funcionales, emocionales y ambienta­les de ese hombre, que se crearán en el espacio arquitectónico en donde se lleve a cabo la actividad.

En definitiva, nos encontramos con espacios en donde el mensaje entrega­do, es tan importante como las condiciones definidas por nuestro proyecto. “Si estudiamos el caso de una consulta dental, en un espacio reducido, el pa­ciente es recibido y dependiendo del carácter de la sala de recepción, pode­mos cambiar el estado anímico del pa­ciente, el que se encuentra muy sensi­ble por estar frente a algo desconocido. El manejo del entorno, la luz, el color, el olor y sonidos nos ayudarán a crear un espacio en que este hombre se sienta más confiado. En la consulta, tenemos dos tipos de actores, el paciente en po­sición horizontal, temeroso y que nor­malmente recibe iluminación directa sobre su cara, y el dentista, que está durante 8 horas en incómoda posición, sometido a cambios de niveles de ilu­minación muy fuertes, que le causan fatiga visual. En este caso, el manejo de la luminosidad de todas las superficies, más allá de sólo pensar en el nivel de iluminación en el plano horizontal, el control de las vistas lejanas, el control de la iluminación natural, sin entrada de sol directo, la armonía dentro de la gama cromática usada son algunos de los elementos que le permitirán al dentista trabajar en forma confortable. El pasillo es en este lugar trabajo, un espacio de descanso, en donde la ilumi­nación puede ser suave e indirecta y el color puede ser distractor, para alejar la tensión de la consulta”, argumenta finalmente Oriana.

PAULINA SIR FIERRO, DISEÑO DE LUZ – EDIFICIO MATTA, ATARDECER EN SANTIAGO

Sir Fierro, ha desarrollado una intensa y productiva activi­dad como iluminadora desde hace más de una década a través de su es­tudio “Diseño de Luz”, apoyada en cada uno de sus proyectos por diseñadores industriales y arquitectos de primer nivel. Sin embargo, fue antes, en 1996, cuando se desempeñaba para Philips Chilena como Arquitecto del Departa­mento de Proyectos de Iluminación Ar­quitectónica que tomó contacto directo con esta labor.

Su formación iniciada en la Universi­dad de Chile, se ha nutrido con el tiem­po de profundizaciones cursadas en Sao Paulo, Buenos Aires, Milán, Paris y Frankfurt, en las áreas de la iluminación de espacios comerciales, de oficinas, de vivienda, de industrias y urbanismo; temas todos en los que ha incursio­nado a lo largo de su experiencia pro­fesional. Además, ha dictado diversos cursos internacionales sobre el tema, y es miembro honoraria de Lighting Academy en Italia.

Desde el 2002, es profesora titu­lar de Diseño de Luz, en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Chi­le, espacio que para ella es fuente de constantes satisfacciones. Tal es así, que en la búsqueda de realizar un apor­te significativo al estímulo de los jóve­nes profesionales que incursionan en la iluminación, ha dirigido durante los últimos años el “Concurso Ilumina tus Ideas” de Philips.

Para Paulina Sir, una de las áreas de mayor interés en que ha puesto a prueba la habilidad y conocimientos profesionales de su estudio es, sin duda alguna, la iluminación de edificios de gran escala, los que suponen un com­plejo ajuste de experticia, razonamien­to práctico y puesta en escena con una alta exigencia; debido a los metros cua­drados involucrados y la tecnología ne­cesaria para este tipo de espacios. Un ejemplo de esto es el reciente proyecto Edificio Matta.

EL ESCENARIO

 

El conjunto de edificios Matta, Hui­dobro, Neruda y Mistral, ubicados en “Nueva Las Condes”, y proyectado por ­­A4 Arquitectos y LCV Arquitectura, trata de cuatro proyectos independientes ligados entre sí por una idea común; formar parte del mismo desarrollo inmobiliario, cuyo principal valor es su relación visual directa con el Parque Araucano, afirma Paulina Sir.

El diseño y el emplazamiento del edi­ficio Huidobro, primera construcción del desarrollo, motivó que los siguientes edificios formaran un conjunto en todo sentido evitando una progresión inor­gánica. Es así como las edificaciones se integraron en una relación simbiótica, que genera una convivencia no sólo visual, sino que de tránsito peatonal y de periferia.

El edificio Matta, cuya iluminación se encargó al estudio de Paulina Sir, es una caja de cristal cuyos bordes curvos es su principal característica volumé­trica. Por medio de un “gesto”, de dise­ño se transforma en una torre con dos mitades orientadas verticalmente. La primera se levanta desde el suelo hasta el piso 20, mientras la segunda se alza desde el quinto hasta el piso 25. Su rol es establecer articulación entre la “pla­za de la palabra”, el boulevard y la calle que cruza ambos edificios.

LA PROPUESTA 

La iluminación debía crear un esce­nario nocturno, que realzara este sím­bolo urbano, argumenta la iluminadora. En este sentido, la plaza incorpora en su pavimento líneas de luz que durante el día sólo aparecen como diferentes materialidades de piso y que durante la noche se encienden dando una direc­ción y acompañando el trayecto desde y hacia los atrios. “Esta iluminación se hace posible gracias a la nueva tecnolo­gía de LED (diodos emisores de luz) que tienen una vida útil de aproximadamen­te 50.000 horas, y un consumo de 12W por metro lineal, instalados en forma continua.

Por su parte, en el hall de acceso, con sus nobles dimensiones, la luz es esencial para percibir su trazado escultórico. Éste se ilumina encendiendo la doble piel metálica que tiene en el in­terior el cielo con una iluminación indi­recta hacia arriba, de tal modo de gene­ ra un resplandor que va cambiando de acuerdo al ángulo visual iluminado des­de el piso a intervalos regulares. Este tipo de montaje, facilita la manutención de los equipos en términos de accesi­bilidad; en este caso se instalaron equi­pos de diseño muy simples, una lámina con lámpara mastercolour de 35W y su blanco brillante 3000K, además de una durabilidad 12.000 horas útiles, y todo con equipos auxiliares electrónicos.

LA CIUDAD Y LAS HORAS

 

“La ciudad y sus habitantes han des­cubierto el poder mágico de la ilumi­nación para revitalizar nuestro entor­no”, aclara Paulina. Es que para ella la identidad y la imagen nocturna, son dos nuevos parámetros que hoy se pueden trabajar mediante la luz; ya que la gente convierte la ciudad en espacios socia­les, culturales, y “somos nosotros como habitantes los que creamos ambiente al movilizarnos, y al vincular la ciudad, la arquitectura y la iluminación”. Final­mente, esta creadora sostiene que “es el atardecer el momento en que la ciu­dad comienza a desdibujar sus formas ­­y a desaparecer. Éste es el instante en que el Edificio Matta y el boulevard se encienden, se dibujan sus pavimentos, se prenden las envolventes, aparece la vegetación y el agua como fuente de luz”.