FAR / Frohn & Rojas, se define como un “estudio de arquitectura en red”, cuya práctica e investigación se encuentra tanto en Colonia, Santiago de Chile y en Ciudad de México. Esta oficina, gracias a su distribución global busca desarrollar su labor por medio del modelo hoy usado por de las empresas mundiales, que incluye la presencia y la distribución eficaz de los medios de producción. Claro está, advierten, sin basar su trabajo en una “línea de ensamblaje”, que sólo se preocupe de dar rápidamente salida a los proyectos y de reducir los costos, sino más bien buscan tomar este modelo como una forma de establecer una mayor diversificación de la producción arquitectónica en la que están inmersos. Conozca a través de esta entrevista electrónica a Marc Frohn y Mario Rojas, socios de origen alemán, y de su proyecto para el “Centro de Diseño de Hong Kong”, deesarrollado como FAR Frohn & Rojas + Urban Environments.
Imágenes gentileza de FAR, Frohn & Rojas Arquitectos en Red
Según sus creadores, FAR Frohn & Rojas arquitectos en red, permite que cada obra se convierta en un “banco de pruebas” global que abre el camino para la invención y el juego, a través de la interacción que se produce en los diversos países en los que sitúan su operación. Ya sea en Colonia, Ciudad de México o Santiago de Chile, Marc Frohn y Mario Rojas, buscan la excelencia en cada trabajo apoyados en la conciencia que los límites geográficos ya no existen.
Marc y Mario, ¿Cómo influye en el trabajo de su estudio de arquitectura la triangulación que realizan entre Köln, Santiago de Chile y Ciudad de México?, ¿por qué y cómo se gestó esta particularidad tan poco frecuente en el medio chileno?
Nos parece importante estar presente en diferentes lugares al mismo tiempo. Este setup nos permite esta condición. Aprovechamos los diferentes horarios en los diferentes lugares especialmente en los concursos, de modo que el proceso de desarrollo de un proyecto nunca está parado. Cuando se termina de trabajar en Colonia se pasa el estado actual del proyecto a Santiago y/o México, y al fin del día en Sudamérica se pasa nuevamente el estado al estudio en Europa. Así logramos una máxima eficiencia y aprovechamiento del tiempo. También nos ayuda ver los proyectos bajo los diferentes contextos culturales y sociales y tecnológicos.
Desde el punto de vista global, ¿en qué les beneficia que parte de su operación como estudio esté con un pie en Chile?
Chile actualmente es un país muy cautivador y estimulante en diferentes áreas, por ejemplo en las económica, social, cultural y arquitectónica. La escena de la arquitectura chilena es apreciada mundialmente. Esperamos participar del enorme boom de construcción que actualmente se desarrolla en Chile.
¿Cómo enfocan su propuesta de arquitectura en un mundo en que los proyectos tienden a tomar diversos caminos, desde la monumentalidad más extrema de los “rascacielos” hasta la levedad más sencilla de las construcciones temporales?
Eso, en parte, tiene que ver directamente con la distribución de nuestra oficina en los diferentes lugares. Generalmente, entendemos nuestro trabajo como una arquitectura global en un contexto arquitectónico con diferentes particularidades culturales, sociales y tecnológicas.
¿Cuáles fueron los objetivos principales del desarrollo de su proyecto para el “Hong Kong Design Center”?
El concurso consistía en desarrollar un Campus Universitario de Diseño y sus diferentes especialidades. Anteriormente las diferentes carreras de diseño estaban dispersas en la ciudad. El concurso expresa el deseo del cliente de unir todas estas disciplinas en un nuevo edificio, para aprovechar sus efectos sinérgicos y agrupar las zonas de uso común. La estrategia desarrollada, por nuestra oficina, desde el interior fue lograr que ésas diversas especialidades trabajaran en conjunto en los estudios ubicados en la parte superior del edificio, todos con vista a Junk Bay.
Exteriormente seguimos dos estrategias, en primer término sostener que el edificio actúa como una gran tribuna apuntando a Junk Bay, y mirando hacia la parte que no esta cubierta con edificios altos. En este sentido, se aprovechó de ubicar por debajo de esta tribuna los estudios que por su naturaleza no necesitan luz natural, tales como los de grabación, fotografía, mientras que los estudios de trabajo si poseen iluminación natural y vista hacia Junk Bay. Además con dos “ranuras” de luz desarrollamos la iluminación interior para las áreas que lo requerían.
En segundo término partimos de la base que toda el área estaba anteriormente cubierta por mar y se ganó este nuevo espacio de modo artificial; por tanto, establecimos que el edificio también se entiende como una “nueva superficie artificial verde”, una quinta fachada, un oasis verde entre los rascacielos; que forma parte importante del concepto bioclimático que establecimos.
¿En qué términos el “jardín vertical” que ustedes plantean para este edificio responde a un plan de eficiencia energética o sustentabilidad conciente y no a un mero ornamento?
El clima del lugar es muy cálido y húmedo. Proponemos plantas de agua en todo el techo que forman parte integral del concepto bioclimático en varios aspectos. El agua en el cual crecen las plantas como el arroz, es al mismo tiempo aislación térmica. Además, gracias al proceso de evaporación del agua se genera frío que es aprovechado para refrescar las fachadas de los estudios. Finalmente, las plantas colgadas en la facha producen sombra en las zonas de los estudios que quedan expuestas directamente al sol.
¿Cómo describirían el resultado de este proyecto enmarcado en el trabajo que realizan de modo habitual como estudio arquitectónico?
Para nosotros es muy importante trabajar en diferentes escalas y en diferentes topologías de edificios, sean públicos, institucionales o privados con diferentes problemáticas arquitectónicas. Por eso participamos constantemente en concursos de arquitectura, aunque sabemos que la probabilidad de ganar por diferentes motivos es relativamente baja.
¿Cuál es su opinión acerca de la evolución hacia la construcción en altura que esta experimentando Santiago?
Fundamentalmente no tenemos ningún problema con que una ciudad se expanda hacia arriba, eso refleja su enorme crecimiento como está pasando en Santiago.
¿Qué opinan de la manera en que en nuestro país se enfoca el tema de la “vivienda social”?
En nuestra opinión Chile es un país ejemplar en el tema de la vivienda social en Latinoamérica y, generalmente, vemos muy positivo este desarrollo. Lamentablemente aún no hemos tenido la oportunidad de hacer un proyecto en este sector, aunque nos gustaría mucho meternos en el tema y desarrollar un proyecto de vivienda social.
