RED HOUSE SOBRE LA COLINA SUIZA

“Red House” está ubicada en un área tranquila y residencial del río delta in Ascona, cerca de las costas del lago Maggiore. El diseño de esta magnífica residencia corresponde al arquitecto Thomas Radczuweit Arch. dipl. ETH / SIA / OTIA. La fotografía es de Filippo Simonetti, fotógrafo de Norman Foster.

Para evitar las inundaciones, la composición de la obra esta montada en un podium sobre el nivel del jardín circundante. La estructura rectilínea se emplaza en torno a un espacio, que a su vez contiene una plaza verde central. La forma de L permite un acceso directo desde la calle y garantiza la optimización del uso de la luz natural.

El concreto de color rojizo va creando diferentes atmósferas según sea la luz del día, la estación del año y el tipo de clima, generándose diferentes escenas de acuerdo al tiempo y los puntos de vista desde donde se perciben los espacios.

A excepción del estudio ubicado en dos pisos a un costado de la casa, la edificación ocupa un solo nivel en ambos lados del patio. Una piscina del mismo ancho que el estudio, ocupa el lado sur este, y perpendicular a la piscina, un deck de madera completa el cuadrado con una línea de arbustos que marca el final del “podium”.

Paredes bajas de piedra construidas con piedra granito local cierran el espacio. El área entre la calle y la entrada del garaje esta pavimentada con la misma piedra según las tradiciones de construcción de la zona.

La entrada, el lobby y la cocina están separadas de las áreas del comedor y living, flanqueadas en ambos lados por ventanales de gran altura. No hay aperturas en la pared noreste del patio y el corredor está iluminado por una luz continua desde el techo, hacia la galería de las esculturas y la pintura. Todos los dormitorios tienen vistas extraordinarias de la montaña hacia el norte.

La casa aparece como un estado intermedio entre espacios llenos y vacíos, luces y sombras, lo que enfatiza su volumen y colores en un juego interactivo continuo. La estética del proyecto y el resultado son el producto de una investigación compleja, donde las soluciones técnicas son el fundamento del concepto de la arquitectura aplicada.

CRISTIAN BOZA

En la oficina de Cristián Boza el ambiente es intenso. Cada espacio sirve como sala de reunión de un proyecto distinto y las maquetas y planos se amontonan en los rincones libres. “Compramos mobiliario nuevo para toda la oficina” afirma Cristián, “a mí me gusta así pero el equipo estimó que estaba todo un poco viejo y saturado así que aprovechamos una partida de muebles que encargamos para un proyecto a Milán para sumarnos y renovarnos. El próximo martes todo lo que ven probablemente ya no esté.” Nos muestra el primer arribo, unas sillas blancas de sofisticado diseño. Nos sentamos y comenzamos a conversar sobre las múltiples facetas proyectos y controversias que actualmente ocupan al arquitecto.
Entrevista: Walter Junge y Paula Aguirre

¿Entre oficina y docencia, como se reparte actualmente su tiempo?

Yo te diría que mitad mitad. Estoy de Decano de la Facultad de Arquitectura de la Universidad San Sebastián con un programa y cuerpo académico, desde mi punto de vista, notable. La malla curricular que hemos desarrollado es bastante revolucionaria, parte de la base que para cualquier expresión coherente de ideas es necesario que cuerpo y cabeza estén en armonía. Imagínense que como parte del programa está incorporada la práctica de yoga.

Y, desde la docencia, ¿Cómo enfrenta la crisis en la educación?

La Universidad San Sebastián es una universidad privada que lucra. Nosotros en la Facultad de Arquitectura estamos más preocupados de la arquitectura propiamente tal. Si bien cada uno es libre de tener una postura al respecto, yo por mi parte prefiero concentrarme en el plan de estudio.

Actualmente existen muchísimas universidades privadas. La San Sebastián es, desde mi perspectiva, extraordinariamente agresiva en cuanto a planteamientos nuevos. Gran parte de los aranceles se invierten en infraestructura; equipos de computación y salas de maqueta entre otros. Parte del lucro, en este caso, va en beneficio de los mismos alumnos.

Cambiando de tema ¿Cuándo se inaugura el tan publicitado Mapocho Navegable?

Las obras ya se iniciaron con la colocación de la primera piedra en una ceremonia a la que asistieron el Presidente, las autoridades y la constructora. Mi hijo Cristian, quien está a cargo del proyecto, está, junto a su equipo, pronto a entregar el proyecto completo con todos sus detalles.

A nosotros nos parece muy interesante entender la historia detrás del proyecto del Mapocho puesto que es un proyecto que nace en una oficina de arquitectura, algo así como un auto encargo, que va pasando etapas y sorteando dificultades hasta hacerse realidad. ¿Como es el proceso de gestión desde la idea hasta la primera piedra?

Esta oficina es probablemente atípica, tenemos parte del equipo desarrollando proyectos que a nosotros nos interesan para la ciudad, pero sin encargo de nadie en particular. Creemos que se trata de una responsabilidad social como arquitectos de devolverle la mano a la sociedad por el privilegio que nos ha dado de estudiar y ejercer esta profesión.

No se trata entonces de una oficina que espera clientes sino de una que va en busca de sus proyectos?

Algunos proyectos llegan y claro otros los generamos nosotros. Pero más que auto proponernos encargos yo les diría que pasa por estar permanentemente proponiéndole soluciones a la ciudad en sus puntos críticos. De estas soluciones el Mapocho Navegable es sin duda el caso más emblemático de una idea que después de una década comienza a concretarse.

¿Hace diez años surge la idea de hacer navegable el río?

Sí, pueden ser ocho quizás. En sus inicios la idea era intervenir el Mapocho porque lo considerábamos el alma de Santiago. Sentíamos que al ignorarlo la ciudad había perdido parte importante de su identidad y que recuperarlo era por consiguiente un tema de suma relevancia.

Pienso en el mítico cuadro de Pedro Lira que reproduce la fundación de Santiago en 1541 con Pedro de Valdivia en primer plano y ese río maravilloso en un rincón de la tela que baja transparente desde la cordillera. Para mi es la escena más significativa de la fundación de Santiago, en él se reconoce esta “alma” de Santiago a la que me refiero y que ha ido, producto del crecimiento y la expansión urbana, desperfilándose.

Cuando empezamos a pensar el Mapocho sentíamos que este había pasado a ser casi una calle más y que era necesario devolverle ese carácter que Pedro de Valdivia alguna vez vio en este río bajando trepidantemente rústico, ingenuo y primitivo en su carrera hacia el mar. Al principio era una discusión de oficina, luego algunas rayas y finalmente una propuesta. En algún momento de este proceso yo le  transmití el tema a mi amigo Sebastián Piñera, en ese entonces senador, quien lo encontró una idea genial, se suma y propone desarrollar el proyecto a través de la Fundación Futuro. Ahí partimos a Europa para reunirnos con el entonces alcalde de Barcelona Pasqual Maragall. Maragall había logrado en su momento girar la ciudad de Barcelona en ciento ochenta grados. Me explico: Barcelona como ciudad costera siempre había tenido su alma en el Mediterráneo, sin embargo, con el cierre de su puerto y el correr del tiempo la ciudad se había girado espacialmente hacia los cerros. Maragall fue quien gestionó la construcción de un buen pedazo de ciudad en el sector costero con el fin de volver a enfocar la ciudad hacia el Mediterráneo. Ahora el sector está lleno de playas, paseos, pasarelas y hasta un puerto.

¿Entonces fueron a conocer tanto el proyecto como su gestión?

Sí. Coincidentemente Maragall había estado anteriormente en Chile y había tomado contacto con el proyecto del Mapocho en una charla en que yo presenté la propuesta. El pensó que eso era exactamente lo que había que hacer, incluso nos dio la solución técnica: las represas inflables. Una vez allá fuimos a conocer el sistema, se trata de unos gigantescos y sofisticados tubos de gomas manejados mediante un sistema computacional que les permite contener o liberar el agua. Cuando el río viene con un hilo de agua el sistema se infla y en una semana se puede llenar una laguna de cuatrocientos metros. Cuando el río crece el sistema se desinfla y el río puede pasar olímpico con su cauce hacia abajo.

¿Qué les puede decir a los múltiples detractores del proyecto, arquitectos y paisajistas, que ven en el Mapocho Navegable una pérdida de las características propias del paisaje del Mapocho que definen como un torrente y no como un río?

Mira Nueva York era hasta 1850 una cuadrícula con alturas que rondaban los diez pisos. De repente Nueva York se transformó en la ciudad de los rascacielos. Los lugares se transforman y es absurdo pensar que ese hilito de agua del Mapocho no pueda hacerlo también. Para mi es parte de la evolución de un paisaje.

Además del Mapocho, actualmente en la oficina ¿se encuentran desarrollando otros proyectos de alto impacto urbano?

Estamos trabajando en un proyecto muy atractivo que llamamos la refundación de la norte-sur. La autopista norte sur es hoy el foco más importante de producción de CO2 en Santiago. Pasan ciento veinte mil vehículos al día en el tramo entre el Mapocho y la estación de metro Rondizzoni de los cuales el 65% corresponde a transporte pesado. En total se producen cerca de cuatro toneladas diarias de CO2. Por otra parte sabemos que desde su inauguración la norte-sur fragmentó la ciudad en dos, oriente y poniente. Mientras el oriente se desarrolló el poniente se abandonó y degradó sucesivamente. Desde este punto de vista la norte-sur constituye una gran herida en la ciudad.

Pensamos entonces, por un lado, como suturar esta herida, por otro, como disminuir los altos grados de contaminación de aire y acústica. Imagínense que a los costados de la autopista hay cerca de trescientos cuarenta decibeles de ruido cuando las condiciones óptimas no deberían sobrepasar los sesenta. Una vez más nos juntamos en equipo para abordar el tema y elaboramos una propuesta en que en los cruces más importantes, Agustinas, Compañía y San Pablo entre otros, se emplazaron enormes edificios. Estos verdaderos hitos urbanos se pensaron mediante una figura de concesiones para inversores que les interese tener edificios corporativos con excelente conexión tanto al centro de Santiago como a regiones. Paralelo a esto se propuso sobre la norte-sur un parrón gigantesco cubierto de especies vegetales capaces de absorber altos índices de CO2.

Las imágenes del proyecto parecen muy atractivas sin embargo cabe preguntarse ¿cómo se ve afectada la seguridad de una autopista al tener hojas que caen y una luz poco pareja?

La propuesta vegetal fue elaborada por agrónomos y considera hojas perennes. Desde mi perspectiva conducir bajo una luz tamizada resulta mucho más agradable.

¿En qué etapa de proyecto se encuentra esta refundación de la norte-sur?

Las primeras ideas con respecto a la autopista tienen casi diecinueve años. En un principio eran edificios que atravesaban como puentes el tajo de la autopista.

Actualmente está siendo evaluado por el Ministerio de Obras Públicas pero les aclaro que ya cuenta con la aprobación absoluta del Presidente y de la Municipalidad de Santiago. No obstante hay muchas entidades que participan en este tipo de decisiones, el MOP, la Municipalidad, el Metro, Bienes Nacionales, el Ministerio de Transporte etc.

El proyecto del Mapocho tiene que haber pasado por un proceso similar.

Todos opinan, pero afortunadamente en este aspecto el Presidente fue muy hábil, convenció a Aguas Andina España, los propietarios de los derechos de agua del Mapocho, de participar del proyecto. Resulta paradójico que ni siquiera el agua que corre por nuestro río nos pertenece, no es chilena es española. El Presidente aprovechó la contingencia, Aguas Andina se encontraba pronta a renovar su contrato de propiedad de aguas y les resultaba conveniente involucrarse en el proyecto del Mapocho Navegable. Se involucraron directamente y hoy son ellos mis mandantes, no es el MOP, ni la Municipalidad ni la Presidencia como muchos creen.

Si nos acogemos a los tiempos del Mapocho Navegable ¿en cuánto tiempo más estaría viendo la luz la refundación de la norte-sur?

Existen etapas, por ahora el Presidente quiere dejar su mandato resolviendo al menos la primera etapa del Mapocho. La idea es que constituya un prototipo posteriormente replicable en otras comunas. Independiente de que el proyecto pueda continuar, más allá del gobierno de turno, existe un compromiso de inaugurar esta etapa.

La primera etapa, llamada Parque Renato Poblete, se sitúa en veintisiete hectáreas localizadas al final del Parque Los Reyes en un lugar que casi nadie sabía que existía. En el sector confluyen las comunas de Quinta Normal y Santiago y por la otra ribera del río Independencia y Renca. Se trata de cuatro comunas de bajos recursos y con carencia de áreas verdes consolidadas, qué mejor punto para iniciar el proyecto.

Además del Mapocho y la Norte – Sur ¿Existen otros proyectos para la ciudad que se imagina desarrollando junto a su equipo?

Hay dos que siento que tengo pendientes, el primero es el acceso al pie de monte. Para mi resulta absurdo que teniendo este maravilloso cordón cordillerano no tengamos como ciudadanos posibilidad real de acceder a él. Con suerte existen dos o tres puntos, pero debería haber múltiples conexiones al pie de monte que permitan llegar a la cota 1000 y ahí tener un parque lineal con el escenario de la ciudad de fondo.

Algo así como el Sendero de Chile.

Sí, lo que pasa es que en la práctica el Sendero de Chile es casi una poesía. Yo me imagino algo mas como una ciudad que requiere de conquistar la montaña tal como lo hicieron en Nepal. No sé si debería ser un sendero o un parque más formal, por ahora es solo una idea y carece de forma concreta. Sin embargo, pienso que los seis millones de habitantes de Santiago que hoy se reparten en unos pocos parques necesitan subir a recrearse. Me imagino muchos broches urbanos, grandes avenidas parque, que conecten con el cerro y arriba áreas de trekking y múltiples equipamientos. Me parece que existen espacios naturales muy próximos y extraordinariamente hermosos que los habitantes desconocen.

El segundo proyecto que tengo en carpeta es un reordenamiento de Santiago en torno al concepto de barrio. Actualmente me encuentro en una comisión de gobierno que estudia el tema. Lo que pasa es que la ciudad no puede seguir expandiéndose como lo ha hecho hasta ahora, deberían en ella existir unidades socio espaciales llamadas barrio. A pesar de ser un concepto antiquísimo, la historia ha comprobado su calidad.

¿Cómo se define el concepto de barrio?

Que es ser un barrio es algo que ha sido estudiado por múltiples centros de estudio urbano americanos y europeos. Actualmente se sabe inclusive cuáles son sus densidades y superficies. Por ejemplo, una mamá con un niño pequeño no resisten más de diez minutos caminando, colapsan. Este tipo de relaciones permite dar nociones de áreas de extensión que se encuentran entre las treinta y cincuenta hectáreas. Si a esta superficie se les aplican densidades del orden de doscientos a trescientos habitantes por hectárea estaríamos hablando de unidades conformadas por treinta mil a cuarenta mil habitantes. Con estos parámetros Santiago debería contener alrededor de cincuenta y ocho barrios un número bastante mayor al de las actuales comunas que lo conforman.

Ahora desde el punto de vista arquitectónico estimo que para conformar un barrio debe existir el ya clásico tema del lleno y el vacio, las construcciones y las calles y plazas. Además de los hitos correspondientes, la iglesia, el colegio, el supermercado, entre otros.

¿Existe desde su punto de vista algún sector de Santiago que funcione, según esta definición, como un “barrio”?

Bellavista, además de tener la escala adecuada cumple con otro ingrediente básico, la superposición de funciones. En Bellavista el trabajo y la vivienda están a corta distancia y no es necesario cruzar todo Santiago en los traslados. El barrio tiene algo de autosuficiente, por el contrario una ciudad expandida significa expandir también todo el equipamiento urbano lo que es complejo y costoso.

A mí, otro tema que me llama la atención es que los mayores actos delictivos ocurren precisamente en sectores de ciudad poco consolidados. Los espacios públicos dignos dignifican también la vida diaria de los habitantes y sirven para resolver inclusive otros problemas sociales.

Si existe esta valorización por su parte del concepto de barrio ¿Cómo se explica la criticada sede de la Universidad San Sebastián en pleno Bellavista?

Qué bueno que me lo preguntes, yo creo que quienes critican el proyecto no lo conocen. El proyecto se basa exactamente en las críticas que se le han hecho. Se dice que el edificio aplastó al barrio, que se comió a la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile, que tiene un techo rojo, en fin. Este edificio fue bien planteado y en eso voy a insistir siempre, primero porque vino a reforzar el espíritu universitario del sector. Fui yo quien asesoró la compra de esa ubicación precisamente para que Bellavista comenzara a tener, en el contexto de la ciudad, un rol importante desde el punto de vista educacional e intelectual. Segundo, porque además de encontrarse en Bellavista la universidad se ubica  a pasos del nudo más importante de la ciudad, la Plaza Italia, y en ese contexto existía una responsabilidad por parte del edificio de responder a este contexto de escala metropolitana. Se propuso equilibrar armónicamente su volumen con la Escuela de Derecho, Monumento Nacional proyectado por Juan Martínez y obra paradigmática a nivel Latinoamericano. Se opto por dejarlo hermético para aislarse de las muchas situaciones diversas de su contexto inmediato y romperlo estratégicamente en su esquina para enfrentar el monumento de en frente. En esta gran loggia las vistas de la Escuela de Derecho son fantásticas, es posible observarla de ángulos inesperados. Yo creo que es literalmente una celebración al edificio de Juan Martínez.

La labor pendiente es limpiar y resolver la plaza de enfrente y generar una plaza dura que acoja a los miles de estudiantes que hoy confluyen en el barrio.

EXTENDED PLAY NEW YORK

El Highland Park es sin duda, el espacio público más innovador y destacado, creado en la ciudad de New York después de 9/11. El arquitecto Matías López nos cuenta su historia desde su apartamento, ubicado al frente de este gran proyecto.
Txt: Matías López, desde NY

Cuenta la leyenda que lo primero en ser diseñado para el Highline Park fue un logo. Luego un sitio web. Después se formó una agrupación de entusiastas simpatizantes, luego un movimiento consolidado capaz de torcerle la mano a las mezquindades del mercado y del poder político, luego se convocó a un concurso de ideas y así. Para cuando apareció en la secuencia de acontecimientos la necesidad de acudir al diseño arquitectónico propiamente tal, el Highline estaba ya conceptualmente diseñado, porque el verdadero diseño de este parque, el verdadero espacio público, se construyó mucho antes y es posiblemente un diseño más social y cultural, que pone a las disciplinas creativas, arquitectura, paisajismo, diseño, iluminación, como parte de una cadena integradora capaz de redefinir incluso conceptos como el de la autoría de los proyectos. Toda esta condición casi heroica, el rescate de una vieja estructura ferroviaria abandonada gracias a una forma avanzada de gestión urbana, le ha valido al proyecto la empatía de los medios y el público y el consenso general de que es uno de los espacios públicos más valiosos y novedosos que aparecieron en el domesticado paisaje newyorkino post 9/11.

Y las alabanzas no son sin motivo. El Highline Park establece una forma inédita de relación con la ciudad, que se basa en la tensión entre el suelo y el aire, entre lo cercano y lo lejano y que por  momentos parece desafiar incluso a la fuerza de gravedad. En términos arquitectónicos, su principal atractivo es la forma en que establece una relación completamente nueva con la ciudad, lo que posiblemente se deba a la altura específica en que el parque se encuentra con respecto a la calle. Gracias a esto, por una parte está lo suficientemente elevado como para contar con vistas que nos revelan un nuevo tipo de skyline, más involucrado y menos espectacular. Por otra parte, el parque se encuentra todavía lo suficientemente cerca de la calle como para que quienes caminan por él, puedan aún sentirse conectados con la vida urbana existente abajo. En síntesis, el parque funde dos escalas, la lejana y la cercana, la local y la general y por sobre todo, la íntima y la pública, generando un nuevo sistema de relaciones. Recorrer el Highline Park implica de alguna manera una experiencia lúdica; como una casa en el árbol colectiva, es posiblemente lo más cercano a volar por la ciudad, experimentando una sensación de ingravidez que lo pasea a uno por donde las lógicas de la ciudad no lo permiten.

Todas estas celebradas virtudes y condiciones fueron haciendo que la expectación y ansiedad del público en torno a la tan esperada apertura del segundo tramo del parque fuera creciendo paulatinamente cual burbuja inmobiliaria. Finalmente, y tras una fuerte campaña mediática, su apertura ocurrió el pasado 9 de junio haciendo que ahora, en su totalidad, el Highline Park sobrevuele Manhattan desde la calle 13 a la 30, por el extremo oeste de la isla y transformándose en la nueva espina dorsal de Chelsea. Y tal como también ocurrió con el primer tramo, evaluar la calidad del diseño arquitectónico y los correspondientes códigos estéticos utilizados en el proyecto, (diseñado en conjunto por Diller, Scofidio + Renfro, field operations y l’observatoire internationelle) se vuelve casi irrelevante. Se da por sentado que el nivel de sofisticación y depuración del diseño será de primerísimo nivel, y de hecho así lo es, y se produce un dilema casi nihilista en el que finalmente la estructura en sí misma y la historia de su gestión son tan preponderantes, que las características plásticas del proyecto quedan relegadas a un plano casi secundario.

En este segundo segmento, producto de las condiciones propias de la estructura original, el parque se enangosta y se vuelve enfatizadamente rectilíneo, haciendo que se intensifique y se haga aún más patente la sensación de encajonamiento y de estar atravesando las manzanas a través de una especie de cañón urbano que nos pasea por el lado B de las zonas más chic del elaborado Chelsea, una secuencia de lofts, galerías de arte, patios traseros, lavaderos, escaleras de emergencia, lotes de estacionamiento, zonas de carga, etc., que nos inmiscuye en la mismísima intimidad de los residentes aledaños (lo que ha generado una serie de bulladas quejas de parte de éstos en los medios de comunicación). Como telón de fondo, descansa el skyline de midtown y si en el primer tramo era el Empire State el hito visual protagónico del paseo, son en este nuevo segmento el Chrysler Building y las torres del Time Warner Center los focos de atención de las miradas y fotografías de los smartphones. El nuevo tramo nos regala además otras vistas dignas de ser enmarcadas (de hecho una de ellas lo está, gracias a un portal metálico que la encuadra) como la que se produce hacia la calle 23.

Sin embargo, son estas mismas características físicas preexistentes las que hacen que de alguna manera este segundo tramo no alcance la potencia y el dinamismo que caracteriza al segmento original.

Si bien se insiste, casi como si fuera una franquicia, en todos y cada uno de los códigos e ingredientes formales presentes en la etapa anterior, por momentos esta segunda etapa se vuelve monótona e incluso algo forzada. Es como si la escala y la proporción de la estructura, en especial su ancho, hicieran poco natural la existencia de un espacio público más rico y complejo. Pese a los distintos y notorios esfuerzos por generar remansos y zonas donde permanecer, como aquellos atractivos palcos en voladizo con piso de grate metálico y elegantes bancas de madera y acero, lo cierto es que a ratos este segundo tramo del parque es afectado por una cierta monotonía por la que los hacinados visitantes avanzan en forma mecánica como en una peregrinación sorda por un mall sin tiendas. Por otro lado, siendo justos, qué se podía hacer. Como ya se ha dicho, el diseño del parque ha estado siempre condicionado por las características de la estructura preexistente y por lo tanto no se puede culpar al proyecto por la mezquindad de sus proporciones o la monotonía del trazado. El balance general sigue siendo por supuesto atractivo, pero aún así, queda el sabor de que se le estuviera pidiendo a la estructura ser algo que no puede ser.

Dicen que las segundas partes nunca son buenas, teoría que desde luego queda desacreditada cuando se revisan tantas películas que han insistido en algo ya presentado con anterioridad. For a Few Dollars More, From Russia with Love, El padrino II, Rocky II y tantas otras segundas partes demuestran que lo que fue bueno una vez puede serlo una segunda y a veces, incluso, superar al precedente, espondiendo con creces a toda la expectativa generada. Pero también es cierto que siempre estas segundas partes se alimentan del valor y calidad del exponente inicial. El segundo tramo del Highline Park perpetúa y continúa la exitosa saga iniciada 3 años atrás, por momentos con más éxito que en otros. Habrá que esperar la evolución del parque en el tiempo como una totalidad para ver si logra despojarse del aura de novedad y atracción que lo envuelve por estos días para transformarse en un espacio público más real, en donde se den dinámicas colectivas más genuinas y complejas, o tal vez sólo simples, como sentarse serenamente a contemplar la lejanía, cosa que por estos días resulta prácticamente imposible.

SPA STRÖM MONTREAL

Actualmente los spas han adquirido relevancia en la vida diaria pasando a ser los nuevos parques temáticos. En vez de enfrentarse a situaciones de equilibrio, vértigo y emociones sensacionalistas se ha comenzado a preferir masajear y cuidar del cuerpo y su bienestar. No obstante, el Spa, conserva algunas emociones fuertes como el vértigo de pasar desde un agua caliente a una extremadamente fría. Se considera al spa como un nuevo campo de juego para el cuerpo y la mente.

El Spa Störm Nordique de Chevalier Morales ofrece un diseño sensible y contemporáneo. Los tres edificios que conforman el complejo se sitúan separados y se posicionan estratégicamente sobre una topografía artificial mirando hacia el Lago de Battures. Al interior de los edificios se ubican: los saunas, las salas de masaje, las salas de relajación, los baños turcos y todos los espacios necesarios para el funcionamiento del spa. El ladrillo de greda gris que lo cubre por el exterior, requisito de la Isla de Nuns, y la madera blanca del interior transmiten calma y serenidad. Elementos de bronce como esculturas, gárgolas y mobiliario interior traen a presencia las cañerías escondidas en el subsuelo y en las salas mecánicas que son en definitiva las responsables de la experiencia mágica que ofrece el spa. Por la noche la mezcla de luces de neón de LED, la iluminación y llamas de las antorchas iluminan la decoración de manera surrealista con ligeros tonos rosa y azul.

SPA CHIRAMA COLOMBIA

Su nombre evoca el poder del agua y de la tierra del que hablaba la cultura Tayrona. En la ciudad de Bogotá se encuentra este espectacular Spa urbano. Son 4 niveles de las más modernas instalaciones, saunas, piscinas, restaurant y espacios para la relajación.

El proyecto se ubica en una manzana tradicional de Bogotá entre dos edificios. La zona se encuentra normada en cuanto a su altura y adosamientos. El objetivo de utilizar la máxima área posible dio como resultado un volumen cúbico regular aislado en todos sus lados de los edificios adyacentes y  completamente expuesto a la luz natural.

Las actividades y usos dentro del edificio se organizan en cuatro pisos que representan las variadas zonas climáticas de la Sierra Nevada de Santa Marta por medio de dibujos de su flora y fauna. Esta diferencia en los niveles se expresa de modos sutiles separando la totalidad del volumen en franjas horizontales y sombras de grises. El espacio estructurado estratégicamente permite al espacio dentro del volumen cúbico tener luz natural y vistas hacia el exterior.

Se seleccionaron para el edificio materiales uniformes. Colores suaves y reflejantes que amplifican las situaciones del día a día y materiales como vidrio, suelos de resina y enchapes de cerámica entre otros, que otorgan unidad y amplitud al espacio. En el tercer nivel, en que se encuentran los espacios de agua, el suelo está conformado por un deck de madera que permite la filtración del agua permaneciendo tibio al contacto con la piel.

La fachada se compone de dos pieles, la primera de vidrio y hormigón, la segunda localizada más hacia el exterior de placas metálicas cortadas por medio de láser. Conceptualmente hablando la piel exterior es un pattern de agujeros que simulan ser estratos de rocas y montones de tierra. Esta textura se comprime o expande para permitir transparencia y/o aislación y determina los intercambios visuales y atmosféricos con el exterior. La doble piel permite tener intimidad sin perder el contacto con el exterior ni la percepción de profundidad. Actúa como un velo que cubre sutilmente las actividades sensoriales típicas de un spa.

En el primer piso se ubica el acceso, la administración una tienda y un restaurante que se abre hacia un patio cubierto de vegetación. En el segundo piso se localizan los dormitorios de masajes faciales con muros de vidrio que dan profundidad y luz y permiten que las múltiples puertas desaparezcan ofreciendo un espacio limpio y silencioso. En el tercer piso se ubican las piscinas y espacios de agua para el relajo y deporte. Estas actividades se encuentran abiertas en un lado del edificio con vista hacia las colinas del este. El cuarto y último piso se expande y está diseñado como un área que se conecta con el lugar del yoga y una cafetería para descansar una vez más y disfrutar de las vistas de la ciudad.

SPA ATRAPA ARBOL CHILE

Trabajamos el modelamiento del lugar en conjunto con el diseño del objeto arquitectónico, de manera de poder llevar el espacio exterior natural hacia el interior de la obra.

Este proyecto se genera desde el paisajismo, como un jardín aterrazado, se pliega desde el comienzo hacia el final del terreno, a través de jardineras escalonadas, escaleras y macetas, rematando en una maceta central, espacio donde existía un antiguo Damasco en el terreno, contenido entre los dos espacios principales del interior del proyecto. El trabajo de la luz pretende lograr un espacio permeable entre exterior e interior que constate el paso del día, a través de lucarnas y piel vidriada a lo largo de casi la mitad del perímetro del proyecto. El color del interior Blanco, y muebles en obra de espejo, aportan también reflejos y constatan sombras de la vegetación que rodea al proyecto. Uno de los muros perimetrales de ladrillo, entra hacia el interior, a modo de conectarse visualmente con el exterior. Espacialmente también se logra esto, en el espacio de estar, al poder abrirlo en dos de sus caras completamente. Desde el programa, los dos espacios principales están separados físicamente, pero conectados visual y espacialmente, a través del patio central del Damasco. La lucarna principal atraviesa el proyecto aumentando la percepción del espacio exterior en el interior del proyecto.

  • El sauna orientado al norte para subir su temperatura interior.
  • El jardín proyectado es para la recolección de especies y alimentos, con especies como la Alcaparra, Lavanda, Romero rastrero, Laurel de comer, hierbas, y un espacio para chacra. De esta manera, el paisaje es un “paisaje activo”, es decir que es un paisaje que cumple más funciones que existir solo para ser observado.

GIMNASIO 704 BARCELONA

El ayuntamiento de Barberá del Vallés encargó el diseño de un gimnasio con vestidores y una pista poli deportiva exterior para al centre de educación infantil “El Bosc” situado en un polígono industrial de la ciudad.
Txt: H Arquitectes desde Barcelona

Situar el gimnasio aislado del edificio de aularios existente, para evitar molestias al funcionamiento de la escuela durante la construcción, hacer una construcción con sistemas prefabricados para reducir el tiempo de ejecución, utilizar sistemas prefabricados o industrializados ligeros para reducir el peso del edificio en un solar donde las condiciones de resistencia del terreno eran muy dudosas (la escuela se sitúa sobre una antigua riera recubierta con materiales de resistencia y cohesión), utilizar materiales de baja energía incorporada y por último, incorporar al diseño sistemas climáticos pasivos para reducir el consumo energético a lo largo de la vida útil del edificio.

El programa del encargo queda definido por modelo de “gimnasio-sala polivalente” para escuelas primarias del Departamento de Enseñanza de la Generalitat de Cataluña. El edificio es lo más estrecho y largo posible, dentro de los márgenes que ofrece la normativa, por tal de hacer caber el conjunto gimnasio-pista dentro de la explanada que ocupa la pista polideportiva existente. Este emplazamiento ahorra cualquier adaptación topográfica para a la nova construcción. El nuevo volumen es contiguo, a la rampa de acceso principal a la escuela, evitando que el edificio proyecte su sombra a la pista polideportiva exterior. La cubierta se resuelve con una pendiente paralela a la rampa por tal de resolver la impermeabilidad del edificio por geometría, una solución más coherente a una construcción basada en sistemas ligeros. Las comunicaciones entre las diversas partes del programa se resuelven a través de un porche orientado a Sur.

La búsqueda de un sistema estructural industrializado, ligero y con un material de baja energía incorporada nos dirigió al uso de la madera como material básico de la estructura y el cerramiento interior del edificio.

La capacidad del panel micro laminado LVL tipo Kerto, ha permitido diseñar una estructura de una lógica similar al “Ballon-frame”, donde el mismo material (Kerto) se utiliza como elemento lineal ligero para constituir los pórticos (separados cada 1,20 mt. Y con 10 mt. De luz) y al mismo tiempo de usa en su formato de panel para revestir las caras interiores, verticales y de cubierta, por tal de estabilizar la estructura frente a los empujes horizontales. Los sistemas de corte de control numérico nos permitieron un alto grado de precisión y prefabricación, tanto de los elementos del pórtico como del revestimiento estabilizador. El revestimiento interior con panel de madera micro laminada LVL tipo Kerto, asume tres funciones, arriostrar la estructura, garantizar el nivel de protección al fuego de los pórticos y comportarse como a aislamiento térmico.

La piel exterior del edificio se resuelve con paneles de policarbonato multi celular tipo 343 de “gallina” sobre rastreles de omegas galvanizadas colladas directamente a los pórticos. Esta solución es prácticamente continua a todas las fachadas excepto en el ámbito del porche de circulación. Esta piel transparente protege la madera a la vez que permite  visualizarla.

En la orientación Sur la piel de policarbonato transparente une, su impermeabilidad, la capacidad de generar un efecto invernadero que permitirá calentar la sala en invierno haciendo circular, de forma controlada, el aire sobrecalentado de la cámara de fachada. Una plantación de viña virgen de hoja caduca unida al cerramiento de la cámara respecto la sala permitirá controlar el efecto invernadero en verano. En la fachada Norte el policarbonato actúa como lucernario para iluminar con luz natural regular los diferentes espacios del edificio.

Las exigencias del ayuntamiento, frente los posibles actos de vandalismo, así como la necesidad de hacer crecer una planta trepadora en la fachada Sur y Este, se han resuelto con la incorporación de una reja de simple torsión que envuelve el revestimiento de policarbonato.

El edificio se percibe de formas diversas al usuario, desde la rampa de acceso aparece casi como un muro, o una silueta, nada mas de noche de insinúa su autentica condición de edificio. Cuando giramos la esquina, y tenemos una perspectiva más generosa, vemos el volumen real, la manera de acceder y la complejidad de materiales que lo forman en sucesivas.

UN BAÑO DE SUEÑOS

Diseñado por la interiorista Charlotte Macaux Perelman, este espacio privado en un departamento en Paris, logra transmitir la tranquilidad de lo eterno.
Fotografía: Olivier Martin Gambier

Una forma única triangular, una bañera que flota en el espacio, un material icono como el mármol fue lo que concibió esta diseñadora de interiores para su cliente, en un lujoso baño en un departamento parisino.

Cubierto enteramente con losa de mármol carrara color blanco, la dimensión de este proyecto esta ajustado a un tamaño personalizado.

El aspecto frío de los baños fue eludido inteligentemente por la elección de la iluminación, que incluye focos fuertes y suaves, con un dimmer que permite regular las atmósferas al interior del espacio.

La tina de un suave estilo Corian, contrasta con la losa de mármol y su forma ovalada y baja altura minimiza la cantidad de agua que se necesita para su llenado.

Un pórtico tipo arco de mármol fue diseñado en torno al lavamanos que sirve para encuadrar el espacio.

Al comienzo un baño poco práctico sin ventana finalmente se convierte en un espacio de baño turco que provee glamour y calma.

UNA COCINA ATEMPORAL

Destacamos en este proyecto un concepto de cocina de líneas blandas y material limpio, que da la impresión de una cocina que flota en el espacio. Diseñado enteramente con Corian aplicado a toda la instalación genera un efecto y sensación de suavidad y alerta a la vez.

Mas que un look minimalista Charlotte trabaja con el mínimo de materialidad, con un concepto que destaca por su apariencia atemporal, elegante y pura.

Nos explica: “la mejor decisión fue mover la cocina al costado del living, es típico que en Paris las cocinas estén al fondo del departamento, pero ahora que las familias buscan vivir más cerca, con mas interacción, es bueno generar espacios de encuentro. Me gusta diseñar las cocinas a medida donde el mobiliario casi no se nota o está escondido, en este caso incluí una mesa tipo isla, donde se destaca una lámpara por ejemplo, en este caso la lámpara “Porca Miseria”, un gran aporte del diseñador alemán Ingo Maurer quien la diseño especialmente y en ediciones limitadas, por encargo para este proyecto”.
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CLINICA ESTETICA CAROLINA VARELA

La idea del diseño, surge de la voluntad de generar “algo mas” que una clínica de estética. El objetivo es crear una atmosfera que relacione a la actividad que aquí se practica, con la “belleza”.

El terreno enfrenta la calle Luis Pasteur, en su cara poniente tiene 34 mt., es de características rectangulares y de acuerdo a la normativa local, se permiten construir 978 m2 en 3 pisos, el último de los cuales debe estar retirado a 45º de la fachada.

Las consideraciones relativas a estacionamientos, obligan a generar 2 subterráneos para albergar 35 autos, además de los que se dispondrán en superficie. Estos últimos, se presentarán en la solicitud de permiso municipal y sin embargo, posterior a la recepción, se transformarán en jardines.

La idea surge de la voluntad de generar “algo mas” que una clínica de estética. El objetivo es crear una atmosfera que relacione a la actividad que aquí se practica, con la “belleza”, con la “calidez”, con el sentimiento de “acogida” y de placer visual.

El edificio “sugiere” intimidad, sugiere naturaleza, sugiere paz, sugiere tranquilidad, armonía, relajo, salud.

Se trata de un volumen que gira en torno a un espacio central de grandes proporciones de iluminación sorprendente y cálida. A la manera de un patio o un jardín interior, los recintos lo rodean y gozan todos de una espacialidad fina y sorprendente.

Esa es la idea, sorprender con un espacio de paz, cálido y a escala humana. Lleno de sensibilidad y belleza, muy alejado del concepto de “clínica”.

Se ingresa a la clínica a través de un puente que cruza sobre un espejo de agua. La idea del agua es representar la pureza, lo natural y la de acompañar el ingreso con el suave rumor del sonido, además de separar al edificio de la calle generándose en la fachada los reflejos que se generan desde la pileta.

Una vez en el interior; se descubre el espacio central, que a manera de plaza interior, conmueve por su delicado tratamiento lumínico. En la plaza habrá árboles, bancos, mesas para tomar un café, sofás para conversar.

Alrededor de dicho espacio se encuentran a mano derecha, la peluquería, con un acceso independiente para su uso los días sábados.

Al fondo, las oficinas y al lado izquierdo, otras oficinas y la bajada hacia los estacionamientos.

Presidiendo este gran espacio, se encuentra una gran escalera-rampa que lleva desde el 1º al 3º piso.

En el segundo piso, se ubican los boxes de atención y masajes.

En el tercer piso, se ubican los camarines, baños y el gran gimnasio.

Siguiendo el recorrido, una escalera exterior conduce desde el 3º piso a la cubierta, que se plantea como un gran mirador, espacio de relajación, meditación, masajes exteriores, etc.

Hacia abajo, en el primer y segundo subterráneos, se ubican los autos de la clientela y los servicios higiénicos, camarines y repostero de empleados.