Glob-All Mix 30 Posters para un mundo sostenible

En 1992 surge por primera vez este proyecto gracias a la iniciativa del diseñador brasilero Felipe Taborda, quien convocó a 30 diseñadores de todo el mundo a presentar trabajos sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo.

Diez años después, Río de Janeiro fue sede de la Conferencia de las Naciones Unidas 2012 sobre el Desarrollo Sustentable, donde se realizó por segunda vez esta propuesta: “Glob-All-Mix – 30 posters para un Mundo Sustentable”.

Estos carteles se exhiben simultáneamente en Río de Janeiro y en varios otros países  con el apoyo del Ministerio brasileño de Relaciones Exteriores, recordando al mundo que la humanidad puede ser viable.

“Cuando se comenzó a difundir que Rio de Janeiro sería la sede en 2012 de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sustentable – Rio+20, pensé inmediatamente en re editar la experiencia del proyecto 30 Posters para el Medio Ambiente y el Desarrollo, realizado hace 20 años atrás para la Conferencia de Naciones Unidas para el Medio Ambiente y Desarrollo – Rio-92.”

“Invité a 30 de los mejores diseñadores de la actualidad, de todas partes del mundo y todos aceptaron el desafío de participar en el proyecto Glob-All Mix – 30 Posters para un Mundo Sustentable. El resultado, una vez más, es sensacional”.

 

Felipe Taborda

Creación permanente del Fondo del Patrimonio CNCA entrega recursos para la reconstrucción de 33 nuevos inmuebles patrimoniales

La Tercera Etapa del Programa de Reconstrucción Patrimonial del Consejo de la Cultura entregará cerca de $ 2.500 millones para la reconstrucción de 33 edificios de cinco regiones del país, que junto al aporte de privados, supondrá una inversión de más de $ 6.800 millones.

 

Entre los inmuebles ganadores se cuentan espacios como el Pabellón Paris del Museo Artequín, la Terraza Neptuno del Cerro Santa Lucía, la Ex Cervecería de Andrés Ebner, la Escuela del Ballet del Teatro Municipal de Santiago, el Centro Cultural Estación Antofagasta, la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús de Valparaíso y  el Parque de Lota en Biobío.

El Ministro de Cultura, Luciano Cruz-Coke, dio a conocer los 33 proyectos ganadores de la Tercera Etapa del Programa de Reconstrucción Patrimonial, del Consejo de la Cultura, que busca restaurar inmuebles de alto valor arquitectónico y social para la comunidad en todo el país. Estas propuestas corresponden a edificios ubicados en las regiones de Antofagasta (2 proyectos), Valparaíso (5 proyectos), Metropolitana (16 proyectos), O’Higgins (5 proyectos) y Biobío (5 proyectos).

Destacó el éxito de esta iniciativa que, desde su creación, ha logrado impulsar el compromiso de toda la comunidad y sumar esfuerzos públicos y privados. “Desde 2010, cuando creamos el programa como una medida de emergencia post terremoto hasta ahora, hemos beneficiado 94 proyectos de reconstrucción, alcanzando en estos tres años una inversión total  de 17 mil millones de pesos, es decir, 39 millones de dólares en patrimonio para Chile. Gracias a esta iniciativa nos comprometemos con la comunidad, para mantener sus tradiciones en pie, para que las historias familiares que se tejen en torno a estos inmuebles sigan vivas. Esta reconstrucción del patrimonio es lo que nos permite identificarnos con nuestras raíces e identidad como país”.

El proyecto de ley de Presupuesto 2013 contempla la institucionalización de estos recursos, a través de la creación del Fondo del Patrimonio. “La buena noticia es que a partir de este año, por la vía de la Ley de Presupuesto Nacional, hemos conseguido una partida presupuestaria permanente para el resguardo de nuestra memoria histórica. Para este año se crea el Fondo del Patrimonio que va a permitir que el Programa de Reconstrucción Patrimonial se regularice y tenga continuidad en el tiempo.

Este anuncio fue realizado por el Ministro Cruz-Coke en la Posada del Corregidor, uno de los proyectos beneficiados por esta iniciativa, cuya restauración supone una inversión cercana a los $ 150 millones, de los cuales el Consejo de la Cultura entregará $ 75 millones. El inmueble, de carácter colonial construido a fines del siglo XVIII y declarado Monumento Nacional en 1970, sufrió los efectos del terremoto de 2010, que lo dejó con diversos daños como puertas trancadas y muros desnivelados.

El jurado encargado de analizar las propuestas que respondieron a la convocatoria estuvo compuesto por representantes de organismos públicos, cuyo actuar tiene incidencia en el ámbito del patrimonio y en la reconstrucción, así como expertos privados en materia de patrimonio y arquitectura. Esta nómina estuvo conformada por Eliseo Huencho (MOP), Emilio De la Cerda (DIBAM), María Loreto Torres (MINVU), Santiago Lecaros (Subsecretaría de Turismo), Carlos Aldunate (Experto en Patrimonio nominado por el Directorio), Cazú Zegers (Arquitecto de reconocida trayectoria nominado por el Directorio) y Juan Lund (Representante del Ministro CNCA y Presidente del jurado).

Entre los criterios de selección de los proyectos se consideró su valor cultural, histórico y patrimonial, la valoración urbana que se tiene de ellos, así como su valor social y turístico, la calidad del proyecto y su factibilidad técnica.

Museo de la Memoria: un museo para no olvidar

El Museo fue desarrollado a partir del concurso de ideas convocado por el MOP y  se asumió un diseño que privilegiara la flexibilidad,  como forma de poder acoger  las  variadas más muestras que se pudieran instalar en él.

De esta forma se crearon espacios amplios e interconectados que en si permitieran una muestra museográfica sin que el edificio compitiera con ella y sin que se perdiera la espacialidad. De ahí nace la simplicidad de líneas y terminaciones y la interconexión de espacios.

Se proyectó el edificio en cuatro áreas: La de la muestra museográfica propiamente tal, para la que se destinó el cuerpo que llamamos “Barra”. Este cuerpo debía marcar su presencia urbana destacándose y oponiéndose a la línea de Av. Matucana, en una orientación este a oeste, de cordillera a mar.  La de acceso formal al museo, la de investigación museológica y de servicios anexo. La de servicios y circulaciones, donde destacan los estacionamientos y la sala auditorio.

Finalmente el espacio público constituido por la Plaza Inclinada y la Plaza Horizontal y los Jardines Acuáticos, que nuestro proyecto siempre consideró para que fueran de acceso libre, sin rejas ni ningún tipo de restricción para su uso. Que fuera apenas una plaza más de la ciudad y que pudiera ser utilizada por la comunidad sin requerir permisos especiales.

A su vez, este conjunto debía estar contenido en un espacio mayor que le diera su escala y relación armónica con la ciudad. Para eso se aprovechó al máximo las características existentes del terreno, enclavándolo entre una gran plaza inclinada y otra plaza enterrada seis metros bajo el nivel de la calle, dispuesto en forma transversal a la Av. Matucana, siendo la “Barra” como un puente suspendido entre dos jardines acuáticos, apoyado sobre cuatro torreones de hormigón que flotan sobre el agua.

Las plazas que propone el proyecto pasan a ser un espacio que se entrega a la comunidad para el uso que ésta determine, en forma independiente de la administración del Museo. De esta forma tendremos allí actividades tales como representación de teatro callejero, cantantes, skaters, recitales, poesía, actividades políticas, actividades para niños y muchas otras, en fin, un noble espacio para todos.

Esta presentación entiende el edificio como tantos otros enclavados en la ciudad y rodeados de áreas públicas, donde el uso de éstas depende principalmente de la comunidad. Este es un Museo que vela por la libertad y no puede negar sus espacios externos al uso libre de la ciudadanía.

De esta forma creímos, como proyectistas, dar cabal respuesta a la idea que seleccionó el jurado en el concurso y a las necesidades más específicas que nos fue planteando la Dirección de Arquitectura y la Comisión Presidencial de Derechos Humanos en el transcurso del proyecto.

Ficha

Superficie del Terreno: 15.058,0 m2
Volumen Principal: El volumen principal lo constituye la “Barra” que es el contenedor de la muestra museográfica de lo que se expone.
Desarrollo de proyecto de arquitectura y especialidades:
Consultora SolArchi Ltda., Arq. Werner Renck O.
Arquitectos Estudio América Arquitectura Ltda.
Carlos Dantas Dias, Lucas Ferh, Mario Figueroa R., Roberto Ibieta B.

Museos espejos de la sociedad

Entrevistamos a Pablo Cordua y Cristián Valdés ambos arquitectos fundadores de la empresa de diseño Amercanda, quienes  junto al arquitecto alemán Bernd Haller son exponentes de una intensa trayectoria en el armado de exposiciones, exhibiciones y montaje de museos en nuestro país y referentes locales de esta especialidad, diversa e integral.

¿Como nace el interés por parte de ustedes en el desarrollo del arte de exponer y  la Museografía?

El interés nace después de dos o tres encargos. Nos dimos cuenta que cada uno significaba aprender y meternos en un tema distinto, lo que lo hace muy estimulante y renovador, diferente a otros encargos en diseño y arquitectura.  No basta con conocer un tema hay que aprenderlo, distinto a un edificio corporativo por ejemplo, donde tienes que entender la empresa o institución, en este caso hay que meterse a fondo en los contenidos, en las colecciones, recopilar mucha información,  para generar lo primero de una museografía que es el guion, la base con la cual se diseñan los proyectos. El primer encargo fue en el año 93 para  una feria de Sercotec, donde presentamos objetos, productos, como una gran fiesta donde la gente se encontrara.

¿Cual es la base o método para generar un guion?

La base en general es una colección y esa colección la articulas y haces un guion, que lo contextualiza y lo hace entendible. El guion en el fondo lo que busca es generar una relación entre los objetos, o concepto de cosas y eso te hace entender la problemática, el tema o la historia que tienes al frente y te construye una experiencia de relación uno a uno con los objetos y llevarte una pregunta para la casa. Abrir el tema y quedar metido en el tema de ahí en adelante, donde empiezas tu propia educación como experiencia.

¿La museografía en Chile existe como carrera universitaria?

Es algo que se aprende con la experiencia, pero si existen postgrados porque la especialidad  ya tiene suficiente cuerpo teórico y conocimientos técnicos, para estructurar un programa. Requiere de muchas disciplinas anexas, no solo de diseño o arquitectura, requiere de una lista larga de especialidades. Esta primero el guion y luego tienes el tema de la ambientación, para que puedas ver el concepto y eso conlleva la interacción de muchas especialidades, tales como iluminación, acústica, audiovisual, gráfica, este es un trabajo que requiere de todo eso. Las exposiciones funcionan en base a la simultaneidad de todas estas técnicas.

¿Que características especiales en cuanto a conocimiento deben darse para el desarrollo de la museografía, hay una metodología?

Uno establece la metodología que esta basada naturalmente en la experiencia acumulada. Pasa por identificar las especialidades, primero la temática y luego la parte  técnica, para poder extraer los hitos o claves de lectura de la colección o la temática que tienes al frente, para poder explicarlo y llevarlo a una mayor difusión, de tal forma que lo pueda entender un niño o un adulto. Es un tema que tiene muchas variables en comparación con otros proyectos de diseño.

¿Como perciben ustedes el tema de la difusión de los museos y sus programas, consideran que hay desinterés por parte de la gente?

No diría que hay desinterés en los museos, al contrario hay mucho interés, hay un buen número de visitas. No tenemos tantos museos como en otros países, pero hay bastante y son generalmente muy visitados. Lo que cambia si nos comparamos con países más desarrollados, son los presupuestos y también la difusión. Hay muchos museos que se han renovado y que están actualmente con colecciones de gran interés, pero que entran necesariamente a competir con el mundo del espectáculo y del entretenimiento. Los museos son educativos y necesitan pelear el tiempo  libre a la gente. El entretenimiento tiene inversiones  menores, porque son espectáculos mas simples, son mas fáciles de armar.  El museo a partir del patrimonio es mucho más caro de armar. Requiere primero los estándares de conservación adecuados y son de investigación larga, pero el producto final compite porque estamos hablando de tiempo libre.

¿Cuantos años dura el armado de una exposición y cual es el tiempo de exposición promedio en Chile?

El armado de una exposición puede durar unos dos a tres años, desde el conocimiento de la colección hasta la entrega final. Las exposiciones temporales pueden durar 6 meses 3 meses, después están las exposiciones permanentes de los museos. Curiosamente las exposiciones temporales,  a veces cuentan con más presupuesto porque cuentan con un auspiciador, que le interesa promover una colección en ese momento, no le interesa lo que pueda pasar en los próximos seis años.

Hay excepciones como el MIM que tiene la ventaja de estar muy asociado a la tecnología, por lo tanto hay empresas que les interesa la difusión de la tecnología, donde hay respaldo para financiar los gastos permanentes. En el arte es más difícil, en el patrimonio mas aún, es menos tangible, menos entretenido.

¿Como ha sido el desarrollo de los museos en regiones, o se concentra todo en Santiago?

En provincia hay mas desarrollo de la museografía proporcionalmente hablando que en Santiago. Ha habido mucha inversión en regiones y lo que ha ocurrido es que equipos de profesionales en cada localidad no han podido tomar esos encargos, a pesar de que hay gente profesional muy capaz  y preparada, por ejemplo en la Dibam.

¿Hay encargos privados o del gobierno para renovar museos, hay futuro en este campo?

Se hacen muchos concursos y licitaciones al respecto y debe haber unos diez a doce equipos especializados en este tipo de trabajo. Ahora, cuando existe la consideración de conservación de las colecciones, los equipos con experiencia son más escasos.  En museografía se trata de invitar a los visitantes a volver a ver algo que tal vez conocía, de un modo nuevo. Es como aprender a ver nuevamente y para eso hay que conocer muy bien los códigos de cada lugar, de cada país, en el caso de proyectar una exhibición en el exterior, por ejemplo. Los museos son en el fondo  espejos de la sociedad…hay mucho futuro en este campo.

¿Que influencias de otras latitudes reconocen en sus propuestas?

Lo universal que reconocemos en cuanto a influencia, es aprender a transmitir a cualquier humano la experiencia, las atmósferas, mas que los textos, que funcione la emoción y que permita después investigar.

¿En 21 años que proyecto es el que mas los representa o ha sido  favorito?

Uno de los proyectos favoritos  es la exposición de Gonzalo Rojas, sin duda. Una exposición muy poco difundida, porque se inauguró después del terremoto del año 2010. Se montó en el MAVI y ahí hay un gran tema. En Chile incluimos en Museografía, dado lo limitado que es el ámbito, las exposiciones temporales, siempre que sean temáticas y que tengan un trabajo museográfico, de investigación. En ese sentido, muchas de las exposiciones que hemos montado han sido exposiciones temporales. En el caso de Gonzalo Rojas, nos invitaron primero a conocer al poeta, al personaje, y nos invitó a su casa en Chillán, nos abrió las puertas de su casa y nos mostró su mundo. Fue una experiencia muy interesante y efectiva. A partir de esa visita  tradujimos la poesía en unos objetos e instalaciones confirmadas por el poeta mismo, antes de su partida. Una exposición muy ambiciosa, y pocas veces hemos logrado ese nivel de coherencia entre el mensaje y lo que el poeta era , y que además el poeta haya quedado feliz. El nivel de abstracción de una obra poética es enorme y traducir estos conceptos fue un gran desafío, el como traducir eso a la experiencia en el museo. El mundo del poeta es un sonido, una respiración, nos mostró sus amigos, su inspiración… fue muy bonito.

Hay una metodología en museografía que es la traducción en una nueva manera de ver que en este caso fue muy literal, la traducción de un idioma más lejano, en algo audiovisual, en colores,  objetos, etc. El conjunto resultó muy coherente.

Antecedentes

En Diciembre de 2012 hemos sumado más de 70.000 metros cuadrados de exposiciones en más de 80 proyectos realizados.

Amercanda es un equipo de diseño que formamos en 1992 y hemos tenido como ámbito principal de acción la concepción, el diseño y la producción de exposiciones museográficas. En arquitectura hemos desarrollado edificios complejos con una importante aplicación de conceptos de eficiencia energética y sustentabilidad.

Hemos desarrollado proyectos para pabellones en ferias, stands, exposiciones temporales y exposiciones permanentes en museos. Hemos adquirido una gran experiencia en el desarrollo de guiones expositivos, diseño, producción y montaje de los más diversos tipos de exposiciones, por lo que contamos con un equipo profesional y técnico de alto nivel.

Nos caracteriza el trabajar con un equipo multidisciplinario especialista en desarrollo de guiones y textos, diseño gráfico, iluminación, audiovisuales, soportes de objetos, diseño de vitrinas y ambientes expositivos.

Cumplimos con los más altos estándares de conservación de los objetos de colecciones. Utilizamos la tecnología más adecuada para cada solución museográfica.

Nuestro objetivo es lograr que los visitantes tengan una experiencia conmovedora y una clara comprensión de los temas y contenidos de la muestra.

Integran Amercanda desde sus inicios y actualmente dirigen la empresa:

Bernd Haller, arquitecto alemán con experiencia académica y profesional en el desarrollo y planificación de eficiencia energética aplicada a la arquitectura;

Cristián Valdés, arquitecto, con experiencia académica y profesional en arquitectura y museografía en Chile y el extranjero.

Pablo Cordua, diseñador, también con experiencia académica y profesional en arquitectura, diseño y museografía.

Espacios en Asia Shenzhen Clubhouse China

Diseñado por la oficina de arquitectura de Richard Meier & Partners en NYC/USA, este proyecto a orillas del lago oct en shenzhen incorpora líneas arquitectónicas geométricas extrovertidas, combinadas con un tradicional  paisajismo chino que evoca quietud.

 

Ubicado en una prominente isla en el centro del puerto del lago OCT los más de 40.000 mts 2 del OCT Shenzhen Clubhouse, proveen a los visitantes como también a miembros del club con un restaurante, espacios para comidas privadas, un área multipropósitos, un área recreacional, un centro para gimnasia y una galería para exhibiciones

La geometría de la Casa Club se desprende desde un punto focal preciso, desde donde irradian capas de espacios distintivos que rematan en una curva, la que se puede observar desde el centro cultural y de entretenimiento sobre el nivel del agua. Hacia el final sur de la isla, conectada a la Casa Club por un camino exterior y jardín, nos encontramos con la estructura que alberga la piscina techada y el gimnasio. La geometría simple del gimnasio contrasta con la de la Casa Club en escala y forma, generándose un balance entre las líneas extrovertidas de la Casa Club energizando el dialogo entre las dos estructuras.

Los caminos  que recorren los jardines de la Casa Club evocan un fuerte sentido de la filosofía del paisajismo chino. Variadas vistas, texturas flores e instalaciones ofrecen una experiencia intima y una oportunidad para la soledad, como también plataformas para admirar las vistas de las aguas que rodean la isla y los complejos de entretenimiento del puerto y mas allá de este.

Los principios característicos de la empresa de manejo de paneles de metal y luz natural definen el edificio en su conjunto y anima los espacios interiores. Los planos dramáticos y la luz natural dan forma al espacio, marcan el paso del tiempo y la presencia del cielo.

Ficha

Años de diseño: 2008 al 2010
Años de construcción: 2010 al 2012
Área total:  40.000 mts.2
Materiales: Corian para paredes exteriores, paneles metálicos y cortina de aluminio.

Ámbito Cero Barcelona: Un recorrido activo por los pasillos de la Museografía

Entrevistamos a Augusto Saavedra, diseñador de la Escuela de Arquitectura y Urbanismo de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (Chile) egresado en 1985, quien desde el año 1987, y desde su oficina en Barcelona, ha desarrollado una trayectoria de gran relevancia en torno al mundo de las exposiciones y los Museos.

¿Cómo arranca tu carrera y especialización en museografía?

Tras licenciarme en diseño, en la escuela de arquitectura y diseño de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, y una vez instalado en Barcelona, alrededor del año 1987, tuve la oportunidad de trabajar en el estudio DPC Enric Franch donde se desarrollaba el diseño en un sentido muy amplio. Durante los ocho años de trabajo en este estudio tuve la oportunidad de conocer el mundo de las exposiciones y la museografía, lo cual supuso para mí una segunda escuela. Además de aprender del pensamiento y las reflexiones de Enric sobre  el presentar, el mostrar y el exponer, adquirí una vasta experiencia metodológica sobre la gestión de proyectos, desde la idea a su implantación final, con la realización de más de un centenar de exposiciones.

Por estas fechas, cuando España ya sumaba diez años sin dictadura, el país sufría un desfase con respecto al resto de Europa en lo que a equipamientos culturales se refiere. Pero el formato expositivo comenzaba a tomar relevancia y, entre los años 1982 y 1987, se llegaron a realizar 520 exposiciones de todo tipo, solo en Barcelona.

Estas dos situaciones movieron a las instituciones culturales catalanas a reflexionar sobre los formatos y los espacios destinados a la cultura. Una instancia a esta reflexión fue encargada y desarrollada precisamente por el estudio DPC Enric Franch, donde recién había entrado a trabajar.

Se trataba de un compendio de actividades, exposiciones, conferencias y una base de datos especializada que recibió el nombre de Programa Exhi-Visions, pretendía ser un espacio de reflexión para instituciones y profesionales en torno a tres líneas: el patrimonio, los espacios para la cultura y los profesionales encargados de llevar a cabo estas tareas.

La línea del patrimonio trató sobre las técnicas de conservación, catalogación y toma de conciencia del patrimonio existente, y su proyección como base desde la cual planificar y dar sentido a futuros espacios donde alojarlos y darles visibilidad a través de su exposición pública. Este es precisamente el objeto de la Museología, y la labor y función primordial de los Museos.

La segunda línea se desarrolló a partir de este análisis patrimonial y considerando las carencias y necesidades sociales de espacios para la difusión de la cultura, se tomó conciencia de la problemática y se abrió un debate sobre la necesidad de que las instituciones promovieran la generación de dichos espacios de conservación y difusión del patrimonio con una estrategia viable y sostenible económica y socialmente.

A raíz de esta labor, entre otras muchas, y gracias también al impulso que supuso para la ciudad la realización de las Olimpiadas del 92, se gestaron, entre finales de los 80 y principios de los 90, gran cantidad de nuevos espacios para la cultura. En esa época se crearon, por ejemplo, el MNCTC (Museu Nacional de la Ciència i de la Tècnica de Catalunya) que a su vez crea una red Nacional de Museos de Ciencia y Técnica; el MNAC (Museu Nacional d’Art de Catalunya) que acoge una gran colección de arte románico y gótico como las épocas más florecientes de la cultura catalana; el MACBA (Museu d’Art Contemporani de Barcelona) que alberga y muestra importantes colecciones de arte contemporáneo catalán;  el CCCB (Centre de Cultura Contemporània de Barcelona) que a pesar de no contar con colección propia realiza interesantes exposiciones de carácter antropológico y de pensamiento contemporáneo; así como la aparición de nuevos museos hasta alcanzar en la actualidad alrededor de 60 en la ciudad
de Barcelona.

La tercera línea de reflexión giró en torno a los profesionales responsables de activar este patrimonio y sus espacios culturales. Directores de museos, conservadores y curadores, pero también diseñadores y constructores, todos ellos debían familiarizarse y formarse en este lenguaje, en este modo particular y al parecer exitoso medio de transmitir
el conocimiento.

Esta formación supone saber cómo encargar una exposición y los medios disponibles para ello (por parte de la dirección), conocer el dominio del espacio y los recursos museográficos (por parte del curador y los diseñadores), así como controlar las técnicas y materiales más eficaces y sostenibles para la realización de una muestra. El lenguaje museográfico es absolutamente multimedial y multidisciplinar pues en él confluyen la literatura, el cine, el multimedia, la escultura, la arquitectura, las instalaciones, la escenografía, la iluminación, etc. Y no es ninguna de ellas en concreto sino una cosa diferente, donde participan todos los sentidos y el propio cuerpo desplazándose por el espacio en un tiempo determinado.

Tuve la suerte de nutrirme de todas estas experiencias en unos años de mucha efervescencia en Barcelona, cuando había semanas que en el estudio inaugurábamos hasta tres exposiciones en la misma semana o exposiciones muy grandes que se hacían en tres partes y cada una se inauguraba en un edificio diferente. Fue una época de experiencias intensas e intercambios muy enriquecedores.

Observo dos tendencias en tu trayectoria:  por un lado el ordenamiento del espacio y los objetos y, por otro, la experiencia de la transmisión de contenidos

Una exposición es, en definitiva, un instrumento de transmisión de conocimiento.

¿Cómo valoras esto en tu paisaje del Chile antiguo respecto a lo que está sucediendo hoy? ¿Tienes una imagen de lo que se podría desarrollar aquí en Chile, donde hay nuevas  iniciativas… Qué harías tú si te propusieran armar una exposición, y sobre qué tema?

Para empezar,  se necesita una base patrimonial (material o inmaterial), un lugar adecuado y los profesionales capaces de llevar a cabo la tarea. Pero esto es la base porque una exposición se comienza a gestar desde la curatoría, cuando el curador plantea una mirada particular y distinta (de la aportada por el especialista) que dota de una nueva visión y, por lo tanto, una apertura de mente a la información inicial.

La traducción del lenguaje del especialista al lenguaje museográfico es un punto crucial para el éxito de una exposición. Otro punto crucial consiste en llevar a formas y espacio esos contenidos transformándolos en un viaje en el que vas descubriendo, con todos los sentidos, nuevas imágenes sorprendentes que fijan esos conocimientos en tu memoria. Una exposición muestra cosas, pero sobre todo crea estímulos que generan curiosidad. Esta curiosidad es la que dará continuidad, más allá de la exposición, a la experiencia de adquirir conocimientos.

¿Qué función cumple en esto la iluminación y la arquitectura?

El espacio es fundamental, en tanto en cuanto las formas de la exposición y las de la sala dialogan para conseguir hacer partícipe al espacio de ésta, a través de relaciones, tamaños, proporciones y color. La luz hace aparecer todo esto, sin luz nada se hace visible y con ella vamos esculpiendo los espacios para ir haciendo aparecer las cosas de tal manera que sean portadoras de  sentido. Todos estos elementos combinados pueden generar atmósferas muy estimulantes que aportan contundencia al discurso expositivo.

¿Consideras que es importante desarrollar en Chile una exposición de exposiciones, por ejemplo,  para estimular la creación de espacios de exposiciones?

Hacer una parada para reflexionar sobre lo que se está haciendo es siempre muy aconsejable porque las urgencias del día a día a veces no te dejan ver el camino que estás siguiendo.

He sabido que en Chile se ha avanzado bastante, en estos últimos años, con el trabajo de la DIBAM en la gestación de nuevos museos regionales.

Hacer un trabajo planificado y a largo plazo es fundamental para ir construyendo de manera coherente las diversas etapas de un proyecto de patrimonio  en el que están inmersas, entre otras muchas cosas, las exposiciones.

¿Cuántos años lleva Ámbito Cero desarrollando proyectos?

Hace unos quince años creé mi propia oficina y desde hace diez años se llama Ámbito Cero.

En ese momento tuve nuevamente la suerte de formar parte de una gran aventura que constituiría mi tercera escuela en el oficio de diseñar exposiciones. En ese momento se estaba gestando el nuevo Museo de la Ciencia de Barcelona, que pasaría a llamarse CosmoCaixa para acercar más su nombre al de su promotor, la Obra Social de la Fundación “la Caixa”. Este nuevo museo partió de las bases del antiguo, que contaba con una superficie de 9.000m2 para ampliarse hasta 50.000m2.

Su director, el físico teórico Jorge Wagensberg , fue clave en esta transformación, pues aplicó el rigor del pensamiento científico a la reflexión museológica y museográfica. De estas reflexiones han salido innumerables publicaciones, exposiciones y el propio CosmoCaixa, que en 2006 fue premiado como Mejor Museo Europeo del año.

De nuestra participación de ocho años en este proyecto, incluso desde antes de la construcción del propio Museo, con exposiciones que servirían de test para las nuevas instalaciones, derivan muchas de nuestras posiciones teóricas respecto a la museografía.

De esta colaboración se han derivado múltiples encargos expositivos hasta el día de hoy, incluidas las exposiciones permanentes de CosmoCaixa Barcelona y Madrid, y otras muchas exposiciones temporales como “Einstein 1905, cien años de Física”, “Viva la Diferencia” una exposición sobre biodiversidad, “Números de buena familia”, “Mediterráneo, pasado, presente, ¿futuro?”,  y así hasta asumir cuarenta encargos que suponen la mitad  del total de exposiciones realizadas por Ámbito Cero hasta la actualidad.

El museo ordena la memoria y la proyecta…

Por lo general en los Museos se trabaja con la cultura material, pero en CosmoCaixa hemos tenido la oportunidad de proyectar una exposición de cultura inmaterial. Se trata de “Einstein 1905, 100 años de Física” cuya base son las cinco teorías que Einstein elaboró y publicó en 1905 (cada una era merecedora de Premio Nobel, ¡y publicó cinco!). Solo es posible comprender cada una de estas teorías cabalmente a través del lenguaje de altas matemáticas, inalcanzables para el gran público, así que la exposición se basó en cinco experimentos que no son la explicación de las teorías de Einstein, pero dan una intuición de por donde podrían ir. Por lo tanto, construimos intuiciones que acercaban la comprensión de ideas muy complejas, y todas las formas de la exposición establecían relaciones conceptuales entra las disciplinas de la física asumidas en 1905 y las nuevas disciplinas emergidas a partir de la publicación de estas cinco teorías.

¿Hay exposiciones itinerantes?

Hay varias tipologías de exposiciones y, cada una de ellas según sus características, implica un reto diferente para su forma y construcción.                                                                                        Una exposición  permanente es un desafío importante porque tiene que durar entre siete y diez años usada y manipulada por miles de visitantes diarios. Después de este tiempo se evidencia el envejecimiento, sobre todo en la tecnología aplicada. Estas realizaciones requieren materiales resistentes y fáciles de reparar y mantener. En el diseño de un dispositivo muchas veces la forma exterior es muy simple pero la complejidad que requiere el hacerlo registrable y accesible para su mantenimiento lo hace muy complejo interiormente y en sus mecanismos.

Luego están las exposiciones itinerantes, que se montan y desmontan muchas veces seguidas,  y muchas veces se transforman para tal fin. Estas requieren materiales ligeros pero resistentes y sistemas desmontables y adaptables.

Dependiendo del contenedor donde itinera, la complejidad puede ser mayor. También existe la versión de exposiciones que itineran por salas fijas donde la complicación radica en hacer la exposición adaptable a formatos y particularidades de salas muy diversas.

¿Qué proyectos tiene Ámbito Cero para el futuro?

Hasta ahora, la continuidad de los encargos nunca se ha roto, pero con la situación actual en España, se hace necesario buscar nuevas oportunidades de encargo. Una vía es abrirse a Latinoamérica y a sus economías emergentes, en las cuales seguramente podríamos aportar mucho en materia de patrimonio y museografía y donde creo que hay mucho por hacer, sobretodo asesorando en la creación de espacios sostenibles, económica y socialmente, que estén insertos en planes estratégicos que aseguren su viabilidad y generen una dinámica económica en su entorno inmediato. Esta es la manera de que un Museo no sea un saco sin fondo de gastos sino un valor para ciudadanos y visitantes.

Actualmente estamos realizando dos proyectos para la Obra Social “la Caixa”: una exposición temporal de 900 m2, y una exposición itinerante de 200m2, en un sistema de contenedores desplegables desarrollados específicamente para esta tarea. Estamos acabando el “Museo del aceite de Oliva y la sostenibilidad” en Jaén, España, y desarrollando el proyecto del nuevo “Museo del Caballo de Chantilly” Francia, cuyo promotor es el AKTC (Aga Khan Trust for Culture, de Ginebra).

Por otra parte nos gustaría mucho poder participar, con nuestro bagaje y conocimientos, en la realización de algún Museo en Chile. Como chileno emigrado hace 26 años, este es un sueño que me gustaría hacer realidad.

Museo Louvre Abu Dhabi el lujo de lo simple

“La Arquitectura no se detiene en la puerta de entrada. La Arquitectura es intelectual y también sensible. La separación entre arquitectura y arquitectura interior es artificial cualquier detalle tiene el potencial de interrumpir el sentido de armonía y destruir los significados”.

Jean Nouvel -

 

El espíritu del Louvre de Abu Dhabi se materializa gracias a los espacios blancos, resaltados por la iluminación, con una escala precisa para cada volumen y componente,  más la búsqueda de una cierta nobleza. Se distingue por su simpleza, su naturaleza elemental, por  una sensación de tensión, de calma, por un rechazo de lo mundano, de lo vulgar, de los plagios pintorescos de temas históricos, y del abuso de formulas internacionales supuestamente soluciones profesionales que en realidad enmascaran una falta de imaginación, trabajo y disciplina.

Cada elemento que hemos propuesto para los espacios públicos (recepción, mesones de información, mesones para tickets, guardarropías, bodegaje, asientos, las recomendaciones para el salón VIP y el auditorio) ha sido diseñado específicamente para esta locación y actúa como otra marca de arquitectura del Louvre de Abu Dhabi. Esto también es válido para el mobiliario y la señalética, que de otra manera podría destruir la imagen precisa y preciosa del Museo.

Los primeros elementos que salen al encuentro son los puntos de control de seguridad: la intención aquí es disimular gracias al color negro, cualquier equipamiento técnico y logístico, de tal manera que solo los ritmos principales creados por las líneas de composición sean aparentes, destacadas por el material blanco Corian o Ductal dependiendo de la situación; un color en los mismos tonos que las paredes. Como el equipo técnico viene generalmente en colores negros puede ser actualizado sin causar daños visuales al conjunto.

Este alcance  será  también aplicado en los halls de entrada y detrás de los mesones de información: lo mas interesante son los espacios de bodegas donde los equipos y superficies  se funden  en una sinfonía  de colores negros en mate, brillos y satín.

El concepto de asientos interiores ha derivado en la línea de muebles  Louvre Abu Dhabi, esta línea con la más amplia variedad en formas, incorpora conceptos ergonométricos y materiales nobles y es extremadamente cómoda incorporando sillas, asientos bajos, sillas de reposo, etc. También se han incorporado diseños especiales en las alfombras. La simplicidad es sinónimo de lujo y este principio se aplica en todo lo diseñado al interior de este magnífico museo.

 

The Louvre Abu Dhabi
Diseño Acústico de un Chileno

 

Gonzalo Sepúlveda
Gerente de Arquitectura y Construcción
dBA Ingeniería
gsepulveda@dbaingenieria.cl

Mi experiencia en el diseño del nuevo Museo del Louvre en Abu Dhabi, contempló la participación directa en el equipo de ingenieros que estuvimos a cargo del proyecto, en particular mi participación en el diseño acústico y electroacústico. Esto ocurrió durante los tres años (2008-2011) en que trabajé en Buro Happold, una empresa multinacional de consultoría y diseño de ingeniería, con sede principal en Bath, Reino Unido. Mis conocimientos y experiencia en acústica y electroacústica me ayudaron a participar activamente dentro del equipo, ya que además de contribuir al diseño acústico del edificio, estuve a cargo del diseño del sistema de evacuación por voz y anunciamientos generales (Public Address / Voice Alarm). Además, por tratarse de un proyecto de esta envergadura – la etapa de diseño demoró más de 4 años – la coordinación con otras disciplinas, y arquitectos al otro lado del canal de la mancha, fue fundamental. En Buro Happold estuvimos a cargo del diseño integral de ingeniería, es decir participamos ingenieros de todas las disciplinas, los cuales estimo fuimos por lo menos 150 ingenieros. Desde los ingenieros de estructuras, hasta ingenieros mecánicos, eléctricos, obras sanitarias, IT, fachadas, geotécnicos, fuego, seguridad, infraestructura, movimiento de personas, iluminación, sustentabilidad, etc.

Para el caso de mi trabajo en particular, hay un par de puntos que fueron demandantes desde el punto de vista técnico. En primer lugar se debía cumplir con los requerimientos de la autoridad local en cuanto a niveles de inteligibilidad de la palabra del sistema de Voice Alarm, el cual debía tener un valor mínimo de STI 0.5, en todas las áreas donde se instalara este sistema. Además de eso, se sumó el requerimiento del mandante de exigir que el sistema de Public Address y Voice Alarm (PA/VA) cubriera el edificio completo, incluyendo baños, bodegas y cajas de escala. En cuanto al diseño y distribución del sistema de PA/VA, en general se utilizaron altavoces típicos de cielo – empotrados o sobrepuestos, dependiendo del tipo de cielo – en oficinas, galerías, talleres, restaurantes, baños, pasillos, accesos, etc. Sin embargo, la zona donde se hizo más difícil mi diseño fue justamente en el área abierta bajo el domo, entre los edificios de las galerías.

Desde el principio, tratamos de conseguir con los ingenieros de fachadas, de estructuras y arquitectos de AJN, un diseño que contemplara absorción acústica en la parte inferior del domo. Esto con el objetivo de proveer de un espacio confortable para los visitantes y que el sistema de PA/VA tuviera la inteligibilidad requerida. Fueron largos meses de coordinación y modelaciones acústicas, hasta que un día, Jean Nouvel le informó al equipo que su intención era que debajo del domo existiera una acústica similar a la de una catedral. Todas las terminaciones de las fachadas y el domo serian de mármol o similar, lo cual es altamente reflectante del punto de vista acústico. Esta idea de Jean Nouvel, por supuesto no era algo que pudiéramos negociar, por lo tanto mi diseño de altavoces en el área bajo el domo, tuvo que tomar medidas drásticas en cuanto a la selección y ubicación de los altavoces.

Los altavoces que escogí para el área bajo el domo fueron unas columnas de 2.8m de alto, las cuales me permitían controlar la dispersión del sonido emitido en el eje vertical, mediante el uso de DSP, y con esto evitar reflexiones en los edificios de las galerías. Este tipo de altavoces es de última tecnología y se utiliza en espacios altamente reverberantes, en los que se requiera una alta inteligibilidad de la palabra. Una vez seleccionados los altavoces, tuve que modelar computacionalmente el espacio acústico bajo el domo, hasta que finalmente, luego de varias iteraciones, logré una inteligibilidad de la palabra sobre STI 0.5 con un tiempo de reverberación sobre los 4.5 segundos. Esto fue un gran logro, tanto personal, como colectivo, ya que se cumplió con el requerimiento de diseño, sin modificar la estética propuesta por Jean Nouvel y su equipo.

En cuanto al diseño acústico interior, lo más complicado fue coordinar las terminaciones en las galerías y espacios públicos. Se utilizaron materiales especiales, los cuales tenían propiedades de absorción acústica con una terminación lisa similar al yeso. Todo esto con el objetivo de obtener los tiempos de reverberación adecuados, de nuevo manteniendo la estética requerida por AJN.

Creo que haber trabajado en el equipo de ingenieros del nuevo museo del Louvre en Abu Dhabi ha sido, sin dudas, una de mis mejores experiencias, tanto en lo personal como profesional y espero algún día poder visitar el museo y ver plasmado mi diseño acústico y electroacústico. Por el momento me puedo conformar con ver en Google Earth el progreso de la infraestructura del edificio.

 

Ateliers Jean Nouvel
10, cité d’Angoulême – 75011 Paris
+33 1 49 23 83 83
jmaniere@jeannouvel.fr
www.jeannouvel.com

The Getty Center LA. California 1984-1997

Terminado en 1997, el programa de Richard Meier unifica los siete componentes del Getty Trust, al tiempo que mantiene su individualidad. La distribución de los edificios establece un diálogo entre el ángulo de intersección y un número de formas curvilíneas que se derivan en gran parte de los contornos del sitio modulados por la carretera, la cuadrícula metropolitana y la topografía natural.

El Getty Center ocupa un trecho angosto y accidentado de la San Diego Freeway en Los Ángeles, California. Sobresaliendo al sur de las montañas de Santa Mónica, el museo se erige como una acrópolis que ofrece vistas espectaculares de la ciudad, las montañas y el océano. Nombrada «la comisión del   siglo», este centro de las artes de un billón de dólares comenzó en 1984 con el objetivo de promover el conocimiento así como cultivar la mirada crítica por medio del crecimiento y la presentación de sus colecciones, la promoción del entendimiento y la preservación de la herencia artística mundial. La colección permanente del museo contiene antigüedades griegas y romanas, muebles franceses y pinturas europeas del siglo XVIII; es visitada por más de 1.8 millones de personas al año.

Terminado en 1997, el programa de Richard Meier unifica los siete componentes del Getty Trust, al tiempo que mantiene su individualidad. La distribución de los edificios establece un diálogo entre el ángulo de intersección y un número de formas curvilíneas que se derivan en gran parte de los contornos del sitio modulados por la carretera, la cuadrícula metropolitana y la topografía natural.

El Getty Center, que cubre un área de más de nueve hectáreas, está organizado a lo largo de dos crestas en la topografía de un terreno de 44.5 hectáreas. El museo funciona como pieza central y acceso principal al centro. Al bajar del tranvía que parte de la base de la montaña y área de estacionamiento se llega directamente a la recepción y el museo. El vestíbulo de entrada tiene una nave circular con iluminación natural y a lo largo del patio ofrece vistas hacia estructuras de la galería dispuestas en una secuencia continua. En cuanto a las obras a lo largo del museo,  en la planta superior se hallan pinturas iluminadas por tragaluces y en los niveles inferiores se albergan piezas que deben resguardarse de la luz ultravioleta.

Conectados por jardines, los edificios más pequeños de los pabellones rompen con la escala de la experiencia del museo, ofreciendo pausas y fomentando la interacción entre el interior y el exterior. Cada grupo de pabellones posee su propio atrio con una escalinata y elevador adyacente que enlaza a las galerías de escultura, dibujo, manuscritos y fotografía del primer piso con las galerías de pintura en la parte superior.

Un auditorio con 450 asientos, al este de las oficias del Gettry Trust y el Art History Information Program, remata la elevación este. The Getty Conservation Institution, The Getty Center for Education y The Getty Grant Program aprovechan el clima por medio del uso de logias, pérgolas y vidrios panorámicos en el perímetro externo. A lo largo de la cresta occidental más aislada, el Getty Research Institute for the History of Art and the Humanities completa el complejo.

El Getty Center fue el primer edificio que recibió la certificación LEED después de que el US Green Building Council (USGBC) estableciera dichos parámetros en 1998. Este complejo es un reflejo de la filosofía de diseño de Richard Meier & Partners: que considera de manera innata los elementos sustentables como la luz natural, así como las tecnologías y los materiales para la circulación y el ahorro de energía.

Fundación Guggenheim: Arte global & arquitectura excepcional

La  misión de la Fundación Solomon R. Guggenheim es la promoción del entendimiento y la apreciación del arte, la arquitectura y otras manifestaciones de la cultura visual, principalmente de los períodos modernos y contemporáneos, también el  coleccionar, conservar y estudiar el arte de nuestros tiempos.

La Fundación lleva a cabo  esta misión por medio de exposiciones excepcionales a nivel mundial. Desarrolla  programas educativos,  apoya iniciativas de investigación y genera publicaciones. Busca  atraer y educar una audiencia internacional diversa que va  en aumento, a través de su red de contactos de museos y asociaciones culturales en todo el planeta.

En 1973, Solomon Guggenheim estableció una fundación para  operar un museo capaz de exponer públicamente y preservar su colección de arte no objetivo. Hoy el Guggenheim se ha convertido  en un museo que se ubica en  múltiples locaciones con accesos a colecciones compartidas, constituciones comunes y programaciones  en conjunto.

La fundación es dueña y opera el museo Guggenheim en la quinta avenida New York City y  la Peggy Guggenheim Collection en el gran canal de Venecia, Italia. También provee la programación y 2 administraciones para museos en Europa que llevan su nombre, el museo de Bilbao y el Deutsche Guggenheim en Berlín.

El año 2007 el directorio de la fundación, firmó un contrato para desarrollar el Guggenheim Abu Dhabi programado para el año 2013. Adicionalmente el museo extiende sus alcances internacionales a través de alianzas como por ejemplo, el museo Hermitage en San Petersburgo y  el museo de la cultura histórica en Viena. También a través de un diverso programa educacional y de exhibiciones en varios puntos.

En los últimos 15 años la fundación Guggenheim también ha organizado variadas exhibiciones permanentes  y otras  itinerantes, incluyendo varias presentaciones enciclopédicas del arte del siglo XX, en giras en Europa y Asia. Adicionalmente el Guggenheim  presta sus colecciones a museos en el mundo. Son casi 3 millones de visitantes considerando la red de contactos del museo, siendo la institución cultural más visitada en el mundo. Desde 1992 se han producido más de 275 exposiciones.

Nueva York

El museo de Nueva York fue diseñado por el arquitecto Frank Lloyd Wright y abrió sus puertas el año 1959. La restauración de su fachada fue realizada el año 2005. Es visitado anualmente por un millón de personas.

Es uno de los hitos de la arquitectura contemporánea del siglo veinte y acoge la mayor parte de la premier del arte a nivel mundial. Sus galerías también exponen colecciones de renovadas colecciones desde el impresionismo al arte contemporáneo.

Venecia

El museo Peggy Guggenheim fue diseñado por el arquitecto Lorenzo Boschetti y esta ubicado en el Gran Canal de Venecia, siendo uno de los museos únicos en Europa dedicado al arte moderno europeo y americano. Alojado en un Palacio del siglo 18, la colección fue donada por Peggy Guggenheim (su sobrina) a la fundación. Aparte de exhibir estas magníficas colecciones el museo organiza exposiciones a lo largo de todo el mundo. Recientemente se instaló en el centro cultural de la Moneda en Santiago Chile una exhibición de arte moderno del museo PG.

Berlín

En 1997 la Deutsche Bank y la fundación Solomon Guggenheim crearon el Guggenheim alemán, en un espacio de exhibiciones ubicado en el Berlín histórico. El museo fue concebido como una sociedad en colaboración, bajo tres objetivos principales: la presentación monotemática de artistas que han contribuido significativamente al arte, la presentación de la colección del Deutsche Bank y exposiciones de artistas jóvenes y talentos establecidos.

Editorial

El aceleramiento del registro de la vida cotidiana es común a todos y el tiempo no alcanza para los objetivos trazados. Contrasta este volcamiento hacia lo inmediato, la urgencia y lo efímero en el presente, con el espacio mental que aflora cuando despertamos la memoria, que devela paisajes más reposados, de añoranza, de trayectoria, en definitiva de experiencia.

En este número para refrescarnos en ese mundo patrimonial personal y de conjunto, nos adentramos en la Museografía, las exposiciones y exhibiciones; un tema interminable y apasionante, que recrea lo que somos, lo que hemos visitado y la imagen de lo que podríamos visitar a futuro.

Este juego de tiempos en espacios definidos es fascinante. A través de colecciones aprendemos sobre un tema en particular, y en estos corredores,  los creadores de montajes van estimulando el interés,  en aspectos de esas temáticas,  o en su globalidad.

Cuando visitamos un museo experimentamos una predisposición diferente a ver, registrar, escuchar, a recordar. Se amplían nuestros umbrales sensoriales, nuestra capacidad atencional es mayor y nos focalizamos en lo que nos resulta atractivo. El desafío de los museógrafos es captar nuestro interés, esculpiendo con luz, sombras y texturas, objetos relevantes. Nos referimos a  exposiciones bien montadas  y bien expuestas, que seguramente hemos visitado más de alguna vez.

El cuidado del patrimonio es parte de los temas de la museografía y  nos interesa destacar en ese ámbito el tema patrimonial.  A propósito del afectado patrimonio local después de los embates del terremoto 2010, celebramos el programa de reparar y apoyar la reconstrucción de obras emblemáticas  por parte del Consejo Nacional de la Cultura.

Recorremos los museos del mundo y nos sorprende el nivel de dedicación y desarrollo de esta disciplina a cargo de especialistas. Nuestro medio cuenta con varias celebridades de reconocimiento a nivel mundial. Hacemos nuestro aporte desde esta tribuna, y publicamos algo de sus trabajos en esta edición Nº 31.
El Director